Bendición del Belén familiar

Una de las cosas más importantes que los padres podemos hacer durante este tiempo con nuestros hijos es enseñarles el verdadero valor del Adviento y la Navidad. Enseñarles que Navidad es Jesús, que vuelve a nacer en nuestros corazones; y Adviento es el tiempo para prepararnos para su llegada. Una forma de hacer esto es con el Belén familiar. Colocar las figuritas: la Virgen María, San José, la mula y el buey, los pastores y los magos… cuidando de dejar el pesebre vacío hasta la Nochebuena, que es cuando nace el Niño Dios. Entonces lo colocamos en el pesebre y es cuando verdaderamente comienza la Navidad.

Bendición del Belén familiar

Algo que podemos hacer es bendecir el Nacimiento o Belén en una pequeña celebración familiar. Aquí les comparto el rito que tiene el bendicional para bendecir el Belén familiar. Pero más allá de seguir con rigurosidad las frases y oraciones, recuerda que lo importante es que los niños—y los que seguimos siendo niños de corazón—puedan adentrarse en el Misterio de un Dios que nos ha amado tanto como para hacerse uno de nosotros.

Bendición del Belén familiar

Se reúne la familia, y el padre o la madre comienza con la señal de la cruz:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Todos se santiguan y responden: Amén.

El que dirige continua diciendo:

Alabemos y demos gracias al Señor,
que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo.

Todos responden:

Bendito seas por siempre, Señor.

Luego el padre o la madre va preparando a los más pequeñitos diciendo algo así,

Durante estos días contemplaremos en nuestro hogar este pesebre y meditaremos el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar con nosotros. Pidamos a Dios que el pesebre que colocamos en nuestro hogar avive en nosotros la fe y nos ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad.

Uno de los miembros de la familia lee un texto de la sagrada Escritura (aquí uno de ejemplo),

“En aquellos días, José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre (Lucas 2, 4-7a).

Después de la lectura es un gesto bonito unirse todos cantando un villancico o algún cántico alusivo al nacimiento de Jesús.

El bendicional provee para que aquí se presenten algunas intenciones y todos pidan a Dios por ellas. Pero en lugar de copiar las que tiene el ritual, sería bonito que cada miembro de la familia ponga sus propias intenciones, pidiendo por los demás miembros de su familia.

El padre o la madre continúa con la bendición del Belén,

Señor Dios, Padre nuestro,
que tanto amaste al mundo
que nos entregaste a tu Hijo único
nacido de María la Virgen,
dígnate bendecir este nacimiento
y a la familia que está aquí presente
para que las imágenes de este Belén
ayuden a profundizar en la fe
a los adultos y a los niños.

Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado,
que vive y reina por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

Aquí otra oración, puedes usar la que más te guste,

Oh Dios, Padre nuestro,
que tanto amaste al mundo
que nos has entregado a tu único Hijo Jesús,
nacido de la Virgen María,
para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti,
te pedimos que con tu bendición
estas imágenes del nacimiento
nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría
y a ver a Cristo presente
en todos los que necesitan nuestro amor.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús, tu Hijo amado,
que vive y reina por los siglas de los siglos.

R/. Amén.

Para terminar, hace la señal de la cruz y ora diciendo,

Cristo, el Señor,
que se ha aparecido en la tierra
y ha querido convivir con los hombres
nos bendiga y nos guarde en su amor.

Todos responden: Amén.

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    1 comentario en Bendición del Belén familiar

    1. Hay un canto que dice, Sin Jesús no hay Navidad, y es que verdaderamente quien tiene presente en todo momento al Señor lo tiene TODO, por lo que es digno imitar la armonía y amor de la Sagrada Familia de Nazareth simbolizada en un pesebre.

      MARIA EUGENIA

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