La oración del corazón | Orar sin interrupción (2)

La jaculatoria más famosa y que más se ha repetido a lo largo de la historia cristiana es la llamada oración a Jesús. Es la oración del ciego de Jericó: Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí (Lc 18, 38). Esta oración, con diferentes modalidades, ha sido una oración modelo para muchos monjes del desierto con la que se han santificado innumerables personas en el mundo entero.

La oración del corazón | Orar sin interrupción (2)

En la “Vida de San Dositeo” (VI-VII) se nos dice que repetía siempre: Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí y sálvame. El llamado Seudo-Crisóstomo (siglo VI) repetía: Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, que soy un pecador. En la vida de Simeón, el nuevo teólogo, cuenta que un día, repitiendo según su costumbre la oración: Señor, ten piedad de mí, que soy un pecador, de pronto lo cegó una luz maravillosa. Él parecía haberse convertido en luz y en ese estado luminoso, identificado con Dios, fue colmado de una inmensa alegría e inundado de cálidas lágrimas de amor; y lo más extraño de ese maravilloso acontecimiento es que, para su sorpresa, gritaba en alta voz: Señor, ten piedad de mí… Más tarde, habiéndose retirado poco a poco la luz, volvió a su cuerpo y al interior de su celda, y encontró su corazón colmado de una alegría inefable y su boca gritando en alta voz: Señor, ten piedad de mí.

En el Catecismo de la Iglesia se nos dice: Esta invocación sencilla ha sido desarrollada en la tradición de la oración bajo diversas formas en Oriente y Occidente. La formulación más habitual transmitida por los espirituales del Sinaí, de Siria y del monte Athos es la invocación: “Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ten piedad de nosotros pecadores” (Cat 2667). La invocación del santo nombre de Jesús es el camino más sencillo de la oración continua. Repetida con frecuencia por un corazón humildemente atento, no se dispersa en palabrerías… Es posible en todo tiempo, porque no es una ocupación al lado de otra, sino la única ocupación, la de amar a Dios, que anima y transfigura toda acción en Cristo Jesús (Cat 2668).

Y, repitiendo estas oraciones o jaculatorias constantemente, haremos una bellísima oración que llegará al alma, convirtiéndose en una oración profunda, que el corazón irá repitiendo a toda hora desde lo intimo de nuestro ser.


Del libro “La oración del corazón”, por el Padre Ángel Peña… puede descargar este y otros de sus libros en autorescatolicos.org/angelpena.
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    6 comentarios en La oración del corazón | Orar sin interrupción (2)

    1. SEÑOR jESUSCRISTO, TEN PIEDAD DE MI Y DAME FE

      GUSTAVO
    2. Hola. Esta oración o jaculatorio fue referida en un paso de Camino Neocatecumenal que se llama Iniciación a la Oración por mis catequistas,, verdaderamente dan descanso al alma cuando te sientes angustiado. Mirando este articulo de introducción me pareció hermoso. La persona que se nombra Walter, animo!!! que se haga la voluntad de Dios.

      Maria
    3. Señor, Jesús, hijo de Dios, ten piedad de mí que soy un pecador.

      Walter
    4. Por Favor Tengo Necesidad De Que Oren Por Mi Ya Ami Medio Cancer En El Hígado Y me Operaron Y Todo Iva Bien Pero Ahora Me Hicieron Unos Análisis Y Medio La Encima Alta Y La Vilirubina Alta Y El Doctor Quiere Que Me Ponga En La Lista De Trasplante Y Eso Me Tiene Muy Mal Y Tienen Que Hacerme Una Operación Vajinal Y Me Tienen Que Vaciar Quitarme Los Ovarios Y Todo Lo Demás Pero Me Hicieron Unos Análisis Y Placas Y Ahora Salió Que Tengo Una Mancha En El Pulmón Izquierdo Y Todo Esto Me Tiene Muy Mal Estoy Con Mucha Depresion Por Favor Le pido Que Oren Por Mi Dios Selo Recompensará Y Yo Estere Muy Agradecida
      Gracias. Y Bendiciones……

      Eugenia. Ortega
    5. Yo tomo nota; asi me parece bien al comenzar hablar con Jesús digamos : Jesús hijo de Dios
      ya no hay error posible al dirijirme a Él y asi lo hare y tambien puedo decirte que como vivo en presencia de Jesús hijo de Dios, todo el dia y de la noche yo estoy orando siempre pues le ofrezco todo lo que yo ago y pienso a Jesús hijo de Dios. y tambien creo lo que Él nosdijo nos considera AMIGOS SUYOS no siervos. me escucha y si es posible le pido en su nombre a Dios me conceda las cosas que yo necesito que me las conceda si es de su voluntad y no la mia el sabe lo que mas me combiene..Todavia estoy disfrutando delo que me dijiste ayer fue una maravilla lo mejor que tú has escrito nunca. Que Dios te bendiga un cordial saludo de José Cesar.

      Jose Cesar

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