¿A qué Dios le sirven los católicos?

Casi todas las semanas recibo cartas de hermanos/as evangélicos que me increpan, me condenan o me invitan a “convertirme”… la mayoría son personas con buenas intenciones, aunque llenos de prejuicios infundados en contra de la Iglesia Católica… que en su error, propagan falsas nociones contra el catolicismo y los católicos… por lo general, trato de contestarlas todas… aunque que estos hermanos están tan ciegos por el fanatismo, que honestamente no creo que lean las respuestas que les damos…

A continuación les presento la carta de “esta semana”… la escribe una hermana llamada Leticia… y la posteo aquí junto con mi respuesta…

Gracias por recibir mi pregunta. Yo quisiera saber cual es el Dios que quizás la mayoría de los que se llaman católicos le sirven porque algunos católicos usan el rosario, le llaman padre a un hombre aquí en la tierra, oran a los muertos, rezan (repetir ciertas oraciones), creen que María es la corredentora con Jesús, bautizan a los niños, se postran ante imágenes, cuando el Dios creador del cielo y de la tierra que nos dejo su Palabra. Para leerla y estudiarla no ha mandado nada de eso a la humanidad? Creo que tenemos que analizar primero lo que Dios quiere de nosotros y lo que él nos ha mandado a hacer en su santa Palabra para ver si nosotros verdaderamente le estamos agradando. No vaya a ser que estemos haciendo cosas que son abominación o desagradables delante de él sin darnos cuenta.
Gracias,
Leticia

Querida Leticia,

Me vas a perdonar la franqueza, pero esto no es una pregunta sino el juicio condenatorio que tú estás haciendo contra “algunos católicos”… no sé si estás consciente, pero en la “santa Palabra” el mismo Jesús nos dice: «No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados» (Lucas 6, 37)… te invito a meditar sobre esto “no sea que estés haciendo cosas que sean abominación o desagradables delante de Él”…

Bueno, vamos a tratar de explicarte cada uno de los puntos que nos presentas… el texto es un poco largo, pero te invito a tener la valentía de leerlos todos, pues como verás a continuación, la Iglesia Católica es la Iglesia de Jesucristo… y lo que hacemos los católicos es lo que el Maestro nos enseñó…

Tengo que empezar por decirte que el Dios que adoramos y servimos los católicos es el Dios Trino revelado por Jesucristo: Padre, Hijo y Espíritu Santo… tres Personas Divinas viviendo entrelazadas en una comunión perfecta… Stefano de Fiores, sacerdote y teólogo italiano, define la relación ideal del cristiano con Dios de esta manera: “En el Espíritu, por medio de Cristo, vivir en comunión filial con el Padre, como miembros de la Iglesia, bajo el paradigma (modelo) de María, por el reino de Dios en el tiempo y en la eternidad”… hermoso, ¡¿verdad?!

Usan el rosario…
Bueno, el Rosario no se “usa” sino que se reza o se ora… o, más correctamente, se medita… fíjate, el Rosario es una oración cristocéntrica… esto quiere decir que Cristo es el centro de la oración pues en cada Misterio meditamos una parte de la vida de Jesucristo…

En los Misterios Gozosos meditamos la Anunciación del ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios (Lucas 1, 26-38); la Visitación de María a su prima Isabel (Lucas 1, 39-56); el Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén (Lucas 2, 1-20); la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de María (Lucas 2, 22-38); y el Niño Jesús perdido y hallado en el Templo (Lucas 2, 41-50)…

En los Misterios Luminosos meditamos sobre el Bautismo de Jesús en el Río Jordán (Mateo 3, 13-17; Marcos 1, 9-11; Lucas 3, 21-22); la Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná (Juan 2, 1-11); el Anuncio del Reino de Dios e invitación a la conversión (Mateo 4, 12-17; Marcos 1, 14-15; Lucas 4, 14-21); la Transfiguración de Cristo en el monte Tabor (Mateo 17, 1-8; Marcos 9, 2-8; Lucas 9, 28-36); y la institución de la Eucaristía (Mateo 26, 26-29; Marcos 14, 22-25; Lucas 22,19-20)…

En los Misterios Dolorosos contemplamos la Pasión comenzando por la Oración de Jesús en el Huerto (Mateo 26, 36-46; Marcos 14, 32-42; Lucas 22, 39-46); la Flagelación de Jesús (Juan 18, 36-40; 19, 1); la Coronación de espinas (Mateo 27, 27-30; Marcos 15, 16-19; Juan 19, 2-3); Jesús con la Cruz a cuestas camino al Calvario (Mateo, 27, 31-32; Marcos 15, 20-21; Lucas 23, 26-31; Juan 19, 14-22); y finalmente, la Crucifixión y Muerte de Jesucristo (Lucas 23, 33-34, 44-46; Juan 19, 25-37)…

En los Misterios Gloriosos meditamos sobre la Resurrección de Jesucristo (Mateo 28, 1-7; Marcos 16, 1-9; Lucas 24, 1-8; Juan 20, 1-9); su Ascensión al Cielo (Marcos 16, 19; Lucas 24, 50-51; Hechos 1, 9-11); la Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles el día de Pentecostés (Hechos 2, 1-4); y en los últimos dos Misterios vemos en María la realización de la promesa de eternidad a la que están llamados todos los cristianos con la Asunción de la Virgen María al Cielo (Salmo 16, 8-11; 1Corintios 15, 20-22); y la Coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado (Apocalipsis 12, 1; Lucas 1, 48-49)…

Las oraciones que repetimos al rezar el Rosario son el Padrenuestro, oración que nos enseñó Jesús (Mateo 6, 9-13; Lucas 11, 2-4)… el Avemaría, que se compone de dos partes, en la primera tenemos el anuncio del ángel y el saludo de Isabel (Lucas 1, 28 y 42); y en la segunda, nuestra súplica pidiéndole que interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo… a estas dos oraciones le añadimos el Gloria, que es una doxología donde alabamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

Viéndolo desde un punto de vista práctico podemos decir que rezar el Rosario es meditar sobre la vida de Jesús mirándola desde los ojos y el corazón de María… como sabes, Lucas dice que María “conservaba cuidadosamente todas esas cosas en su corazón”… pues el Rosario no es otra cosa que un viaje al corazón de María…

Le llaman padre a un hombre aquí en la tierra…
Tu comentario se basa en una pobre interpretación de las palabras de Jesús contra la hipocresía y la vanidad de los escribas y fariseos cuando les dice: «Ni llaméis a nadie “Padre” vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo» (Mateo 23, 9)… de hecho, Jesús también se pronuncia contra llamarles “Rabbí” o “Doctores”…

En este pasaje Jesús explica que los escribas y fariseos «se han sentado en la cátedra de Moisés»… dicho de otra manera, “se han apropiado de ella sin tener derecho a la misma”… o, lo que es lo mismo, que no tienen autoridad para enseñar como “padres”, “rabbies” (maestros) o “doctores”…

Una interpretación fundamentalista, como la tuya, pierde de perspectiva la enseñanza detrás de las palabras de Jesús… por eso es importante conocer la Biblia como una unidad que no se puede contradecir… y el Nuevo Testamento tiene muchísimos pasajes que nos hablan de la paternidad espiritual de los apóstoles… que es el modelo de la paternidad espiritual de los obispos y sacerdotes… e, irónicamente, de la paternidad espiritual que tú pastor o ministro tiene sobre ti… veamos…

Cuando Esteban se dirige al Sumo Sacerdote comienza diciendo: «Hermanos y padres, escuchad» (Hechos 7, 2)… También Pablo, se refiere a Timoteo como «hijo» (1 Timoteo 1, 2 ; 2 Timoteo 1, 2)… y así lo recomienda en su carta a los Filipenses (2, 22)… También se refiere a Tito como «hijo» (Tito 1, 4)… y a Onésimo en su carta a Filemón (1, 10)… ellos no eran hijos biológicos de Pablo, sino que éste se refiere a su paternidad espiritual sobre ellos…

Hay varios textos que se refieren a la paternidad espiritual tanto de Pablo, como de Pedro y Juan… pero tal vez, el más revelador sea el que aparece en la primera carta de Pablo a los Corintios: «No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos. Pues aunque hayáis tenido 10.000 pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús» (4, 14-15)…

Oran a los muertos…
Lucas nos relata que un grupo de saduceos se acercó a Jesús para ponerle una trampa… los saduceos no creían en la resurrección de los muertos y le presentan a Jesús el caso de una mujer que se casa con varios hermanos y luego le preguntan que de cuál de ellos será la mujer en la resurrección… no sé si te has fijado en este pasaje, pero es interesante la respuesta de Jesús: «Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor “el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”. Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven» (Lucas 20, 37-38)…

Como nos enseña Jesús, “para Dios, todos viven”, no importa si están aquí en la tierra o en el cielo, gozando de su presencia… y como “todos viven”, pues oramos a y por ellos…

Veamos la primera… oramos “a” los muertos, pidiendo su intercesión ante Dios… especialmente recurrimos pidiendo ayuda a esos que reconocemos han vivido una vida ejemplar… como María, la Madre de Jesús… o los Apóstoles… o los mártires, que dieron su vida por la fe… o todos esos hombres y mujeres que vivieron heroicamente las virtudes y que hoy reconocemos que ya están gozando de la presencia de Dios… recurrimos a ellos de la misma forma que recurrimos a nuestro sacerdote o un amigo de la Iglesia, pidiéndole que ore por nosotros… de la misma forma que tú le pides oración (intercesión) a tu pastor o a un grupo de oración en tu iglesia…

Pero los católicos también creemos en otra realidad: el purgatorio… y por eso también oramos “por” los muertos… fíjate, los evangélicos creen que al morir hay una de dos posibilidades: salvación o condenación… los católicos también creemos lo mismo, pero reconocemos que no todos los que están salvos, están lo suficientemente limpios o purificados para entrar en la presencia de Dios… y esas almas van a un lugar –el purgatorio– donde “purgan” sus culpas antes de llegar al “cielo”…

Aunque el purgatorio no está en tus cuestionamientos iniciales, permíteme abordarlo brevemente para dejar este punto aclarado de una vez… en Mateo, Jesús habla sobre el pecado contra el Espíritu Santo: «Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro» (12, 31-32)…

Quiero llamar tu atención a las últimas palabras de Jesús en este pasaje, “no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro”… o sea, ¿qué hay pecados que sí se perdonarán en el otro mundo?… esto no tendría sentido ni en el cielo, pues allí ya no hay pecado; ni en el infierno, pues allí ya no puede haber perdón… ese “otro lugar” en el “otro mundo” donde se pueden perdonar pecados es la doctrina sobre el purgatorio…

Veamos también la primera carta de Pablo a los Corintios: «Y si uno construye sobre este cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada cual quedará al descubierto; la manifestará el Día, que ha de revelarse por el fuego. Y la calidad de la obra de cada cual, la probará el fuego. Aquél, cuya obra, construida sobre el cimiento, resista, recibirá la recompensa. Mas aquél, cuya obra quede abrasada, sufrirá el daño. El, no obstante, quedará a salvo, pero como quien pasa a través del fuego» (3, 12-15)…

Ahora es Pablo quien nos habla de algunos cuyas obras serán abrazadas… y nos dice que estos serán salvos, pero como quien pasa a través del fuego… aquí podemos entender el concepto de purificación, eres salvo, pero tienes que ser purificado por el fuego…

La segunda carta a los Macabeos (12, 38-45) presenta un interesante pasaje donde, después de una batalla, Judas Macabeo y sus seguidores ofrecen súplicas y sacrificios por almas que murieron en pecado, esto con la esperanza de la resurrección… si estas almas se encontraran condenadas en el infierno, ¿cuál sería el propósito de orar por ellos?… obviamente, los Macabeos confiaban en que estas estuvieran en algún “lugar” donde aún pudieran ser perdonadas y salvadas… te lo señalo, aunque no pongo la cita, pues tu Biblia evangélica no reconoce este libro (y otros 6) como “inspirados”…

Rezan (repetir ciertas oraciones)…
Esta es fácil así que no me voy a extender mucho aquí… los Apóstoles, viendo la forma como Jesús oraba, le pidieron que les enseñara a orar de la misma forma… y Jesús les dijo: no repitan las mismas palabras sino que digan cosas distintas cada vez… ¡nah, eso no fue lo que dijo Jesús!… veamos…

«Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal» (Mateo 6, 9-13)…

Te pregunto, si Jesús le enseñó a los Apóstoles a rezar/orar de esta manera, ¿por qué me criticas si yo hago lo mismo?… ¿acaso la enseñanza del Maestro no es válida para mí… o para ti…?

No sé a ti, pero a mí me gusta meditar sobre la Pasión… especialmente en el pasaje del Huerto de los Olivos… eso me ayuda a aceptar la Voluntad de Dios en mi vida, sea cuál sea… pues al final de ese relato, Mateo explica que Jesús se levantó dos veces y fue donde los Apóstoles, encontrándolos dormidos: «Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras» (26, 44)… escuchaste lo que nos narra Mateo, Jesús “se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras”…

Pero voy a ser justo contigo… hay personas que no saben orar: católicos y evangélicos… pues no se trata de las palabras que salen de nuestros labios, sino de la intención de nuestro corazón… por eso, no importa si es una oración escrita, una oración espontánea, o una oración silenciosa (sin palabras)… si el corazón no está en el Señor, nuestra oración será vacía y vana…

Creen que María es la corredentora con Jesús…
No entiendo porqué este empeño de los evangélicos en atacar a María… llegado el día, cada uno tendrá que darle cuentas al Señor de cómo amaron a su prójimo, incluyendo en “el prójimo” a su Madre…

¿Alguna vez has pensado, aunque sea solamente un momento, que tú le debes tu salvación a María…? Fíjate… el ángel vino donde María… vino enviado por Dios para que en ella y a través de ella, se llevará a cabo el comienzo de nuestra redención… María pudo decir que “no”… sin embargo, su disposición para acoger la Voluntad de Dios hizo posible que Jesús se encarnara… no sé cómo tú lo veas, pero esto hace que María esté intrínsecamente unida al Plan de Salvación… no porque ella lo haya querido… ni porque yo o la Iglesia Católica lo diga… sino porque Dios así lo quiso…!!!

Hay un pasaje de Pablo que me fascina por lo profundo de su significado: «Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia» (Colosenses 1, 24)… ¿acaso le falta algo al sacrificio de Cristo?… obviamente no… este pasaje se refiere a que cada uno de nosotros debe aceptar y cargar con gozo la cruz que nos toca llevar… uniendo nuestro dolor, nuestro sufrimiento, nuestra pena, nuestra enfermedad… al sacrificio de Jesús… ese “unir nuestro sufrimiento al Suyo” nos convierte, en alguna medida, en “corredentores” con Él…

Imagina ahora el dolor inmenso de María al pie de la cruz… por un lado, el dolor de una Madre que, después de ver la tortura a la que es sometido su Hijo inocente, le acompaña en silencio hasta su muerte… y por otra parte, tienes a la “esclava del Señor”… la Mujer que acogió el Plan de Salvación y encarnó al Mesías en su seno… nadie conocía a Jesús mejor que su Madre, nadie… y ella, mejor que nadie, sabía Quién era Aquel que colgaba del madero… imagina ahora el sufrimiento de saber que Dios se está ofreciendo como sacrificio por todos los hombres y estos no sólo no lo reconocen, sino que se burlan y blasfemas contra Él… tan grande es el dolor de María que el anciano Simeón profetizó que “una espada le atravesaría el alma” (Lucas 2, 35)…

Las vidas de Jesús y María están unidas inseparablemente… una no puede existir sin la otra… Jesús se encarnó por el “sí” de María… y María acogió el Misterio de Dios de una forma perfecta y total… esta unión y colaboración de María con nuestra salvación es a lo que se refiere el término de “corredentora”…

Bautizan a los niños…
¿Y dónde en la Biblia dice que un niño no se puede bautizar?… al contrario, cuando Pablo y Silas estaban presos en la cárcel, la tierra tembló, se abrieron las puertas y se soltaron las cadenas… entonces, el carcelero, asustado, preguntó que tenía que hacer para salvarse… dice Lucas que Pablo y Silas «le anunciaron la Palabra del Señor a él y a todos los de su casa. En aquella misma hora de la noche el carcelero los tomó consigo y les lavó las heridas; inmediatamente recibió el bautismo él y todos los suyos» (Hechos 16, 32-33)… te pregunto, ¿cuál es la parte de “todos los suyos” dónde se excluye a los niños?

Fíjate… el salmista nos explica que los niños nacen con pecado original cuando dice «Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre» (Salmo 51, 5)… y Jesús es claro al afirmar que «el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios» (Juan 3, 5)… Pedro, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, dice: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos» (2, 38-39)… entonces, si los niños nacen con pecado, y Jesús dice que el bautismo es necesario… ¿por qué privar a nuestros hijos de la promesa de Dios?

Probablemente me dirás que un niño no puede decidir, etc, etc, etc… te pregunto, ¿si tu hijo está enfermo, tú vas a esperar a que tenga edad suficiente para que él decida si quiere ir al médico o para que decida a cuál médico quiere ir?… ¿le preguntaste a tu hijito de 7 años a qué escuela quería asistir?… de la misma forma, estoy seguro que tampoco le has preguntado si te quiere acompañar al culto… porque tú, como madre, decides lo que entiendes es mejor para él… y el mayor regalo que le puede heredar un padre a un hijo, es la vida eterna…

Se postran ante imágenes…
Fíjate, realmente no me estás acusando de “postrarme ante imágenes” sino de adorarlas como si fueran dioses… o sea, del pecado de la idolatría…

En el libro de los Números hay un relato de una de las tantas ocasiones que el pueblo de Israel fue infiel a Dios… y Dios envió una plaga de serpientes que mordían a los israelitas y estos morían… finalmente acudieron a Moisés, arrepentidos, para que intercediera por ellos… Moisés intercedió y Dios le dijo: «Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado»… Moisés hizo una serpiente de bronce (una imagen de una serpiente abrazadora) y la puso sobre un asta… y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la imagen de la serpiente de bronce y quedaba curado (21, 4-9)…

Este pasaje que acabo de señalarte es interesantísimo… pero más interesante aún es que Jesús se compara con esa imagen de la serpiente que Moisés construyó en el desierto… veamos el diálogo con Nicodemo… Jesús le dice: «como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna» (Juan 3, 14-15)…

¿No te llama la atención que siendo “malas” las imágenes, Jesús se compare con una?… la respuesta es sencilla, la prohibición no es contra las imágenes en sí mismas (Dios también manda hacer imágenes de querubines y otras cosas para adornar el Templo)… sino que la prohibición es en contra de idolatrar las imágenes… de creer que esa imagen de madera, de yeso, de plástico “es” Dios…

Los católicos tenemos muy claro que una imagen no es Dios… aunque nos puede ayudar a fijar nuestra mente o nuestro corazón en aquello que está representado en la imagen o el cuadro que miramos… de la misma forma que cuando tomo en mis manos una foto de mi esposa y le doy un beso, y tengo plena consciencia de que ese beso no es para el pedazo de papel, sino para mi esposa… de la misma forma, cuando me arrodillo ante una imagen del Sagrado Corazón de Jesús o ante una Cruz, no lo estoy haciendo ante esa figura, sino ante Dios representado en ella…

Finalmente, dices que tenemos que analizar primero lo que Dios quiere de nosotros y lo que él nos ha mandado a hacer en su santa Palabra para ver si nosotros verdaderamente le estamos agradando… en eso estamos totalmente de acuerdo… y como tú, creo que debemos fijarnos en cuál fue la intención de Dios y qué es lo que Él espera de nosotros… veamos…

Dios edificó una Iglesia sobre la cabeza de Pedro y los Apóstoles… le dio poder de perdonar y retener pecados… y prometió que las puertas del Hades no prevalecerían sobre ella (Mateo 16, 17-19)… una Iglesia unida, como Él y el Padre son uno… para que a través de esa unidad, el mundo crea (Juan 17, 20-21)… una Iglesia «que persevera en la oración, con un mismo Espíritu, en compañía de María, la madre de Jesús» (Hechos 1, 14)… una Iglesia que «acude asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan (eucaristía) y a las oraciones» (Hechos 2, 42)…

Hermana, esa única Iglesia tiene nombre… se llama la Iglesia Católica… y la Voluntad de Dios es que tú y yo formemos parte de ella… yo escuché su voz y estoy aquí… ahora te toca a ti decidir si vas a hacer “lo que Dios quiere de ti y ha mandado en su Palabra”… o si vas a seguir rechazando lo que Él mismo te ofrece…

Dios te bendiga mucho… y el Espíritu Santo ilumine tu mente y tu corazón…

Romualdo

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    149 comentarios en ¿A qué Dios le sirven los católicos?

    1. HOOOLA A TODOS !!!! TODOS NUESTROS HERMANOS PROTESTANTES DEDICAN MAS TIEMPO A ATACARNOS , CRITICARNOS Y CUESTIONARNOS Q EN FORTALECER SUS IGLESIAS CREADAS POR ELLOS MISMOS, CADA UNO DESDE NUESTRA TRINCHERA GLORIFIQUEMOS A DIOS.

      LILIA MORENO
    2. Mil gracias por tus palabras, hermano!!!!

      Para aquellos que no lo conozcan, Theo es un gran amigo y uno de los pioneros en la bloggosfera católica… les invito a visitar su bitácora: ¡Vivificar!, uno de los mejores blogs católicos en español.

      Romualdo
    3. ¡Qué difícil es para nuestros hermanos separados entender que los muertos cristianos viven! Porque Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos (Mateo 22:32). Y si ellos viven, son parte del Cuerpo de Cristo y si son parte del Cuerpo de Cristo, pueden interceder por nosotros.

      La realidad es mucho más grande y más bella de lo que ellos se imaginan. Al rechazarla, se quedan cortos.

      Defendiste nuestra fe muy bien, Romualdo. Te felicito y que Dios te guarde.

      -Theo

      TDJ
    4. Pues ya ha quedado la invitación a leer esos textos, esperemos que Henrry vuelva al tema y la vea…

      Bendiciones para todos!!!

      Romualdo
    5. Querido hermano Romualdo:

      Que tristeza leer lo de Henry, yo le aconsejaría que lea “Santiago 3:1-12.”., Efesios 4: 29-32.
      Adelante hermano.

      Kony
    6. El testimonio de Fernando es muy especial… una muestra de cómo el Señor obra cuando le abrimos el corazón y dejamos que el Espíritu Santo nos guíe… y no sólo es el testimonio, es muchísimo lo que Fernando está haciendo en Puerto Rico y a través de toda América Latina… para nosotros Fernando y Lissette son muy especiales pues su conversión y la de Noemí se dio casi al mismo tiempo y en circunstancias muy parecidas…

      Romualdo
    7. Hola! les saludo deseando Paz, Bien y Amor de Dios a vuestros corazones…
      para quienes gusten consultar en youtube videos de Fernando Casanova Ex-pastor evangélico convertido a católico desde algunos años o alguna información de su conversión a la iglesia católica, a mi me pareció muy interesante escuchar los motivos tan hermosos de su cambio… Nuestra Madre Bendita intervino de una manera maravillosa, La Palabra de DIOS y la SAGRADA EUCARISTÍA han sido fundamentales…
      Bendiciones a todos …. Vivamos en La PAz y el Amor a Dios , Trino y Uno.
      =)

      ioL
    8. Muchas gracias a Mirna y a Guillermo por sus aportes…

      Solamente quiero aclarar que yo no estoy en contra del ecumenismo, al contrario, tenemos muchos amigos de otras denominaciones y compartimos muchos momentos juntos… pero es importante reconocer que el verdadero ecumenismo debe partir de dos cosas:

      En primer lugar, del conocimiento de la fe que se profesa, tanto de católicos como de los hermanos de otras denominaciones… si no tenemos claro lo que creemos, pues como vamos a entablar un diálogo responsable y saludable con otras religiones/denominaciones…

      En segundo lugar, del respeto mutuo… no se puede hacer ecumenismo “renunciado” a lo que somos… sino afirmando aquellas cosas que tenemos en común (en el ejemplo de Guillermo, la lucha contra una causa moral compartida)… y respetando aquellos puntos donde pensamos o creemos diferentes…

      Unámonos en oración pidiendo al Padre de todos que ilumine los corazones de sus hijos, para que nos haga ver el vínculo de amor fraterno que compartimos… y unidos por ese amor, seamos capaces de sanear nuestras heridas y trabajar juntos en la edificación del Reino de Dios…

      Bendiciones para todos…

      Romualdo

      Romualdo
    9. Estuve leyendo los articulos y me parecieron por demás interesantes. Pero no es mi interés aportar al debate, solo quiero comentar un signo maravilloso que se está dando en Argentina. A partir de la pretensión de promover la ley de uniones homosexuales, en todas las provincias se ha dado de forma espontánea el trabajo unido y ciertamente enriquecedor de comisiones de trabajo conformadas por protestantes, anglicanos, musulmanes y catolicos. y esto lo pude vivir en carne propia solamente en mi provincia (Jujuy – Argentina) las reuniones de trabajo se desarrollaron con un excelente clima y las oraciones compartidas eran para poner la piel de gallina. Hermoso signo de ecumenismo, enseñanza para muchos jovenes que nos vieron trabajar de esta manera.
      bendiciones

      Guillermo Flores
    10. Romualdo:
      Muchas felicidades por defender la fe católica que con mucha tristeza nuestros hermanos cristianos se la pasan criticando, claro que lo entiendo un poco, de esta forma les dan miedo para que no vengan a acogerse a nuestra iglesia.
      Por otro parte mi punto de vista es, que dejemos las diferencias que, para mí, son mas de forma que de fondo y unieramos fuerzas en contra de lo maligno que cada vez está más fuerte. Dice el dicho “divide y vencerás” y creo que esto lo está aplicando Satanás con gran éxito, mientras critstianos católicos y no católicos nos agarramos del chongo, el New Age, la santería, la santa muerte, la desintegración familiar, el aborto, la pedofilía, etc. siguen creciendo y tomando fuerza.
      Por favor, desde nuestro lugar luchemos contra el mal porque si no, cuando volteemos será demasiado tarde y el enemigo se habrá llevado muchas almas que pudimos haber conseguido para Cristo. Que Dios nos bendiga y nos otorge la sabiduría y el amor necesarios para llevar a los que sufren ante los pies de nuestro Señor, la paciencias y la tolerancia para aceptarnos como somos. Aceptando que nuestro prójimo puede ser un Samaritano y no un Sacerdote o un Levita.
      Los amo en Cristo.

    11. Querida Carmele…

      No lo tomes personal… hermanos como Henrry hablan de “libertar”, pero realmente son esclavos de sus prejuicios y de las falsedades que por cinco siglos les han inculcado contra la Iglesia Católica… es por eso que quise presentar mis respuesta utilizando el Catecismo, para mostrar cuál es la Verdad de la Iglesia Católica… y demostrar que su fundamento está en Cristo Jesús…

      Un abrazo en los Corazones de Jesús y María…

      Romualdo

      Romualdo
    12. Querido hermano Henrry,

      Primero que todo, muchas gracias por tu visita y por tomarte el tiempo de leer lo que este humilde servidor ha escrito… honestamente te felicito, pues la mayoría de los hermanos de otras denominaciones que nos visitan se limitan a lanzar sus acusaciones sin siquiera tomarse la molestia de conocer qué es lo que creemos y predicamos…

      En esta ocasión, a diferencia de mis otros escritos, he querido que sea la Iglesia y no yo quien hable… no porque tengamos posturas distintas, sino porque quiero mostrar cuál es la doctrina correcta, tal y cual la enseña el Magisterio de la Iglesia Católica… para esto, he ido enunciando los puntos que considero son los principales… y contesto, en su gran mayoría, citando el Catecismo de la Iglesia…

      Sobre le pecado original…
      No hay necesidad de analizar Génesis 3, 3 pues la teología católica esboza que el pecado original surge de la desobediencia en el Jardín… a este efecto cito el Catecismo que dice:

      CIC 397 El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador (cf. Gn 3,1-11) y, abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del hombre (cf. Rm 5,19). En adelante, todo pecado será una desobediencia a Dios y una falta de confianza en su bondad.

      Este pecado de Adán y Eva trajo consigo una consecuencia para la humanidad,

      CIC 402 Todos los hombres están implicados en el pecado de Adán. San Pablo lo afirma: “Por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores” (Rm 5,19): “Como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron…” (Rm 5,12). A la universalidad del pecado y de la muerte, el apóstol opone la universalidad de la salvación en Cristo: “Como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo (la de Cristo) procura a todos una justificación que da la vida” (Rm 5,18).

      Sobre el mandamiento del amor…
      Jesús dijo, «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas» (Mateo 22, 37-40)… He querido refrasear tu planteamiento pues la cita de las tentaciones del desierto se queda corta en la intención de Jesús…

      Veamos algo de lo que dice el Catecismo sobre a quién debemos adorar los católicos,

      CIC 2096 La adoración es el primer acto de la virtud de la religión. Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso. “Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto” (Lc 4, 8), dice Jesús citando el Deuteronomio (6, 13).

      CIC 2097 Adorar a Dios es reconocer, con respeto y sumisión absolutos, la “nada de la criatura”, que sólo existe por Dios. Adorar a Dios es alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace María en el Magníficat, confesando con gratitud que Él ha hecho grandes cosas y que su nombre es santo (cf Lc 1, 46-49). La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo.

      Y continúa hablando sobre la idolatría,

      CIC 2112 El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre no creer en otros dioses que el Dios verdadero. Y no venerar otras divinidades que al único Dios. La Escritura recuerda constantemente este rechazo de los “ídolos […] oro y plata, obra de las manos de los hombres”, que “tienen boca y no hablan, ojos y no ven”. Estos ídolos vanos hacen vano al que les da culto: “Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza” (Sal 115, 4-5.8; cf. Is 44, 9-20; Jr 10, 1-16; Dn 14, 1-30; Ba 6; Sb 13, 1-15,19). Dios, por el contrario, es el “Dios vivo” (Jos 3, 10; Sal 42, 3, etc.), que da vida e interviene en la historia.

      CIC 2113 La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. “No podéis servir a Dios y al dinero”, dice Jesús (Mt 6, 24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a “la Bestia” (cf Ap 13-14), negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la comunión divina (cf Gál 5, 20; Ef 5, 5).

      Y sobre las imágenes,

      CIC 2129 El mandamiento divino implicaba la prohibición de toda representación de Dios por mano del hombre. El Deuteronomio lo explica así: “Puesto que no visteis figura alguna el día en que el Señor os habló en el Horeb de en medio del fuego, no vayáis a prevaricar y os hagáis alguna escultura de cualquier representación que sea…” (Dt 4, 15-16). Quien se revela a Israel es el Dios absolutamente Trascendente. “Él lo es todo”, pero al mismo tiempo “está por encima de todas sus obras” (Si 43, 27- 28). Es la fuente de toda belleza creada (cf. Sb 13, 3).

      CIC 2130 Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento Dios ordenó o permitió la institución de imágenes que conducirían simbólicamente a la salvación por el Verbo encarnado: la serpiente de bronce (cf Nm 21, 4-9; Sb 16, 5-14; Jn 3, 14-15), el arca de la Alianza y los querubines (cf Ex 25, 10-12; 1 R 6, 23-28; 7, 23-26).

      CIC 2131 Fundándose en el misterio del Verbo encarnado, el séptimo Concilio Ecuménico (celebrado en Nicea el año 787), justificó contra los iconoclastas el culto de las sagradas imágenes: las de Cristo, pero también las de la Madre de Dios, de los ángeles y de todos los santos. El Hijo de Dios, al encarnarse, inauguró una nueva “economía” de las imágenes.

      CIC 2132 El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo original” (San Basilio Magno, Liber de Spiritu Sancto, 18, 45), “el que venera una imagen, venera al que en ella está representado” (Concilio de Nicea II: DS 601; cf Concilio de Trento: DS 1821-1825; Concilio Vaticano II: SC 125; LG 67). El honor tributado a las imágenes sagradas es una “veneración respetuosa”, no una adoración, que sólo corresponde a Dios:

      «El culto de la religión no se dirige a las imágenes en sí mismas como realidades, sino que las mira bajo su aspecto propio de imágenes que nos conducen a Dios encarnado. Ahora bien, el movimiento que se dirige a la imagen en cuanto tal, no se detiene en ella, sino que tiende a la realidad de la que ella es imagen» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 81, a. 3, ad 3).

      Sobre la Virgen María…
      Veamos lo que la Iglesia realmente cree y enseña sobre María,

      CIC 487 Lo que la fe católica cree acerca de María se funda en lo que cree acerca de Cristo, pero lo que enseña sobre María ilumina a su vez la fe en Cristo.

      CIC 488 “Dios envió a su Hijo” (Ga 4, 4), pero para “formarle un cuerpo” (cf. Hb 10, 5) quiso la libre cooperación de una criatura. Para eso desde toda la eternidad, Dios escogió para ser la Madre de su Hijo a una hija de Israel, una joven judía de Nazaret en Galilea, a “una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María” (Lc 1, 26-27):

      «El Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la Encarnación para que, así como una mujer contribuyó a la muerte, así también otra mujer contribuyera a la vida» (LG 56; cf. 61).

      CIC 489 A lo largo de toda la Antigua Alianza, la misión de María fue preparada por la misión de algunas santas mujeres. Al principio de todo está Eva: a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una descendencia que será vencedora del Maligno (cf. Gn 3, 15) y la de ser la madre de todos los vivientes (cf. Gn 3, 20). En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su edad avanzada (cf. Gn 18, 10-14; 21,1-2). Contra toda expectativa humana, Dios escoge lo que era tenido por impotente y débil (cf. 1 Co 1, 27) para mostrar la fidelidad a su promesa: Ana, la madre de Samuel (cf. 1 S 1), Débora, Rut, Judit, y Ester, y muchas otras mujeres. María “sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen. Finalmente, con ella, excelsa Hija de Sión, después de la larga espera de la promesa, se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación” (LG 55).

      A modo de extracto, te presento el resumen que el Catecismo hace al final de esta sección,

      CIC 508 De la descendencia de Eva, Dios eligió a la Virgen María para ser la Madre de su Hijo. Ella, “llena de gracia”, es “el fruto más excelente de la redención” (SC 103); desde el primer instante de su concepción, fue totalmente preservada de la mancha del pecado original y permaneció pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida.

      CIC 509 María es verdaderamente “Madre de Dios” porque es la madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre, que es Dios mismo.

      CIC 510 María “fue Virgen al concebir a su Hijo, Virgen durante el embarazo, Virgen en el parto, Virgen después del parto, Virgen siempre” (San Agustín, Sermo 186, 1): ella, con todo su ser, es “la esclava del Señor” (Lc 1, 38).

      CIC 511 La Virgen María “colaboró por su fe y obediencia libres a la salvación de los hombres” (LG 56). Ella pronunció su “fiat” loco totius humanae naturae (“ocupando el lugar de toda la naturaleza humana”) (Santo Tomás de Aquino, S.Th., 3, q. 30, a. 1 ): Por su obediencia, ella se convirtió en la nueva Eva, madre de los vivientes.

      Sobre las tradiciones de hombres…
      Tanto Jesús como Pablo advierten sobre el peligro de seguir las “tradiciones de hombres”… la diferencia está en la interpretación de cuáles son esas “tradiciones”…

      Desde el punto de vista católico, esto se refiere a las tradiciones judías… a las cargas pesadas que los fariseos cargaban sobre el pueblo (Mateo)… Jesús dirá que Él no ha venido a abolir la Ley y los Profetas, sino a llevarla a la plenitud (en el amor)… Pablo dirá que la Ley ha quedado abolida en Cristo, pues si Cristo vive en el hombre, no hace falta más ley que la Ley del Amor…

      Desde el punto de vista protestante/evangélico se trata de vincular esta advertencia a la Tradición Apostólica que la Iglesia Católica considera como parte de la Revelación… especialmente contra los sacramentos… a este efecto, el Catecismo señala,

      CIC 1114 “Adheridos a la doctrina de las Santas Escrituras, a las tradiciones apostólicas […] y al parecer unánime de los Padres”, profesamos que “los sacramentos de la nueva Ley […] fueron todos instituidos por nuestro Señor Jesucristo” (DS 1600-1601).

      CIC 1115 Las palabras y las acciones de Jesús durante su vida oculta y su ministerio público eran ya salvíficas. Anticipaban la fuerza de su misterio pascual. Anunciaban y preparaban aquello que Él daría a la Iglesia cuando todo tuviese su cumplimiento. Los misterios de la vida de Cristo son los fundamentos de lo que en adelante, por los ministros de su Iglesia, Cristo dispensa en los sacramentos, porque “lo […] que era visible en nuestro Salvador ha pasado a sus misterios” (San León Magno, Sermo 74, 2).

      CIC 1116 Los sacramentos, como “fuerzas que brotan” del Cuerpo de Cristo (cf Lc 5,17; 6,19; 8,46) siempre vivo y vivificante, y como acciones del Espíritu Santo que actúa en su Cuerpo que es la Iglesia, son “las obras maestras de Dios” en la nueva y eterna Alianza.

      Cada uno de los 7 Sacramentos tiene su fundamento bíblico y razón teológica… si interesas profundizar en ellos, puedes consultar el Catecismo en los incisos posteriores a los tres antes citados…

      En esta ocasión, quisiera dejarte una cita de la primera carta de Pablo a los Corintios,

      «Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío.” Asimismo también la copa después de cenar diciendo: “Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.” Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo» (1Cor 11, 23-29).

      Este pasaje de Pablo es el relato más antiguo (incluso anterior a los Evangelios) que tenemos de la Eucaristía… es interesante que esta Tradición que Pablo nos transmite y que él mismo ha recibido del Señor, solamente subsiste en la Iglesia Católica.

      Sobre el bautismo…
      Aunque ya hablamos algo muy general sobre los Sacramentos en el punto anterior, me parece que el bautismo es un punto de controversia en sí mismo… veamos lo qué nos dice el Catecismo sobre este Sacramento en particular,

      CIC 1213 El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu (“vitae spiritualis ianua”) y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión (cf Concilio de Florencia: DS 1314; CIC, can 204,1; 849; CCEO 675,1): Baptismus est sacramentum regenerationis per aquam in verbo” (“El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra”: Catecismo Romano 2,2,5).

      Después de presentarnos las prefiguraciones del bautismo en el Antiguo Testamento, el Catecismo continúa diciendo,

      CIC 1226 Desde el día de Pentecostés la Iglesia ha celebrado y administrado el santo Bautismo. En efecto, san Pedro declara a la multitud conmovida por su predicación: “Convertíos […] y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hch 2,38). Los Apóstoles y sus colaboradores ofrecen el bautismo a quien crea en Jesús: judíos, hombres temerosos de Dios, paganos (Hch 2,41; 8,12-13; 10,48; 16,15). El Bautismo aparece siempre ligado a la fe: “Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa”, declara san. Pablo a su carcelero en Filipos. El relato continúa: “el carcelero inmediatamente recibió el bautismo, él y todos los suyos” (Hch 16,31-33).

      CIC 1227 Según el apóstol san Pablo, por el Bautismo el creyente participa en la muerte de Cristo; es sepultado y resucita con Él:

      «¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva» (Rm 6,3-4; cf Col 2,12).

      Los bautizados se han “revestido de Cristo” (Ga 3,27). Por el Espíritu Santo, el Bautismo es un baño que purifica, santifica y justifica (cf 1 Co 6,11; 12,13).

      CIC 1228 El Bautismo es, pues, un baño de agua en el que la “semilla incorruptible” de la Palabra de Dios produce su efecto vivificador (cf. 1 P 1,23; Ef 5,26). San Agustín dirá del Bautismo: Accedit verbum ad elementum, et fit sacramentum (“Se une la palabra a la materia, y se hace el sacramento”, In Iohannis evangelium tractatus 80, 3 ).

      Y sobre el bautismo de los niños explícitamente dice,

      CIC 1250 Puesto que nacen con una naturaleza humana caída y manchada por el pecado original, los niños necesitan también el nuevo nacimiento en el Bautismo (cf DS 1514) para ser librados del poder de las tinieblas y ser trasladados al dominio de la libertad de los hijos de Dios (cf Col 1,12-14), a la que todos los hombres están llamados. La pura gratuidad de la gracia de la salvación se manifiesta particularmente en el bautismo de niños. Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo poco después de su nacimiento (cf CIC can. 867; CCEO, can. 681; 686,1).

      CIC 1251 Los padres cristianos deben reconocer que esta práctica corresponde también a su misión de alimentar la vida que Dios les ha confiado (cf LG 11; 41; GS 48; CIC can. 868).

      CIC 1252 La práctica de bautizar a los niños pequeños es una tradición inmemorial de la Iglesia. Está atestiguada explícitamente desde el siglo II. Sin embargo, es muy posible que, desde el comienzo de la predicación apostólica, cuando “casas” enteras recibieron el Bautismo (cf Hch 16,15.33; 18,8; 1 Co 1,16), se haya bautizado también a los niños (cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Pastoralis actio 4: AAS 72 [1980] 1139).

      Sobre el purgatorio y la oración por los difuntos…
      Las doctrinas protestantes y evangélicas (¿comenté antes sobre la diversidad de doctrinas cristianas que existen y cómo unas se contradicen con las otras?) no reconocen la existencia del purgatorio… veamos lo que nos dice el Catecismo sobre este tema,

      CIC 1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

      CIC 1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo 1 Co 3, 15; 1 P 1, 7) habla de un fuego purificador:

      «Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, Dialogi 4, 41, 3).

      Y continúa hablando sobre la oración por los difuntos,

      CIC 1032 Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: “Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado” (2 M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

      «Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? […] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5).

      Despedida y conclusión…
      Me hago solidario de tus palabras en el último comentario: “El amar al prójimo es ver al caído, al cautivo, y apoyarle para ser libre. La ignorancia del conocimiento es una manera de someter a la esclavitud. Nosotros somos el Pueblo de Dios, linaje escogido llamados para anunciar las virtudes de aquel que nos sacó de la oscuridad a la Luz”…

      Esa es la razón de ser de este blog: anunciar la Verdad que nos hace libres y orar por todos – católicos, evangélicos y no cristianos – rogándole al Señor que les conceda la gracia de encontrarle en la Iglesia que Él mismo nos dejó…

      Dios te bendiga y te guarde cada uno de tus días…

      Romualdo

      PD – Antes de publicar este escrito me di cuenta que comentaste nuevamente y aunque algunas cosas ya están incluidas arriba, falta explicar un poco más a fondo lo de la “edificación de la Iglesia” sobre Pedro y los Apóstoles…

      Perdóname, pero es un argumento fundamentalista decir que yo utilizo la palabra “cabeza” y Cristo es Cabeza… obviamente nos referimos a realidades distintas…

      Lo importante es que Jesús sí edificó su Iglesia sobre Pedro (sobre su fe, sobre su compromiso, sobre su entrega, sobre su carácter impetuoso, sobre su ligereza la contestar, sobre su falta de educación, sobre su analfabetismo, en fin, sobre su persona) y los demás Apóstoles… de hecho, le cambia el nombre de Simón a Pedro (Cefas/Petros)… lo que implica un cambio de misión… un nombre que significa “piedra” y una Iglesia que será edificada sobre roca… misión que es cónsona con Lucas 22, 31-32, donde recibe la encomienda de “confirmar a los demás apóstoles en la fe”… y con Juan 21, 15-19, donde el Señor le pide que “apaciente sus ovejas”… estos tres pasajes son de un alto contenido eclesiológico y muestran la intención de Jesús para con Pedro…

      De todas formas, hace algún tiempo escribí una artículo donde explico en más detalle el porqué la Iglesia Católica es la Iglesia de Jesucristo… si te interesa, puedes leerlo aquí

      Romualdo
    13. “hermano” Henrry: ¡que horror y que miedo me da leer tantas y tan horribles cosas, que le pueden avenir a uno por ser católico!

      Empiezo por rogarte, que ya que ” sabes tanto, tantísimo de biblia y yo que sé de que mas, que nos has citado aquí a griegos , romanos, personajes y personajuelos que costaría años verificarlo, ya que no se te ha debido de olvidar ninguno… Te agradecería que no ofendieras, por favor:

      si tu no veneras a María Virgen; madre de Jesús, y madre de Dios, ten la bondad y la decencia de no ofenderla, ni de ofender a Dios que la eligió para Madre de Su Hijo, comparándola a ella, de pureza virginal, con mujerzuelas, (por mucho que apareznan en tu biblia, donde tampoco faltan asesinos, idólatras y miserables de todo género) ¡Eso sí que clama al cielo!

      . deja de ofender y de ofenderte , aunque sólo sea simplemente por el mero respeto, como con el que un católico creyente en un Dios de Bondad, respeta a Mahoma o a seres de alta veneración en otras religiones.

      Si para ser cristiano de ley, como tu nos intimidas a ser, hay que utilizar tanta verborrea ( Que te has despachado a gusto, querido…), tanta descalificación, tanto odio y desconsideración hacia tus hermanos…. pena de creencia debe de ser esa, que denominas “cristiana” ,a la que pretendes reconducirnos, que recurre a semejantes atropellos; vamos que como para salir corriendo y decir, como en nuestra tierra:

      ” Virgencita, virgencita, que me quede como estoy…!

      Tienes mi cariño, de verdad, que a los católicos nos gusta ser generosos, pero cálmate hombre, consejo de amiga, que te llevas unos sofocos…

      ¡Que Nuestro Buen Redentor, te llene de paz!

      carmele
    14. Hermano usted dice “Dios edificó una Iglesia sobre la cabeza de Pedro y los Apóstoles”. En cambio, la palabra le contradice por ejemplo en colos.1.18 Cristo “Y él es antes de todas las cosas, y 18 todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia”, y no sus apostoles. En Mateo 16.16 Lo que Jesús le dice a Pedro “Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre
      18 que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro (piedra), y sobre esta roca (El edificador o cabeza o lider) edificaré mi iglesia;(cuerpo) y las puertas del Hades 19 no prevalecerán contra ella. Fijese ahora que Pedro en hechos 10,11 creia que la divulgación de la Buenas Nuevas de salvación eran para solamente los hijos de la Promesa (hebreos). Imaginese la Iglesia Cristiana formada solamente con los Judios. Por lo que esta situación le fué aclarada, Pablo llevaba las Buenas Nuevas a los Gentiles ver Galatas cap 1. En el hechos 10:34 y 39 le fué aclarado el mensaje que tenia que llevar “Entonces Pedro, abriendo la 34 boca, dijo : En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le 35 teme y hace justicia. Dios envió mensaje a los hijos de Israel, 36 anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste
      es Señor de todos.” En Isaias 32.2 dice la palabra. ” Y será aquel varón como escondedero contra 2
      el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en 3 tierra calurosa. No se ofuscarán entonces los ojos de los que 4 ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos. Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos 5 hablará rápida y claramente. Todo esto que le cuento es para que entienda que al entrar al templo cristiano y uno vé con sus propios ojos imagenes o figuras hechas por el hombre mi ser rechaza lo que veo por que dice la palabra que no llevemos a casa abominaciones que no le agradan a Dios y constituye anatema (maldicion) eso es lo que Pablo le dijo a los Griegos en relacion a ese evento. Tambien dice la palabra que maldito aquel que hace una figura para adorar y maldito aquel que se arrodilla. He visto como nuestro pueblo se arrastra y rompe sus rodillas ante figuras hechas por el hombre, le encienden velas y para finalizar he visto como muchos “creyentes” bañan a esas figuras de licor, se embriagan y festejan en ferias que la Organización a la cual perteneces las autoriza. Ejem Feria de la Virgen de tal….o cual…matan toros, licor a diestra y siniestra y alrededor hoteles y moteles llenos de adulteros y fornicarios y nadie dice nada. Mi pueblo perece por falta de conocimiento.

      henrry
    15. Disculpame, me habia marchado y leí otro comentario que haces y debo aclarar con la palabra y tener que contradecirte. Dices al comienzo de tu exposición “no juzgues para ser juzgado” y comparto contigo ese comentario. Pero cierras juzgando algo que no sabemos. Es por ello que anteriormente te invité en apoc 2 y 3 para que veas los tipos de iglesias y compares. Comparto contigo lo que hablas de la Unión entre la Iglesia de Cristo. El mismo Cristo oró por ello para esa unión y es por ello que en Santiago 5 nos habla de que nos exhortemos unos con otros para mejorar y correjir. El amar al projimo es ver al caido al cautivo y apoyarle para ser libre. La ignorancia del conocimiento es una manera de someter a la esclavitud. Nosotros somos el pueblo de Dios, linaje escogido llamados para anunciar las virtudes de aquel que nos sacó de la oscuridad a la Luz. Hay doctrinas de hombres que “hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.(2Pedro 18-19).Es por ello que debemos dar Luz para que nuestro pueblo no perezca por falta de conocimiento. Amado hermano, le invito a escudriñar la palabra y no caer en estudios llevados por Maestros que hacen errar a la oveja que busca del cuido. Jesus en el juicio final tomará cartas y pedirá cuenta.

      henrry
    16. Por último, el bautismo es para aquellos que nacen de nuevo (juan 3.3), no para aquellos que apenas nacen (no conocen la palabra y no pueden arrepentirse). El bautismo de aguas y de espiritu santo. Facilmente se pueden hacer. En el momento en que te arrepientes de tus pecados y confesaras con tu boca (Rom. cap 10.9 ) que Jesus es el hijo de Dios y murio por nosotros en la Cruz del Calvario tendrás vida eterna. (Entrada de la Semilla por Fé). Mateo 28:16 en adelante. Jesús nos da la potestad a todos lo que creemos en él para llevar las Buenas Nuevas de Salvación (isaias 61) de hacer discipulos (te conviertes en Maestro) y Bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo. También nos da otros dones para que en su nombre y con el poder de la Fé vayamos por todas las naciones (marcos 16:15). Para finalizar debemos ser Maestros y entender cual ha sido el contexto historico y el engaño del enemigo que entra como lobo disfrazado de oveja y cambia las instrucciones de Dios a su propia conveniencia. Fijate lo que paso con Daniel y sus amigos (Daniel Cap 3) que no doblaron sus rodillas ante un Dios o figura que no era su Dios. No doblemos rodillas por que nuestro Dios es un Dios Viviente y no necesita de figura. Está en ti y en mi brillando en todo su explendor. (2Cor cap3.18) Solo que una venda nos quiere tapar los ojos y esa es la mentira que le paso a los Hebreos que no reconocieron al Dios viviente en la Tierra. El dijo en Juan cap 1.9 por los mios vine y los mios no me recibieron y aquellos recibieron son llamados hijos de Dios y tendremos herencia.Te invito a leer Gedeon en libro de los Jueces. y tantos que abrieron los ojos al engaño que ha estado por miles de años. Recuerda el viene por su iglesia (por su novia) por aquella novia que debe permanecer despierta y conoce nuestros corazones. Cito apoc. 2 y 3 para que notes cual iglesia aprueba el Señor y la desaprueba. Otra pista mas que te doy. Esta pendiente responderte sobre el contecto de la serpiente de Moises que no es el sentido con el que tratas este tema.

      henrry
    17. Es importante indicar que al igual que Maria, la cual respeto y admiro por ser una mujer escogida por Dios para llevar una tarea hermosa y enfrentarse a un contexto historico de salir embarazada con el riesgo de la Muerte. No tengo nada contra ella, tambien Rath la ramera o prostituta fué una mujer utilizada por Dios, igual Moises, Gedeón, Pedro, Jonás, David, Burro de Balam. Por que no se le hace una estatua a todos ellos, por que Dios dió la instrucción y hay que obedecer. En Galatas 1 Pablo nos habla de que nos apartemos de Doctrinas de Hombres que es religión y sigamos la Doctrina de Cristo. Por que Jesus llamó Hipocritas a los Fariseos, siendo ellos los religiosos. Por que Jesus le dice a Nicodemo que debemos nacer de nuevo para entrar en el Reino de los cielos (Juan 3.3). En Rom 12:2 la palabra nos dice: No nos acoplemos a este Siglo (o al Mundo) sinó, que debemos transformarnos en el entendimiento (la palabra) para poder entender la voluntad de Dios que es Buena y perfecta. Por ultimo te invito a que leas Romanos cap 1 sobre las consecuencias de la idolatria. Debemos abrir los ojos al entendimiento de la palabra. Pablo abrió los ojos cuando quedó ciego y de perseguidor se vólvió perseguido. Hechos 9. Dios te bendiga y te bendigo en el nombre de Jesus

      henrry
    18. Estimado hermano, recientemente pasé por tu blog y noto que conoces de algunos pasajes de la biblia para colocar tus posturas, las cuales no comparto. Considero que estás actuando como un maestro para defender tus posiciones pero con el respeto que debo tener y sobretodo siendo seguidor de Cristo no estás aplicando adecuadamente. En el animo de no crear un debate te invito a que leas la palabra completamente y análices el pecado original y te darás cuenta que en Genesis cap.3.3. La condenación de Dios a Adán y a su varona está en la desobediencia a su instrucción, en el adulterio al Diós mismo y a no reconocer que pecó con conciencia. Es por ello que Somos Pecadores y el mismo Dios convertido en hombre (hijo) vino a reparar esa condenación que señala el cap 3 de Genesis, para que tengamos vida eterna. Entonces Jesus le dijo al propio Satanás solamante a tu Dios amará Mateo capitulo 4. Cuando aceptas a Jesus como tu salvador tendrás vida Eterna, el único intesesor ante Dios es Jesus, El tempo del Espiritu Santo es nuestro cuerpo, no adorarás o veneraras imagenes, figuras etc. Para finalizar te cito hechos cap 17 y tendras la respuesta. No existe el purgatorio. El rosario es un instrumento utilizado por los Orientales para orar. (Budista). El viejo testamento murió con el nuevo

      henrry
    19. … mmmm, qué cosas? Una me condena en el cielo y el otro en la tierra (¡¿¡¿¡la cárcel?!?!)… al parecer no hay salvación posible para mí…

      Romualdo
    20. mmmm, que cosas? peleándose quien sigue a dios como dios manda.

      A mi me gustaria ver a un creyente seguir las ordenes y reglas de dios … … lo veo preso.

      joe
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