Ayer lavé el Jeep

Los caballos son mi pasión de toda la vida. Por eso me parece una bendición cuando puedo escaparme del trabajo e irme al campo a montar y disfrutar un rato con mis animales. La verdad es que los caballos son la razón de muchas cosas. Por ejemplo, es por ellos que hace años manejo algún modelo de SUV… y también por ellos –y los viajes al campo– que nunca están limpios. Pero la cosa se ha complicado un poco este último año, pues me hicieron una oferta buenísima por un Jeep blanco.

Ayer lavé el Jeep

Que decirles… al principio traté de justificar el color diciéndome que era símbolo de pureza o que el “papa móvil” también es blanco. Pero la verdad es que comparándolo con el encubridor color gris de su predecesor, el blanco perlado del Jeep recoge el sucio de solo mirarlo.

Es interesante como funcionamos los seres humanos. La primera vez que fui al campo el Jeep estaba tan sucio que sentía vergüenza. De hecho, paré a echar gasolina y me encontré dando excusas: “es que vengo del campo y había un poco de lodo por la lluvia…” Pero según pasaban las semanas –y los viajes al campo–, ya no solo había dejado de dar excusas, sino que no hacía ningún intento de lavarlo. Me había acostumbrado a la suciedad del Jeep.

Anoche llegué temprano a la Iglesia y pasé frente al confesionario. No sé porqué, pero de pronto me acordé del Jeep. No sé a ustedes, pero el Señor me coge de sorpresa cuando hace estas cosas: ¡a quién más se le ocurriría relacionar el confesionario con mi Jeep!

El pecado es como la suciedad en la pintura del auto, sentí que me decía en mi interior. La primera vez sentimos vergüenza de salir con esa mancha a la calle: Que la gente nos vea, ¡¿qué van a pensar?! A la segunda nos hacemos que no lo vimos y a la tercera pretendemos justificarlo. Y según se acumulan –los pecados o la suciedad, dependiendo del caso–, nos vamos acostumbrando y empezamos a verlo como algo “normal” e inevitable.

La realidad es que cuando dejamos el auto sucio por mucho tiempo, la pintura desmerece, se mancha y comienza a salir el moho, inclusive hasta puede echarse a perder irremediablemente. Lo mismo sucede con el pecado: se va acumulando en el alma, nos insensibiliza la conciencia, y nos hunde más y más en el lodo de la desobediencia y la rebelión. Pero la gracia de Dios es como el agua en la pintura del Jeep, limpia y restaura y vuelve a dejar el alma como nueva.

Ayer lavé el Jeep… y también me confesé. Así que ambos, el auto y mi alma, están relucientes y hermosos.

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    5 comentarios en Ayer lavé el Jeep

    1. Yo tengo problemas económicos y deseó superarlos lo más pronto, Dios sabe que estoy pasando y a veces he querido rendirme

    2. A mi me paso algo parecido, sucede que fui a confesarme porque resulta que con el tiempo, uno tiene una forma de vivir que muchas veces desconocemos lo mal que estamos actuando, y upe ese día lo reconocí y fui a confesarme. Resulta que el padre me dice: no puedo darte la absolución… me quede un segundo pensando que hacer y le dije, padre, yo vine a recibir la reconciliación con nuestro señor y no puedo irme de aquí sin ella, no puedo imaginar que saliendo de aquí, el señor me llama y yo con este pecado gordo que no pude borrar de mi alma. Entonces el padre me dice, pues tu tienes la respuesta, que quieres hacer? Pues no se diga más padre, dejaré de hacer lo que me mantiene en pecado mortal, porque hoy quiero la absolución! Dicho esto el padre me absuelve de mis pecados y descanso mi alma.
      Con esto que me sucedió me confirma que muchas veces está en nosotros el querer o no estar cerca del socio, pero el canijo chanclas nos trae asoleados y no descansa!!! Pero nuestra voluntad es libre para decidir con que cuentas le llegaremos a nuestro señor el día que nos llame, y claro! Ese día puede ser hoy!

    3. Que hermosa es la Confesion y pensar que por años le huía… Otro regalo que Dios nos da y debemos descubrir. Me gustó la comparación que usaste. Gracias!

      Richie
    4. Que Agradable Comentario y Comparacion ,realmente si pudieramos ver Nuestra Alma yConciencia ,como en Rx ,solo eso nos falta ,para llegar a sentirnos bien .Ya que no alcanzamos en este Tiempo a Meditar para poder Practicar aun en lo mas simple ,la Palabra de Dios y Mejor aun que con su Agua llena De Gracias y Misericordia llegaramos al Sacramento de la Reconciliacion o Confesion .Ya no lo Vivimos NO HAY TIEMPO menos PARA un examen de CONCIENCIA y Saber Arrepentirnos para poder Perdonar Al Hermano ,quitarnos tantos Vacios y Enfermedades Causadas Solo Por ello .Aparte de Odios,Resentimientos y ……..VAMOS ECHANDOLE AGUA COMO ROMUALDO !! SI SE PUEDE .L@S AMO !

    5. excelente……!!!

      gonzalo

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