El día que mas frió he tenido en mi vida

El día que mas frió he tenido en mi vida

Puerto Rico lleva unos meses de mucha lluvia, mucho más de lo que es usual para esta época del año. Y la semana pasada, debido al paso de una onda tropical, tuvimos un día de grandes inundaciones en el área Metropolitana. Esa misma noche, una joven de nombre Luisa María publicó en su perfil de Facebook la hermosa historia* de su encuentro con un deambulante (un sin-hogar) y cómo sintió el impulso de aliviar en algo la miseria de aquel pobre hombre. La historia es hermosa, se las comparto a continuación,

¡Tengo que escribirlo!!!

Hoy venía bajándome del tren bajo un súper aguadero horrible y se me acerca un deambulante hacia mí. Primero me asusté. Venía con una caja en la cabeza y pensé lo peor… Me dice: “Amiga, usted no sabe el frió que siento, hoy es el día que mas frió he tenido en mi vida…” Yo lo mire y le dije que sí.

Tenía que caminar hasta mi apartamento, que queda a 2 bloques de la estación del tren, bajo la lluvia. En ese momento mire el día y hacía mucho viento y la lluvia no paraba… y vi que el pobre hombre temblaba horriblemente. Así que me quité la capa que llevaba puesta y se la di. Le dije que esperara, que yo iba a regresar con algo caliente para que se abrigara.

Caminé hacia mi apartamento y ese hombre no se me salía de la cabeza. El día estaba súper frío y llovía demasiado. Llegué a mi apartamento con los pies mojados y hasta el mahón que llevaba puesto… Entonces me dio por revisar el closet y tomé una polo, una sábana y una toalla. Luego pensé en el frió, así que preparé café y le llevé algo de comer.

Salí y prendí mi guagua pensando que no me gusta manejar en San Juan, y manejé hasta la estación del tren. El hombre seguía ahí, temblando del frío… Estacioné mi guagua en contra del tránsito, en una zona donde sólo pasan las guaguas públicas. Me bajé y fui hasta donde él estaba. Intercambiamos unas palabras y me dijo que se llama José, pero le dicen Pito.

Había varias personas esperando que pasara el aguacero horrible que caía, pero nadie miraba al pobre hombre. Una señora se me acercó y me dijo que cómo hago esas cosas, que ese hombre podía haberme hecho daño. Yo la miré y le dije: “Señora, por personas como usted es que PR está como está. Hoy es una persona que usted no conoce, pero mañana puede ser un familiar suyo…” Le dije a ese hombre que se portara bien y me contestó: “Así lo hago, es por eso que Dios no me desampara y me envía ángeles como tú”.

Aquí no termina la historia. Salí de la estación de Hato Rey y están los policías dando tránsito, ya que toda la carretera estaba llena de agua. Me monto en mi guagua y uno de ellos me hace señas de que fuera donde él y me detuviera. Pensé que era por haberme metido en contra del tránsito, y me dije: “¡Ohohoo Dios!” El guardia me pregunta que era lo que yo hacía ahí y le explico que no soy de aquí, que venía del Oeste, así que no conozco mucho las carreteras de aquí. Me dijo que él vio que yo bajé unas cosas de mi guagua y se las di a una persona. Le contesté que sí, que era un señor que tenía frió y le traje unas cosas para que se calentara. Él sonrió y me dijo que tuviera un buen día. Fue extraño.

No saben, ¡me sentí súper de saber que pude salvar a una persona de frió y hambre!

Cuando leí la historia se me hizo un nudo en la garganta… ¿Cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a hacer esto por una persona que no conocemos? Más aún, si esa persona es un sin-hogar, alguien a quien la sociedad le ha colgado el estigma de “malo” por no tener nada ni nadie. Es a eso lo que nos invita Jesús en el Evangelio. Eso es lo que significa ser cristiano. Lo escuchábamos el domingo pasado en la parábola del buen samaritano y en esta joven vemos como esa parábola se vuelve carne frente a nosotros, en nuestro tiempo, en medio de esta sociedad que el Papa Francisco ha catalogado como la sociedad de la “globalización de la indiferencia”.

Cuando leí la historia de Luisa María hacía solo unas horas que la había publicado en su muro y ya contaba con más de 10,000 “me gusta” y sobre 500 comentarios, en su mayoría de felicitación por su acción. Entonces pensé en cómo nos conmueven acciones como esta. Lo curioso es que en una sociedad predominantemente cristiana, esto debería ser la norma no la excepción. Lo que debería sorprendernos no es que haya alguien que lo haga, sino que hay miles que no mueven un dedo por ayudar a su prójimo.

Hay otra cosa que me impactó, la respuesta del deambulante cuando Luisa le pide que se porte bien: “Así lo hago, es por eso que Dios no me desampara y me envía ángeles como tú”. ¡Cuánta confianza en Dios hay en esas palabras, más que la que nosotros mostramos muchas veces! Ese hombre que no tenía nada sabía que Dios no le desampararía a pesar de su pobreza, de su condición, de sus pecados y debilidades. Dios proveería de alguna manera porque él confiaba en su Misericordia.

Un último punto de reflexión… también me llamó la atención que varias personas comentaron que no debemos estar buscando la gloria en nuestras acciones, como si Luisa María hubiera actuado mal al contar su historia porque “tu mano izquierda no debe saber lo que hace tu derecha”. Esto sería cierto si Luisa estuviera buscando crédito por lo que hizo, sin embargo, en sus palabras se ve la emoción de quién ha hecho una buena obra y el gozo de quien ha cumplido con la Voluntad de Dios. Son testimonios como este los que nos ayudan a encontrar la Misericordia de Dios en los pequeños gestos como el de Luisa (“Porque tuve hambre y me diste de comer…”).

No sé a ti, pero a mí esta historia me invita a ser una mejor persona y un mejor cristiano, más consciente de la necesidad de los que me rodean. ¡Gracias Luisa María por tu ejemplo y por compartir tu historia con nosotros!


*Nota: Me tomé la libertad de corregir algunos errores ortográficos y dividir la historia en párrafos para que sea más fácil de leer.
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    6 comentarios en El día que mas frió he tenido en mi vida

    1. Elba, hermosa historia! Muchas gracias por compartirla por acá!!! Un abrazo para ti y para Luis… DLB!

      Romualdo
    2. Un domingo, el Evangelio hablaba sobre la frase: “Dios provee”. No entendía muy bien lo que P. Leo había explicado. Pero el viernes de esa semana lo pude entender.
      Estaba en Deli Cuisine en Plaza las Américas almorzando, pero tarde, como a las 2PM. Al sentarme a almorzar veo dos señoras muy bien vestidas comiendo y un señor un poco desaliñado, mirándolas. Me doy cuenta que esta mirando las viandas que ellas no habían tocado, como para pedírselas cuando terminarán. Ellas se dan cuenta, se levantan apuradas y las tiran al zafacon. ¡Que tristeza tenía ese señor! ¡Que hambre tenía! Me levanto lo cojo de la mano y lo llevo al muestrario de comida y le digo: “Pida lo que quiera, pues Dios provee.”
      Esta era la explicación que faltaba. ¡La alegría era tan grande, como el hambre! Lo deje comiendo y le di gracias a Dios que nos da el tesoro para compartir.
      Que Dios los bendiga.

      Elba
    3. gracias nunca pense que esto fuera a ser como fue simplemente quise compartirlo por la razon de que me senti super bien por lo que habia escho y me lleno como ser humano… SI LES CUENTO ESE DIA EN LA NOCHE FUI ASALTADA POR UNOS HOMBRE A MI Y MI NOVIO NOS LLEVARON EL CARRO Y FUE ALGO SUPER ORRIBLE. Y SABEN NO LO PUBLIQUE EN MY FACEBOOK PO LA UNICA RAZON QUE LAS PERSONAS HUBIESEN PENSADO QUE LO HUBIESE ECHO EL HOMBRE QUE ALLUDE Y Y DESIDI NO PUBLICARLO POR QUE LAS COSAS CUANDO SUSEDEN ES POR UN PROPOSITO yo ayude a ese diambulante sin esperar nada a canbio y el que me hasalto en la noche no lo juzgo por que son personas nesecitadas con visios o adicciones que estan basios espiritualmente y buscando sobre vivir en esta tierra, sin darse cuenta el da~o que le hacen pasar a uno y el susto fue super feo no se lo deseo a nadie. Lo que le puedo decir a este Blog que muchas gracias por publicar mi historia y espero que le sirva de mucho a otras personas para que sepan que es bueno ayudar al nesecitado y al desamparado por que si dios nos bendice dandonos una vida llena de salud, y desgustandonos de nuestros placeres… por que no devolver de la bendicion que dios nos da.

      Luisa
    4. Bns dias,igual q a otros tambien se me hizo un nudo en la garganta, personas q nos gustan hacer buena caridad, no debemos de cohibirnos de hacelo. hay personas q cuando ayudas no agradecen pero en la palabra dice y lo voy a parafrasear:” cuando se ayuda hay q hacerlo de corazon y no mirar quien, ni esperar recibir nada a cambio porque Dios en algun momento de nuestras vidas nos recompensara en publico”. Si en algun momento ocurre algo negativo en la caridad q brindamos lo dejamos en manos de Dios y tomar medidas de cuidado en el futuro. Dios nos dejo un Gran mandamiento: AMAR A DIOS CON TODO TU CORAZON,CON TODAS TUS FUERZAS Y CON TODA TU ALMA y si amas Dios amar a tu projimo como a ti mismo. Sabemos q las cosas como seres humanos no estan muy buenas, pero debemos pensar positivamente un poco mas y hacer obrs de caridad mas menudo, porque un dia Dios nos llamara a cuentas. Q Dios les bendiga.

      Yolanda Aviles
    5. GRACIAS POR ESTE MENSAJE TAN HERMOSO… PARA EMPEZAR LA SEMANA….. DIOS NOS DA LA OPORTUNIDAD DE LEER ESTE……. MENSAJE DE AMOR………..NOS LLENA DE ALEGRIA Y NOS RECONFORTA EL ALMA

      Mercy Mesa Campos
    6. Hermoso testimonio Romualdo,exactamente si pudieramos imaginar la Satisfaccion que hay en Dar , y mas a una persona desconocida y necesitada es increible la Energia y Bendiciones que Recibes . Yo lo testimoneo a Raiz de propenerme en Agradecimiento a Dios por mis Cirugias ,que He pasado y estoy bastante Bien,forme un Apostolado de Caridad con Ayuda de Amigas y es increible ,no se me quitan las ganas de seguir haciendolo.HAGAN LA PRUEBA Y VERAN QUE BUENO ES EL SEÑOR ! L@S AMO ! GRACIAS.

      Ma. Del Rosario de la Rosa Valdes .

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