Letanías de la Humildad

Anoche hablaba con un amigo sacerdote y él me decía: “Un corazón lleno de sí mismo no tiene espacio para Dios, por eso la humildad es tan importante para el cristiano. Ese es el primer paso para la verdadera oración”… así que siguiendo su consejo, les comparto las Letanías de la Humildad… una hermosa oración que solía hacer el Cardenal Merry del Val cada vez que terminaba de celebrar la Santa Misa…

Letanías de la Humildad

Jesús, manso y humilde de Corazón… óyeme.

Después de cada petición, repetimos: “líbrame, Jesús”

Del deseo de ser lisonjeado… líbrame, Jesús.
del deseo de ser alabado…
del deseo de ser honrado…
del deseo de ser aplaudido…
del deseo de ser preferido a otros…
del deseo de ser consultado…
del deseo de ser aceptado…
del temor de ser humillado…
del temor de ser despreciado…
del temor de ser reprendido…
del temor de ser calumniado…
del temor de ser olvidado…
del temor de ser puesto en ridículo…
del temor de ser injuriado…
del temor de ser juzgado con malicia…

Después de cada petición, repetimos: “Jesús, dame la gracia de desearlo”

Que otros sean más amados que yo… Jesús, dame la gracia de desearlo.
que otros sean más estimados que yo…
que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse…
que otros sean alabados y de mí no se haga caso…
que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil…
que otros sean preferidos a mí en todo…
que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda…

Oración: Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de Ti en el cielo. Amén.

— Cardenal Rafael Merry del Val

Comparte...

    5 comentarios en Letanías de la Humildad

    1. Del temor de ser olvidado, líbrame Jesús!! Me recomendó buscar estas letanías el sacerdote que me confesó… gracias Señor.

      Clarisa
    2. Bendiciones para todos! hermosa pàgina.
      Les pido q recen para q yo sea humilde. Gracias.

      Lourdes
    3. Saludos y bendiciones! Casualmente, el sacerdote era tu tocayo, Padre Pepito… cosas de Dios…! Por supuesto que puedes publicarlo en tu blog, ojalá y muchos conozcan estas letanías y crezcamos en la gran virtud de la humildad. DTB!

      Romualdo
    4. Por cierto, os pido permiso para publicarlo en mi blog. Eso sí, siempre pongo la referencia de la página como fuente. Gracias

    5. Gracias por esta entrada, muchas bendiciones hermanos!

    Tienes algo que decir

    La dirección de email no será publicada, pero debe completar los blancos marcados con *.

    *

    Últimos comentarios