La alegría del perdón | Perdonar a Dios (1)

Hay mucha gente que está resentida con Dios y cree que muchas de las cosas malas que les suceden son castigo de Dios. Tienen de Dios una idea equivocada, pues creen que Dios es un Dios castigador y, por eso, cuando no encuentran razones válidas para entender lo que les pasa, piensan que es Dios quien los castiga. Dicen que Dios es malo, porque no contesta sus oraciones o por permitir que sufran y mueran niños inocentes. Si tienen un accidente sin que nadie tenga la culpa aparentemente, le echan la culpa a Dios, y lo mismo si adquieren una enfermedad de modo imprevisto o si muere un ser querido. Y esto mismo piensan algunos que han nacido con un defecto o limitación física. ¿A quién echarle la culpa? Sólo a Dios.

La alegría del perdón | Perdonar a Dios (1)

En muchos casos, esto lo creemos también nosotros, porque quizás desde pequeños hemos oído que nos decían nuestros padres: Si no comes la comida, Dios te va a castigar; si no te portas bien, Dios te va a mandar al infierno. Y así cosas semejantes. De esta manera, adquirimos la idea de que Dios castiga los pecados y, como somos pecadores y hacemos cosas malas, vemos como normal que Dios nos castigue.

Hay mujeres que no se perdonan a sí mismas el haber abortado y piensan que todo lo malo que les pasa es castigo de Dios, pues lo tienen bien merecido. Consideran que su pecado no tiene perdón de Dios y son crueles consigo mismas, desarrollando un fuerte complejo de culpabilidad, que puede llevarlas a autocastigarse o desear castigos para redimirse.

Pero están muy equivocadas. Dios es un Padre amoroso, que siempre nos perdona y que se sentirá muy feliz de poder perdonarnos, si le pedimos humildemente perdón en la confesión. Ellas no pueden entender que Dios no es vengativo y que quiere perdonar, no castigar. Dios es incapaz de vengarse. Pero debemos perdonarle, si creemos, aunque sea equivocadamente, que Él tiene la culpa de todos nuestros males o que nos ha castigado injustamente. Al perdonarle de corazón, nos liberaremos del peso de nuestro rencor hacia Él y podremos acercarnos a amarlo como verdaderos hijos que aman a su padre Dios.

Veamos algunos ejemplos:

Una madre perdió trágicamente a un hijo y Dios sanó su corazón, después de pedirle ella perdón, pues tenía resentimiento contra Dios por haber permitido que su hijo muriera. Dios le dio una visión de Jesús y de su hijo, caminando tomados de la mano. Su hijo estaba completo y perfecto. Los efectos terribles de las quemaduras habían desaparecido. En su visión del cielo, ella vio bellos árboles con un verdor más allá de toda descripción, flores exquisitas y agua de color azul cristalino y brillante. Dios sanó su corazón y sanó los recuerdos dolorosos de aquel horrible accidente. También sanó los recuerdos dolorosos de la hermana pequeña de ocho años, que había visto a su hermano en llamas.

Dios sanó a otra mujer, cuya madre había muerto de cáncer. Poco después ella había atropellado a un niño sin querer. Y había sido golpeada y casi violada. Cuando brincó del coche para escaparse de su agresor, se lastimó su espalda, haciéndose daño. Oramos por ella. Dios sanó sus recuerdos dolorosos. Fue capaz de perdonar a Dios por haber permitido que su madre muriera. Se perdonó por haber atropellado a aquel niño y perdonó al hombre que la había golpeado y casi violado. Y se sanó del dolor de espalda.


Del libro “La alegría del perdón”, por el Padre Ángel Peña… puede descargar este y otros de sus libros en autorescatolicos.org/angelpena.
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    3 comentarios en La alegría del perdón | Perdonar a Dios (1)

    1. Querido amigo,

      Por lo que leo en tu comentario, Dios te ha enviado varios mensajes, pero eres tú quien no ha sabido verlos.

      Dices que fuiste cristiano. Debos, por tu comentario, asumir que conocías, al menos en parte, su Palabra. Dios nos habla a través de Ella. Nos enseña lo que está bien y lo que está mal. Nos enseña el camino que debemos recorrer. Y nos enseña lo que Él espera de nosotros (que vivamos de acuerdo a su Voluntad).

      Si conociendo todo esto, nos alejamos de su lado y pecamos, no podemos decir que fue porque Él no nos envió un mensaje. Al contrario. Eso muestra un corazón soberbio que sabiendo el camino de Dios, elige caminar el suyo propio. En cierta manera equivale al pecado de idolatría pues es ponerse uno mismo por encima de Dios.

      Tú miras las consecuencias de tu error y tu pecado. Te sorprendieron, te encarcelaron y te expulsaron. Pero detente un momento y piensa. ¿Si esto no hubiera sucedido, si siguieras haciendo lo que hacías, dónde estarías ahora, qué sería de tu vida?

      Sé que no lo entiendes así, pero al sorprenderte Dios te envió otro mensaje. Te dijo que lo que hacías no estaba bien y te apartó de ese camino. ¿Qué fue algo humillante y doloroso para ti? Sí, debe haberlo sido. Pero muchas veces el remedio de la enfermedad duele. El tratamiento del cáncer es difícil, la radio y quimioterapias son dolorosas y humillantes. Las personas pierden el pelo, sienten dolores físicos, nauseas, etc… pero si no recibieran ese tratamiento, morirían. De la misma forma, hay situaciones por las que pasamos que nos cuestan y duelen y humillan y quisiéramos no pasar por ellas. Pero si no lo hiciéramos moriríamos espiritualmente.

      Fíjate, en tu mensaje tú te presentas como la víctima. Eso es soberbia. No podemos buscar justificaciones para nuestros errores y pecados, mucho menos pretender echarle la culpa a Dios por ellos. Al contrario, debemos ser humildes. Reconocer nuestra fragilidad humana. Reconocer que lo hemos echo mal. Reconocer que el único culpable somos nosotros. Cuando hacemos esto, reconocemos también la necesidad de pedir perdón. A las personas que hemos lastimado.. y a Dios porque nuestros pecados le lastiman a Él.

      Los pasos para la sanación son, en primer lugar, reconocer que la culpa es nuestra, y reconociéndolo, con humildad, buscar el perdón de quienes nos rodean y de Dios.

      Dios te bendiga!

    2. no se si escribir pero quizás alguien que no me conozca que no me juzgue me pueda dar algún consejo.

      soy un joven, que lucho por algo que anhelaba con su corazón, era lo que me hacia sentir util a mi nación un soldado de la gloriosa Fuerza Aérea, pero me deje corromper, fui cristiano desde muy joven pero luego me aleje de Dios, comencé a juntarme con malos amigos, los cuales me indujeron en las Drogas, (marihuana), luego fui sorprendido comprando dicho producto, fui encarcelado y con eso me expulsaron de las filas militares.

      aunque sali de prision y no quedo registro de dicho evento, en mi corazon quedo un resentimiento contra Dios, pues si el me amaba porque no me advirtió de dicho suceso, con una palabra solo una me hubiese alejado de ese camino, pero ahora guardo resentimiento contra Dios, el por que no me ayudo antes de que me pasara esto.

      por que, permitir que pase por dicha humillación si cientos de personas el le manda un mensaje, se que cada cual es responsable de sus actos pero ahora hasta dudo de que Dios sea real, no veo nada que me acerque a el, siento como si ya fuese invisible para Dios.

      no aguanto mas esto, me da verguenza comentar con alguien por que me juzgaran de echo.

      pero mi vida gira entorno a ese pasado, que marca mi presente y me destruye por dentro.

      anonimo
    3. Hola Rumualdo, COMO SIEMPRE LEO ATENTAMENTE TUS ESCRITOS Y TIENES TODA LA RAZON YO MISMO CUANDO ME ENCUENTRO MALO CON MUCHO DOLOR DIGO SEÑOR SI TÚ ERE MI AMIGO PORQUE NO ME AYUDAS Y ME DEVUELVES LA SALUD PERDIDA.
      TAMBIEN PIENSO GRACIAS A ESTOS MALES TENGO ALGO QUE OFRECERTE.
      Si yo estuviera sano no podia ofrecerte todo mi dolor para quitarte un poco lo que sufriste en el calvario cuando te clavaron en la cruz. Si somos templo del Espiritú Santo que es parte de Dios le pido ayudame y curame, y le pido me conceda muchos años de vida pero sies de tu voluntad, quisiera estar sano. Ya no me desespero tanto por que pienso que estoy ofreciendoselo a Dios y tambien pienso que estos dolores melos manda Satanas, para hacerme renunciar al amor de Dios, y me aguanto. Tambien le pido perdon por mis pecados.Tedoy gracias Rounaldo, por lo que me enseñas y me ayudas.Recibe un abrazo en Cristode José Cesar

      Jose Cesar

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