Apuntes del camino - 17.02.2010, 6:09
Para vivir la Cuaresma
La Arquidiócesis de San Juan ha preparado una serie de Catequesis para acompañarnos durante los tres años que durará el Trienio en preparación del V Centenario de la llegada de la Iglesia a Puerto Rico y América… este primer año está dedicado a la Familia, como Iglesia Doméstica… y la catequesis de esta semana nos presenta una interesante historia que nos puede ayudar a prepararnos mejor para vivir este tiempo de Cuaresma que comienza hoy… veamos,
Ésta es la historia de un viajero que fue a parar a una ciudad de Francia. El caminante se admiró de ver la cantidad de canteros, albañiles y carpinteros dedicados a la construcción de un magnífico edificio para la Iglesia. Se acercó a uno de los canteros para interesarse por su trabajo.
– “¿Podría explicarme en qué consiste su trabajo?”, le preguntó.
El hombre, molesto por la pregunta, le contestó de mala forma:
– “Estoy picando estos bloques de piedra con el marrón y el cincel, y después los estoy ensamblando tal y como se me ha indicado para hacer un muro. Estoy sudando la gota gorda y además me duele muchísimo la espalda. Y para colmo, este trabajo me aburre y me paso el día soñando con el día en que pueda dejarlo.”
Ante tal respuesta, el viajero prefirió marcharse y charlar con otro cantero.
– “¿Podría explicarme en qué consiste su trabajo?”, preguntó nuevamente.
Y el segundo cantero le contestó:
– “Pues mire usted: como tengo mujer e hijos necesito un trabajo para ganarme un sueldo. Me levanto pronto cada mañana y vengo a picar la piedra, tal y como se me ordena. Es un trabajo repetitivo, como se puede imaginar, pero gracias a él puedo alimentar a mi familia, que es lo que me importa; estoy contento con tener este trabajo.”
Más animado por esta segunda respuesta, el forastero se acercó a otro trabajador.
– “Y usted, ¿qué está haciendo?”
Y el tercer cantero, con los ojos brillantes de emoción y con el dedo índice apuntando hacia el cielo, le contestó:
– “Estoy levantando una catedral. ¡Una preciosa catedral! No podría soñar con un trabajo más hermoso al que dedicar mi esfuerzo.”
Esta historia nos viene muy bien para meditar con qué actitud debemos vivir este tiempo de Cuaresma. Podemos ver la Cuaresma como una carga sin sentido, algo obsoleto y hasta rutinario, justo como veía su trabajo el primer cantero. O por el contrario, la podemos vivir como una oportunidad que nos da la Iglesia para sentirnos mejor con nuestro compromiso cristiano, y aprovechamos el ayuno para rebajar algunas libras de más o para dejar momentáneamente algún vicio, y nos conformamos tal y como lo hizo el segundo trabajador.
Sin embargo, la mejor actitud para vivir la Cuaresma nos la presenta el tercer cantero, nos reta a ver el sentido real del ayuno, la oración y la caridad, que es ir construyendo una vida en santidad. Viviendo desde la esperanza de la Pascua de Resurrección y haciendo posible el reino de Dios en el aquí y ahora de nuestra vida.
Te invito a que hoy, en algún momento del día, se detengan a dialogar juntos en familia acerca de cómo han de vivir esta Cuaresma y cuál ha de ser la meta, recordando que estamos invitados a vivir en santidad… ¿Qué ayuno realizaremos? ¿Qué tiempo dedicaremos a orar juntos? ¿A qué personas de la comunidad podríamos visitar para llevarle alegría y esperanza o ayudarle en alguna necesidad?
Oración
Al empezar esta Cuaresma, te pedimos, Señor, que nos des un verdadero espíritu de conversión: así la austeridad de la penitencia de estos días nos servirá de ayuda en nuestra lucha contra el espíritu del mal. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
3 Comments
Guillermo
ADRIANA
hola excelente reflexion, gracias a Dios por esta enseñanza que me ayuda a edificar mi espiritualidad dia a dia. A entender mas el compromiso al cual el me llama.
Querida hermana Eliza,
tengoseddeti.org es una página católica que enseña doctrina católica… ni es un foro público ni un lugar de reunión ecuménico, mucho menos un terreno para debates apologéticos. Por esta razón, me reservo el derecho de aprobar o no cualquier comentario que esté fuera del contexto de los artículos que aquí se publican. Tanto tu comentario, como el tono del mismo, estaban fuera de lugar.
De todas formas, traté de enviarte un correo a la dirección que dejaste en el comentario, pero vino devuelto por ser una dirección de email “descontinuada”… si interesas que te responda o te interesa entablar un diálogo doctrinal serio y respetuoso, puedes escribirme usando la forma de contacto y gustosamente te responderé.
Que Dios te bendiga,
Romualdo
Tienes algo que decir
- La Verdad de la Iglesia Católica
- ¿A qué Dios le sirven los católicos?
- Orando por la sanación
- Siéntete orgulloso de ser Católico
- Rosarios Salvadores
- Una reflexión sobre la muerte
- El Santo Cura de Ars y el Año Sacerdotal
- Sáname mi Señor | Felipe Gómez
- ¡Monje muere de sida!
- Uno cosecha lo que siembra
- Te llamo mamá | Felipe Gómez
- Somos la Iglesia Católica
- Un Sacerdote enfrenta su juicio particular ante la presencia de Dios
- ¿Por qué la familia?
- Meditación sobre el pecado de Adán & Eva
- Meditación sobre la caída de los ángeles
- Último Mensaje de la Reina de la Paz
- ¿Por qué soy católico?
- Entre judíos y samaritanos
- Oración por los enfermos
- La Misa Católica
- la oveja perdida
- Tu mejor esfuerzo…!!!
- ¿A qué Dios le sirven los católicos?
- Hola hermanito Romualdo, y a todos los amiguitos, noticias como ésta mi amigu...
- ya sabia solo que no sabia en que año...
- muy bonita la reflexion pero mas bonito que me hase pensar y reflexionar de que ...
- Hola mi nombre es antonio y soy originario de mexico pero vivo en USA. Soy catol...
- Inés, gracias por el comentario... nada como un poco de humor para atraer la ate...
- Hola amiguito, Romualdo, y a todos los amigos de la página, buscando entre mis e...
- Querida Claudia,
Bienvenida a este humilde rinconcito que tenemos en la interne...
- Querida María,
Me alegra que este humilde esfuerzo que hacemos sea de bendicion...

Gracias por el aporte, para poder vivir esta cuaresma. El cuento me resultó muy ejemplificador para poder entender los valores de la austeridad, la penitencia y el ayuno.
Saludos desde Argentina!