Apuntes del camino - 15.12.2009, 19:54

Un cuento de Navidad

Hace mucho tiempo, en un lugar lejano, un viajero llegó a una tierra que no conocía. De inmediato le llamó la atención la hermosura del lugar, de sus arroyos y sus campos. Habiendo caminado un rato, comenzó a vislumbrar las casa de un sencillo poblado. Las casas coloridas con las puertas abiertas de par en par irradiaban un aire de paz y alegría. Al viajero le resultaba difícil creerlo… ¡él venía de un lugar tan distinto!

Poco a poco se siguió acercando. Vio unos niños jugando y a sus padres que salían a su encuentro y con una enorme sonrisa le invitaron a quedarse con ellos unos días.

El viajero aprendió muchas cosas, por ejemplo a hornear el pan, a trabajar la tierra, a ordeñar las vacas… pero había una que le llenaba de curiosidad. Cada día, a veces en varias ocasiones, los miembros de la familia se acercaban a una mesita donde habían colocado las figuras de María y José, junto a un burrito color marrón y una vaca; y muy despacito dejaban una pajita entre María y José. Con el correr de los días la cantidad de pajitas iba aumentando e iban formando un colchoncito que se iba haciendo cada vez a más mullidito.

Cuando le llegó al viajero el momento de partir, la familia le entregó un pan calientito y frutas para el camino, lo abrazaron y se despidieron. Ya se iba cuando, dándose vuelta, les dijo:

- “Quisiera hacerles una pregunta antes de marcharme… ¿Por qué iban dejando esas pajitas a los pies de María y José?”

Todos sonrieron, y el niño más pequeño le dijo:

- “Cada vez que hacemos algo con amor, buscamos una pajita y la llevamos al pesebre. Así vamos preparando para que cuando llegue el niñito Jesús, María tenga un buen lugar para recostarlo. Si amamos poco, el colchón va a ser un colchón delgado y por lo mismo frío; pero si amamos mucho, Jesús va a estar más cómodo y calientito.”

Por fin el viajero pareció comprenderlo todo y sintió ganas de quedarse con esa familia hasta la Nochebuena. Pero una voz adentro suyo lo invitó a llevar por otros pueblos el maravilloso mensaje de amor que había aprendido de esta sencilla familia… aprendamos nosotros también y tengamos reservado en nuestros hogares un lugar calientito y cómodo donde María pueda recostar al Niñito Jesús el día de Navidad.

Comparte y disfruta

  • Print
  • email
  • PDF
  • Facebook
  • MySpace
  • Technorati
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Digg
  • Sphinn
  • Mixx
  • StumbleUpon
  • Twitter
  • RSS


2 Comments

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

jorge alfaro
12.23.2009, 22:48

bueno mi comentario es que los felicito por este cuento ta bello,por que me toco tanto en mi corazon.nos hace un llamado ala reflexion de dar amor sincero a nuestros hermanos para que ese lugar calientito este para siempre al nino jesus. gracias y les aceguro mucho aprenderemos de todo esto. FELIZ NAVIDAD QUE DIOS ME LOS BENDIGA HOY Y SIEMPRE

Cesar
12.31.2009, 17:27

Esta muy lindo el cuento de Navidad, que han compartido. Apenas hoy me he topado con esta página y me ha agradado mucho Dios los bendiga y que tengan Feliz Navidad y un 2010 lleno de Dios. Saludos desde Silao, Guanajuato, Mexico

Tienes algo que decir

Comentario


Blogalaxia Search For Blogs, Submit Blogs, The Ultimate Blog Directory Religion Business Directory - BTS Local Religion Bitacoras.com