El camino de Cuaresma 9

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¿qué necesitas para ser feliz?
¿dónde buscas tu felicidad?

Dicen los psicólogos que el significado de la vida está en alcanzar la felicidad. No sé a ti, pero a mí me llama la atención que siendo meta de todos, solo unos pocos logran alcanzarla. Claro, tenemos momentos felices, pero la verdadera felicidad, aquella que transforma la vida y dura para siempre, es una corona escurridiza.

Te voy a revelar un secreto… en esa búsqueda hay quienes nos llevan una ventaja abismal, en la Iglesia les llamamos “santos”. Es que la verdadera felicidad no está en lograr muchos títulos o tener muchas cosas, sino en encontrarnos con Aquel que lo es todo en todos.

Blaise Pascal dijo una vez que en el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios y que solamente Él puede llenar. ¡Esa es la verdadera felicidad! San Agustín lo dice de otra manera: “Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. Santa Teresa de Ávila nos explica que no importa lo difícil de la prueba, si tenemos a Dios, nada nos falta, pues “solo Dios basta”. Y el Padre Alberto Hurtado vivía repitiendo siempre: “Contento, Señor, contento”.

El secreto para encontrar la felicidad completa está en abandonarse a la Voluntad de Dios, así como la oveja reposa confiadamente en los hombros del Buen Pastor. Hoy oramos con el hermoso poema de Santa Teresa:

Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
¡Sólo Dios basta!

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