Empuja la roca

Un hombre dormía en su cabaña, cuando de repente una luz iluminó la habitación y se le apareció Dios… el Señor le dijo:

– “Hijo mío, tengo un trabajo para ti. ¿Ves esa gran roca junto a tu cabaña?, quiero que cada día la empujes con todas tus fuerzas”…

El hombre, feliz porque el Señor le encomendaba una gran misión, hacía cada día lo que el Señor le había pedido… empujaba aquella gran roca con todas sus fuerzas, día tras día…

Un día, después de varios años, el hombre regresaba cansado a su cabaña cuando encontró por el camino a Satanás:

– “Eres un tonto… has estado empujando esa roca por mucho tiempo y no has podido moverla… vaya tarea inútil que te han encomendado”, le dijo…

Pero el hombre no hizo caso y seguía perseverado, empujando obedientemente aquella gran roca cada día como el Señor le había pedido…

Nuevamente regresó Satanás a tentarle y a sembrar la duda en su corazón con pensamientos de fracaso y frustración:

– “¿Por qué sigues esforzándote todo el día en esta tarea imposible? Haz un mínimo esfuerzo, con eso será suficiente”…

El hombre luchaba contra la tentación y oró a Dios confesándole sus sentimientos:

– “Señor, por muchos años he trabajado duro en la tarea que me encomendaste… me he esforzado para conseguir lo que me pediste, he empujado día tras día, pero aún así, no he podido mover la roca ni siquiera un milímetro… ¿En qué he fallado? ¿Por qué he fracasado en lo que me pediste?”

Pero el Señor, lleno de su ternura infinita y mirándole con amor profundo, le respondió:

– “Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas… Nunca te dije que esperaba que la movieras, tu tarea era empujar y eso lo has hecho a la perfección… Ahora vienes a Mí sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste? Empujando la roca con perseverancia has aprendido a vencer la tentación del demonio que te decía que era inútil y has fortalecido tu fe… Además, Yo sabía que tus enemigos eran fuertes y vendrían contra ti… por eso quise que ejercitaras tu cuerpo y, gracias a tu perseverancia empujando la roca cada día, desarrollaste una gran fortaleza física y tus enemigos no han podido contra ti… Ahora eres fuerte espiritual y físicamente… Has vencido al demonio y a tus enemigos de la tierra… ¿Crees que fracasaste? Cierto que no has movido la roca, pero tu misión era sólo ser obediente y empujar para que yo cumpla en ti mis designios… y eso lo has conseguido… Ahora, querido hijo, Yo moveré la roca”…

Estamos llegando a la mitad de la Cuaresma y tal vez te sientes un poco cansado… has estado orando más, ayunando más y dando más a los necesitados… tal vez te preguntas si verdaderamente esto ayudará a que vivas mejor y más profundamente la Semana Santa y te encuentres con Cristo resucitado el día de Pascua… tal vez hasta has fallado en alguno de los propósitos que hiciste al comenzar… por eso quiero invitarte a perseverar como hizo el hombre de la historia… el Señor nos pide que demos lo mejor de nosotros… que pongamos el corazón en empujar con fuerza esa “roca” que Él nos ha puesto al frente… al final, Él completará lo que falte para que nuestra transformación sea total… tú solamente empuja…

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    7 comentarios en Empuja la roca

    1. Abre mi corazón y mi mente, no para entenderte, si no, para tener Fe. Amen

      Maria
    2. Abre mi corazón y mi mente, no para entenderte, si no, para tener Fe.

      Maria
    3. Cuantas veces la duda..y cuantas la iluminación. Así es el camino, solo la perseverancia en Dios te hace grande a tus ojos.
      Alguien dijo: se hace camino al andar y Jesús lo ratifica. Doy gracias a las personas que me llevaron a conocer la verdad de la vida, que es Dios

      María
    4. Esta historia me ayudó muchísimo en tiempos de angustia laboral, me liberó del temor de seguir adelante y esperar con fe Su voluntad.

      Eduardo Retana
    5. Muy bonitas las reflexiones me han sido de mucha ayuda espiritual gracias.

      Daniel
    6. Hola amigo Romualdo y a todos los amigos de la página, todo lo dicho es cierto. Cuando uno mas quiere acercarse al Señor, el maligno tratará de alejarnos de él. Y pasa. Cuantas y muchas veces, uno se ha llenado espiritualmente y no paso ni un rato y de repente todo lo que sentiste se perdió. Y me refiero a esto: Uno se llena de espiritualidad en la iglesia, sales contenta y de repente llegas a casa y por algún malentendido, alguien te busca una discusión y se alzo la voz y las personas salen disgustándose. Pero uno de ellos se siente mal y dice:¿Porque Padre, tuvo que suceder esto? Acaso no me había llenado de ti, y mira lo que sucede. Lo bueno es siempre pedirle al señor por nuestro comportamiento. Por nuestro carácter y la paz espiritual que uno quiere que haya en un hogar. Y no quedar disgustado con la otra persona. Hacer las paces. No guardar rencillas como se dice. Y hacer de la oración nuestra vida. Porque la oración es la fuerza que necesita nuestra alma para seguir adelante, al encuentro del Señor. Y como dicen algunos: Dios está, a un pie de distancia.

    7. Si quieres venir en pos de mí, niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme” Mt 16, 24.

      Cuando decides seguir a Dios,,siempre vendrá satanás a tentarte y a sembrar la duda en tu corazón con pensamientos de fracaso y frustración…pero con mucha oración y con la ayuda de Dios y la Santísima Virgen María, lograrás vencer la tentación.

      Dios y María Santísima los bendiga !!!

      Martha Cabrales

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