María, Madre de Dios

Hoy damos inicio al mes de mayo, mes dedicado a la Bienaventurada Virgen María… así que durante las próximas semanas les estaré presentando algunas reflexiones sobre los dogmas marianos de modo que vayamos conociendo un poco más sobre la historia de nuestra Iglesia y la verdadera devoción a María, Madre de Dios… y precisamente este es el dogma que estaremos viendo hoy: María, Madre de Dios…

Se piensa que la expresión “Madre de Dios”, Theotokos en griego, ya había sido usada por Orígenes en el siglo II. Pero la primera constancia escrita nos llega de Alejandro de Alejandría quien la utiliza en su Epist ad Alexandrum Constantinopolitanum en siglo III.

Ya en ese tiempo era frecuente denominar a María como Madre de Dios. En Manchester, Inglaterra, se conserva un papiro que data del año 250 con una hermosa oración mariana: “Bajo tu protección nos acogemos santa Madre de Dios, no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro. Oh Virgen gloriosa y bendita”. La Iglesia copta de Egipto sigue rezando esta oración desde el siglo III y, al final, añade: “Tú, la sola pura y bendita”, asegurando que María es la única totalmente pura, santa y bendita del género humano. Pero, aunque pone un énfasis en la pureza de María, ya daba por conocido que María era la Madre de Dios.

Como datos interesantes podemos añadir que antes del concilio de Éfeso (año 431) ya existía en Jerusalén y en Constantinopla una fiesta a María, Madre de Dios. También San Atanasio, en el siglo IV, emplea muchas veces los términos “madre de Dios” y “engendradora de Dios”.

El dogma de María, Madre de Dios fue definido como dogma de fe durante el Concilio de Éfeso en el año 431. Con esto se pretendía afirmar la unión hipostática de las dos naturalezas, humana y divina, en Jesús contra la herejía de los nestorianos, quienes afirmaban que María era solamente madre de la persona humana de Jesús. Como ven, el dogma de la maternidad divina de María es un dogma cristocéntrico, recordemos que en María, todo apunta hacia Dios.

San Cirilo de Alejandría, que presidió el Concilio, escribió: “Me admiro de que haya alguien que pueda poner en duda si la Santísima Virgen deba ser llamada Madre de Dios; porque, si Nuestro Señor Jesucristo es Dios, la santa Virgen su madre, es forzosa e innegablemente Madre de Dios. Ésta es la fe que nos han enseñado los apóstoles, ésta es la doctrina de nuestros padres. No que la naturaleza del Verbo o la divinidad haya tomado principio de María, sino que en ella ha sido formado y animado de un alma racional el sagrado cuerpo, al cual el Verbo se ha unido hipostáticamente, lo que hace decir que el Verbo nació según la carne. Así en el orden de la naturaleza, aunque las madres no tengan parte alguna en la creación del alma, no deja de decirse que son madres del hombre en su totalidad y no que solamente lo sean de su cuerpo”.

El Papa Juan Pablo II decía: “María es verdaderamente la Madre de Dios; puesto que la maternidad abarca toda la persona y no sólo el cuerpo. De este modo, el nombre Theotokos (Madre de Dios) viene a ser el nombre propio de la unión con Dios, concedido a la Virgen María”.

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    1 comentario en María, Madre de Dios

    1. mamita maria es mi intencion consagrarnos a mi santa madre el 8 de mayo y tambien te pido por la salud de norma castañeda y que se logre la coronacion de mi santa madre en la casa de norma sra mia intercede y acompañala estos dias tu sabes mamita maria por las incomodidades que se vive despues de una intervencion quirurgica de ese tipo con tu poderosisimo manto acompañanos alas dos familias a la de ella y la mia

      silvia santos de de leon

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