El camino de la fe | Día 3

El camino de la fe | Día 3

«Anda, come tu pan con alegría y bebe con alegre corazón tu vino, porque ya se complace Dios en tu obra. Lleva en todo tiempo vestidos blancos, y que el perfume no falte sobre tu cabeza» (Eclesiastés 9, 7-8).

Día 3 | Hoy tienes derecho a ser feliz

“Fuiste creado para la felicidad, fuiste creado para vivir en plenitud tu paso por la tierra, fuiste creado para Dios, para esta vida y para toda la eternidad.”

— Padre Gustavo Jamut

Los psicólogos dicen que la felicidad no sólo es una meta alcanzable sino que es un derecho de todo ser humano… y tienen mucha razón, nacemos para ser felices… el conflicto surge cuando definimos lo que significa la felicidad… verás, la felicidad que nos presenta el mundo es una felicidad “egoísta”… una felicidad que se alcanza por la gratificación personal y la ausencia de problemas… por eso, cuando un matrimonio se enfrenta a una crisis algunos les sugieren el divorcio como una solución fácil y rápida: es que ellos tienen derecho a ser felices… o cuando una joven sale embarazada y “eso” le molesta para sus planes inmediatos, pues “se lo saca”: es que ella tiene derecho a ser feliz… o el joven que ve un auto deportivo último modelo y como sus ingresos no le alcanzan para comprarlo, se endeuda más allá de lo que puede pagar: es que él tiene derecho a ser feliz… estos ejemplos ponen su felicidad en cosas pasajeras… y están dispuestos hasta ir en contra de la razón o de la moral con tal de alcanzarla… pero una vez logran lo que deseaban, se dan cuenta que esa quimera no les trae la felicidad… y que en realidad se encuentran más perdidos y vacíos que antes…

Y es que la verdadera felicidad no es eso… fíjate, cuando vemos la descripción que el libro del Génesis hace del Paraíso nos damos cuenta que Adán y Eva eran completamente felices… cultivaban la tierra y vivían en armonía con la Creación… pero sobre todo, dice que Dios caminaba con ellos… hablaba con ellos… tenía una relación personal con ellos… su vida era plena… no por la ausencia de pruebas ni porque veían cumplidos sus caprichos… sino porque veían realizada su vocación de hijos de Dios… esto fue así hasta que la desobediencia —su desobediencia— les apartó de la Voluntad de Dios y tronchó su felicidad… conocieron por primera vez el pecado, la amargura y el sufrimiento…

En nosotros pasa lo mismo… dicen los sabios orientales que el hombre tiene un agujero en su corazón y vive buscando cómo llenarlo… prueba mil cosas sin éxito… trata de satisfacer sus caprichos… de llenarse de cosas vanas… de vivir dentro de su propio egoísmo… hasta que un día se cansa de huir de Dios… y descubre que solamente Él puede llenar ese vacío… San Agustín lo dice poéticamente: “Nos hiciste para Ti, Señor, y nuestro corazón está insatisfecho hasta que descanse en Ti” (Confesiones 1, 1)… los mártires comprendieron el significado de la verdadera felicidad, por eso iban cantando a la muerte… porque sabían que del otro lado les esperaba una eternidad junto a su Creador…

El ser humano —tú y yo— tiene derecho a ser feliz… tú tienes derecho a ser feliz… Dios te creo para que fueras feliz… pero la felicidad plena y absoluta solamente la podremos alcanzar el día que nos encontremos cara a cara, contemplando el Rostro de Dios en el cielo… mientras tanto, podemos gozar de sus primicias en esta vida… si nos dejamos guiar por el Señor y dejamos que su Voluntad se obre en nosotros…

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    1 comentario en El camino de la fe | Día 3

    1. Gracias
      Muy cierto el saber que sólo Dios es el único que nos puede ayudar en cualquieir momento, pero es tan difícil tener una relación directa con Dios y ponerse en espera, a veces es tan facíl decir y muy complicado poner en práctica.

      Genith

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