El camino de la fe | Día 7

El camino de la fe | Día 7

«Al principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos, y las tinieblas cubrían el abismo; y el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas» (Génesis 1, 1-2).

Día 7 | Hoy entrega al Espíritu de Dios el caos interior

“Hay quienes cada mañana al despertar deben enfrentarse a un caos interior. Pero si desde el primer momento elevas a Dios tu pensamiento, abres a Él tu corazón y entregas ese caos interior, entonces el Espíritu Santo recreará la faz de tu alma y te dará una jornada colmada de sentido, de energía y de paz.”

— Padre Gustavo Jamut

Recuerdas el pasaje cuando Jesús va con los discípulos en la barca… Él dormía cuando, de repente, llegó una gran tempestad… los discípulos no podían controlar la barca… las olas eran enormes y el viento arreciaba… se sentían indefensos… y estaban aterrados cuando despertaron a Jesús… que con una sola palabra calmó la tempestad y trajo de nuevo la paz…

Así mismo es nuestra vida… son muchas las personas que viven en medio de la tormenta… muchas más de las que imaginas… viven atormentadas por sus miedos… por sus pecados… por sus dudas… por sus recuerdos… por sus fracasos… por sus rencores… parece que viven una vida normal porque esconden sus “tempestades” ante el mundo… tal vez conoces algunas y ni siquiera te has dado cuenta… pero dentro de ellas hay una lucha que no termina nunca… y que nos les permite encontrar la paz… ellas no quieren vivir de esta manera… nadie escoge vivir así… pero no encuentran la salida… se sienten encerradas en una cárcel… y lo están… pero lo más sorprendente es que, sin saberlo, ellas tienen la llave de la celda… ellas son sus propios carceleros… y solamente ellas pueden dar el primer paso hacia la libertad… basta con “despertar” al Maestro… ese llamar–a–Jesús es la llave que abre la puerta y deja que Él calme la tormenta en nuestro interior…

Lo hemos visto en los días pasados… Dios lo puede todo… Él tiene un sueño maravilloso para cada uno de nosotros… y sobre todo, Él desea nuestra felicidad… porque nos ama con un amor pleno y total… pero como decía San Agustín, “Dios, que te ha creado sin ti, no te salvará sin ti”…

La libertad es uno de los mayores y más preciados regalos que Dios nos ha hecho… por eso, Él no se impone… no se fuerza sobre nadie… sino que desea que le busquemos libremente, por amor… el día de ayer le entregábamos nuestras rebeldías… hoy debemos entregarle esa tormenta que llevamos dentro… el caos interior que amenaza con hacernos esclavos de nosotros mismos… puede ser una tormenta enorme que amenace nuestra vida y nuestra salvación… o solo el presagio de un día gris y nublado… no importa su tamaño… deposítala en las manos de Dios y deja que sea Él quien se encargue de lidiar con ella… calmarla… y hacerla desaparecer…

Comparte...

    1 comentario en El camino de la fe | Día 7

    1. Me hizo pensar mucho en los miedos,angustia, que llegan de repente a mi es verdad entregárselos a dios en sus manos para que nos guíe y así tener paz mental y espiritual

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    Últimos comentarios