El camino de la fe | Día 30

El camino de la fe | Día 30

«Ten compasión de mí que estoy sin fuerzas; sáname pues no puedo sostenerme. Aquí estoy sumamente perturbado, y tú, Señor, ¿hasta cuándo?… Vuélvete a mí, Señor, salva mi vida, y líbrame por tu gran compasión» (Salmo 6, 3-5).

Día 30 | Hoy pídele a Dios ser sanado de todo complejo y trauma

“Si el Señor no sana el complejo de inferioridad que aun hay en ti y si no te libera de tus inseguridades, nada de lo que hagas, nada de lo que alcances te será suficiente.”

— Padre Gustavo Jamut

Hay un refrán que dice que todos los extremos son malos… recuerdas cuando hablábamos sobre el egocentrismo y cómo hay algunos que se creen mejores o superiores a los demás… pues el extremo opuesto es igual de perjudicial para el alma… creerse inferior o sentir que se vale menos que los demás es también una distorsión de la realidad…

Debemos empezar por reconocer que TODOS hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios… no importa la edad… ni el sexo… ni el color de la piel… ni la procedencia geográfica… no importa el estado físico… ni la salud… ni las capacidades… ni los recursos… ni siquiera importa la fe… todos compartimos la misma dignidad de ser “hijos” de Dios… y valemos exactamente igual ante Él… que nos ama a todos con un amor pleno y total…

Sin embargo, por razones diversas, hay personas que se sienten menos que los demás… menos importantes… menos valiosos… menos dignos… menos amados… y cuando se miran a sí mismos, se ven inútiles, feos, indefensos, inadecuados, miserables… una baja autoestima los puede llevar por dos caminos… bien sea reafirmar la pobre opinión que tienen de ellos mismos (autocompasión)… o negar la forma como se ven, proyectando una imagen de poder sobre los demás…

La primera puede llevar a la depresión y al desánimo… la persona se menosprecia y no se cree capaz de nada meritorio… se fija solamente en sus defectos y pecados, sin encontrar nada de valor ni bueno en sí… la segunda enciende un deseo enfermizo de sobresalir sobre los demás… despierta la envidia y se vuelve déspota… arrogante… vanidoso… cuando en realidad ese intento de pisotear a los otros es una forma de ocultar el vació interior y la frustración de no creerse suficiente…

Pero esto no tiene que ser así… nadie tiene ni debe que sentirse que vale menos o que es menos dignos que los demás… el complejo de inferioridad puede ser sanado entregándole a Dios nuestras inseguridades y nuestros miedos… y pidiéndole que nos ayude a mirarnos en el espejo de su Corazón… para que tengas una idea, se estima que a lo largo de toda la historia han vivido 107 billones de seres humanos… y cada uno de ellos ha sido creado personalmente por Dios… y en cada uno ha puesto un pedacito de Sí Mismo… es triste, pero a veces no comprendemos lo que somos en realidad… si tú y yo pudiéramos vernos como Dios nos ve… si pudiéramos valorarnos como Dios nos valora… y amarnos como Él nos ama… comprenderíamos que somos precioso ante sus ojos… únicos e irrepetibles delante de nuestro Creador…

¿Conoces el cuento del rey que tenía un jardín…? Permíteme contártela,

Un día, el rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. Cada árbol y cada planta se fijaba en las demás en lugar de mirarse a sí misma. Habían perdido de vista sus verdaderas identidades y no reconocían el potencial maravilloso que tenían dentro. El Roble moría porque no podía ser tan alto como el Pino. El Pino estaba decaído porque no podía dar uvas como la Vid. La Vid agonizaba porque no podía florecer como la Rosa. Y la Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble. Y así todos los árboles y arbustos y flores… excepto un Clavel que florecía hermoso en medio del jardín. El rey le preguntó, “¿Cómo es que tú creces tan fresco y saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?” El Clavel le respondió: “Soy un clavel porque me plantaste clavel. Si me hubieras querido roble o pino o rosa o vid me hubieras plantado de esa manera. Pero como me plantaste clavel, supuse que querías claveles, así que me dije a mí mismo: ‘intentaré ser el mejor clavel que pueda”. Y aquí estoy, el más hermoso y bello clavel de tu jardín.”

Dios te ha plantado en un inmenso jardín lleno de flores, árboles y arbustos… eres especial para Él… amado por Él… cuidado por Él… te ha puesto en el lugar preciso para florecer… y te riega constantemente con su gracia… pero si vives comparándote con los demás y ansiando ser como los otros… nunca podrás dar los frutos que el Señor espera de ti… al contrario, acabarás por marchitarte y morir a la felicidad que Dios había preparado para ti…

El día de hoy es para reconocer aquellas cosas que todavía quedan en ti que te hacen sentir menos que los demás… pídele al Señor que las arranque de tu corazón… y ponga en su lugar el sentido correcto del amor…. recuerda que el te puso en este mundo para que florezcas y des fruto… y el fruto del amor siempre es amor…

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    3 comentarios en El camino de la fe | Día 30

    1. Es hermoso saber sobre el amor de cristo, y la verdad nunca me he refugiado en el, como me gustaría hacerlo, tengo una vida malsana y una familia la cual puedo perder, en parte por mi culpa, eso si que no me gustaría ya que los amo con toda mi alma.

      carlos andres
    2. Que me contesten amis escritos y me ayuden a conseguir que Jesús me cure y me arregle mis deseos de cambiar de casa en una rejion que yo he elejido para bien de mi salud.
      Y os dor gracias por todo. José Cesar.-

      Jose Cesar
    3. Yo pienso, lo que por otra parte no queria pensar; cuando nacemos no somos yguales unos nacen de una familia de un rey asi que nacen erederos de una nacion y su formacion en maravillosa y otros nacen de una familia muy pobre y su formacion no puede ser peor y otros nacen de una familia cistiana de una posicion media de esos soy yo. Unos nacen con grandes facultades y otros con una facultades malas unos estudian y aprobechan y otros estudian y no pueden aprovechar; asi que cuando uno nace es una “”injusticia “” no somos iguales.
      Unos la vida es estupenda y van de exito en exito y otros van de fracaso en fracaso y toda la vida mas bien mala.. Solo Dios sabe por que cuando uno nace no somos iguales y todos seamos igual de listos y guapos y con la misma suerte y posibilidad de disfrutar de esta vida
      con saluz y fuerzas y talento, yo me considero del monton. Pues si miro unos estan peor que yo yo he vivido 85 años Gracias a Dios y tengo algunas enfermedades y le pido a Jesus al que le he ofrecido mi vida y me aga su siervo bueno y le he pedido perdon de mis pecados ya no peco con la ayuda de Dios pero no me cura del todo y hay dias muy malos de dolores. Yo pienso que somos muchos apedir y si el me echara una mirada me curaria y selo pido a la virgen Maria auxiliadora que intervenga y le diga a su hijo Jesus que me de años de vida sano sano.Para los que teneis fé pedir por mi salud por dentro y por fuera.
      Gracias amigos os mando un abrazo en Cristo Jesús.

      Jose Cesar

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