Descansa en paz, Steve

¡Qué gran obra es el hombre! ¡Qué noble su razón! ¡Qué infinitas sus facultades! ¡Qué expresivo y admirable en su forma y sus movimientos! ¡Semejante a un ángel en sus acciones! Y en su espíritu, ¡qué semejante a Dios! … ¡La belleza del mundo! ¡El más perfecto de los animales! Sin embargo, para mí, ¿qué significa esta quintaesencia de polvo? – Hamlet, Acto II, Escena II

No hay duda que Steve Jobs es uno de los grandes genios de nuestro tiempo… la tecnología desarrollada por él, directa o indirectamente, ha cambiado la forma como aprendemos, trabajamos, interactuamos y nos comunicamos… su nombre pasará a la historia como una de las figuras más influyentes de este siglo… pero Aquel que le dio la vida y puso en él los dones para transformar la humanidad, hoy le ha llamado a su presencia… por eso nos despedimos con esta oración, esperando un día poder encontrarnos con él en el Cielo…

En tus manos, Padre de bondad, encomendamos el alma de nuestro hermano Steve; nos sostiene la esperanza de que resucitará con Cristo en el último día con todos los que en Cristo han muerto. Te damos gracias, Señor, por los beneficios derramados sobre tu siervo en su vida mortal, signo de tu bondad y manifestación de la comunión de tus santos. Escucha nuestras oraciones, Dios de misericordia, para que se abran a tu siervo las puertas del paraíso, y nosotros, los que aún permanecemos en este mundo, nos consolemos mutuamente con palabras de fe hasta que salgamos todos al encuentro de Cristo, y así, con nuestro hermano Steve, gocemos en tu presencia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Comparte...

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    Últimos comentarios