La alegría del perdón | Conclusión

Por fin llegamos a la conclusión del libro de Padre Ángel Peña sobre el perdón… algunos ya me decían que eran muchos días con este tema… pero es que la necesidad de perdón es grande en nuestra sociedad… Dios es amor y la naturaleza del hombre es buscar asemejarse a su Creador… debemos ser como Dios… reflejar ese amor inmenso que brota de su Corazón y que nos inunda por completo… pero para poder reflejarlo, tenemos que tener nuestros corazones y nuestras almas limpios… sin resentimientos… sin odios… sin lastres que nos mantengan atados… no es una tarea fácil, al contrario, es un estilo de vida que debemos cultivar todos los días… no los entretengo más, aquí las últimas líneas del libro… DLB!

La alegría del perdón | Conclusión

Después de haber visto los diferentes aspectos del perdón, podemos concluir que vale la pena perdonar, pues el odio es mucho más costoso, en términos de enfermedades y sufrimientos. Además, el odio nos va destruyendo por dentro y nos va matando lentamente en vida. Liberarnos del odio no sólo es una cosa buena, sino una necesidad imperiosa de nuestro espíritu; pues, de otro modo, nunca podremos ser felices. Dios nos ha creado por amor y para amar. El sentido de nuestra vida está en amar. Por consiguiente, el odio es, exactamente, lo contrario al amor.

Odiar es anclarnos en el pasado y no querer avanzar ni crecer por el camino que Dios nos ha trazado: el camino del amor. Ya lo hemos dicho y lo repetiremos hasta el cansancio: Amar es sanar, odiar es enfermar. Amar es perdonar y perdonar es amar. Sin perdón no puede haber amor y Dios no puede escuchar nuestras oraciones. El que dice: Amo a Dios; pero aborrece a su hermano, es un mentiroso (1 Jn 4, 20). El que no ama, permanece en la muerte. Quien aborrece a su hermano es un homicida y ya sabéis que ningún homicida tiene en sí la vida eterna (1 Jn 3, 14-15). El que aborrece a su hermano está en tinieblas y en tinieblas está sin saber a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos (1 Jn 2, 11).

¿Hace falta más claridad sobre lo que Dios nos dice sobre este punto? Por tanto, sepamos perdonar, aunque denunciemos al agresor ante las legítimas autoridades, y dejemos el juicio definitivo a Dios, que a todos nos juzgará sin parcialidad.

Te deseo lo mejor: una vida llena de amor, de paz y de alegría en el Señor. Que disfrutes de la alegría del perdón y seas humilde también para pedir perdón, cuando tú hayas ofendido a tus hermanos.

Que Dios te bendiga y te haga santo,

Tu hermano y amigo del Perú,
P. Ángel Peña O.A.R.
Agustino Recoleto


Del libro “La alegría del perdón”, por el Padre Ángel Peña… puede descargar este y otros de sus libros en autorescatolicos.org/angelpena.
Comparte...

    3 comentarios en La alegría del perdón | Conclusión

    1. Muchas gracias por esta reflexión del perdón a mi en lo particular me ayudo mucho,soy una persona me enojo fácilmente pero no guardo rencor a nadie gracias a dios a prendí que tengo que orar por las personas que me incomodan o están causando algún tipo de dificultades en mi vida y de mi familia muchas gracias

    2. Amigoa hermanos estoy muy de acuerdo con todo lo que me decis y os felicito. Yo soy como sabeis muy mayor y no tengo riquezas gracias a Dios soy muy feliz con lo que tengo y solo tengo aqueyo que Jesús me estadando y asi vivo hasta que Dios me llame y sin dolores me ire cuando me llame y de su mano ire al cielo eso pienso yo y rezo y ofrezco todo lo que yo haga a Jesús y en ello va el perdon que yo le pido diariamente de todaas mis equivocaciones que puedan haber disgustado al Dios. y vivo en la confianza de que Dios me perdona.
      Le pido una bendicion para vosotros con un abrazo que os mando en Cristo. José Cesar.-

      Jose Cesar
    3. Amen

      Sharon

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    Últimos comentarios