La alegría del perdón | Oración de perdón 1

Señor, te pido perdón por las veces en que me resentí contigo por la muerte de mis seres queridos o por las dificultades que atravesaba mi familia y creía que eran castigos enviados por Ti. Perdóname, porque pensaba que Tú no me querías por haberme creado con menos cualidades que a los demás, por haber permitido tantas cosas desagradables que me sucedieron y por tantos sufrimientos que tuve que soportar sin culpa mía.

La alegría del perdón | Oración de perdón 1

Me perdono a mí mismo por todos los fracasos, pecados y errores que he cometido y que me hacían creer que nadie podría quererme nunca más. Me perdono por no haber acudido a Ti en busca de ayuda, por lastimar a mis padres, por haber ofendido a otras personas y haber sido cruel, egoísta, soberbio e impuro en pensamientos, palabras, deseos y obras. También me perdono por haberme metido en ocultismo y haber creído en supersticiones y haber asistido a sesiones de ouija o espiritismo y haber ido a magos o adivinos. Rechazo en este momento toda superstición, adivinación, espiritismo o satanismo de mi vida.

Perdono a mi madre por las veces que me lastimó y me castigó injustamente, por haberse divorciado de mi padre y haberse alejado de nosotros. La perdono por haber preferido a mis hermanos y por las veces que me dijo que era feo, estúpido, inútil o cosas parecidas. También la perdono por las veces que me dijo que yo no había sido deseado y que pensaron en abortarme…

Perdono a mi padre por su falta de apoyo y amor, por haber ofendido a mi madre, por haberle sido infiel, por haber sido agresivo, por divorciarse de ella y dejarnos abandonados. Le perdono por las veces que fue irresponsable en su trabajo y por sus actitudes y acciones impuras delante de nosotros. Por haberse emborrachado y por haberme castigado cruel e injustamente.

Perdono a mis hermanas y hermanos, porque me rechazaron y se burlaron de mí. Los perdono por haberme pegado y por todo lo que me ofendieron de cualquier manera. Perdono a mi esposo(a) por su falta de amor, de apoyo, de atención y comunicación. Por su infidelidad, por sus actitudes, palabras y obras que me ofendieron gravemente. Perdono a mi pareja, aunque no se lo merezca, por sus graves errores y pecados, que me ocasionaron vergüenza pública.

Perdono a mis hijos por su falta de respeto, de obediencia y comprensión. Los perdono por todo lo que me hicieron sufrir, por sus errores y por su falta de amor y consideración. También perdono a mis familiares, a mis suegros, hijos políticos, cuñados, etc., que han maltratado a mi familia o han hablado mal de ella. Por no haber sido leales y haberme engañado a propósito para obtener más beneficios. Perdono a los familiares de mi esposo(a) por no haber sido comprensivos y no haberme aceptado de verdad como parte de su familia.

Perdono a mis compañeros de trabajo por todas sus mentiras y burlas. Perdono a mis vecinos por hacer demasiado ruido y no dejarnos en paz, por sus animales que nos molestan continuamente y por todo lo que nos han ofendido. Perdono a los sacerdotes, que no me han sabido comprender o me han tratado sin consideración o me han ofendido. También les perdono por sus misas aburridas y no atenderme a mí y a mi familia, cuando estábamos en necesidad o ante la muerte de un ser querido.

Perdono a todos aquellos que me han marginado o despreciado por ser como soy. Perdono a los amigos, que me traicionaron y publicaron mis secretos. También los perdono, porque, en el momento que más los necesitaba, se olvidaron de mí y no me ayudaron ni me visitaron.

Perdono a quien abusó de mí y me estafó o me sacó del trabajo… A quienes me insultaron o hirieron de palabra u obra. A todos les ofrezco mi perdón incondicional y los pongo en las manos del Señor para que Él los perdone también y a mí me sane de los dolores que me han ocasionado. Gracias, Señor, porque ahora me siento liberado de los males causados por mi falta de perdón. Ven a mi corazón y lléname de luz, de amor, de paz y de alegría. Gracias por tu perdón y por tu amor. Me siento como una nueva criatura, ahora puedo mirar a las personas, que me rodean sin rencor y les puedo sonreír de verdad. Gracias, Señor, por haber cambiado mi corazón. Gracias por la alegría del perdón.


Del libro “La alegría del perdón”, por el Padre Ángel Peña… puede descargar este y otros de sus libros en autorescatolicos.org/angelpena.
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