Respuesta del hijo en drogas

Hace unos días que el padre, preocupado por lo que encontró entre las cosas de su hijo, le escribió una carta ofreciéndole su ayuda… hoy leemos la respuesta del joven (colaboración de “Juan Pablo Cisneros”).

Respuesta del hijo en drogasPapá:

Lamento que se hayan enterado de esto y de esta manera…

Siempre pensé que esto de fumar marihuana y tomar pastillas era solamente algo pasajero y circunstancial, por eso no se los conté… ya que sabía que ustedes no sólo no lo aceptarían sino que además se preocuparían.

Así mismo soy consciente que es una adicción (por más que sea momentánea, no deja de serlo).

Sé que están pasando por un momento difícil y por eso no quiero ponerme a discutir… pero no creo que mi caso sea como el de tío (aunque ambos seamos adictos de diferentes forma e intensidad) y te explico por qué…

En mi carrera estudio historia, filosofía, psicología, pedagogía y materias afines… y en base a estos conocimientos puedo decirte que en mi opinión existen 3 tipos de adictos:

El que llega a serlo para tapar una gran herida emocional (ausencia o muerte de un ser querido, abuso sexual, familia disfuncional, etc). Aquí la Adicción anestesia tanto dolor….

El que llega a serlo por negligencia (despreocupación total de su familia, falta de educación, es “absorbido” o “seducido” por sus amigos o la moda, etc). Aquí la Adicción suple el sentido de Pertenencia que no existe.

El que llega a serlo por un vacío (habiendo crecido en una familia buena, sana, que lo amó y se ocupó de él… esto “no alcanza” para ser feliz, hay una insatisfacción crónica). Aquí la Adicción “rellena” momentáneamente ese vacío.

Creo que tío pertenece al primer tipo de adicto… tu bien sabes que el nunca pudo superar que la tía muriera a causa de esa leucemia. Yo, en cambio, creo que pertenezco al tercer grupo… y te comparto por qué…

Hace 2 años terminé el colegio secundario y comencé la universidad… el mudarme de ciudad hizo que cambiara mucho mi vida. Y mas allá que: vivo en el departamento con un amigo, salgo con chicas, tengo amigos y compañeros de estudio, ocupaciones y una vida social interesante… A pesar de todo esto, no puedo dejar de sentir una soledad ontológica y un gran vacío existencial dentro de mí… ¡Y NO SÉ POR QUÉ!

Realmente tengo muchísimas cosas para estar más que satisfecho… pero en el fondo no termino de estarlo… Siento que me falta “algo”, que aun debo encontrar “algo más”… ¡y no sé qué es! Siento como un “aburrimiento crónico” que no puedo superar.

Fumar marihuana me relaja, distiende y hace que por un rato me olvide de toda esta insatisfacción que te describía recién.

Las pastillas las uso cuando no puedo dormir… así que no te preocupes por eso…

Gracias por ofrecerme tu ayuda… realmente es algo que quisiera dejar pero siento que me hace la vida “más llevadera” y por eso aun no lo he podido “soltar”, aunque te confieso que sí quisiera.

Intente “reemplazarlo” por otras cosas como: psicoanálisis, yoga, reiki, terapias alternativas, etc., pero sinceramente nada dio resultado… Y ya no sé qué meas probar…

¿Te acuerdas de Santi? Ese compañero de curso flaco y pálido que me enseñaba matemáticas los viernes en casa… ¡Sí!, ese que me decías que temblaba ligeramente y que siempre tenía el rostro tenso… Bueno, tú siempre supiste que él era adicto a la cocaína… pero el otro día me lo cruce en la plaza y no lo reconocí (de hecho él se acercó a saludarme). Está súper cambiado… y no es solo en su aspecto físico. ¡Si vieras la sonrisa permanente que tiene, su cara de felicidad y la profunda paz que irradia no creerías que ese chico es Santi…

Luego de un rato de estar conversando… no pude aguantarme más… y le pregunté qué fue lo que le había pasado… ya que lo notaba súper cambiado… Y me dijo que había sido curado en 30 segundos de su adicción a la cocaína en la Iglesia. Como yo comencé a reírme a carcajadas pensando que era un chiste, él me contó bien lo sucedido:

“Mi padre está muy enfermo así que mamá me pidió que fuera a la parroquia y anotara su nombre para las intenciones de la misa… Tú sabes que después de mi primera comunión nunca más pise una iglesia, pero para dejar tranquila a mamá fui y lo hice. Llegué al templo y una persona que salió a mi encuentro me dijo: ‘¡Bienvenido Hermano!’, y me dio un fuerte abrazo (sin mi consentimiento)… continuó diciéndome: ‘Eres bienvenido aquí, ¡Jesús puede ayudarte!’ Todo esto habrá durado 30 segundos aproximadamente. Segundos después yo empecé a llorar… se acercaron 2 personas más, me calmaron y contuvieron. Y luego, casi como si hubiese sido hipnotizado, comencé a unirme a ellos y gracias a esto hoy estoy como estoy”. (Luego me contó más cosas.)

Tú sabes que yo tengo mis reservas con respecto a la religión… Pero aquí hay un hecho irrefutable: la transformación de Santi… Esto ha hecho considere seriamente la invitación de mi amigo a conocer este grupo…

No sé si esta será o no la solución a ese sin sentido que siento… pero con probar no pierdo nada… si le funcionó a el: quizás también lo haga conmigo… No lo sé…

Bueno Pa… se que las cosas a veces no salen como esperábamos… pero quien no te dice que la sorpresa de Santi… no se repita…

De nuevo, siento haberles causado este mal rato… Cuando vuelva el otro fin de semana ya hablaremos más en profundidad.

Te quiere, tu Hijo.

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Nota de redacción

Estas “cartas” nos invitan a reflexionar sobre problemas comunes que experimentan las familias actuales… creo pertinente aclarar que son cartas ficticias, aunque basadas en problemáticas reales… y que por la naturaleza misma de este recurso literario, se debe abordar el problema desde un solo ángulo o punto de vista a la vez… quedando muchas cosas por decir en cada caso y/o carta…

En la respuesta del hijo en drogas, es importante explicar que el joven ve la situación y la describe desde su perspectiva… pero esto no quiere decir que su apreciación sea la correcta o que sea la opción “moral” o “cristiana”, sino que es solamente la opinión de un joven con un problema de adicción…

Aclaramos esto porque la adicción SIEMPRE será un mal social y un pecado desde el punto de vista cristiano… ambas cosas son injustificables… En este caso particular —y en la mayoría de los casos de adicción— la salida para el amigo (Santi) y para nuestro joven está en la búsqueda sincera de Dios… ÉL y solamente ÉL puede llenar el vacío que todos los seres humanos llevamos en nuestro interior… DTB!

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    1 comentario en Respuesta del hijo en drogas

    1. Gracias por la aclaración que me parece muy acertada. DTB.

      Lillian

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