Respuesta del hijo que se suicidó

Cuando publico algún artículo, sea mío o de alguno de nuestros amigos, la intención es que todos reflexionemos sobre la forma como vivimos nuestra fe. El artículo de Padre Jorge, Carta a mi hijo que se suicidó, nos ha traído una sorpresa muy agradable: el hijo ha respondido la carta de su padre con un cariño y una sensibilidad que les confieso que me arrancó una lágrima.

El autor de esta maravillosa carta quiere permanecer en el anonimato, así que me pidió que lo identifique solamente por “Juan Pablo Cisneros”… a este querido amigo: ¡GRACIAS por tocar tan hondo en mi corazón…!

Respuesta del hijo que se suicidó
Querido Papá:

He recibido tu carta…

No sabría decirte como llegó debido a que aquí las cuestiones de tiempo y espacio son difíciles de explicar pero la cuestión es que tengo tu carta entre mis manos… Sé que ha pasado mas de un año para ti… aquí es diferente… el tiempo es una cuestión compleja de explicar y tú sabes que nunca fui bueno para Metafísica.

Sé que te cuesta entender mi decisión… y espero que algún día puedas hacerlo… Quiero que sepas que no fue algo improvisado ni impulsivo… es algo que analicé y medité mucho… hasta que llegué a tomar aquella decisión.

Sé que estuviste mirando mis fotos… si las juntas a todas y por orden cronológico te darás cuenta que: en las que me ves sonriendo pertenecen a mi infancia, en las que me ves reflexivo son de mi adolescencia y las que estoy serio son de mi juventud… Creo que esto refleja como mi vida se fue secando de a poco como una plantita… Yo intentaba disimularlo… pero el último tiempo se torno algo insostenible… Así mismo con ustedes a diario: sonreía, hacia bromas, conversaba, me reía, etc. Pero en el interior de mi corazón la cosa era todo lo contrario…

Yo sé que tú pusiste todo de tu parte para educarme con cariño, para hacer de mí un hombre trabajador y honesto. Nunca te perdiste mis actos escolares, mis graduaciones; ni dejaste de acompañarme y darme ánimo en todo lo que emprendía… incluso con muchas de mis ocurrencias de niño inquieto…

Me dices que quisieras convertir los retos y algún golpe que me diste por un abrazo… pero debo recordarte que la verdadera ternura está compuesta de Amor y Firmeza… y sin la firmeza: tu amor por mí se hubiese tornado sin quererlo algo nocivo… Así que puedes quedarte tranquilo que aquellos retos y “chirlos” fueron igual que ese remedio feo para la tos que me dabas de niño… que por más que no me gustó en su momento, me hizo mucho bien.

Me detuve mucho en la parte de tu carta que dices: “¿Qué no pensaste en cuánto sufriríamos nosotros? ¿Por qué tomaste esa decisión tan violenta?” Lo pensé… y mucho… ¡créeme! Pero sentí que era preferible que perdieran un hijo joven y “lleno de vitalidad” (aunque fuera exteriormente) a que vieran a su hijo adulto marchitarse poco a poco y morirse quizás 10 ó 20 años después pero en una condición deplorable: física, psíquica y espiritualmente.

Aquella decisión que aun no logras entender fue tanto por mí (eso ya no era vida, siendo un joven de corazón inquieto no podía conformarme con las migajas de la felicidad y mucho meno con una vida mediocre); como por ustedes (tenía ya 30 años, seguía viviendo en casa, mi futuro estaba “hipotecado” y la farsa del “hijo alegre” duraría poco). POR TODO ESTO TOMÉ LA DECISIÓN….

Finalmente me alegra que recéis por mí y acudas a Dios en tu dolor… ¿Sabes? Cuando conocí a Dios a mis 20 años mi vida cambio por completo… y los siguientes 8 años fueron los más maravillosos y bellos de mi vida… recuerdo cuando les decía que ojalá existiese un “medidor de la felicidad” para aparecer en los “Records Guines” como el primero…

Luego ocurrió lo que ya saben… y no tiene razón buscar culpables… ¿para que? Los siguientes 2 años intente hallar una salida… pero no la encontré… Prefiero pensar que Dios me “alargó la vida 10 años” y me permitió disfrutarlos y que me disfrutaran un tiempito más…

Por último, para que te quedes tranquilo, quería confesarte que un día antes morir obtuve una indulgencia plenaria y aquel día que tomé las pastillas mientras me dormía le decía a Jesús las palabras del Buen Ladrón: “Acuérdate de mí…” Al igual que Dimas me dormí en medio del vacío, la soledad, la incomprensión, la exclusión, etc… Pero desperté en Sus brazos y puedo decirte ahora en primera persona: “Y enjugó toda lágrima de mis ojos, y ya no hay muerte ni llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.”

Aquí en el cielo me hice amigo de un “joven” llamado Agustín que también es de corazón inquieto como yo… y me compartió un poema que el hizo… te lo dejo:

No llores si me amas

No llores si me amas,
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!

¡Si pudieras oír el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos;
los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!

¡Si por un instante pudieras contemplar como yo,
la belleza ante la cual las bellezas palidecen!
¡Cómo!… ¿Tú me has visto,
me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme
en el país de las inmutables realidades?

Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.

¡Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz!
Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz…
y de Vida…

¡Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

~*~*~*~*~

Nota de redacción

Estas “cartas” nos invitan a reflexionar sobre problemas comunes que experimentan las familias actuales… creo pertinente aclarar que son cartas ficticias, aunque basadas en problemáticas reales… y que por la naturaleza misma de este recurso literario, se debe abordar el problema desde un solo ángulo o punto de vista a la vez… quedando muchas cosas por decir en cada caso y/o carta…

En la respuesta del hijo que se suicidó es importante explicar que el joven ve la situación y la describe desde su perspectiva… pero esto no quiere decir que su apreciación sea correcta, moral o “cristiana”… haciendo esta salvedad, me parece propio incluir al calce de este artículo la nota que ya había dejado en los comentarios,

El suicidio SIEMPRE es un pecado grave, muy grave, intrínsecamente grave… y NADIE debería privarse de la vida bajo ninguna circunstancia. Pero el hecho de que el acto de suicidio sea un pecado grave no nos puede llevar a concluir que la persona que se suicida se condena irremediablemente. Sobre eso hay un artículo muy bueno a Aleteia, copio el enlace por si se quiere pasar por allá a leerlo: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/dado-que-el-suicidio-es-un-pecado-grave-el-que-se-quita-la-vida-se-condena-3303001

Dicho esto, debemos recordar que en toda situación hay muchos afectados. La persona que se suicida, sea joven o adulto, ya no está entre nosotros. Nos podemos preocupar por su salvación y ofrecer nuestras oraciones por su alma, y una oración nunca se pierde. Pero aunque quien se suicida ya no está, sí quedan otras personas: padres, hijos, familiares, amigos… y ellos necesitan todo el apoyo que se les pueda brindar.

Si me permiten, quisiera contarles algo… Hace algún tiempo me escribió una persona… su sobrino, un joven que padecía un grado de retardación metal, se suicidó ahorcándose. Todas las personas que se acercaban a ella le decía que su sobrino se había condenado, que no había razón en celebrar Misas por su descanso, que las oraciones no podían hacer nada por él, que se estaba quemando en el infierno. Un “cristiano” puede llegar a ser muy cruel por defender una “verdad de fe”. Pero el Señor nos llama a ser misericordiosos. En ese caso específico, sin entrar en todos los detalles, había muchas cosas por las que el joven no era responsable de sus actos… y sin conciencia del mal, no puede haber pecado.

La razón de esta reflexión, más allá de mostrar si el suicidio es bueno o malo (ya dijimos que es un acto intrínsecamente malo), es llevar esperanza a los que permanecen aquí. Son ellos quienes tienen que vivir toda su vida cargando con la cruz que la decisión de otro les dejó: duda, tristeza, vacío, depresión, soledad, la lista es grande. El padre de la carta —y como él hay muchos— estaba sufriendo… y la carta de su hijo le arrojó una cuerda a la cuál asirse para no caer en el vacío.

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    16 comentarios en Respuesta del hijo que se suicidó

    1. Querido Javi, debemos recordar que hay dos públicos leyendo estos mensajes. En primer lugar están los familiares que quedaron atrás y que además de la pérdida de un ser querido, también tienen que cargar con la angustia de no saber qué sucedió con sus almas. Para ellos se hicieron estas cartas, para darles esperanza en medio de su dolor. Pero esa esperanza descansa en la Misericordia de Dios. Es Él y solamente Él, quien en su Juicio Misericordioso conoce el interior de cada persona y cada situación. Nosotros tenemos que confiar en que Él hizo todo lo necesario para ofrecerles la salvación a nuestros seres queridos, aún en situaciones tan difíciles y dolorosas como esta.

      En segundo lugar están aquellos que en este momento están atravesando por una situación difícil y en su desesperación comienzan a contemplar el suicidio como una opción. Sería irresponsable de nuestra parte pintar esta acción como un “acto de amor”. El suicidio sigue siendo un pecado grave y aunque confiamos en la Misericordia de Dios en muchos casos, hay otros donde el alma irá irremediablemente a la condenación.

      No se trata de religiosidad o espiritualidad, sino de enviar un mensaje errado a una persona que esté considerando el suicidio como una salida. El peso de esa decisión recaería sobre aquellos que lo empujen a tomar esa decisión. DTB!

    2. Un fuerte abrazo lleno de Amor y esperanza para:Julio Martín Vizarra,Lola,María Elena,Guadalupe Llaya Choque y Elisa Camarena.tal vez eso es lo qué esperaban esas personas de ti en su momento,pero has preferido entrar al trapo cual hastado al capote de un torero para discrepar entré religiosidad y espiritualidad.Un Saludo para todos.

    3. Querido Javi, el suicidio NUNCA es un acto de amor… La persona que se suicida puede ser más o menos responsable de su acción, dependiendo de que tan consciente está de lo “malo” de su acción. Pero esa falta de conciencia no lo hace algo “bueno”. Como dijimos antes, el suicidio siempre es y será un acto “intrínsecamente malo”. Es malo en su naturaleza.

      Judas no murió por amor, sino por soberbia y cobardía. Tanto él como Pedro traicionaron al Señor. La diferencia es que Pedro tuvo la humildad para reconocer su error y pedir perdón, mientras que Judas no tuvo la entereza de enfrentar las consecuencias de su acción y huyó quitándose su vida.

      Fíjate, la vida es un don que se nos ha entregado para vivirla, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con sus alegrías y sufrimientos, con los momentos de gozo y los momentos de dolor… es en ese vivir que vamos construyendo nuestro camino de santidad; y es precisamente en la prueba donde más podemos acercarnos al amor de Jesús. Pero abrazando la prueba, no huyendo de ella.

      En lo que coincidimos es en que no nos toca a nosotros juzgar el estado final del alma. Eso es algo que solamente le compete a Dios, pues solamente Él conoce el estado emocional de la persona y qué tan libre es al privarse de su vida. Incluso, aún siendo consciente del pecado de su acción, una persona puede arrepentirse antes de que el último aliento de vida escape de su cuerpo. Volviendo a Judas, aunque al ahorcarse añadió el pecado de quitarse al vida al pecado de haber traicionado a Jesús, solamente Dios conoce lo que sucedió entre el instante que la soga tiró de su cuello y que su corazón dejó de latir. Solamente Dios sabe si al final recurrió a su Misericordia o expiró en pecado grave, alejado de la gracia y de la salvación.

      Lo que sí debe quedar meridianamente claro es que el suicidio nunca es una opción razonable, ni deseable, ni cristiana… mucho menos un “signo de amor”. Y el hecho de no juzgar no cambia el carácter intrínsecamente malo del suicidio. DTB!

    4. Queridísimo Romualdo,veo que no has escrito más comentarios sobre el suicio,desde el 2014,espero que estés en este tránsito sobre este espacio que nos hace estar conscientes en la tierrra y que tantas pruebas sé nos pone,como a Jesus en la cruz,¿dudo de su fe, diciéndole a Dios “Padre porque me has abandonado en su último suspiro”?.En está vida nos encontramos con pruebas de AMOR.Cuando Jesus inspiró su último aliento diciéndole esta frase.¿Jesus cometió algún pescado,benial,grave,después de repartir tanto AMOR? .Sabes una cosa,que Jesus como persona que fue,y lo que odiaba porque Jesus tenía su mala leche”es el juicio sobre los demas”.Ese pasaje en el que Jesus insulta a los demás por curar ha un enfermo en Domingo,porque estaba prohibido según la ley trabajar.Dios mío esperanza y Amor dejémonos de cobardías y no juzguemos.Querida Lerma González la muerte por suicidio no es un acto de cobardía,interprétalo como un signo de Amor,cojamos ese relevo,testigo o como quieras llamarlo para infundir Amor,Amor,Amor.Ya está bien de juzgar.Sabeis yo creo que Judas murió por Amor,QUERIDA ELISA CAMARENA un fuerte abrazo con todo mi corazón,y el perfil de la supuesta jente de bien me la paso………….

    5. Querido Javi,

      Fallecer de una enfermedad es parte del orden natural de la vida. Somos criaturas frágiles, sujetas a nuestra humanidad, y nuestra vida terrenal tiene un final. Lo que es pecado es cortar esa vida terrenal, terminar con ella antes de que llegue su final natural.

      A modo de ejemplo, fallecer de cáncer no es pecado; pero tener cáncer y suicidarse por no soportar el sufrimiento o por no ser una carga para los demás sí lo es.

      Como expliqué en la nota al final de la carta, hay actos que son pecaminosos por su misma naturaleza, son “intrínsecamente malos”. Añado que aunque un acto sea malo o pecaminoso en sí mismo, no podemos juzgar el final de esa persona. Solamente Dios conoce lo que ocurre en el interior de la persona y conoce si la persona es realmente libre al tomar esa decisión. Al final, el Juicio y la Misericordia de Dios tendrán la última palabra.

      Un abrazo muy fuerte en los Corazones de Jesús y María. DTB!

    6. Queridísimo Romualdo,¿usted cree que fallecer por una enfermedad como el cancer comete pecado grave? Mucho AMOR señor mío.

    7. Hola, mi hijo decidió descansar y respeto su decisión. Lo veía sufrir tanto, todos los días, todos los años, que como dice bien la carta ya en lo sucesivo su vida iba a deteriorar, su enfermedad era como un cancer del Alma, y terminal, eso no tiene cura, él lo intentó todo, se metió a cursos de todo, espiritualidad, autoestima, no dejó nunca de buscar la paz, y de nuestra parte hicimos todo lo posiblemente humano para apoyarlo. No pudo más y decidió partir. Le agradezco esos 29 años en donde recibimos solamente amor de su parte, fue un ser humano excepcional con un corazón maravilloso, en un mundo muy complicado. Me parece terrible decir que es un pecado grave, eso no lo acepto,¿ no nos dio Dios libre albedrío? ¿si es así porqué es tan condenado? ¿conocemos el sufrimiento tan terrible que tienen estas almas para llegar a hacer esto? Los invito a reflexionar sobre esto, no hagamos un Tabú algo tan sencillo como, si alguien no quiere estar en este plano terrenal y quiere secar de sufrir terriblemente porqué lo tiene que hacer? Muy orgullosa de mi hijo, siempre. Y repito me encantó el artículo, pero no acepto el pecado eso no existe en un alma amorosa, ni tampoco en el amor de Dios que es nuestro padre y ama a sus
      hijos incondicionalmente.

      Elisa Camarena
    8. Dos semanas largas y oscuras pasaron desde q mi hija naomi de 19 años decidió irse esta carta seguro ayudara

      Guadalupe Ilaya Choque
    9. hace 7 meses, mi hijo de 30 años partió al cielo por decisión propia, la cual no comparto, hoy al leer esta carta con mi esposo, nos abrazamos!!!! sentimos que nuestro hijo nos escribió desde el cielo, y no dudo que este en el cielo porque siempre fue muy dador, muy de pensar en el prójimo, a tal punto de donar todos sus órganos, dando vida a otros aun después de la muerte. Así era el!!!! gracias !!! por publicarla
      Maria Elena.

      Maria Elena
    10. ES L MAS HORRROSO QUE LE PUEDE PASAR A UNA PERSONA PERDER A SU HIJO DE UNA MANERA TAN HORRIBLE..YO RESPETO EL DOLOR DE CADA PERSONA,PERPARA MI FUE HORRIBLE, LEVANTARME Y SALIR AL JARDIN Y VER A MI HIJO COLGADO CON LA CADEN A DE SU PERRO,NO ME CANSO DE DECIR HORROROSO,VA HACER 3 AÑPS EL 13 DE MAYO Y CUANDO PARECE QUE TODO VA UN POCO MEJOR OTRA VEZ VUELVES ATRAS PERO DIOS ES TAN GRANDE QUE NI EN TONCES PERDI LA FE,PORQUE TENGO LA ESPERANZA QUE UN DIA ME ENCONTRARE CON EL EN EL CIELO O DONDE SEA QUE ESTE DIOS Y ME LLEVARA DE LA MANO ANTE EL. EL UNICO CONSUELO QUE ME QUEDA ES QUE YA DEJO DE SUFRIR Y DIOS ME HA DADO MUESTRAS DE QUE ESTA CON EL REZAD MUCHO ,Y PROCURAD ESTAR ALEGRES PARA LOS DEMAS PARA QUE NO SUFRAN DIOS NOS AYUDA A LLEVAR NUESTRA CRUZ O

      lola
    11. quiero comentar mi caso mi hijo militar se suicido tenia 29 años hace 7 meses busco algo para enteder sus motivos su determinacion solo encuentro tristeza los dias son lentos siempre espero su llamado cuando lo hiso estaba a dos mil km de distancia solo espero que dios lo haya recibido y lo tenga en la gloria

      julio martin vizcarra
    12. Querida Legna,

      Otra persona hizo un comentario muy parecido al tuyo en nuestra página de Facebook y entiendo muy bien la preocupación de ambas. El suicidio SIEMPRE es un pecado grave, muy grave, intrínsecamente grave… y NADIE debería privarse de la vida bajo ninguna circunstancia. Pero el hecho de que el acto de suicidio sea un pecado grave no nos puede llevar a concluir que la persona que se suicida se condena irremediablemente. Sobre eso hay un artículo muy bueno a Aleteia, te copio el enlace por si quieres pasar por allá a leerlo: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/dado-que-el-suicidio-es-un-pecado-grave-el-que-se-quita-la-vida-se-condena-3303001

      Dicho esto, debemos recordar que en toda situación hay muchos afectados. La persona que se suicida, sea joven o adulto, ya no está entre nosotros. Nos podemos preocupar por su salvación y ofrecer nuestras oraciones por su alma, y una oración nunca se pierde. Pero aunque quien se suicida ya no está, sí quedan otras personas: padres, hijos, familiares, amigos… y ellos necesitan todo el apoyo que se les pueda brindar.

      Fíjate, hace algún tiempo me escribió una persona… su sobrino, un joven que padecía un grado de retardación metal, se suicidó ahorcándose. Todas las personas que se acercaban a ella le decía que su sobrino se había condenado, que no había razón en celebrar Misas por su descanso, que las oraciones no podían hacer nada por él, que se estaba quemando en el infierno. Un “cristiano” puede llegar a ser muy cruel por defender una “verdad de fe”. Pero el Señor nos llama a ser misericordiosos. En ese caso específico, sin entrar en todos los detalles, había muchas cosas por las que el joven no era responsable de sus actos… y sin conciencia del mal, no puede haber pecado.

      La razón de estas reflexiones, más allá de mostrar si el suicidio es bueno o malo, es llevar esperanza a los que permanecen aquí. Son ellos quienes tienen que vivir toda su vida cargando con la cruz que la decisión de otro les dejó: duda, tristeza, vacío, depresión, soledad, la lista es grande. El padre de la carta —y como él hay muchos— estaba sufriendo… y la carta de su hijo le arrojó una cuerda a la cuál asirse para no caer en el vacío.

      Dios te bendiga,

      Romualdo

      Romualdo
    13. Tengo una duda las personas que se suicidan pueden ir directo al cielo? Porque eso no creo que sea lo que Dios quiere que hagamos que acabemos con nuestra vida y no seamos fuertes con lo que la vida nos trae. Se que Dios con su infinita misericordia nos perdona pero pienso que muchos jovenes que leen cosas del suicidio y piensan que no tienen consecuencias con un acto tan cobarde pues es como darle luz verde a cometerlo, a salir facilmente de los problemas. Ayudemos a que los jovenes sean fuertes y tengan temor de ofender a Dios.

    14. Wow! Sin palabras, sólo lágrimas de alegría por la Misericordia de dios para con nosotros sus hijos amados.
      DIOS LOS BENDIGA,
      Mari Carmen

      Mari Carmen Ortiz
    15. Toca hasta las fibras mas íntimas del corazón, la presencia del Espíritu Santo se manifiesta en ésta respuesta.

      miguelangelayalacontreras
    16. Wao! Interesante!…

      Ivegilian

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