Entre judíos y samaritanos

Después de los reinados de David y Salomón, el pueblo judío se dividió en dos reinos: Judá o Reino del Sur, con su capital en Jerusalén; e Israel o Reino del Norte, con su capital en Siquem (que más tarde se trasladó a Samaria)… Cada uno de los dos reinos sufrió el exilio en distintas ocasiones: Judá a manos de Babilonia; e Israel a manos de Siria… la diferencia entre ambos es que los habitantes de Judá lograron restablecerse sin mezclarse con otras razas, mientras Israel se unió con otros pueblos al regresar del exilio…

Esto fue motivo de escándalo para los habitantes de Judá, quienes dejaron de considerar a los samaritanos como judíos auténticos… De igual manera, los samaritanos dejaron de considerar obligatorio el culto en el Templo de Jerusalén, dando culto a Dios en el monte Garizim…

Los samaritanos creían en Yahvé como único Dios… consideraban a Moisés como el profeta por excelencia y observaban la Ley de la Toráh… pero no reconocían el Talmud (tradición oral judía), ni los Profetas (Nevi’im), ni los libros escritos (Ketuvim)…

Todos sabemos que en el tiempo de Jesús, las relaciones entre judíos y samaritanos eran tensas y conflictivas, llegando hasta el odio y la intolerancia en muchas ocasiones… pero hay tres pasajes muy interesantes que me gustaría mirar brevemente…

Inhospitalidad de los samaritanos (Lucas 9, 51-56)
Samaria quedaba entre Galilea y Jerusalén, de manera que para ir de uno a otro era necesario pasar por Samaria, de otra manera había que dar una gran vuelta para evitar la región… y cuenta Lucas que en uno de sus viajes, Jesús envió mensajeros delante de Él a un pueblo de Samaria para que le prepararan posada… los samaritanos de ese pueblo se negaron a recibirle, porque iba hacia Jerusalén (por tanto, era judío)… y Santiago y Juan (por algo les llamaban “los hijos del trueno”) le preguntaron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?»… pero Jesús les reprendió por tal pensamiento y siguió hacia otro pueblo…

La samaritana, en el pozo de Sicar (Juan 4, 1-42)
En esta ocasión Jesús va de Judea hacia Galilea y se detiene en Sicar (en Samaria)… mientras los discípulos van a comprar comida, Él se queda junto al pozo conversando con una mujer samaritana… el diálogo entre ambos es hermoso y de gran profundidad teológica… lo primero que debemos comentar es la sorpresa de la mujer: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?»… Jesús le responde haciendo alusión al «Don de Dios» y le ofrece «agua viva»… esas dos referencias son al Espíritu Santo… luego Jesús le habla de un nuevo culto que no estará sujeto al Templo de Jerusalén ni al Monte Garizim, sino que «llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad»… el relato sigue diciendo que Jesús le habló sobre todo lo que ella había hecho durante su vida… y ella, sorprendida, corrió al pueblo a contárselo a todos: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»… dice Juan que Jesús se quedó dos días en Sicar… y «fueron muchos más los que creyeron por sus palabras, y decían a la mujer: “Ya no creemos por tus palabras; nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.”»

Parábola del buen samaritano (Lucas 10, 25-37)
Todos hemos escuchado la parábola del buen samaritano… un doctor de la Ley que, para poner a prueba a Jesús, le pregunta qué debe hacer para tener en herencia la vida eterna… Jesús devuelve la pregunta, preguntando qué es lo que dice la Ley… “Amar a Dios y amar al prójimo”, responde el legista… inconforme con el giro de la conversación, vuelve a preguntar a Jesús que quién es su prójimo (los judíos solamente consideraban como “prójimo” a otros judíos)… esto le da pié a Jesús para contar la parábola del hombre que va de Jerusalén a Jericó y caen en mano de ladrones que le dejan mal herido a la orilla del camino… a su lado pasan un sacerdote y un levita judíos, y ambos siguen de largo sin ayudarle… finalmente, pasa un samaritano que le socorre, cura y cuida… la parábola concluye con un pequeño diálogo entre ambos: Jesús le preguntó, «¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores? Él dijo: El que practicó la misericordia con él. Díjole Jesús: Vete y haz tú lo mismo.»

Veamos… en el primero de estos tres pasajes, Jesús rechaza la actitud de odio y violencia de Santiago y Juan –y los judíos en general– hacia los samaritanos… actitud que hubiera estado bien vista, según las relaciones reinantes entre judíos y samaritanos pero que se opone con el mensaje del Evangelio de amar al prójimo (incluyendo a los “enemigos”)… en el segundo, Jesús no sólo conversa con la samaritana, sino que le ofrece el «Don de Dios», que no es otra cosa que Dios mismo… en adición, se queda entre los samaritanos dos días, anunciándoles el Reino… o sea, que además de hablar con los samaritanos, Jesús se interesa por su salvación y les trata con respeto y misericordia… por último, Jesús utiliza a un samaritano como ejemplo para mostrarle a un legista judío que “prójimo” no es el que comparte mis ideas o mi fe, sino todo aquel que necesite ayuda…

~*~*~*~*~*~*~*~

Pues la actitud de algunos hermanos evangélicos hacia los católicos se parece a la actitud que existía entre judíos y samaritanos: está llena de reproche y condena por el sólo hecho de ser católico… fíjense, en ocasiones he comentado que algunos hermanos evangélicos tienen más respeto y cortesía para con un musulmán o un budista que para un católico… ¡lo vemos aquí mismo en algunos temas!!!

Los valores del Evangelio son humildad, mansedumbre y renuncia… y estos valores nos deben llevar a amar a Dios y al prójimo (y “prójimo” son todos)… no con un amor cualquier, sino con el Amor mismo de Cristo… con un amor tan perfecto, que no deja espacio para nada más…

A ti, hermano evangélico o de otra denominación que me lees…
Cuando veo la actitud que tienes hacia los católicos, no veo el Amor de Jesús reflejado en tus palabras… al contrario, en lugar de humildad, veo soberbia y prepotencia… en lugar de mansedumbre, veo intolerancia y odio… en lugar de renuncia, veo insulto, burla y desprecio… y no se trata de que creamos lo mismo o estemos de acuerdo en todo… pero de la misma manera que los católicos respetamos la manera de pensar de otras iglesias –cristianas y no cristianas– de esa misma forma esperamos que se nos respete nuestra fe…

No sé tú… pero yo no puedo imaginarme a Jesús enviando fuego del cielo para acabar con una ciudad de Samaria… sin embargo, tú nos condenas sin pensar que esa actitud de juicio/condena es rechazada por Dios…

No sé lo que tú piensas… pero mientras Jesús se sentó a dialogar con la mujer samaritana, abriéndole su Corazón para poder alcanzar el de ella… tú te limitas a disparar tres o cuatro textos bíblicos, sin importar lo que yo pueda decir o pensar al respecto… no te interesa escucharme porque ya me has juzgado por lo que te dijeron… y no te interesa conocerme para saber lo que de verdad creo y pienso…

No sé tú… pero cada vez que leo uno de tus comentarios incendiarios, no puedo dejar de preguntarme si alguna vez has pensado que yo soy “tu prójimos”, al igual que tú eres el mío… y que de la misma forma que yo respeto tu fe, también espero que tú respetes la mía…

Entiendo que tú creas que estás por el camino correcto… pero de verdad te digo, lo que tú crees de los católicos… lo que te han dicho o lo que crees haber visto… ¡está equivocado!… yo soy tan cristiano como tú… adoró a Yahvé, él único Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo… y guardo su Palabra con celo apostólico… tan así, que no sólo guardo su Palabra escrita, sino que guardo todo aquello que dijo e hizo Jesús y que no se escribió (como explica Juan al final de su Evangelio)…

No espero que cambies tu forma de pensar o sentir… cada cual es libre de elegir el camino que desea recorrer… y cada cual será responsable de darle cuentas a Dios por sus acciones (o la falta de ellas)… pero igual que tú eres libre, también lo soy yo… y si nuestro Padre respeta la libertad de ambos, ¿por qué no puedes tú respetar la mía?

A pesar de tus palabras y reproches, créeme, te amo como a mi hermano y oro a Dios por ti… no para que te cambie… o te convierta… o te salve… sino para que Su Voluntad se cumpla total y completamente en tu vida … y sobre todo, oro pidiéndole a Dios que te bendiga con su Amor y te conceda esa Paz que viene de morar dentro de su Corazón…

Y tú, hermano católico que me lees…
No permitas que estas actitudes afecten tu relación con Dios o tu forma de ver al prójimo… Lo digo porque a veces pienso que podemos caer en lo mismo… juzgando y condenando, cuando eso solamente le compete a Dios… Si nos insultan o calumnian o difaman… respondamos con caridad y respeto… mostremos la Verdad de nuestra fe… amemos y oremos!!!

Recuerda que Jesús predicó en muchas sinagogas… y levitas y fariseos rechazaron, unos tras otros, el Mensaje de Salvación que se les ofrecía… pero a pesar de eso, algunos oídos oyeron… y algunos corazones acogieron la Palabra… y por esos pocos es que hoy vive nuestra Iglesia… Sembremos la semilla del Evangelio con nuestras palabras… pero sobre todo, con nuestro ejemplo de vida… seamos como Jesús… y el Espíritu Santo se encargará de tocar los corazones que Él desee tocar…

Dios me los bendiga a TODOS… y María Santísima, Madre del Salvador y Madre nuestra, nos acompañe por el camino hacia Jesús…

Romualdo

Comparte...

    24 comentarios en Entre judíos y samaritanos

    1. GRacias le doy a nuestro senor Jesucristo por gente como usted que se atreven a escudrinar las escrituras.. y le pido perdon a usted y a todos los catolicos porque you creo que quizas alguna vez los ofendi…Y espero que Cristo le siga dando la sabiduria y el bautizmo del Espiritu santo..yo soy Cristiano evangelico..Que Dios lo bendiga y guarde hasta que Cristo venga en las nubes por su iglesia (1 tesalonisences 4:16)

      martin sifuenntes
    2. Mi afectuoso saludo para Romulo escritor y autor de la pagina, mi objetivo de visita a la pagina era conocer razones de “la enemistad entre judíos y samaritanos”; y me llevo una tremenda bendición sobre lo disertado con respecto al tema.
      Soy una persona estudioso de la Biblia no pertenezco a la religión catolica , pero no por ello debo de dejar de resaltar este buen aporte que hace el autor de la pagina a la comunión que debe haber entre todos nosotros los que estudiamos la palabra de Dios. Dios mismo había concedido que estos dos reinos vivieran esa situación en su tiempo mas ahora y desde la manifestación de nuestro salvador Jesucristo es diferente y para poder afirmar nuestra vocación como tal; es necesario escuchar al maestro cuando dijo: En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuvieres amor los unos con los otros.
      Gracias Dios lo hombres como tu El te bendiga.

    3. Estimado amigo me considero un catolico un poco radical y muy celoso de mi fe catolica inclusive he tomado algunos cursos de apologetica no he profundizad mucho en esto solo lo basico pero eso me ha bastado para defender la fe catolica. Mi gran cuestionamiento es hacerca del ecumenismo y el dialogo con otras denominaciones a mi parecer todo esto del ecumenismo esta absorbiendo lo escencial de la iglesia catolica la eucaristia es el acto maximo de adoracion a Dios y he visto con tristeza q hay ciertas cosas q hoy en dia estan alejando o desviando del contexto original de la misa y peor aun en algunos casos se podria juzgar de sacrilegio ejemplos misas con payasos, misas con conciertos de rock, misas donde el sacerdote esta dizfrazado y muchas otras cosas q se salen del contexto original de la misa y q indirectamente son influencia protestante yo creo q ahora mas que nunca tenemos q ser lo mas radical posible para no dar oportunidad al diablo q logre su acometido

      Andres
    4. Querido hermano Romualdo.
      Que felicidad me llena el corazón el haber llegado a tu blog, no digo casualidad porque en Dios no hay casualidad, tu bien lo mencionas.
      Me llena de gozo porque veo que los hermanos católicos están volviendo a las sendas antiguas de las que nuca debieron haber salido, el estudio de la palabra de Dios, y que felicidad cuando escucho hablar al Papa Francisco que resalta la humildad, porque creo que ha llegado la hora de evangelizar al mundo entero como nuestro señor nos lo ordenó, sin importar la denominación ni religión porque eso es lo que nos hizo daño por mucho tiempo mejor dicho siglos pues en nombre de Dios muchos fueron quemados, sacrificados, torturados etc. producto de la ambición y egoísmo humano.
      (Anegdota) El otro día mi suegra (80 años) me dijo: ya no voy a volver a mi iglesia porque es cura se volvió evangélico, y yo le pregunto porque dice eso?, y ella responde: porque nos ha dicho que tenemos que traer la biblia a la iglesia para que se nos enseñe los evangelios y yo para eso pues tengo a mi sacerdote para que el me enseñe y rese por mi.
      Pues Jesús no nos trajo una religión sino Vida y en abundancia, pues El es el camino la verdad y la vida, y eso es lo que tenemos que de predicar la unión de la iglesia, que es el cuerpo de nuestro señor, con un solo credo un solo señor y un solo bautismo, sea cura o sea pastor, laico o hermano, es tiempo de que el hijo prodigo que mencionas vuelva a su padre y reconozca que El es su único y suficiente salvador, que él fue el que entrego su vida por cada uno de nosotros pecadores, que es necesario nacer de nuevo porque lo que es nacido de carne carne es y lo que nacido de espíritu, espíritu es, así que mi querido hermano deje que el poder del Espíritu santo que nos prometió nuestro señor sería derramado sobre toda carne no lleve a ser testigos de él hasta el fin de la tierra y se manifieste a través de este medio y llegue la salvación a muchos que la necesitamos.
      Gracias Dios porque en tu infinito amor a los que antes conociste, también predestinaste para que fuesen hechos conformes a la imagen de tu Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Pues qué diremos a esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros.
      Que el amor de Dios, el perdón del hijo y la bendición del Espíritu santo te acompañen siempre en tu caminar hacia la nueva Jerusalem. Dios te bendiga.

      Jose Luis
    Página 2 de 2«12

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

    Últimos comentarios