Carta a mi hijo que quiere ser sacerdote

Padre Jorge nos hace entrega de su octava carta. Dice él que ésta complementa la anterior, dirigida a la hija que se quiere ir de religiosa… pero yo pienso que más allá de eso, Padre Jorge nos ofrece una visión profunda sobre las vicisitudes que enfrentan hoy día los buenos sacerdotes para poder cumplir con el ministerio de “cura de almas”. Leamos la carta… pero, más importante aún, ¡recordemos orar por todos nuestros sacerdotes!

Carta a mi hijo que quiere ser sacerdoteCarta a mi hijo que quiere ser sacerdote:

Después de tu conversación con nosotros en la noche de ayer, me quedé pensando en muchas cosas…

Me alegra, como cristiano, convencido el que uno de mis hijos quiera servirle a Señor a tiempo completo. Era una de las opciones que siempre les había propuesto a mis hijos. No lo descartaba. Incluso, siempre te habríamos apoyado en otra profesión que hubieras escogido. Mas ahora no se trata de escoger, sino en que Dios te pudiera estar llamando a su servicio a través el ministerio sacerdotal.

Sin embargo, quiero advertirte varias cosas que es bueno tener en cuenta antes que dar el paso. Conocemos a varios sacerdotes. Algunos han sido muy allegados a la familia y eso nos hace saber situaciones de primera mano y no por oídas.

Hoy, tal vez más que en otras épocas, el sacerdocio ministerial católico está puesto en entredicho. Has podido observar cómo en los últimos años las situaciones que han provocado escándalos y han descubierto encubrimientos (o por lo menos, mal manejo de situaciones graves en materia de abuso), han inducido a que se tenga desconfianza de los sacerdotes católicos.

Hijo: si te haces sacerdote puedes estar seguro de que habrás optado por un estado de vida que hoy es muy incomprendido y hasta puesto en sospecha. Te señalarán aunque no hayas hecho nada malo, por el único hecho de ser sacerdote.

Hoy, que se valora tanto (a lo mejor desmedidamente) el ejercicio de la sexualidad, el celibato sacerdotal es considerado una anomalía, una imposición arcaica e inhumana. Por tanto, el celibato sacerdotal no es bien visto, en especial, en círculos de cierto nivel intelectual, aunque no tanto entre los católicos de buena fe, que tienen preocupaciones mucho más trascendentales.

Hijo: si te haces sacerdote serás puesto en la mira. Más de alguno o alguna dudará de que estés viviendo tu celibato con alegría. Si te ven con muchachas pensarán que eres mujeriego y promiscuo, si te ven con muchachos pensarán que pudieras ser homosexual.

Hoy, aunque los católicos nos quejamos de la falta de vocaciones, también somos despiadados con nuestros párrocos o vicarios. Murmuramos de ellos y hasta los calumniamos. Nos molestamos si no complacen nuestros caprichos por ser justos con todos. Y hay quienes nos atrevemos a insultarlos, faltarles el respeto y vilipendiarlos sin importar que merecen respeto, no sólo por el ministerio que tienen, sino por el mero hecho de ser seres humanos.

Hijo: si te haces sacerdote serás expuesto al escarnio y al atropello, no de enemigos de tu Iglesia, sino de tus mismos fieles.

Recuerda que el sacerdocio ministerial es una responsabilidad muy seria. Si a pesar de mis advertencias, sigues en tu decisión, te pido que seas un verdadero pastor entregado a tus fieles. Como dice el Papa Francisco: “que huelas a oveja”. No hagas de tu ministerio uno de confort y lujos, ni quieras hacer “carrera” escalando puestos o privilegios.

Conocemos muchos sacerdotes felices, alegres, contentos con su ministerio. Ellos tienen sus momentos duros, de soledad y desaliento pero siempre encuentran la fuerza y el aliento en el Señor para emprender la tarea diaria de llevar a todas partes el Evangelio. En ese grupo quiero contarte.

Te quiere,

Papá

P. JSC 02/04/2014

Comparte...

    2 comentarios en Carta a mi hijo que quiere ser sacerdote

    1. La carta es bellisima y esta llena de verdades. Desgraciadamente hay malas personas que han encontrado en el celibato de los sacerdotes catolicos, un escondite para desarrollar sus malos sentimientos y acciones. Esto opaca, ante la opinion vulgar y ante la opinion de seudos intelectuales progresistas, el buen y limpio ejercicio del ministerio sacerdotal que ordena el nuevo testamento. He conocido en mi vida muchos sacerdotes, algunos han sido mis amigos; no son hombres perfectos pero si todos ellos tenian muchas virtudes y cada uno capacidades de diferente vocacion; todos buenos, entregados al servicio de los demas y sobre todo muy trabajadores en actividades caritativas, demasiado diria yo. Ellos son las columnas de la fe. Algunos son realmente santos. Otros muy estudiosos. Dios permita que su Iglesia, esta la Catolica Romana y su hermana la Catolica Ortodoxa; no desaparezca nunca; pese a las mutiples adversidades por la que pasa en cada etapa de la histroria; pero que por la gracia de Dios, siempre ha logrado superar. Dios permita seguir teniendo buenos sacerdotes y mas santos.

      ALBERTO
    2. Deseo que a pesar de todo, siga el llamado de su vocación… Para mi Los Sacerdotes en su mayoría son verdaderos hombres… dios nos de entonces muchos verdaderos hombres con vocación al Sacerdocio. El mundo los necesita… Padre de Misericordia, perdona nuestros pecados y que sea tu voluntad…

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    Últimos comentarios