Mensajes de la Reina de la Paz en Medjugorje

Al inicio de las apariciones en Medjugorje, Nuestra Señora regularmente daba sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves para la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora, a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes. Esto aún continúa…

Año 1984

Marzo 1 de 1984
“¡Queridos hijos! Yo he escogido esta parroquia de manera especial y mi deseo es guiarla. Yo la protejo con amor y deseo que todos sean míos. Gracias por haber venido aquí esta tarde. Deseo que cada vez sean más numerosos los que están conmigo y mi Hijo. Cada jueves les daré un mensaje particular para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 8 de 1984
“¡Queridos hijos! Gracias por haber aceptado mi invitación. Queridos hijos, conviértanse ustedes, los de la parroquia. Este es mi segundo deseo. Así podrán convertirse todos aquellos que vengan aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 15 de 1984
“También esta noche, queridos hijos, les estoy especialmente agradecida por haber venido aquí. Adorad sin cesar al Santísimo Sacramento del Altar. Yo estoy siempre presente cuando los fieles están en adoración. En esos momentos se obtienen gracias particulares. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
(Este día, como cada jueves por la noche, los fieles estaban adorando al Santísimo Sacramento, pero esa noche en particular fue notable que muchos hombres permanecieran en la Iglesia para la adoración, a pesar de que habían trabajado intensamente en los campos.)

Marzo 22 de 1984
“¡Queridos hijos! Esta tarde los invito a honrar de manera particular durante la Cuaresma las llagas que mi Hijo ha recibido por los pecados de esta parroquia. Únanse a mis oraciones por esta parroquia, a fin de que los sufrimientos Le sean soportables. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! Hagan un esfuerzo por venir cada vez en mayor número.”

Marzo 29 de 1984
“¡Queridos hijos! Esta tarde en particular, Yo deseo invitarlos a ser perseverantes en las pruebas. Consideren cuánto sufre mi Hijo todavía hoy a causa de sus pecados. Por eso, cuando tengan sufrimientos, ofrézcanlos en sacrificio a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 5 de 1984
“¡Queridos hijos! Esta tarde los invito a honrar de manera especial el Corazón de mi Hijo Jesús. Hagan penitencia para reparar las heridas infligidas al Corazón de mi Hijo. Este Corazón es herido con cada pecado grave. ¡Gracias por haber venido esta tarde!”

Abril 12 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy les ruego poner fin a las murmuraciones y orar por la unidad de la parroquia, porque yo y mi Hijo tenemos un plan especial en relación con esta parroquia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 19 de 1984
“¡Queridos hijos! Tengan todos ustedes mis mismos sentimientos. ¡Oren, oren, oren!”

Abril 26 de 1984
A pesar de que era jueves, Nuestra Señora no dio ningún mensaje. Por eso Marija llegó a la conclusión de que Nuestra Señora daría los mensajes de los jueves únicamente durante la Cuaresma. Sin embargo, el 30 de abril Marija preguntó a Nuestra Señora: “Querida Señora, ¿por qué no me diste el mensaje para la parroquia el jueves?” La Virgen respondió así: “Aún cuando Yo tenía un mensaje especial para la parroquia para avivar la fe de cada creyente, no quiero obligar a nadie a hacer aquello que no siente y no desea por sí mismo. Lamentablemente, son muy pocos los que han acogido los mensajes de los jueves. Al principio eran muchos, pero ahora se ha vuelto una costumbre. Y ahora, en estos últimos tiempos, preguntan por los mensajes sólo por curiosidad y no por fe y devoción a mi Hijo y a Mí.”

Mayo 3 de 1984
Nuestra Señora no dio ningún mensaje.

Mayo 5 de 1984
Muchos fieles se conmovieron por el último mensaje de Nuestra Señora. Algunos presentían que la Virgen ya no daría más mensajes a la parroquia. Pero esa tarde, Ella dijo: “Yo les hablo y deseo seguirles hablando en el futuro. Pero ustedes deben escuchar mis palabras.”

Mayo 17 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy estoy muy feliz porque hay muchos de ustedes que desean consagrarse a Mí. ¡Les doy las gracias! No se han equivocado. Mi hijo Jesucristo desea concederles -a través de Mí- gracias particulares. Mi Hijo está contento por su consagración a Mí. ¡Gracias a todos los que han respondido a mi llamado!”

Mayo 24 de 1984
“¡Queridos hijos! Ya les he dicho que Yo los he escogido de manera especial tal y como son. Yo soy la Madre que los ama a todos. En esos momentos en que las cosas se pongan difíciles, no tengan miedo. Porque Yo los amo también cuando están lejos de Mí y de mi Hijo. Les ruego que no permitan que mi Corazón llore lágrimas de sangre a causa de las almas que se pierden en el pecado. Por lo tanto, queridos hijos, ¡oren, oren, oren!”

Mayo 31 de 1984
Era la fiesta de la Ascensión. Estaban presentes muchas personas de fuera. Nuestra Señora no dio ningún mensaje. Dijo a la vidente Marija que daría el mensaje el sábado, para que fuera comunicado a las personas el domingo.

Junio 2 de 1984 (Era sábado y Novena de Pentecostés)
“¡Queridos hijos! Esta tarde les quiero pedir que durante esta Novena oren por la efusión del Espíritu Santo sobre sus familias y sobre su parroquia. ¡Oren y no se arrepentirán! Dios les concederá Sus dones, con los cuales ustedes Lo glorificarán hasta el fin de sus vidas terrenas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 9 de 1984
El último jueves, Nuestra Señora otra vez no dio ningún mensaje para la parroquia. Ella prometió que lo dará esa tarde. El mensaje fue: “¡Queridos hijos! Mañana por la noche (Fiesta de Pentecostés) oren para recibir el Espíritu de la verdad, en particular ustedes los de la parroquia. Porque les es necesario para que puedan transmitir los mensajes así como son, sin agregar ni quitar nada, tal y como Yo se los doy. Oren para que el Espíritu Santo les infunda el espíritu de oración. Yo, como su Madre, me doy cuenta que ustedes aún oran poco. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 14 de 1984
No hubo mensaje

Junio 21 de 1984
“¡Oren, oren, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 28 de 1984
No hubo ningún mensaje particular para la parroquia.

Julio 5 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy quiero decirles que deben orar antes de iniciar cada trabajo y terminarlo con oración. Si lo hacen así, Dios los bendecirá a ustedes y su trabajo. En estos días ustedes han estado orando poco y trabajando mucho. Por tanto, oren. En la oración encontrarán descanso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 12 de 1984
“¡Queridos hijos! En estos días, Satanás está tratando de obstaculizar mis planes. Oren para que su plan no tenga éxito. Yo oraré a mi Hijo Jesús para que Él les conceda reconocer Su victoria sobre las tentaciones de Satanás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 19 de 1984
“¡Queridos hijos! En estos días ustedes han experimentado cómo actúa Satanás. Yo estoy siempre con ustedes y no deben temer las tentaciones. Dios siempre vela sobre ustedes y Yo me he entregado a ustedes y estoy con ustedes aún en las tentaciones más pequeñas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 26 de 1984
“¡Queridos hijos! También hoy deseo invitarlos a la oración perseverante y a la penitencia. Especialmente, que la juventud de la parroquia sea más activa en la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 2 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy estoy contenta y les agradezco sus oraciones. En los próximos días oren aún más por la conversión de los pecadores. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 9 de 1984
Nuestra Señora no dio ningún mensaje a la parroquia

Agosto 11 de 1984
“¡Queridos hijos! Oren, porque Satanás insiste en hacer fracasar mis planes. Oren con el corazón y en la oración, entréguense a Jesús.”

Agosto 14 de 1984
Era martes. Esta aparición ocurrió inesperadamente. Iván estaba orando en su casa. Luego comenzó a alistarse para ir a la iglesia, a la liturgia vespertina. Improvisadamente se le apareció Nuestra Señora y le pidió que transmitiera el siguiente mensaje a la gente: “Pido a las personas que oren Conmigo estos días y que oren lo más posible. Que ayunen además estrictamente los miércoles y los viernes; que recen cada día cuando menos el Rosario completo: los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos.” Nuestra Señora pidió a la gente que aceptara este mensaje con voluntad firme. Ella pidió esto en particular a los parroquianos y a los fieles de los lugares circunvecinos.

Agosto 16 de 1984
“¡Queridos hijos! Los invito, especialmente a ustedes, los de la parroquia, a vivir mis mensajes y a transmitirlos a los demás, a quienquiera que encuentren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 23 de 1984
“¡Oren, oren, oren!” Marija informó que Nuestra Señora pedía a la gente, especialmente a los jóvenes, ser más disciplinados durante la Santa Misa.

Agosto 30 de 1984
“¡Queridos hijos” También la Cruz formaba parte del plan de Dios cuando ustedes la construyeron. Especialmente en estos días, vayan al Monte Krizevac y oren al pie de la Cruz. Yo necesito de sus oraciones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 6 de 1984
“¡Queridos hijos! Sin oración no hay paz. Por tanto les digo, queridos hijos, oren por la paz al pie de la Cruz. ¡Gracia por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 13 de 1984
“¡Queridos hijos! Todavía necesito de sus oraciones. Ustedes se preguntan: ¿Por qué tantas oraciones? Miren en torno suyo, queridos hijos, y verán cuán grande es el pecado que domina este mundo. Por tanto, oren para que Jesús triunfe. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 20 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a comenzar a ayunar con el corazón. Hay muchas personas que ayunan sólo porque todos los demás están ayunando. Se ha convertido en una costumbre que nadie quiere abandonar. Pido a la parroquia que ayune en acción de gracias, porque Dios me ha permitido quedarme tanto tiempo en esta parroquia. ¡Queridos hijos, ayunen y oren con el corazón! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 27 de 1984
“¡Queridos hijos! Con vuestras oraciones me han ayudado a realizar mis planes. Continúen orando, para que estos planes se realicen plenamente. Pido a las familias de la parroquia que recen el Rosario en familia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 4 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy deseo decirles que a menudo me regocijan con sus oraciones; pero hay muchos, incluso aquí en la parroquia, que no oran y mi Corazón se entristece. Por lo tanto, oren, para que Yo pueda ofrecer al Señor todos sus sacrificios y sus oraciones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 8 de 1984
Este mensaje fue dado a la parroquia a través de Jakov en su casa. El no había ido a la iglesia ese día porque no se sentía bien. Este es el mensaje: “¡Queridos hijos! Que todas las oraciones que hagan por la noche en sus casas sean por la conversión de los pecadores, porque el mundo está en pecado grave. Recen el Rosario cada noche.”

Octubre 11 de 1984
“¡Queridos hijos! Gracias por haber ofrecido al Señor todas sus penas, incluso ahora que Él los está probando con los frutos que ustedes están cosechando. Sepan, queridos hijos, que El los ama y por esa razón los pone a prueba. Continúen ofreciendo siempre todos sus sacrificios al Señor y no se preocupen. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 18 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a leer cada día la Biblia en sus casas; colóquenla en un lugar bien visible, de modo que siempre los estimule a leerla y a orar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1984
“¡Queridos hijos! Oren en este mes. Dios me ha concedido cada día, a fin de que Yo pueda ayudarlos con gracias para defenderlos del mal. ¡Este es mi mes! Yo quiero dárselos. Sólo oren y Dios les concederá las gracias que ustedes buscan. Yo les ayudaré en eso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 1 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a renovar la oración en sus casas. Los trabajos del campo han terminado. Ahora dedíquense a la oración. Que la oración ocupe el primer lugar en sus familias. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 8 de 1984
“¡Queridos hijos! Ustedes no se dan cuenta de los mensajes que Dios les manda a través mío. Él les concede las gracias, pero ustedes no lo entienden. Oren al Espíritu Santo para que Él los ilumine. Si ustedes supieran cuántas gracias les concede Dios, orarían sin cesar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 15 de 1984
“¡Queridos hijos! Ustedes son un pueblo elegido y Dios les ha concedido muchas gracias. Ustedes no están conscientes de los mensajes que Yo les doy. Ahora deseo decirles sólo esto: ¡oren, oren, oren! No sé que otra cosa decirles, porque Yo los amo y deseo que en la oración conozcan mi amor y el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 22 de 1984
“¡Queridos hijos! En estos días, esfuércense por vivir los mensajes principales y arráiguenlos en sus corazones esta semana. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 29 de 1984
“¡Queridos hijos! No, ustedes no saben amar y no saben escuchar con amor las palabras que Yo les dirijo. Dense cuenta, mis predilectos, que Yo soy su Madre y que he venido a la tierra para enseñarles a escuchar por amor, a orar por amor y no a causa de la cruz que llevan. A través de la cruz Dios es glorificado en cada hombre. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 6 de 1984
“¡Queridos hijos! En estos días (de Adviento) los invito a la oración en familia. Muchas veces, Yo les he dado mensajes en nombre de Dios, pero ustedes no me han escuchado. Esta Navidad será inolvidable para ustedes, si acogen los mensajes que Yo les doy. Queridos hijos, no permitan que ese Día de Gozo se convierta para Mí en el día más triste. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 8 de 1984
Era la Fiesta de la Inmaculada Concepción. Vicka fue llevada al hospital la noche anterior para ser intervenida quirúrgicamente del apéndice. Iván, Jakov e Ivanka estuvieron presentes en la aparición. “Yo estoy muy contenta con sus oraciones. Continúen por ese camino.”

Diciembre 13 de 1984
“¡Queridos hijos! Ustedes saben que se acerca el tiempo de gozo (la Navidad), pero sin amor, no conseguirán nada. Por tanto, antes que nada, comiencen a amar a sus familias, a amarse los unos a los otros en la parroquia y entonces serán capaces de amar y acoger a todos los que vienen aquí. Que esta semana sea para ustedes la semana del aprendizaje del amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 20 de 1984
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a hacer algo concreto por Jesucristo. Deseo que cada familia de la parroquia, como un signo de su abandono a Jesús, traiga una flor el Día del Gozo (la Navidad). Deseo que cada miembro de la familia coloque una flor junto al Pesebre, para que Jesús pueda venir y ver su entrega a Él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 21 de 1984
Jelena Vasilij trajo este mensaje a la parroquia: “Yo deseo que ustedes sean como una flor que florece en Navidad para Jesús, una flor que no deje de seguir floreciendo cuando la Navidad haya pasado. Deseo que sus corazones sean como los de los pastores (de Belén) delante de Jesús.”

Diciembre 27 de 1984
“¡Queridos hijos! En esta Navidad, Satanás quería obstaculizar de manera particular los planes de Dios. Ustedes mismos, queridos hijos, reconocieron a Satanás el mismo día de Navidad. Pero Dios venció en todos los corazones. ¡Que sus corazones continúen llenos de gozo! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 1985

Enero 3 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días, el Señor les está concediendo grandes gracias. Que esta semana sea para ustedes una semana de acción de gracias a Dios por todas las gracias que Él les ha concedido. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 10 de 1985
“¡Queridos hijos! También hoy deseo agradecerles todos sus sacrificios; especialmente deseo agradecer a aquellos que se han vuelto muy queridos de mi Corazón y que vienen aquí de buena gana. Hay muchos fieles de la parroquia que no escuchan mis mensajes; no obstante, a causa de aquellos que están particularmente cerca de mi Corazón, Yo continuaré dando los mensajes a la parroquia. Y los seguiré dando, porque Yo los amo y deseo que comuniquen mis mensajes de corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 14 de 1985
“¡Queridos hijos! Satanás es muy fuerte y con todo su poder quiere destruir mis planes que he comenzado a realizar con ustedes. Ustedes oren, sólo oren y no dejen de hacerlo ni siquiera un instante. Yo rogaré a mi Hijo para que se realicen todos los planes que Yo he comenzado. ¡Sean pacientes y perseverantes en la oración! Y no permitan que Satanás los debilite. Él actúa muy fuertemente en el mundo. ¡Estén atentos!”

Enero 17 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días, Satanás se ha estado ensañando con toda su maldad contra esta parroquia, mientras ustedes, queridos hijos, se han dormido en la oración y sólo unos cuantos participan en la Santa Misa. ¡Sean fuertes en estos días de prueba! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 24 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días, ustedes han saboreado la dulzura de Dios a través de la renovación espiritual de esta parroquia. Satanás quiere actuar todavía más fuertemente para arrebatarles el gozo a cada uno de ustedes. Con la oración, ustedes podrán desarmarlo completamente y asegurar su gozo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 31 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy quiero decirles que abran sus corazones a Dios, como se abren las flores en la primavera en busca del sol. Yo soy su Mamá y deseo que siempre estén cerca del Padre, a fin de que Él conceda siempre abundantes dones a sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 7 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días, Satanás se está manifestando fuertemente en esta parroquia. Oren, queridos hijos, para que se cumpla el plan de Dios y que cualquier obra de Satanás se transforme para gloria de Dios. Yo me he quedado tanto tiempo entre ustedes para ayudarlos en las pruebas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 14 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy es el día en que acostumbro dar un mensaje para la parroquia, pero no toda la parroquia acoge mis mensajes ni los vive. Yo estoy muy triste y deseo, queridos hijos, que ustedes me escuchen y vivan mis mensajes. Cada familia debe orar unida y leer la Biblia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 21 de 1985
“¡Queridos hijos! Día tras día los he invitado a la renovación y a la oración en la parroquia, pero ustedes no lo han aceptado. Hoy los invito por última vez. Ahora es Cuaresma y ustedes, como parroquia, podrían proponerse aceptar por amor mi invitación. Si no lo hacen, Yo no deseo seguirles dando otros mensajes. Dios así me lo ha permitido. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 28 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a vivir en esta semana estas palabras: ¡YO AMO A DIOS EN TODO! Queridos hijos, con el amor, ustedes lo conseguirán todo, aún aquello que les parece imposible. Dios desea de la parroquia un abandono total. Yo también lo deseo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 7 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a renovar la oración en sus familias. Queridos hijos, alienten también a los pequeños para que hagan oración y que también vengan a la Santa Misa. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 14 de 1985
“¡Queridos hijos! En sus vidas, todos ustedes han experimentado momentos de luz y de tinieblas. Dios concede a cada hombre reconocer el bien y el mal. Yo los invito a llevar la luz a todos los hombres que viven en tinieblas. Cada día llegan a sus casas personas que están en tinieblas. Queridos hijos, denles ustedes la luz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 21 de 1985
“¡Queridos hijos! Yo deseo continuar dándoles mis mensajes y por eso, hoy los invito a vivir y a acoger mis mensajes. Queridos hijos, Yo los amo y he escogido de manera especial a esta parroquia, que me es más querida que tantas otras en las que de buena gana me he quedado cuando el Altísimo me envió a ellas. Por tanto, los llamo y les digo: Acójanme, queridos hijos, para que también ustedes sean felices. ¡Escuchen mis mensajes! ¡Escúchenme! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 24 de 1985 (Víspera de la Fiesta de la Anunciación)
“¡Queridos hijos! Hoy deseo invitarlos a todos ustedes a la Confesión, aún cuando se hayan confesado hace pocos días. Deseo que vivan mi fiesta en sus corazones. Pero ustedes no podrán hacerlo, a menos que se entreguen completamente a Dios. Por tanto, ¡los invito a todos a reconciliarse con Dios! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 28 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy quiero hacerles esta invitación: ¡OREN, OREN, OREN! En la oración, ustedes conocerán el gozo más grande y encontrarán la solución a cualquier situación difícil. ¡Gracias por los progresos que hacen en la oración! Cada uno de ustedes es querido a mi Corazón y agradezco a todos aquellos que han incrementado la oración en sus familias. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 4 de 1985 (Jueves Santo)
“¡Queridos hijos! Os doy las gracias, porque en sus corazones ustedes han comenzado a pensar más en la gloria de Dios. Hoy es el día en el que Yo quería dejar de darles los mensajes, porque algunos no me han escuchado. Pero la parroquia ha respondido y Yo deseo continuar dándoles los mensajes y lo haré, como nunca antes en la historia desde el principio de los tiempos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 5, 1985 (Viernes Santo)
“Ustedes, los fieles de la parroquia, tienen una cruz grande y pesada. Pero no tengan miedo de llevarla. Mi Hijo está con ustedes y Él los ayudará. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 11 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy quiero pedirles a todos los de la parroquia que oren de manera especial al Espíritu Santo para que sean iluminados por Él. A partir de hoy Dios quiere probar de un modo particular a esta parroquia para poder fortalecerla en la fe. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 18 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por la apertura de sus corazones. Yo me regocijo por cada corazón que se abre a Dios, particularmente si es de esta parroquia. ¡Regocíjense conmigo! Todas las oraciones que hagan, ofrézcanlas por la apertura de los corazones en pecado. Yo lo deseo así y Dios lo desea a través mío. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy quiero invitarlos a que comiencen a trabajar en sus corazones tal y como trabajan en sus campos. Trabajen y transformen sus corazones para que el Espíritu de Dios pueda entrar a sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 2 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar con el corazón y no sólo por hábito. Algunos vienen pero no quieren progresar en la oración. Por tanto, como su Mamá, Yo quiero suplicarles: oren para que en todo momento la oración prevalezca en sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 9 de 1985
“¡Queridos hijos! No, ustedes no están conscientes de las gracias que Dios les regala. En estos días, en los cuales el Espíritu Santo está obrando de manera particular, ustedes lamentablemente no se dejan mover. Sus corazones están volcados en las cosas materiales y éstas los absorben. Vuelvan sus corazones a la oración y pidan que el Espíritu Santo se derrame sobre ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 16 de 1985
“¡Queridos hijos! Los invito a una oración más activa y a una participación más activa en la Santa Misa. Yo deseo que su Misa sea una experiencia real de Dios. Deseo que experimenten a Dios en sus corazones durante la Santa Misa. Yo quiero decir en particular a los jóvenes: estén abiertos al Espíritu Santo, ya que Dios los quiere atraer a Él en estos tiempos en los que Satanás está obrando fuertemente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 23 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días (Novena de Pentecostés), los invito en particular a abrir sus corazones al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está actuando de manera especial a través de ustedes. Abran sus corazones y entreguen sus vidas a Jesús para que Él obre en sus corazones y pueda fortalecerlos en la fe. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 30 de 1985
“¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a la oración con el corazón. Que la oración, queridos hijos, sea el alimento diario para ustedes, sobre todo en estos días en los que el trabajo en el campo los fatiga a tal punto que no pueden orar con el corazón. Oren y así podrán vencer cualquier fatiga. La oración será para ustedes una alegría y un descanso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 6 de 1985
“¡Queridos hijos! En los próximos días (para el 4 aniversario del inicio de las apariciones) vendrán a esta parroquia personas de todas las nacionalidades. Por tanto, Yo los invito al amor: amen primero que nada a todos los miembros de su familia y así podrán acoger y amar a todos aquellos que vengan. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 13 de 1985
“¡Queridos hijos! Como preparación al aniversario (de las apariciones) los invito a que su parroquia ore más y a que su oración sea un signo de su abandono a Dios. Queridos hijos, sé que todos ustedes están cansados. No, ustedes no saben abandonarse a Mí. En estos días, abandónense completamente a Mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 20 de 1985
“¡Queridos hijos! Para esta fiesta (el 4 aniversario del inicio de las apariciones), Yo quisiera decirles: abran su corazón al Señor de todos los corazones. Entréguenme a Mí todos sus sentimientos y todos sus problemas. Yo quiero consolarlos en sus pruebas; Yo deseo llenarlos con la paz, el gozo y el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1985 (4 aniversario de las apariciones)
“¡Queridos hijos! Los exhorto a invitar a todos a rezar el Rosario. Con el Rosario, ustedes vencerán todos los obstáculos que Satanás quiere poner en estos tiempos a la Iglesia Católica. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” Nuestra Señora dio este mensaje a Marija Pavlovic, cuando ella le preguntó, “Querida Gospa, ¿qué quisieras decirles a los sacerdotes?” Y la Virgen contestó: “Ustedes, los sacerdotes, recen el Rosario, concedan tiempo al rezo del Rosario.”

Junio 27 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy les doy un mensaje, con el cual deseo invitarlos a la humildad. En estos días ustedes han experimentado un gran regocijo por todas las personas que han venido y con amor les han contado sus experiencias. Ahora los invito a ser humildes y a hablar con un corazón abierto a todos aquellos que vengan a ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 4 de 1985
“¡Queridos hijos! Les doy gracias por cada sacrificio que ustedes han aceptado. Ahora los invito a ofrecer cada uno de sus sacrificios con amor. Yo deseo que ustedes, los que necesitan ayuda, comiencen a confiar y el Señor les seguirá dando en la confianza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 11 de 1985
“¡Queridos hijos! Yo amo a esta parroquia y la protejo con mi manto contra cualquier acción de Satanás. Oren para que Satanás se aleje de la parroquia y de cada persona que llegue a esta parroquia. Así, ustedes estarán en condiciones de escuchar cada llamado de Dios y de responderle con su vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 18 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a poner en sus casas más objetos benditos y que cada uno de ustedes lleve consigo algún objeto bendito. Hagan que sean bendecidos los objetos; así, Satanás los tentará menos porque tendrán una armadura contra él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1985 (Fiesta de Santiago Apóstol, patrono de la Parroquia de Medjugorje)
“¡Queridos hijos! Yo deseo guiarlos, pero ustedes no quieren escuchar mis mensajes. Hoy los invito a escuchar los mensajes y así podrán vivir todo aquello que Dios me confía transmitirles. Ábranse a Dios y Dios obrará por medio de ustedes y les concederá todo lo que necesiten. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 1 de 1985
“¡Queridos hijos! Les quiero decir que Yo he escogido esta parroquia y que la guardo en mis manos, como una pequeña flor que no desea morir. Los invito a abandonarse a Mí para que Yo pueda ofrecerlos a Dios limpios y sin pecado. Satanás se ha apoderado de una parte de mi plan y quiere hacerlo suyo. Oren para que esto no suceda, ya que Yo los quiero para Mí para poder ofrecerlos a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 8 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a librar el combate contra Satanás por medio de la oración, particularmente en estos días (Novena de la Asunción). Satanás quiere actuar más intensamente ahora que ustedes conocen su actividad. Queridos hijos, revístanse de la armadura contra Satanás y vénzanlo con el Rosario en la mano. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 15 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los bendigo y quiero decirles que Yo los amo y los invito a vivir mis mensajes. Hoy los bendigo a todos con la bendición solemne que el Altísimo me ha concedido. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 22 de 1985
Nuestra Señora no dio ningún mensaje

Agosto 24 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy quiero advertirles que Dios les enviará pruebas que ustedes podrán superar con la oración. Dios los prueba a través de sus ocupaciones cotidianas. Por tanto, oren para poder superar cada prueba con una paz absoluta. A través de cada prueba salgan más abiertos a Dios y acérquense a Él con amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 29 de 1985
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración, especialmente en estos días en los que Satanás quiere servirse de los frutos de sus vidas. Oren para que el plan de Satanás no tenga éxito. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 5 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy les agradezco todas las oraciones que han hecho. Continúen orando todavía y siempre más, de modo que Satanás se aleje de este lugar. Queridos hijos, ¡el plan de Satanás ha fracasado! Oren para que se realice todo lo que Dios se propone cumplir en esta parroquia. ¡Yo agradezco particularmente a los jóvenes los sacrificios que han ofrecido! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 12 de 1985
“¡Queridos hijos! En estos días (Novena para la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz), los invito a poner la Cruz en el centro de todo. Oren especialmente ante la Cruz, porque de ella se derraman grandes gracias. En estos días, hagan en sus casas una consagración especial a la Cruz. Prometan que no ofenderán más a Jesús ni a la Cruz y que no pronunciarán más blasfemias. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 20 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a vivir con humildad todos los mensajes que Yo les estoy dando. Queridos hijos, no se ensoberbezcan por el hecho de vivir los mensajes. No anden por ahí diciendo: ‘¡Nosotros los vivimos!’ Si llevan los mensajes en el corazón y los viven, todos se darán cuenta y no habrá necesidad de palabras las cuales sirven sólo a aquellos que no escuchan. Ustedes no tienen necesidad de decirlo con palabras. Ustedes, queridos hijos, sólo tienen que vivir y dar testimonio con su vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 26 de 1985
“¡Queridos hijos! Les agradezco todas sus oraciones y todos sus sacrificios. Yo deseo invitarlos, queridos hijos, a renovar los mensajes que les estoy dando. Sobre todo, practiquen el ayuno, porque con el ayuno obtendrán que se realice completamente el plan que Dios tiene sobre Medjugorje. Con esto me darán una gran alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 3 de 1985
“¡Queridos hijos! Deseo invitarlos a que agradezcan a Dios todas las gracias que Él les ha dado. Denle gracias a Dios por todos Sus dones y glorifíquenlo. Queridos hijos, aprendan a ser agradecidos en las cosas pequeñas y así sabrán dar gracias también por las cosas grandes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 10 de 1985
“¡Queridos hijos! También hoy quiero invitarlos a vivir los mensajes en la parroquia. Quiero invitar particularmente a los jóvenes de esta parroquia que me es tan querida. Queridos hijos, si ustedes viven los mensajes, vivirán la semilla de la santidad. Como su Madre, Yo deseo llamarlos a todos a la santidad para que ustedes puedan comunicarla a otros. Ustedes son un espejo para los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 17 de 1985
“¡Queridos hijos! Cada cosa tiene su tiempo. Hoy los invito a comenzar a trabajar en sus corazones. Todos los trabajos han terminado. Ustedes encuentran tiempo para limpiar hasta los rincones menos importantes, pero hacen a un lado su corazón. Trabajen más y, con amor, limpien cada rinconcito de su corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 24 de 1985
“¡Queridos hijos! Día tras día quiero revestirlos de santidad, de bondad, de docilidad y de amor a Dios, a fin de que día a día ustedes sean más bellos y estén más dispuestos hacia su Señor. Queridos hijos, escuchen y vivan mis mensajes. Yo deseo guiarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 31 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a trabajar en la Iglesia. Yo los amo a todos por igual y deseo que todos trabajen, cada cual según su capacidad. Yo sé, queridos hijos, que ustedes pueden pero que no lo hacen porque se consideran demasiado limitados e insignificantes para esas cosas. Sean valientes y ofrezcan pequeñas flores a la Iglesia y a Jesús, para que todos podamos sentirnos satisfechos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 7 de 1985
“¡Queridos hijos! Los invito a amar a su prójimo y sobre todo a amar a quien les hace mal. Así, con el amor, ustedes podrán discernir las intenciones del corazón. Oren y amen, queridos hijos. Con el amor podrán hacer también aquello que les parece imposible. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 14 de 1985
“¡Queridos hijos! Yo, su Madre, los amo y deseo invitarlos a la oración. Yo, queridos hijos, soy incansable y los llamo también cuando están lejos de mi Corazón. Yo soy Madre y sufro por cada uno de mis hijos que se pierde, pero los perdono en seguida y me regocijo por cada hijo mío que regresa a Mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 21 de 1985
“¡Queridos hijos! Deseo recordarles que este tiempo es especialmente para ustedes, los de la parroquia. En el verano, ustedes dicen que tienen demasiado trabajo. Ahora no tienen trabajos pendientes en los campos; por tanto, ¡trabajen en ustedes mismos! Vengan a la Santa Misa, porque este tiempo les ha sido concedido a ustedes. Queridos hijos, son muchos los que vienen regularmente a la Misa, a pesar del mal tiempo, porque me aman y de esa forma desean manifestarme su amor. Yo espero de ustedes que me demuestren su amor viniendo a Misa, el Señor los recompensará ampliamente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 28 de 1985
“¡Queridos hijos! Deseo agradecerles a todos, particularmente a los jóvenes, todo lo que han hecho por Mí. Les ruego, queridos hijos, que se acerquen conscientemente a la oración y en la oración, ustedes descubrirán la grandeza de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 5 de 1985
“¡Queridos hijos! Mi invitación para Navidad es ésta: ¡Glorifiquemos juntos a Jesús! Ese día, Yo les daré a Jesús de una manera especial. Los invito ese día a glorificar Conmigo a Jesús y Su nacimiento! Queridos hijos, ese día oren más y piensen más en Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 19 de 1985
“¡Queridos hijos! Hoy deseo invitarlos al amor al prójimo. Si ustedes aman a su prójimo, experimentarán mejor a Jesús, especialmente el día de Navidad. Dios les concederá grandes gracias si se abandonan a Él. El día de Navidad, Yo deseo dar de manera especial mi bendición maternal a las madres. Jesús regalará a los demás con Su bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 26 de 1985
“¡Queridos hijos! Deseo agradecer a todos aquellos que han escuchado mis mensajes y que vivieron el día de Navidad como Yo lo dije. Ahora, deseo seguir guiándolos en el amor. Entréguenme sus corazones para que continúen limpios de pecado. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1986

Enero 2 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a decidirse completamente por Dios. Les ruego, queridos hijos, que se entreguen a El totalmente y así serán capaces de vivir todo lo que Yo les digo. No les será difícil entregarse totalmente a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 9 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a ayudar a Jesús con sus oraciones para la realización de todos los planes que Él ha comenzado a llevar a cabo aquí. Ofrezcan sacrificios a Jesús, para que todo suceda como Él lo ha planeado y que Satanás no pueda hacer nada. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 16 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Yo necesito de sus oraciones, para que Dios sea glorificado a través de ustedes. Queridos hijos, les suplico escuchar y vivir mi invitación maternal, invitación que Yo les hago tan solo en razón de mi amor por ustedes, a fin de poder ayudarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 23 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito una vez más a la oración con el corazón. Queridos hijos, si oran con el corazón se derretirá el hielo en sus hermanos y desaparecerá toda barrera. La conversión será fácil para todos aquellos que deseen acogerla. Este es un don que ustedes deben implorar para sus hermanos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 30 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a orar para que se realicen los planes del Señor sobre ustedes y se realice todo lo que Dios desea cumplir por medio de ustedes. Ayuden a los demás a convertirse, especialmente a aquellos que vienen a Medjugorje. Queridos hijos, no permitan que Satanás se apodere de sus corazones y ustedes se conviertan en su imagen en vez de la mía. Los invito a orar para que puedan convertirse en testigos de mi presencia. Sin ustedes, el Señor no puede realizar todo lo que Él planea. Dios les ha dado a cada uno una libre voluntad y ustedes disponen de ella. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 6 de 1986
“¡Queridos hijos! Esta parroquia que Yo he escogido, es una parroquia especial que se distingue de las demás. Yo agradezco a todos aquellos que oran con el corazón. Queridos hijos, Yo doy los mensajes primero a los fieles de la parroquia y después a todos los demás. Corresponde primero a ustedes ser los primeros en acoger los mensajes y luego a todos los demás. Ustedes serán responsables ante Mí y ante mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 13 de 1986
“¡Queridos hijos! Esta Cuaresma debe ser para ustedes un estímulo para cambiar sus vidas. ¡Comiencen a hacerlo ya desde ahora! Apaguen la televisión y hagan a un lado las diversas cosas que no les son indispensables. Queridos hijos, Yo los invito a una conversión personal. ¡Este tiempo es para ustedes! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 20 de 1986
“¡Queridos hijos! El segundo mensaje para los días de Cuaresma es éste: Renueven la oración ante la Cruz. Queridos hijos, Yo les estoy dando gracias especiales y Jesús les concede gracias especiales desde la Cruz. ¡Acójanlas y vívanlas! Mediten la Pasión de Jesús y únanse a Jesús con sus vidas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 27 de 1986
“¡Queridos hijos! Vivan con humildad los mensajes que Yo les doy. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 6 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a abrirse más a Dios para que Él pueda actuar a través de ustedes. En la medida en que ustedes se abran, recogerán los frutos. Deseo de nuevo invitarlos a la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 13 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a vivir esta Cuaresma haciendo pequeños sacrificios. Gracias por cada pequeño sacrificio que Me han ofrecido. Queridos hijos, en adelante, vivan así y ayúdenme con amor a ofrecer sus sacrificios a Dios y Él los recompensará. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 20 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser activos en la oración. Ustedes desean vivir todo aquello que Yo les digo, pero no lo logran porque no oran. Queridos hijos, les ruego, abran sus corazones y comiencen a orar. La oración se convertirá para ustedes en gozo si comienzan a orar así. La oración no será aburrida, porque ustedes orarán por puro gozo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 27 de 1986 (Jueves Santo)
“¡Queridos hijos! Deseo agradecerles todos sus sacrificios y los invito al sacrificio más grande: el sacrificio del amor. Sin amor, ustedes no podrán transmitir sus experiencias a los demás. Por lo tanto, Yo los invito, queridos hijos, a comenzar a vivir el amor en sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 3 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a vivir la Santa Misa. Muchos de ustedes han experimentado la alegría y la belleza de la Santa Misa y hay otros también que no vienen de buena gana. Yo los he escogido, queridos hijos, y Jesús les da Sus gracias en la Santa Misa. Por lo tanto, vivan conscientemente la Santa Misa y que cada venida los llene de alegría. Vengan con amor y acojan con amor la Santa Misa. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 10 de 1986
“¡Queridos hijos! Deseo invitarlos a crecer en el amor. Una flor no puede crecer normalmente sin agua. De igual manera, también ustedes, queridos hijos, no pueden crecer sin la bendición de Dios. Día a día, ustedes deben pedir esta bendición par poder crecer normalmente y para poder cumplir con Dios y con sus trabajos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 17 de 1986
“¡Queridos hijos! Ustedes están ahora demasiado preocupados por las cosas materiales y por eso, corren el peligro de perder todo lo que Dios quiere darles. Los invito, queridos hijos, a pedir los dones del Espíritu Santo que ahora les son necesarios para poder dar testimonio de mi presencia aquí y de todo lo que Yo les doy. Queridos hijos, abandónense totalmente a Mí, para que Yo pueda guiarlos en todo. No se preocupen de las cosas materiales. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 24 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Han olvidado, queridos hijos, que todos ustedes son importantes. De manera especial son importantes los ancianos en la familia: invítenlos a orar. Todos los jóvenes deben ser un ejemplo para los demás y dar testimonio con la propia vida. Queridos hijos, les suplico, comiencen a cambiar ustedes mismos con la oración. Entonces les resultará claro lo que deben hacer. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 1 de 1986
“¡Queridos hijos! Les pido que comiencen a cambiar la vida en sus familias. Que la familia sea una flor armoniosa que Yo deseo ofrecer a Jesús. Queridos hijos, que cada familia sea activa en la oración. Yo deseo que un día se vean los frutos en la familia. Sólo así podré ofrecerlos como pétalos a Jesús para la realización de los planes de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 6 de 1986
“¡Queridos hijos! Ustedes son responsables de los mensajes. Aquí se encuentra la fuente de la gracia y ustedes, queridos hijos, son las vasijas a través de las cuales es transmitida esa gracia. Por tanto, queridos hijos, los invito a cumplir este servicio con responsabilidad. Cada uno responderá en la medida de la propia capacidad. Los invito a distribuir con amor los dones a los demás y a no conservarlos para ustedes mismos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 15 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a entregarme su corazón, para que Yo pueda cambiarlo y hacerlo semejante a mi Corazón. Ustedes se preguntan, queridos hijos, por qué no son capaces de hacer todo lo que Yo les pido. No lo pueden hacer porque no me han entregado su corazón para que Yo lo cambie. Ustedes hablan, pero no lo hacen. Los invito a hacer todo aquello que Yo les digo. De esa manera, Yo estaré con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 22 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy deseo darles mi amor. Ustedes no saben, queridos hijos, cuán grande es mi amor y no saben acogerlo. De diversas maneras Yo se los quiero manifestar, pero ustedes, queridos hijos, no lo reconocen. Ustedes no comprenden mis palabras con el corazón, por lo tanto tampoco entienden mi amor. Queridos hijos, acéptenme en sus vidas y entonces podrán aceptar todo aquello que Yo les digo y todo aquello a lo que Yo los invito. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 29 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a vivir en sus vidas el amor a Dios y al prójimo. Sin amor, queridos hijos, ustedes no pueden hacer nada. Es por eso que Yo los invito, queridos hijos, a vivir el amor mutuo. Sólo así podrán ustedes amarme y aceptarme a Mí y a todos aquellos que vienen a su parroquia: todos sentirán mi amor a través de ustedes. Por tanto, les ruego, queridos hijos, que comiencen desde hoy a amar con un amor ardiente, con el amor con el que Yo los amo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 6 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse, si desean vivir los mensajes que Yo les estoy dando. Deseo que sean activos en vivir y comunicar mis mensajes. De modo particular, queridos hijos, deseo que todos ustedes sean un reflejo de Jesús que ilumine a este mundo infiel que camina en tinieblas. Deseo que todos sean luz para otros y que den testimonio de la luz. Queridos hijos, ustedes no han sido llamados a las tinieblas sino a la luz; por tanto, vivan la luz con sus vidas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 12 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a comenzar a rezar el Rosario con una fe viva, así podré ayudarlos. Ustedes, queridos hijos, desean recibir gracias, pero no oran. Yo no puedo ayudarlos porque ustedes no se deciden a actuar. Queridos hijos, los invito a rezar el Rosario de tal manera, que se convierta para ustedes en un compromiso que estén dispuestos a cumplir con alegría. Así podrán comprender por qué estoy desde hace tanto tiempo con ustedes. Yo deseo enseñarlos a orar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 19 de 1986
“¡Queridos hijos! En estos días el Señor me ha permitido obtenerles muchas gracias. Por eso, queridos hijos, deseo invitarlos de nuevo a la oración. Oren continuamente, así les daré el gozo que el Señor me da a Mí. Con estas gracias, queridos hijos, Yo deseo que sus sufrimientos se transformen en gozo. Yo soy su Madre y deseo ayudarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 26 de 1986
“¡Queridos hijos! En estos días, el Señor me ha permitido construir este oasis de paz. Yo deseo invitarlos a conservarlo, de tal manera que siempre sea puro. Hay algunos que con su desinterés destruyen la paz y la oración. Los invito a dar testimonio y a colaborar con sus vidas a conservar la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 3 de 1986
“¡Queridos hijos” Hoy los invito a todos a la oración. Sin la oración, queridos hijos, ustedes no pueden sentir a Dios ni a Mí, ni las gracias que Yo les doy. Por tanto, los invito a que cada una de sus jornadas comience y termine con la oración. Queridos hijos, Yo quisiera guiarlos día a día cada vez más a la oración, pero ustedes no pueden crecer porque no lo desean. Los invito, queridos hijos, a dar siempre el primer lugar a la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 10 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la santidad. Sin santidad, ustedes no pueden vivir. Por eso, con el amor, triunfen sobre cualquier pecado y, con el amor, superen todas las dificultades que se les presenten. Queridos hijos, les ruego vivir el amor en sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 17 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a meditar las razones por las cuales he permanecido durante tanto tiempo con ustedes. Yo soy la Mediadora entre ustedes y Dios. Por eso, queridos hijos, los invito a vivir siempre con amor todo lo que Dios les pide. Queridos hijos, vivan con la mayor humildad todos los mensajes que Yo les estoy dando. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 24 de 1986
“¡Queridos hijos! Estoy contenta por todos los que se hallan en el camino de la santidad. Les pido que ayuden con su testimonio a todos aquellos que no saben vivir el camino de la santidad. Por lo tanto, queridos hijos, que su familia sea el lugar en donde nazca la santidad. Ayuden a todos a vivir la santidad, especialmente en sus familias. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 31 de 1986
“¡Queridos hijos! El odio engendra discordia y no distingue nada ni a nadie. Yo los invito a llevar siempre la concordia y la paz dondequiera que ustedes estén. Actúen siempre con amor. Que el amor sea siempre su único medio de defensa. Con el amor, transformen para bien todo lo que Satanás quiere destruir y tomar para sí. Sólo así serán ustedes completamente míos y Yo podré ayudarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 7 de 1986
“¡Queridos hijos! Ustedes saben que Yo les he prometido un oasis de paz. Pero no saben que junto al oasis está el desierto, donde acecha Satanás y trata de tentarlos a cada uno de ustedes. Queridos hijos, sólo con la oración ustedes serán capaces de vencer toda influencia de Satanás en el lugar donde viven. Yo estoy con ustedes, pero no puedo privarlos de su libre voluntad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 14 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a hacer que su oración sea un encuentro gozoso con el Señor. Yo no podré guiarlos, mientras ustedes mismos no sientan gozo en la oración. Yo quisiera guiarlos día a día cada vez más a la oración, pero no deseo obligarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 21 de 1986
“¡Queridos hijos! Les agradezco el amor que ustedes me demuestran. Ustedes saben, queridos hijos que Yo los amo inmensamente y que cada día oro al Señor para que Él los ayude a entender el amor que Yo les doy. Por tanto, queridos hijos, ¡oren, oren, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 28 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a ser modelo para los demás en todo, especialmente en la oración y el testimonio. Queridos hijos, Yo no puedo ayudar al mundo sin ustedes. Deseo que ustedes colaboren Conmigo en todo, también en las cosas más pequeñas. Por eso, queridos hijos, oren de tal manera que su oración sea una oración del corazón y abandónense totalmente a Mí. Así podré instruirlos y guiarlos en el camino que he comenzado con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 4 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración y al ayuno. Ustedes saben, queridos hijos, que con su ayuda Yo puedo hacerlo todo y obligar a Satanás que no siga instigando a nadie al mal y también a que se aleje de este lugar. Queridos hijos, Satanás los acecha a cada uno de ustedes en lo individual. Él desea, sobre todo, perturbarlos a todos a través de las cosas cotidianas. Por tanto, los invito, queridos hijos, a hacer que cada uno de sus días sea sólo oración y un abandono total a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 11 de 1986
“¡Queridos hijos! En estos días, en que llenos de alegría ustedes celebran la Fiesta de la Cruz, Yo deseo que también para ustedes su cruz se transforme en alegría. De modo particular, queridos hijos, oren para poder aceptar la enfermedad y los sufrimientos con amor, tal y como Jesús los ha aceptado. Sólo así podré darles con alegría las gracias y curaciones que Jesús me concede. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 18 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy les agradezco todo aquello que ustedes han hecho por Mí en estos días. De modo particular, queridos hijos, les agradezco a nombre de Jesús los sacrificios ofrecidos la semana pasada. Queridos hijos, ustedes olvidan que Yo deseo de ustedes sacrificios para ayudarlos y para alejar a Satanás de ustedes. Por lo tanto, los invito de nuevo a ofrecer sacrificios a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a ayudar a todos con su paz, para que al verla, comiencen a buscarla. Ustedes, queridos hijos, viven en la paz y no pueden comprender lo que significa no tenerla. Por tanto, los invito a ayudar con su oración y con sus vidas a que cualquier mal que haya en la gente sea destruido y a que el engaño, del que Satanás se sirve, sea descubierto. Oren para que la verdad prevalezca en todos los corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 2 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Ustedes, queridos hijos, no estarán en posibilidad de comprender cuán grande es el valor de la oración, hasta que no se digan a sí mismos: ‘¡Ahora es tiempo de orar! En este momento nada más es importante para mí; ¡en este momento no hay nadie más importante para mí sino Dios!’ Queridos hijos, conságrense a la oración con amor particular, así Dios podrá recompensarlos con Sus gracias. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 9 de 1986
“¡Queridos hijos! Ustedes saben que Yo deseo guiarlos por el camino de la santidad, pero no deseo obligarlos a ser santos por la fuerza. Yo deseo que cada uno de ustedes se ayude a sí mismo, por medio de pequeños sacrificios personales, de tal manera que Yo pueda guiarlos a estar cada día más cerca de la santidad. Por lo tanto, queridos hijos, Yo no deseo obligarlos a vivir mis mensajes, pero este largo tiempo que he permanecido con ustedes es señal de que Yo los amo inmensamente y de que deseo que cada uno de ustedes sea santo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 16 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy deseo mostrarles cuánto los amo. Pero me duele no poder ayudar a cada uno de ustedes a comprender mi amor. Por tanto, queridos hijos, los invito a la oración y al abandono total a Dios, porque Satanás desea alejarlos de Dios a través de las cosas cotidianas y tomar el primer lugar en sus vidas. Por eso, queridos hijos, oren continuamente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 23 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. En modo particular los invito, queridos hijos, a orar por la paz. Sin sus oraciones, queridos hijos, Yo no puedo ayudarlos a realizar el mensaje que el Señor me ha dado para ustedes. Por tanto, queridos hijos, oren para que en la oración ustedes lleguen a conocer la paz que Dios les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 30 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy también deseo invitarlos a tomar en serio y vivir los mensajes que Yo les doy. Queridos hijos, es por ustedes que Yo me he quedado aquí tan largo tiempo, para ayudarlos a poner en práctica todos los mensajes que les he dado. Por tanto, queridos hijos, vivan por amor a Mí todos los mensajes que Yo les doy. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 6 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy deseo invitarlos a orar cada día por las almas del Purgatorio. Cada alma necesita de la oración y la gracia para alcanzar a Dios y el amor de Dios. A través de ello, queridos hijos, ustedes ganarán nuevos intercesores que los ayudarán en su vida a comprender que las cosas de la tierra no son importantes, sino que sólo el cielo es la meta a la cual ustedes deben aspirar. Por tanto, queridos hijos, oren sin cesar, para que puedan ayudarse a sí mismos y también a los demás, a quienes estas oraciones les proporcionarán alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 13 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a orar con todo el corazón y a cambiar día a día sus vidas. Especialmente los invito, queridos hijos, a comenzar a vivir santamente por medio de sus oraciones y sacrificios, porque deseo que cada uno de ustedes que haya estado en esta fuente de la gracia, llegue al Paraíso con el don especial de la santidad que les ha sido concedido. Por tanto, queridos hijos, oren y cambien día a día sus vidas, para que lleguéis a ser santos. Y estaré siempre cerca de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 20 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a vivir y a seguir con particular amor todos los mensajes que Yo les doy. Queridos hijos, Dios no quiere que ustedes sean tibios e indecisos, sino que se abandonen totalmente a Él. Ustedes saben que Yo los amo y que ardo de amor por ustedes. Por tanto, queridos hijos, decídanse por el amor para que también ustedes sean inflamados y puedan conocer cada día el amor de Dios. Queridos hijos, decídanse por el amor, para que el amor reine en todos ustedes, pero no el amor humano, sino el amor divino. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 27 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a consagrarme sus vidas con amor, a fin de que Yo pueda guiarlos en el amor. Yo los amo, queridos hijos, con un amor especial y deseo conducirlos a todos al Cielo con Dios. Yo deseo que ustedes comprendan que esta vida dura poco en comparación con la del Cielo. Por tanto, queridos hijos, decídanse hoy nuevamente por Dios. Sólo así podré mostrarles cuánto los amo y cuánto deseo que todos ustedes sean salvados y estén Conmigo en el Cielo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 4 de 1988
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a preparar sus corazones para estos días, en los que el Señor desea purificarlos de manera especial de todos los pecados de su pasado. Ustedes, queridos hijos, no pueden hacerlo solos. Por eso, Yo estoy aquí para ayudarles. Oren, queridos hijos, sólo así podrán conocer todo el mal que hay en ustedes y ofrecerlo al Señor, a fin de que el Señor pueda purificar sus corazones de todo. Por tanto, queridos hijos, oren sin cesar y preparen sus corazones con la penitencia y el ayuno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 11 de 1986
“¡Queridos hijos! Los invito a orar de manera especial en este tiempo (de Adviento), para estar en condiciones de experimentar el gozo del encuentro con Jesús recién nacido. Yo, queridos hijos, deseo que ustedes vivan estos días con gozo, como Yo los vivo. Deseo guiarlos y mostrarles la alegría a la que Yo deseo conducirlos a cada uno de ustedes. Por tanto, queridos hijos, oren y abandónense totalmente a Mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 18 de 1986
“¡Queridos hijos! Hoy, de nuevo deseo invitarlos a la oración. Cuando ustedes oran, son mucho más bellos: como las flores que, después de la nieve, muestran toda su belleza y cuyos colores se vuelven indescriptibles. Así también ustedes, queridos hijos, después de la oración, muestren a Dios su belleza para ser amados por Él. Por tanto, queridos hijos, oren y abran sus corazones al Señor para que Él haga de ustedes una flor armoniosa y bella para el Paraíso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1986
“¡Queridos hijos! También hoy doy gracias al Señor por todo lo que Él está haciendo, de modo especial por la gracia de poder estar también hoy con ustedes. Queridos hijos, estos son días en los que el Padre ofrece gracias particulares a todos aquellos que le abren el corazón. Yo los bendigo y deseo que también ustedes, queridos hijos, conozcan las gracias de Dios y pongan todo a la disposición de Dios para que Él sea glorificado a través de ustedes. Mi Corazón sigue atentamente cada uno de sus pasos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1987

Enero 1 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy deseo invitarlos a todos a vivir en este nuevo año todos los mensajes que Yo les doy. Queridos hijos, sepan que Yo me he quedado aquí tan largo tiempo por causa de ustedes, para poder guiar sus pasos por el camino de la santidad. Por tanto, queridos hijos, oren sin cesar y vivan todos los mensajes que Yo les doy, porque Yo lo estoy haciendo con gran amor hacia Dios y hacia ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 8 de 1987
“¡Queridos hijos! Deseo agradecerles cada respuesta a los mensajes. Especialmente, queridos hijos, les agradezco todos los sacrificios y las oraciones que ustedes me han ofrecido. Queridos hijos, de ahora en adelante, Yo deseo darles los mensajes pero ya no cada jueves sino el día 25 de cada mes. Ha llegado el tiempo en que se ha realizado todo lo que mi Corazón deseaba. A partir de hoy les daré menos mensajes, pero Yo sigo estando con ustedes; por tanto, queridos hijos, les suplico: ¡Escuchen mis mensajes y vívanlos, a fin de que Yo pueda guiarlos! Queridos hijos, ¡gracias por haber respondido a mi llamado!”

Enero 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Quiero invitarlos a comenzar a vivir a partir de hoy una nueva vida. Queridos hijos, Yo deseo que ustedes entiendan que Dios los ha escogido a cada uno de ustedes, a fin de usarlos en Su plan de salvación para la humanidad. Ustedes no pueden comprender, cuán gran de es su papel en el plan de Dios. Por tanto, queridos hijos, oren, para que en la oración ustedes lleguen a comprender el plan de Dios. Yo estoy con ustedes, a fin de que puedan realizarlo completamente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy deseo envolverlos con mi manto y conducirlos a todos hacia el camino de la conversión. Queridos hijos, les ruego, entreguen al Señor todo su pasado, todo el mal que se ha acumulado en sus corazones. Yo deseo que cada uno de ustedes sea feliz, pero con el pecado nadie puede serlo. Por tanto, queridos hijos, oren y en la oración, ustedes conocerán el nuevo camino del gozo. El gozo se manifestará en sus corazones y así podrán ser testigos gozosos de lo que Yo y mi Hijo deseamos de cada uno de ustedes. Yo los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy les agradezco su presencia en este lugar, en el cual Yo les ofrezco gracias especiales. Los invito a cada uno de ustedes a comenzar a vivir la vida que Dios desea de ustedes y a comenzar a hacer buenas obras de amor y misericordia. No deseo que ustedes, queridos hijos, vivan los mensajes y al mismo tiempo sigan pecando, porque eso no es de mi agrado. Por tanto, queridos hijos, Yo deseo que cada uno de ustedes comience una nueva vida y que no destruyan todo aquello que Dios está obrando en ustedes y que Él les da. Les doy mi bendición especial y me quedo con ustedes en su camino de conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1987
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a la oración. Ustedes saben, queridos hijos, que Dios les concede gracias especiales en la oración. Por tanto, busquen y oren para que puedan comprender todo lo que Yo les ofrezco aquí. Yo los invito, queridos hijos, a la oración con el corazón; ustedes saben que sin la oración, no podrán comprender todo lo que Dios planea para cada uno de ustedes. Por eso, oren. Yo deseo que a través de cada uno de ustedes se realice el plan de Dios, que crezca todo lo que Dios ha sembrado en sus corazones. Por tanto, oren para que la bendición de Dios los proteja a cada uno de ustedes del mal que los amenaza. Yo los bendigo, queridos hijos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Los invito a cada uno de ustedes a comenzar a vivir en el amor de Dios. Queridos hijos, ustedes están listos para pecar y ponerse en manos de Satanás, sin reflexionar. Yo los invito a cada uno de ustedes a decidirse conscientemente por Dios y contra Satanás. Yo soy su Madre; por tanto, Yo deseo conducirlos a todos a la santidad completa. Yo deseo que cada uno de ustedes sea feliz aquí en la tierra y que cada uno de ustedes esté Conmigo en el Cielo. Esta es, queridos hijos, la razón de mi venida aquí y mi deseo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy les doy las gracias y deseo invitarlos a la paz de Dios. Yo deseo que cada uno de ustedes experimente en su corazón esa paz que sólo Dios da. Hoy quiero bendecirlos a todos; los bendigo con la bendición del Señor. Les suplico, queridos hijos, que sigan y que vivan mi camino. Yo los amo, queridos hijos, y por eso los llamo -no sé ya cuántas veces- y les agradezco todo aquello que ustedes están haciendo por mis intenciones. Les suplico que me ayuden, para que Yo pueda ofrecerlos al Señor para que El los salve y los guíe por el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy quisiera envolverlos con mi manto y guiarlos por el camino de la santidad. Yo los amo y por eso deseo que ustedes sean santos. No quiero que Satanás los obstaculice en este camino. Queridos hijos, oren y acepten todo lo que Dios les presenta en este camino, que es doloroso. Pero a quien comience a recorrerlo, Dios le revelará toda la dulzura de modo que pueda responder a cada llamado Suyo. No den importancia a las pequeñas cosas sino que aspiren al Cielo y a la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1987
“¡Queridos hijos! También hoy los llamo a todos a que se decidan a vivir los mensajes. Dios me ha concedido también en este año, que la Iglesia me ha consagrado, poder hablarles e invitarlos a la santidad. Queridos hijos, pidan a Dios las gracias que Él les concede a través mío. Yo estoy dispuesta a interceder ante Dios por todo aquello que ustedes buscan, porque Dios me ha permitido obtener esas gracias para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1987
“¡Queridos hijos! También hoy deseo invitarlos a la oración. Que la oración sea para ustedes la vida. Queridos hijos, consagren su tiempo sólo a Jesús y Él les dará todo lo que ustedes buscan. El Se manifestará a ustedes en toda Su plenitud. Queridos hijos, Satanás es fuerte y acecha a cada uno de ustedes para ponerlos a prueba. ¡Oren! Así no podrá hacerles daño ni obstaculizarlos en el camino de la santidad. Queridos hijos, a través de la oración, crezcan día a día en la intimidad con Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Hoy deseo invitarlos a que cada uno de ustedes se decida por el Paraíso. El camino es difícil para aquellos que no se han decidido por Dios. Queridos hijos, decídanse y crean que Dios Se ofrece a ustedes en toda Su plenitud. Ustedes están invitados y es necesario que respondan al Padre que los invita a través mío. Oren, porque en la oración, cada uno de ustedes puede alcanzar el amor pleno. Los bendigo y deseo ayudarlos a que cada uno de ustedes se encuentre bajo mi manto. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1987
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a cada uno de ustedes a decidirse de nuevo y a abandonarse totalmente a Mí. Sólo así, podré también presentarlos a cada uno de ustedes a Dios. Queridos hijos, ustedes saben que Yo los amo inmensamente y que los quiero a cada uno de ustedes para Mí. Pero Dios les ha dado a todos la libertad, que YO respeto con amor y ante la cual me someto con humildad. Yo deseo que ustedes, queridos hijos, colaboren a que se realice todo lo que Dios ha planeado para esta parroquia. Si ustedes no oran, no serán capaces de descubrir mi amor y los planes que Dios tiene para esta parroquia y para cada uno de ustedes. Oren, para que Satanás no los atraiga con su orgullo y su falso poder. Yo estoy con ustedes y deseo que me crean que Yo los amo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1987
“¡Queridos hijos! Alégrense Conmigo: mi Corazón se regocija a causa de Jesús, a Quien quiero regalarles en este día. Yo deseo que cada uno de ustedes abra su corazón a Jesús, Yo se los doy con amor. Deseo, queridos hijos, que Dios los transforme, los instruya y los proteja. Hoy oro por cada uno de ustedes de manera especial y los presento ante el Señor, para que El Se revele a ustedes. Los invito a la verdadera oración del corazón, a fin de que su oración sea un encuentro con el Señor. Concedan al Señor el primer lugar en sus vidas cotidianas. Hoy los invito con gran seriedad a obedecerme y a hacer todo lo que Yo les digo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1988

Enero 25 de 1988
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión total, que es difícil para todos aquellos que no han escogido a Dios. Los invito, queridos hijos, a convertirse totalmente a Dios. Dios puede darles todo lo que ustedes buscan; pero ustedes acuden a Dios sólo cuando vienen las enfermedades, los problemas, las dificultades y piensan que Dios está lejos de ustedes y que no los escucha y no atiende sus oraciones. ¡No, queridos hijos, eso no es verdad! Si ustedes están lejos de Dios, no pueden recibir gracias porque no las piden con una fe firme. Cada día, Yo oro por ustedes y deseo acercarlos siempre más a Dios. Pero no podré hacerlo, si ustedes no lo desean. Por tanto, queridos hijos, pongan sus vidas en manos de Dios. Yo los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1988
“¡Queridos hijos! También hoy deseo invitarlos a la oración y al abandono total a Dios. Ustedes saben que Yo los amo y es por amor que he venido aquí, para mostrarles el camino de la paz y la salvación de sus almas. Yo deseo que ustedes me obedezcan y que no permitan a Satanás que los seduzca. Queridos hijos, Satanás es fuerte y por eso les pido sus oraciones y que me las ofrezcan por aquellos que están bajo su influencia, para que sean salvados. Den testimonio con sus vidas y ofrezcan sus vidas por la salvación del mundo. Yo estoy con ustedes y les doy las gracias. En el Cielo, ustedes recibirán el Padre la recompensa que Él les ha prometido. Por tanto, hijitos, no se preocupen. Si ustedes oran, Satanás no podrá hacer nada contra ustedes, porque ustedes son hijos de Dios y Él cuida de ustedes. ¡Oren! Que el Rosario esté siempre en sus manos como signo para Satanás de que ustedes me pertenecen. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1988
“¡Queridos hijos! También hoy los invito al abandono total a Dios. Ustedes, queridos hijos, no están conscientes del gran amor con el que Dios los ama. Es por eso que Él me permite estar con ustedes, para instruirlos y ayudarlos a encontrar el camino de la paz. Pero ustedes no podrán descubrir este camino si no oran. Por eso, queridos hijos, déjenlo todo y consagren su tiempo a Dios y Dios los recompensará y los bendecirá. Hijitos, no olviden que su vida pasa como una florecilla de primavera, que hoy es maravillosa y de la que mañana no habrá quedado nada. Por eso, oren de tal forma que su oración y su abandono se conviertan en una señal en el camino. Así, su testimonio no será sólo para esta vida sino para toda la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Dios quiere hacerlos santos y por eso los invita a través mío al abandono total. Que la Santa Misa sea para ustedes la vida. Dense cuenta, que la Iglesia es la Casa de Dios, el lugar donde Yo los reúno y deseo mostrarles el camino que conduce a Dios. ¡Vengan y oren! No miren a los demás y no murmuren de ellos. Que sus vidas sean más bien un testimonio en el camino de la santidad. Las iglesias son sagradas y merecen respeto, porque Dios -que Se hizo hombre- vive en ellas día y noche. Por tanto, hijitos, crean y oren para que el Padre les acreciente su fe y después pidan lo que necesiten. Yo estoy con ustedes y me regocijo por su conversión y los protejo con mi manto materno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Los invito al abandono total a Dios. Oren, queridos hijos, para que Satanás no los someta a la criba, cual semillas al viento. Sean fuertes en Dios. Deseo que a través de ustedes el mundo conozca al Dios del gozo. No estén angustiados ni preocupados. Dios los ayudará y les mostrará el camino. Yo deseo que ustedes amen con mi amor a todos: a buenos y a malos. Sólo así, el amor podrá reinar en el mundo. Hijitos, ustedes son míos: Yo los amo y deseo que se abandonen a Mí para que Yo pueda conducirlos a Dios. Oren sin cesar para que Satanás no pueda ganar ventaja sobre ustedes y para que sepa que son míos. Los bendigo con mi bendición de gozo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor que es leal y agradable a Dios. Hijos míos, el amor lo acepta todo, aún lo que es duro y amargo por amor a Jesús que es Amor. Por tanto, queridos hijos, oren a Dios para que Él venga en su auxilio, pero no según sus deseos sino según Su amor. Entréguense a Dios para que Él pueda curarlos y consolarlos y pueda perdonarles todo aquello en ustedes que es un impedimento en el camino del amor. Así, Dios podrá modelar sus vidas y ustedes crecerán en el camino del amor. Glorifiquen a Dios, mis queridos hijos, con el Himno a la Caridad para que el amor de Dios pueda crecer en ustedes día a día hasta su total plenitud. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Hoy los invito al abandono total a Dios. Todo lo que ustedes hagan y todo lo que posean entréguenselo a Dios para que Él pueda reinar en sus vidas como el Señor de todo lo que tienen. Sólo así, el Señor podrá guiarlos a través de Mí hacia las profundidades de la vida espiritual. Hijitos, no teman, porque Yo estoy con ustedes, también cuando piensan que no hay salida y que Satanás reina. Yo les traigo la paz. Yo soy su Madre y Reina de la Paz. Los bendigo con la bendición del gozo, para que Dios sea todo en la vida para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a regocijarse continuamente por la vida que Dios les concede. Mis queridos hijos, regocíjense en Dios el Creador, porque Él los ha creado de manera tan maravillosa. Oren para que sus vidas estén llenas de una gozosa acción de gracias que brote desde su corazón, como un río de alegría. Mis queridos hijos, den incesantemente gracias a Dios por todo lo que poseen, por cada pequeño don que Dios les ha concedido. De esa forma, la bendición gozosa de Dios descenderá siempre sobre sus vidas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Los invito a todos, sin distinción, al camino de la santidad en sus vidas. Dios les ha concedido el don de la santidad. Oren, para que lleguen a conocerlo cada vez más y así ustedes podrán dar testimonio de Dios cada vez más con sus vidas. Queridos hijos, Yo los bendigo e intercedo por ustedes ante Dios para que su camino y su testimonio sean completos y se conviertan en una alegría para Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Los invito a vivir diariamente los mensajes que Yo les doy, especialmente, queridos hijos, porque deseo acercarlos más al Corazón de Jesús. Queridos hijos, hoy los invito a la oración dirigida a mi queridos Hijo Jesús, a fin de que cada uno de sus corazones sea de Él y además los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado. Deseo que ustedes se consagren personalmente, como familias y como parroquias, de tal modo que todos ustedes le pertenezcan a Dios a través de mis manos. Por tanto, queridos hijitos, oren para que ustedes puedan comprender la grandeza de este mensaje que les doy. Yo no quiero nada para mí, sino todo por la salvación de sus almas. Satanás es fuerte y, por tanto, queridos hijitos, ustedes, por medio de la oración constante, apriétense fuertemente a mi corazón maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración para que en la oración, ustedes tengan un encuentro con Dios. Dios Se ofrece y Se da a ustedes. Pero Él desea de ustedes que ustedes respondan con libertad a Su llamado. Por eso, hijitos, encuentren durante el día un tiempo para poder orar en paz y con humildad y encontrarse con Dios el Creador. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante Dios. Por tanto, estén atentos, a fin de que cada encuentro en la oración sea un encuentro gozoso con Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1988
“¡Queridos hijos! Los invito a la paz. Vivan la paz en su corazón y a su alrededor para que todos puedan conocer la paz que no proviene de ustedes sino de Dios. Hijitos, hoy es un gran día, regocíjense Conmigo! Celebren el nacimiento de Jesús con mi paz, la paz con la que Yo vine como su Madre, Reina de la Paz. Hoy les doy una bendición especial. Llévenla a cada criatura de tal manera que cada una pueda tener paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1989

Enero 25 de 1989
“¡Queridos hijos! También hoy los invito al camino de la santidad. Oren para que puedan comprender la belleza de este camino en el que Dios se manifiesta a ustedes de manera especial. Oren, para que puedan estar abiertos a todo lo que Dios desea hacer a través de ustedes y para que puedan agradecer a Dios en sus vidas y regocijarse por todo lo que Él hace por medio de cada uno de ustedes. Yo les doy mi bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración con el corazón. Durante este tiempo de gracia Yo deseo que cada uno de ustedes esté unido con Jesús, pero sin la oración incesante ustedes no podrán experimentar la belleza y la grandeza de la gracia que Dios les ofrece. Por tanto, hijitos, en todo momento llenen sus corazones incluso con las más pequeñas oraciones. Yo estoy con ustedes y velo incesantemente por cada corazón que se entrega a Mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Los invito a un abandono total a Dios. Los invito al gran regocijo y a la paz que sólo Dios da. Yo estoy con ustedes e intercedo cada día por ustedes ante Dios. Queridos hijitos, los invito a escucharme y a vivir los mensajes que Yo les doy desde hace ya varios años. Todos ustedes están llamados a la santidad, pero ustedes todavía están lejos de ella. Yo les doy mi bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Los invito a entregarse completamente a Dios. Que todo lo que ustedes posean esté en manos de Dios, porque sólo así tendrán gozo en sus corazones. Queridos hijitos, regocíjense en todo lo que posean y den gracias a Dios porque todos es regalo de Dios para ustedes. De esta forma, en sus vidas, ustedes podrán dar gracias por todo y descubrir a Dios en todo, incluso en la flor más pequeña. Ustedes experimentarán un gran gozo. Ustedes experimentarán a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Los invito a abrirse a Dios. Observen, hijitos, cómo la naturaleza se abre y da vida y frutos, de la misma manera Yo los invito a ustedes también a la vida con Dios y a entregarse completamente a Él. Queridos hijos, Yo estoy con ustedes y quiero llevarlos incesantemente al gozo de la vida. Yo deseo que cada uno de ustedes descubra el gozo y el amor que sólo se encuentran en Dios y que sólo Dios puede dar. Dios no desea nada de ustedes sino su entrega. Por eso, queridos hijos, ¡decídanse seriamente por Dios porque todo lo demás pasa! Sólo Dios no pasa. Oren para que descubran la grandeza y el gozo de la vida que Dios les concede. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a vivir los mensajes que YO les he estado dando durante los últimos ocho años. Este es el tiempo de la gracia y Yo deseo que la gracia de Dios sea grande para cada uno de ustedes. Yo los bendigo y los amo con un amor especial. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a renovar sus corazones. Ábranse a Dios y entréguenle a El todas sus dificultades y cruces para que Dios pueda transformarlo todo en gozo. Hijitos, ustedes no pueden abrirse a Dios si no oran. Por eso, a partir de hoy, decídanse a consagrar una parte del día únicamente para encontrarse con Dios en el silencio. De esa manera, ustedes serán capaces, con Dios, de dar testimonio de mi presencia aquí. Hijitos, Yo no deseo obligarlos sino que libremente ustedes den su tiempo a Dios como hijos de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración. Por medio de la oración, queridos hijos, ustedes obtienen gozo y paz. Por medio de la oración, ustedes son más ricos en la misericordia de Dios. Por eso, queridos hijos, que la oración sea la vida para cada uno de ustedes. Especialmente los invito a orar de tal forma que todos aquellos que están lejos de Dios puedan convertirse. Entonces, todos los corazones serán más ricos porque Dios reinará en el corazón de todos los hombres. Por eso, queridos hijos, ¡oren, oren, oren! Que la oración comience a reinar en el mundo entero. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a dar gracias a Dios por todos los dones que ustedes han descubierto en el curso de sus vidas e incluso por el don más pequeño que hayan percibido. Yo doy gracias con ustedes y deseo que todos ustedes experimenten el gozo de estos dones y deseo que Dios lo sea todo para cada uno de ustedes. Y entonces, queridos hijos, ustedes podrán crecer continuamente en el camino de la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy también los invito a la oración. Yo siempre los estoy invitando, pero ustedes aún están muy lejos. Por eso, a partir de hoy, decídanse seriamente a dedicarle tiempo a Dios. Yo estoy con ustedes y deseo enseñarles a orar con el corazón. En la oración con el corazón ustedes encontrarán a Dios. Por eso, hijitos, oren, oren, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Desde hace años Yo los invito por medio de los mensajes que les doy. Queridos hijitos, por medio de los mensajes, Yo quisiera realizar en sus corazones un hermoso mosaico, a fin de poder presentar a cada uno de ustedes a dios como una imagen original. Por eso, queridos hijitos, Yo deseo que sus decisiones sean libres delante de Dios, porque Él les ha dado la libertad. Por eso, oren para que, sin ninguna influencia satánica, ustedes puedan decidirse únicamente por Dios. Yo oro por ustedes a Dios y pido su entrega a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1989
“¡Queridos hijos! Hoy los bendigo de una manera especial con mi bendición maternal e intercedo ante Dios por ustedes, para que Él les conceda el regalo de la conversión del corazón. Desde hace años, Yo los llamo y los exhorto a una vida espiritual profunda y a la simplicidad, pero ustedes son tan fríos. Por eso, queridos hijitos, tomen en serio los mensajes y vívanlos, para que su alma no se entristezca cuando Yo no esté ya más con ustedes y cuando ya no los guíe como a niños indecisos en sus primeros pasos. Por eso, queridos hijos, lean cada día los mensajes que Yo les he dado y transfórmenlos en vida. Yo los amo y por eso los invito a todos al camino de la salvación con Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 1990

Enero 25 de 1990
“¡Queridos hijos!” Los invito a la entrega a Dios. En este tiempo, Yo deseo especialmente que ustedes renuncien a aquellas cosas a las que se han apegado y que perjudican su vida espiritual. Por eso, mis queridos hijos, decídanse enteramente por Dios y no permitan que Satanás entre en sus vidas a través de esas cosas que los dañan en su vida espiritual. Mis queridos hijos, Dios Se ofrece a ustedes en plenitud. Ustedes sólo pueden descubrirlo y reconocerlo a Él en la oración: por eso, ¡decídanse por la oración! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Yo estoy con ustedes, también cuando ustedes no estén conscientes de ello. Yo quisiera protegerlos de todo aquello que Satanás les ofrece y con lo cual quiere destruirlos. Como llevé a Jesús en mi seno, así quisiera llevarlos también a ustedes, mis queridos hijos, hacia la santidad. Dios quiere salvarlos y les envía mensajes por medio de personas, por medio de la naturaleza y de muchas cosas que sólo pueden ayudarlos a comprender, que ustedes deben cambiar el rumbo de sus vidas. Por eso, mis queridos hijos, comprendan también la grandeza del don que Dios les da a través de Mí, a fin de que Yo pueda protegerlos con mi manto y conducirlos al gozo de la vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a tomar en serio los mensajes que Yo les doy y a vivirlos. Yo estoy con ustedes, queridos hijos, y deseo que cada uno de ustedes esté cada vez más cerca de mi corazón. Por eso, mis queridos hijos, oren y busquen la voluntad de Dios en su vida cotidiana. Yo deseo que cada uno de ustedes descubra el camino de la santidad y que crezca en ella hasta la eternidad. Yo oraré por ustedes e intercederé por ustedes ante Dios, para que puedan comprender la grandeza de este regalo que Dios me concede, de poder estar con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse a vivir con seriedad esta Novena (de Pentecostés). ¡Consagren tiempo a la oración y al sacrificio! Yo estoy con ustedes y quisiera ayudarlos a crecer en la renunciación y la mortificación para que lleguen a comprender la belleza de aquellas personas que se dan a sí mismas de manera especial. Queridos hijos, Dios los bendice día a día y Él desea el cambio de sus vidas. Por eso, ¡oren para que tengan la fortaleza para cambiar sus vidas! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy quisiera agradecerles todos sus sacrificios y todas sus oraciones. ¡Yo los bendigo con mi especial bendición maternal! Yo los invito a que todos ustedes se decidan por Dios y a que día a día descubran Su voluntad en la oración. Yo quisiera invitarlos a todos, queridos hijos, a la conversión total para que el gozo reine en sus corazones. Yo estoy feliz de que tantos de ustedes estén aquí hoy. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la paz. Como Reina de la Paz, Yo he venido aquí y quisiera enriquecerlos con mi paz maternal. Queridos hijos, Yo los amo y quisiera conducirlos a todos a la paz que sólo Dios da y que enriquece cada corazón. Yo los invito a ser portadores y testigos de mi paz en este mundo sin paz. La paz debe comenzar a reinar en este mundo que no tiene paz y que anhela la paz. ¡Yo los bendigo con mi bendición maternal! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy quisiera invitarlos a tomar con seriedad los mensajes que Yo les doy y a realizarlos en sus vidas. Ustedes saben, mis queridos hijos, que Yo estoy con ustedes y que Yo quisiera conducirlos a todos por ese mimo camino al Cielo, que es hermoso para aquellos que lo descubren en la oración. Por eso, mis queridos hijos, no olviden que ustedes deben hacer realidad en sus vidas estos mensajes que Yo les doy para que entonces puedan decir: ‘Yo he aceptado los mensajes y trato de vivirlos.’ Queridos hijos, con mis oraciones maternales al Padre Celestial, Yo los protejo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración con el corazón, para que su oración sea una conversación con Dios. Yo deseo que cada uno de ustedes dedique más tiempo a Dios. Satanás es fuerte y quiere obstaculizarlos y engañarlos de muchas maneras. Por eso, mis queridos hijos, oren cada día, para que sus vidas sean buenas para ustedes mismos y para todos aquellos a quienes ustedes encuentren. Yo estoy con ustedes y los protejo, aún cuando Satanás trata de destruir mis planes e impedir los deseos del Padre Celestial que Él quiere realizar aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar de manera especial y a ofrecer sacrificios y buenas obras por la paz del mundo. Satanás es fuerte y con todo su poder desea destruir la paz que proviene de Dios. Yo estoy con ustedes y quiero ayudarlos con mis oraciones y conducirlos al camino de la paz. Yo los bendigo con mi bendición maternal. ¡No olviden vivir los mensajes de la paz! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a hacer obras de misericordia con amor y por amor a Mí y a sus hermanos y hermanas que también son mis hijos. Queridos hijos, todo lo que hagan por los demás háganlo con gran gozo y humildad ante Dios. Yo estoy con ustedes y día a día ofrezco sus sacrificios y oraciones a Dios por la salvación del mundo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1990
“¡Queridos hijos! Hoy los invito de manera especial a orar por la paz. Queridos hijos, sin la paz, ustedes no podrán experimentar el nacimiento del Niño Jesús ni en este día (Navidad) ni tampoco en su vida diaria. Por eso, oren al Señor de la Paz para que Él los proteja con Su manto y para que Él los ayude a comprender la grandeza y la importancia de la paz en sus corazones. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante Dios. Oren, porque Satanás quiere destruir mis planes de paz. Reconcíliense unos con otros y, por medio de sus vidas, ayuden a que la paz reine en toda la tierra. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1991

Enero 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, Yo los invito a la oración. Su oración debe ser una oración por la paz. Satanás es fuerte y desea no solamente destruir la vida humana, sino también la naturaleza y el planeta que ustedes habitan. Por eso, queridos hijos, oren, para que por medio de la oración ustedes sean protegidos con la bendición de la paz de Dios. Dios me envió a ustedes para que Yo los ayude. Si lo desean, tomen el Rosario. El Rosario por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en sus vidas. Yo los bendigo y me quedaré con ustedes tanto tiempo como sea la Voluntad de Dios. Gracias porque ustedes no van a traicionar mi presencia aquí. Yo les doy gracias también porque su respuesta es la de servir a Dios y a la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a que se decidan por Dios, pues el distanciamiento es fruto de la falta de paz en sus corazones. Sólo Dios es la paz: por eso, acérquense a Él por medio de su oración personal y vivan entonces la paz en sus corazones. De esa manera, la paz brotará desde sus corazones hacia todo el mundo. ¡No hablen de paz, sino que hagan la paz! Yo los bendigo a cada uno de ustedes y cada una de sus buenas decisiones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Nuevamente hoy, Yo los invito a vivir la Pasión de Jesús en oración y en unión con Él. Decídanse a consagrarle más tiempo a Dios, Quien les ha concedido estos días de gracia. Por eso, queridos hijos, oren y de manera especial renueven en sus corazones su amor por Jesús. Yo estoy con ustedes y Yo los acompaño con mi bendición y mi oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy también los invito a que su oración sea una oración con el corazón. Que cada uno de ustedes encuentre el tiempo para hacer oración, de tal manera que en su oración, ustedes descubran a Dios. Yo no deseo que ustedes hablen de oración, sino que hagan oración. Que cada uno de sus días esté lleno de una oración de gratitud a Dios por la vida y por todo lo que ustedes tienen. Yo no deseo que sus vidas transcurran en palabras, sino que glorifiquen a Dios con obras. Yo estoy con ustedes y estoy agradecida con Dios por cada momento que he pasado con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos ustedes que han escuchado mi mensaje de paz a realizarlo con seriedad y con amor en sus vidas. Hay muchos que piensan, que están haciendo mucho al hablar de los mensajes pero que no los viven. Queridos hijos, Yo los invito a la vida y a cambiar todo lo negativo que hay en ustedes, de tal manera que se transforme en positivo y en vida. Queridos hijos, Yo estoy con ustedes y deseo ayudarlos a todos ustedes en sus vidas para que al vivirlas, ustedes den testimonio de la Buena Nueva. Yo estoy aquí, queridos hijos, para ayudarlos y para conducirlos al Cielo y en el Cielo está el gozo, con el cual, ya desde ahora, ustedes pueden vivir el Cielo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1991 (10 Aniversario de las Apariciones)
“¡Queridos hijos! Hoy, en este grandioso día que ustedes me han regalado, Yo deseo bendecirlos a todos y decirles: ‘Estos días, mientras Yo estoy con ustedes, son días de gracia. Yo deseo instruirlos y ayudarlos a caminar en el camino de la santidad. Hay muchas personas que no desean entender mis mensajes y aceptar con seriedad lo que Yo estoy diciendo. Pero ustedes… Yo por eso los llamo y les pido que con sus vidas y con su diario vivir den testimonio de mi presencia. Si ustedes oran, Dios los ayudará a descubrir la verdadera razón de mi venida. Por eso, hijitos, oren y lean las Sagradas Escrituras, de tal manera que, por medio de mi venida, ustedes descubran en las Sagradas Escrituras el mensaje para ustedes.’ ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1991
“¡Queridos hijos! ¡Hoy los invito a orar por la paz! En este tiempo, la paz es amenazada de manera especial y Yo pido de ustedes, que renueven el ayuno y la oración en sus familias. Queridos hijos, Yo deseo que comprendan la seriedad de la situación y que comprendan que mucho de lo que va a suceder depende de su oración. ¡Pero ustedes oran poco! Queridos hijos, Yo estoy con ustedes y los llamo a que comiencen a orar y ayunar como en los primeros días de mi venida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1991
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Ahora, como nunca antes, mi plan ha comenzado a realizarse. Satanás es fuerte y quiere arrasar con mis planes de gozo y de paz y que ustedes piensen que mi Hijo no es firme en Sus decisiones. Por eso, Yo los invito a todos ustedes, queridos hijos, a orar y a ayunar con una firmeza aún mayor. Yo los invito a una renunciación por nueve días, a fin de que, con la ayuda de ustedes, todo lo que Yo quería que se realizara por medio de los secretos que comenzaron en Fátima pueda cumplirse. Yo los invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación. Yo quiero salvar a todas las almas y presentarlas a Dios. Por eso, oremos para que todo lo que Yo he comenzado se realice cabalmente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, de una manera especial, los invito a todos ustedes a la oración y a la renunciación. Porque ahora, como nunca antes, Satanás quiere mostrar al mundo su rostro ignominioso con el cual quiere seducir a la mayor cantidad posible de personas y llevarlas por el camino de la muerte y el pecado. Por tanto, queridos hijos, ayuden a mi Corazón Inmaculado a triunfar en este mundo tan pecador. Yo les imploro a todos ustedes que ofrezcan oraciones y sacrificios por mis intenciones, para que Yo pueda presentárselos a Dios por lo que sea más necesario. Olviden sus deseos, queridos hijos, y oren por lo que Dios desea, no por lo que ustedes desean. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 15 de 1991
“¡Queridos hijos! ¡Oren, Oren, Oren!”

Noviembre 25 de 1991
“¡Queridos hijos! También en este tiempo Yo los llamo a la oración. Oren para que ustedes puedan comprender lo que Dios les quiere decir a través de mi presencia y de estos mensajes que Yo les estoy dando. Mi deseo es el de acercarlos cada vez más a Jesús y a Su Corazón traspasado, para que ustedes sean capaces de comprender el inmenso amor con el que El se ha entregado por cada uno de ustedes. Por eso, queridos hijos, oren para que de sus corazones pueda brotar una fuente de amor hacia cada persona, incluso hacia quienes los odian y los desprecian a ustedes. De esa manera, ustedes serán capaces de vencer, con el amor de Jesús, todas las miserias de este mundo lleno de sufrimientos, el cual está sin esperanza para aquellos que no conocen a Jesús. Yo estoy con ustedes y Yo los amo con el amor inmenso de Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, de una manera especial, Yo les traigo al Pequeño Jesús para que Él los bendiga con Su bendición de paz y de amor. Queridos hijos, no olviden que ésta es una gracia que muchas personas ni conocen ni aceptan. Por eso, ustedes, los que se dicen Míos y que buscan mi ayuda, entréguense completamente. Por encima de todo, den su amor y su ejemplo en sus familias. Ustedes dicen que la Navidad es una celebración familiar. Por eso, queridos hijos, den a Dios el primer lugar en sus familias, a fin de que Él pueda darles a ustedes la paz y pueda protegerlos no únicamente de la guerra sino también de cualquier ataque satánico en tiempos de paz. Si Dios está con ustedes, ustedes lo tienen todo; pero si ustedes no lo aceptan a Él, entonces se sienten miserables y perdidos y no saben de qué lado están. Por eso, queridos hijos, decídanse por Dios y entonces ustedes lo tendrán todo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1992

Enero 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a una renovación de la oración en sus familias, porque de esa manera cada familia se convertirá en un gozo para mi Hijo Jesús. Por eso, queridos hijos, oren y dediquen más tiempo a Jesús y entonces ustedes serán capaces de comprender y aceptarlo todo, aún las enfermedades y las cruces más difíciles. Yo estoy con ustedes y deseo introducirlos a mi Corazón y protegerlos, pero ustedes todavía no se han decidido. Por eso, queridos hijos, Yo deseo que ustedes oren para que, por medio de la oración, me permitan ayudarles. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a que se acerquen a Dios aún más a través de la oración. Sólo así, podré Yo ayudarlos y protegerlos de cualquier ataque satánico. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante Dios, a fin de que Él los proteja. Pero para ello necesito de sus oraciones y también de su Sí. Ustedes se pierden fácilmente en las cosas materiales y humanas y olvidan, que Dios es su mejor Amigo. Por eso, mis queridos hijos, acérquense a Dios para que Él los proteja y para que Él los preserve de todo mal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, los invito a que vivan mis mensajes y a que los hagan realidad en sus vidas. Yo he venido a ustedes para ayudarlos y por eso los llamo a cambiar sus vidas, porque ustedes han tomado un camino desdichado – el camino de la perdición. Cuando Yo les decía: ‘¡Conviértanse! ¡Ayunen! ¡Oren! ¡Ayunen!’, ustedes acogieron este mensaje superficialmente. Comenzaron a vivirlo, pero después se detuvieron porque era demasiado difícil para ustedes. ¡No, queridos hijos! Sepan, queridos hijos, que cuando algo es bueno, ustedes deben perseverar en el bien y no pensar: ‘¡Dios no me ve, Él no me oye, Él no me ayuda!’ Y así, a causa de sus desdichados intereses, ustedes se han apartado de Dios y de Mí. Yo quería crear para ustedes un Oasis de Paz, de Amor y de Bondad. Dios quería que ustedes, con su amor y la ayuda de Él, hicieran milagros y dieran el ejemplo. Por tanto, esto es lo que Yo les digo: Satanás está jugando con ustedes y con sus almas y Yo no puedo ayudarlos, porque ustedes están muy lejos de mi Corazón. Por eso, ¡oren y vivan mis mensajes! Entonces verán los milagros del amor de Dios en sus vidas cotidianas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1992
“¡Queridos hijos! También hoy, Yo los invito a la oración. Sólo con la oración y el ayuno se puede detener la guerra. Por eso, mis queridos hijos, oren y por medio de sus vidas den testimonio de que ustedes son Míos, porque en estos tiempos turbulentos Satanás desea seducir a tantas almas como le sea posible. Por eso, Yo los invito a decidirse por Dios y Él los protegerá y les mostrará lo que ustedes deben hacer y el camino que deben recorrer. Yo invito a todos aquellos que Me han dicho “Sí”, a que renueven su consagración a Jesús y a Su Corazón y a Mí, a fin de que Nosotros podamos usarlos más intensamente como instrumentos de paz en este mundo sin paz. Medjugorje es para todos ustedes un signo y un llamado a orar y a vivir los días de gracia que Dios les está dando. Por eso, queridos hijos, acepten con seriedad este llamado a la oración. Yo estoy con ustedes y sus sufrimientos son también los Míos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1992
“¡Queridos hijos! También hoy, Yo los invito a la oración para que por medio de la oración, ustedes se acerquen aún más a Dios. Yo estoy con ustedes y deseo guiarlos por el camino de la salvación que da Jesús. Día a día Yo estoy más y más cerca de ustedes, aunque ustedes no estén conscientes de ello y no quieran admitir que están muy poco ligados a Mí en la oración. Cuando llegan las tentaciones y los problemas, ustedes dicen: “Oh Dios, Oh María, ¿dónde están?” Y yo tan solo espero a que ustedes me den su “Sí”, de tal manera que Yo pueda transmitirlo a Jesús y Él los llene de gracias. Por eso, una vez más, acepten mi llamado y comiencen de nuevo a orar, hasta que la oración se convierta en gozo para ustedes y entonces descubrirán que Dios es Todopoderoso en sus vidas cotidianas. Yo estoy con ustedes y Yo los espero a ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy estoy contenta a pesar de que todavía hay cierta tristeza en mi Corazón por todos aquellos que comenzaron a seguir este camino y después lo abandonaron. Mi presencia aquí es por tanto para conducirlos por un nuevo camino, el camino de la salvación. Por eso, Yo los invito día a día a la conversión, pero si ustedes no oran, no pueden decir que se están convirtiendo. Yo oro por ustedes e intercedo ante Dios por la paz: primero por la paz en sus corazones, después alrededor de ustedes a fin de que Dios sea su paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy de nuevo los invito a la oración, a una oración gozosa, para que en estos tristes días ninguno de ustedes sienta tristeza en la oración sino el encuentro gozoso con Dios, su Creador. Oren, hijitos, para que puedan estar más cerca de Mí y -por medio de la oración- sientan lo que Yo deseo de ustedes. Yo estoy con ustedes y cada día los bendigo con mi bendición maternal, a fin de que el Señor pueda llenarlos con la abundancia de Su gracia para sus vidas cotidianas. Den gracias a Dios por el don de mi presencia entre ustedes, porque Yo les digo: ¡Esta es una gran gracia! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy quisiera decirles que los amo. Yo los amo con mi amor maternal y los exhorto a abrirse completamente a Mí, a fin de que a través de cada uno de ustedes Yo pueda disponer de los medios para convertir y salvar al mundo donde hay tanto pecado y tantas cosas malas. Por eso, mis queridos hijitos, ábranse completamente a Mí para que Yo pueda llevarlos más y más hacia el amor maravilloso de Dios, el Creador, Quien se revela a ustedes día a día. Yo estoy a su lado y les muestro al Dios que los ama. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1992
“¡Queridos hijos! También hoy deseo decirles: Yo estoy con ustedes, incluso en estos días llenos de desasosiego en los que Satanás desea destruir todo lo que Yo y mi Hijo Jesús estamos edificando. De manera especial, él desea destruir sus almas. Él desea apartarlos tan lejos como le sea posible de la vida cristiana así como de los mandamientos a los que la Iglesia los llama, de tal manera que ustedes los abandonen. Satanás desea destruir todo lo que es santo en ustedes y alrededor de ustedes. Por eso, hijitos, oren, oren, oren, a fin de que sean capaces de comprender todo lo que Dios les está dando por medio de mi venida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Yo los invito a la oración, ahora que Satanás está fuerte y desea hacer suyas tantas almas como sea posible. Oren, queridos hijos, y tengan más confianza en Mí, porque Yo estoy aquí para ayudarlos y para guiarlos por un camino nuevo hacia una vida nueva. Por eso, queridos hijos, escuchen y vivan lo que Yo les digo porque es importante para ustedes que, cuando Yo ya no esté con ustedes, ustedes recuerden aquello que Yo les he dicho. Yo los invito a cambiar sus vidas desde el principio y a que se decidan por la conversión, no con palabras sino con sus vidas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, Yo los invito a la oración. Que sus vidas se conviertan en una oración plena. Sin amor, ustedes no pueden orar, por tanto, Yo los invito a que primero amen a Dios, el Creador de sus vidas y entonces también ustedes podrán descubrir y amar a Dios en todo, tal y como El los ama a ustedes. Por tanto, acepten y vivan mis mensajes por su bien. Yo los amo y por eso estoy con ustedes, para instruirlos y guiarlos a una nueva vida de renunciación y conversión. Sólo de esa manera, ustedes podrán descubrir a Dios y todo lo que ahora está lejos de ustedes. Por eso, queridos hijos, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1992
“¡Queridos hijos! Hoy quiero colocarlos a todos ustedes bajo mi manto, para protegerlos de cualquier ataque satánico. Hoy es el Día de la Paz, pero alrededor del mundo entero hay mucha falta de paz, por eso Yo los llamo a construir Conmigo un nuevo mundo de paz por medio de la oración. Sin ustedes, Yo no puedo hacerlo y por eso los llamo a todos con mi amor maternal y Dios hará el resto. Por eso, ábranse a los planes y propósitos de Dios para que ustedes sean capaces de cooperar con Él por la paz y por el bien. Y no olviden que vuestra vida no les pertenece sino que es un don con el cual ustedes deben llevar gozo a otros y conducirlos a la vida eterna. Que la ternura de mi Pequeño Jesús los acompañe siempre. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1993

Enero 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy los llamo a aceptar y vivir mis mensajes con seriedad. Estos días son los días en los que ustedes necesitan decirse por Dios, por la Paz por el Bien. Que todo odio y celos desaparezcan de sus vidas y de sus pensamientos y que sólo more el amor a Dios y a su prójimo. Así, sólo así ustedes serán capaces de discernir los signos de este tiempo. Yo estoy con ustedes y los guío hacia un tiempo nuevo, un tiempo que Dios les da como gracia a fin de que ustedes lleguen a conocerlo más a Él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy los bendigo con mi bendición maternal y los invito a todos a la conversión. Yo deseo que cada uno de ustedes se decida por un cambio de vida y que cada uno de ustedes trabaje más en la Iglesia, no con palabras y pensamientos sino con el ejemplo, de tal manera que sus vidas puedan ser un testimonio gozoso para Jesús. Ustedes no pueden decir que están convertidos, porque su vida debe ser una conversión diaria. A fin de entender lo que deben hacer, hijitos, oren y Dios les hará comprender lo que ustedes concretamente hacer y en lo que deben cambiar. Yo estoy con ustedes y los coloco a todos bajo mi manto. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, Yo los llamo a orar por la paz, por la paz en sus corazones, por la paz en sus familias, por la paz en el mundo entero, porque Satanás quiere la guerra, quiere la ausencia de paz, quiere destruir todo lo que es bueno. Por eso, queridos hijos, ¡oren, oren, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a despertar sus corazones al amor. Salgan a la naturaleza y vean cómo la naturaleza está despertando y eso será una ayuda para que ustedes puedan abrirse a Dios el Creador. Yo deseo que ustedes despierten el amor en sus familias, a fin de que donde haya inquietud y odio, reine el amor; y si hay amor en sus corazones, también habrá oración. Y no olviden, queridos hijos, que Yo estoy con ustedes y los ayudo con mi oración para que Dios les dé la fortaleza para amar. Yo los bendigo y los amo con mi amor maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a Dios por medio de la oración, a fin de que el Espíritu Santo pueda comenzar a obrar milagros en ustedes y a través de ustedes. Yo estoy con ustedes e intercedo ante dios por cada uno, queridos hijos, porque cada uno es importante en mi plan de salvación. Yo los invito a ser portadores de bien y de paz. Dios puede darles la paz sólo si ustedes se convierten y oran. Por eso, queridos hijos, oren, oren, oren y hagan lo que el Espíritu Santo les inspire. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy, también Yo me regocijo por su presencia aquí. Yo los bendigo con mi bendición maternal e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Los llamo de nuevo a vivir mis mensajes y a ponerlos en práctica en sus vidas. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos día a día. Queridos hijos, éstos son tiempos particulares y por eso, Yo estoy con ustedes para amarlos y proteger sus corazones de Satanás y para llevarlos a todos más cerca del Corazón de Jesús, mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Les agradezco sus oraciones y el amor que me muestran. Yo los invito a decidirse a orar por mis intenciones. Queridos hijos, ofrezcan novenas, haciendo sacrificios a los cuales ustedes se sientan de lo más dispuestos. Yo quiero que sus vidas estén ligadas a Mí. Yo soy su Madre, queridos hijitos, y no deseo que Satanás los engañe, porque él quiere llevarlos por el camino equivocado. Pero no podrá, si ustedes no se lo permiten. Por eso, queridos hijitos, renueven la oración en sus corazones y entonces comprenderán mi llamado y mi vivo deseo de ayudarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Quiero que ustedes entiendan que Yo soy su Madre, que Yo quiero ayudarlos y llamarlos a la oración. Sólo por medio de la oración ustedes pueden entender y aceptar mis mensajes y ponerlos en práctica en sus vidas. Lean la Sagrada Escritura, vívanla y oren para entender los signos de los tiempos. Estos son tiempos especiales. Por eso, Yo estoy con ustedes para atraerlos a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús. Queridos hijitos, Yo quiero que ustedes sean hijos de la luz y no de la oscuridad. Por tanto, vivan lo que Yo les estoy diciendo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Yo soy su Madre y los invito a acercarse más a Dios por medio de la oración, porque sólo Él es su Paz, su Salvador. Por eso, hijitos, no busquen consuelo en las cosas materiales; más bien, busquen a Dios. Yo estoy orando por ustedes e intercedo ante Dios por cada uno en lo individual. Yo busco sus oraciones, que ustedes me acepten a Mí y mis mensajes como en los primeros días de las apariciones. Y sólo entonces, cuando ustedes abran sus corazones y oren, sucederán los milagros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1993
“¡Queridos hijos! En estos años, Yo los he invitado a orar, a vivir lo que Yo les estoy diciendo, pero ustedes viven mis mensajes muy poco. Ustedes hablan, pero no los viven, es por eso, queridos hijitos, que esta guerra está durando tanto. Yo los invito a abrirse a Dios y a vivir con Dios en sus corazones, viviendo el bien y dando testimonio de mis mensajes. Yo los amo y deseo protegerlos de todo mal, pero ustedes no lo quieren así. Queridos hijos, Yo no puedo ayudarlos si ustedes no viven los mandamientos de Dios, si no viven la Misa, si no abandonan el pecado. Yo los invito a convertirse en Apóstoles del Amor y del Bien. En este mundo sin paz, den testimonio de Dios y del amor de Dios y Dios los bendecirá y les dará lo que ustedes buscan de Él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Yo los invito ahora, en este tiempo, como nunca antes, a prepararse a la venida de Jesús. Dejen que el Pequeño Jesús reine en sus corazones y sólo entonces, cuando Jesús sea su amigo, ustedes serán felices. No será difícil para ustedes ni orar, ni ofrecer sacrificios, ni dar testimonio de la grandeza de Jesús en sus vidas, porque Él les dará fortaleza y gozo en este tiempo. Yo estoy cerca de ustedes con mi intercesión y oración y Yo los amo y bendigo a todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1993
“¡Queridos hijos! Hoy me regocijo con el Pequeño Jesús y deseo que la alegría de Jesús entre a cada corazón. Hijitos, con el mensaje les doy una bendición junto con mi Hijo Jesús, a fin de que la paz pueda reinar en cada corazón. Yo los amo, hijitos, y los invito a todos ustedes a acercarse a Mí por medio de la oración. Ustedes hablan y hablan, pero no oran. Por eso, hijitos, decídanse por la oración; sólo de esa manera ustedes serán felices y Dios les dará lo que ustedes buscan de Él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1994

Enero 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Todos ustedes son mis hijos. Yo los amo. Pero hijitos, no deben olvidar que sin oración no podrán estar cerca de Mí. En este tiempo, Satanás quiere crear desorden en sus corazones y en sus familias. Hijitos, no cedan. No deben permitirle a él que los guíe ni a ustedes ni sus vidas. Yo los amo e intercedo por ustedes ante Dios. Hijitos, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por sus oraciones. Todos ustedes me han ayudado a fin de que esta guerra pueda terminar lo más pronto posible. Yo estoy cerca de ustedes y oro por cada uno y les pido: ¡Oren, oren, oren! Sólo a través de la oración podremos vencer el mal y proteger todo lo que Satanás quiere destruir en sus vidas. Yo soy su Madre y los amo a todos por igual e intercedo por ustedes ante Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy me regocijo con ustedes y los invito a abrirse a Mí y a convertirse, en mis manos, en un instrumento para la paz del mundo. Yo deseo, hijitos, que todos ustedes, los que han sentido el aroma de la santidad a través de estos mensajes que les estoy dando, que lo lleven a este mundo hambriento de Dios y del amor de Dios. Les agradezco a todos que hayan respondido en tal cantidad y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a que se decidan a orar por mis intenciones. Hijitos, Yo los invito a todos a ayudarme a realizar mi plan a través de esta parroquia. Ahora, de una manera especial, hijitos, los invito a decidirse a recorrer el camino de la santidad. Sólo entonces estarán cerca de Mí. Yo los amo y quiero conducirlos a todos conmigo al Paraíso. Pero si no oran y no son humildes, ni obedientes a los mensajes que les estoy dando, no podré ayudarlos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Los invito a todos a tener más confianza en Mí y a vivir los mensajes más profundamente. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por ustedes, pero también espero que sus corazones se abran más a mis mensajes. Regocíjense porque Dios los ama y les da la posibilidad de convertirse cada día y creer más en Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy día me regocijo en mi corazón mirando a todos los aquí presentes. Los bendigo y los invito a todos a que se decidan a vivir mis mensajes que aquí les doy. Yo deseo saludarlos a todos y conducirlos a Jesús, porque Él es su salvación. Por tanto, hijitos, mientras más oren, más serán míos y de mi Hijo Jesús. Los bendigo a todos con mi bendición materna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a que se decidan pacientemente a dedicarle tiempo a la oración. Queridos hijitos, ustedes no pueden decir que son míos y que han experimentado la conversión a través de mis mensajes, si no están dispuestos a dedicarle tiempo a Dios cada día. Yo estoy cerca de ustedes y los bendigo a todos, queridos hijitos. No olviden que si no oran, no estarán cerca de Mí ni del Espíritu Santo, Quien los guía en el camino a la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy estoy unida a ustedes en la oración de un modo especial, orando por el don de la presencia de mi hijo amado en su país. Oren, hijitos por la salud de mi hijo más querido, que sufre y a quien yo he escogido para estos tiempos. Yo oro e intercedo ante mi Hijo Jesús, para que se realice el sueño que tuvieron sus padres. Oren, hijitos, de manera especial porque Satanás es fuerte y desea destruir la esperanza en sus corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” (Nuestra Señora se refiere al Santo Padre Juan Pablo II cuando dice “mi hijo más amado, que sufre y a quien yo he escogido para estos tiempos…” En ese tiempo el Santo Padre tenía planeado visitar Sarajevo el 8 de septiembre y Zagreb el 10 y el 11 de septiembre)

Septiembre 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Yo me regocijo con ustedes y los invito a la oración. Hijitos, oren por mi intención. Sus oraciones me son necesarias, a través de ellas deseo acercarlos aún más a Dios. Él es su salvación. Dios me envía a ayudarlos y a guiarlos al Paraíso que es su meta. Por eso, hijitos, oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Yo estoy con ustedes y hoy me regocijo porque el Altísimo me ha concedido estar con ustedes para instruirlos y guiarlos por el camino de la perfección. Hijitos, Yo deseo que ustedes sean un hermoso ramillete que deseo presentar a Dios el Día de Todos los Santos. Yo los invito abrirse y a vivir tomando a los Santos como ejemplo. La Madre Iglesia los ha escogido para que ellos sean un estímulo para ustedes en su vida diaria. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Yo estoy con ustedes y los amo a todos. Yo soy su Madre y deseo que sus corazones se asemejen a mi Corazón. Hijitos, sin oración, ustedes no pueden vivir ni decir que son míos. La oración es gozo. La oración es lo que el corazón humano desea. Por tanto, hijitos, acérquense a mi Corazón Inmaculado y descubrirán a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1994
“¡Queridos hijos! Hoy me alegro y oro con ustedes por la paz: la paz en sus corazones, la paz en sus familias, la paz en sus deseos y la paz en el mundo entero. Que el Rey de la Paz los bendiga hoy y les dé la paz. Yo los bendigo y llevo a cada uno de ustedes en mi Corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 1995

Enero 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Los invito a abrir sus corazones a Jesús como se abre la flor al sol. Jesús desea llenar sus corazones de paz y de gozo. Ustedes, queridos hijos, no pueden realizar la paz si no están en paz con Jesús. Por eso los invito a la confesión, a fin de que Jesús sea su verdad y su paz. Por tanto, hijitos, oren para tener la fortaleza de realizar lo que les digo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a convertirse en misioneros de mis mensajes que les estoy dando aquí, a través de este lugar tan querido por Mí. Dios me ha permitido permanecer por tanto tiempo con ustedes y por eso, hijitos, los invito a vivir con amor los mensajes que les doy y a transmitirlos al mundo entero, a fin de que un río de paz fluya hacia la gente que está llena de odio y sin paz. Los invito, hijitos, a ser paz donde no hay paz y luz donde hay tinieblas, a fin de que cada corazón acepte la luz y el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a vivir la paz en sus corazones y en sus familias. No hay paz, queridos hijos, donde no hay oración; y no hay amor donde no hay fe. Por eso hijitos, los invito a todos a decidirse de nuevo hoy por la conversión. Yo estoy cerca de ustedes y los invito a todos, hijitos, a mis brazos para ayudarles. Pero ustedes no quieren y así, Satanás los tienta y en las cosas más pequeñas, su fe desaparece. Por eso, queridos hijos, oren y a través de la oración tendrán la bendición y la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor. Hijitos, sin amor no pueden vivir ni con Dios ni con el hermano. Por eso, los invito a abrir sus corazones al amor de Dios que es tan grande y abierto a cada uno de ustedes. Dios, por amor al hombre, me ha enviado a ustedes para mostrarles el camino de la salvación, el camino del amor. Si ustedes no aman primero a Dios, tampoco serán capaces de amar al prójimo ni a quien odian. Por eso, hijitos, oren y a través de la oración descubrirán el amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Los invito, hijitos, a ayudarme por medio de sus oraciones para que cuantos más corazones se acerquen a mi Corazón Inmaculado. Satanás es fuerte y con todas sus fuerzas quiere acercar cuantas más personas posibles a sí y al pecado. Por eso está al acecho para aprovechar cada momento. Les suplico, hijitos, oren y ayúdenme a ayudarles. Yo soy su Madre y los amo y por eso deseo ayudarles. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy estoy feliz de verlos en tan gran número, que ustedes hayan respondido y hayan venido a vivir mis mensajes. Los invito, hijitos, a ser mis gozosos portadores de la paz en este mundo atribulado. Oren por la paz, a fin de que cuanto antes reine un tiempo de paz que mi Corazón aguarda con impaciencia. Yo estoy cerca de ustedes, hijitos, e intercedo ante el Altísimo por cada uno y los bendigo a todos con mi bendición materna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Julio 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración, porque sólo en la oración podrán comprender mi venida aquí. El Espíritu Santo los iluminará en la oración, a fin de que comprendan que deben convertirse. Hijitos, deseo hacer de ustedes un ramillete muy hermoso preparado para la eternidad, pero ustedes no aceptan el camino de la conversión, el camino de la salvación que les ofrezco a través de estas apariciones. Hijitos, oren conviertan sus corazones y acérquense a Mí. Que el bien supere el mal. Yo los amo y los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Que la oración sea la vida para ustedes. Una familia no puede decir que está en paz si no ora. Por eso, que su mañana comience con una oración matutina y la tarde termine con una acción de gracias. Hijitos, Yo estoy con ustedes y los amo y los bendigo, y deseo que cada uno esté en mis brazos. Ustedes no podrán estar en mis brazos si no están dispuestos a orar cada día. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a enamorarse del Santísimo Sacramento del altar. Adórenlo, hijitos, en sus parroquias y así estarán unidos con todo el mundo. Jesús será su amigo y no hablarán de Él como de alguien a quien apenas conocen. La unión con Él será para ustedes gozo y serán testigos del amor que Jesús tiene por cada criatura. Hijitos, cuando adoran a Jesús también están cerca de Mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ir a la naturaleza porque ahí encontrarán a Dios el Creador. Hijitos, los invito a dar gracias a Dios por todo lo que Él les da. Dándole gracias, ustedes descubrirán al Altísimo y todos los bienes que les rodean. Hijitos, Dios es grande y su amor por cada criatura es grande. Por eso, oren para poder comprender el amor y la bondad de Dios. En la bondad y el amor de Dios Creador, también Yo estoy con ustedes como un don. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1995
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a cada uno de ustedes a comenzar de nuevo a amar: primero a Dios que ha salvado y redimido a cada uno de ustedes y después a los hermanos y hermanas que les son cercanos. Sin amor, hijitos, no pueden crecer en la santidad y no pueden hacer obras buenas. Por eso, hijitos, oren, oren sin descanso, porque Dios les revelará Su amor. Yo los he invitados a todos a unirse a Mí y a amar. También hoy estoy con ustedes y los invito a descubrir el amor en sus corazones y en sus familias. Para que Dios pueda vivir en sus corazones, deben amar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1995
“¡Queridos hijos! También hoy me regocijo con ustedes y les traigo el pequeño Jesús para que los bendiga. Los invito, queridos hijos, a que su vida esté unida a Él. Jesús es el Rey de la Paz y sólo Él puede darles la paz que ustedes buscan. Yo estoy con ustedes y los presento a Jesús de un modo especial, ahora en este tiempo nuevo en que necesitan decidirse por Él. Este tiempo es el tiempo de la gracia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1996

Enero 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse por la Paz. Oren a Dios para que les dé la verdadera paz. Vivan la paz en sus corazones y comprenderán, queridos hijos, que la paz es un don de Dios. Queridos hijos, sin amor no pueden vivir la paz. El fruto de la paz es el amor y el fruto del amor es el perdón. Yo estoy con ustedes y los invito a todos, hijitos, a que primeramente perdonen en la familia y entonces serán capaces de perdonar a los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Febrero 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la conversión. Este es el mensaje más importante que les he dado aquí. Hijitos, deseo que cada uno de ustedes sea portador de mis mensajes. Los invito, hijitos, a vivir los mensajes que les he dado durante estos años. Este tiempo es un tiempo de gracia. Especialmente ahora que también la Iglesia los invita a la oración y a la conversión. También Yo, hijitos, los invito a vivir mis mensajes que les he dado durante este tiempo, desde que me aparezco aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Marzo 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Los invito a decidirse de nuevo a amar a Dios sobre todas las cosas. En este tiempo en el que, a causa del espíritu de consumismo, se olvida lo que significa amar y apreciar los verdaderos valores. Yo los invito de nuevo, hijitos, a poner a Dios en primer lugar en su vida. Que Satanás no los atraiga con las cosas materiales, hijitos, sino decídanse por Dios que es libertad y amor. Escojan la vida y no la muerte del alma. Hijitos, en este tiempo en que meditan la pasión y la muerte de Jesús, los invito a decidirse por la vida que volvió a florecer por medio de la Resurrección y que su vida se renueve hoy a través de la conversión que los conducirá a la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Abril 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito de nuevo a poner la oración en primer lugar en sus familias. Hijitos, si Dios está en primer lugar, entonces, en todo lo que hagan, buscarán la voluntad de Dios. Así, su conversión cotidiana será más fácil. Hijitos busquen con humildad aquello que no esté en orden en sus corazones y comprenderán que es lo que deben hacer. La conversión será para ustedes un deber cotidiano que realizarán con gozo. Hijitos, Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos y los invito a convertirse en testigos míos a través de la oración y la conversión personal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mayo 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy deseo darles gracias por todas sus oraciones y sacrificios que han ofrecido en este mes consagrado a Mí. Hijitos, deseo que todos ustedes también sean activos en este tiempo que, a través de Mí, esta unido al cielo de manera especial. Oren para poder comprender que es necesario que todos ustedes colaboren, con su vida y con su ejemplo, a la obra de salvación. Hijitos, Yo deseo que los hombres se conviertan y que en ustedes me vean a Mí y a mi hijo Jesús. Yo intercederé por ustedes y los ayudaré a ser luz. Ayuden a los demás, porque ayudándolos también su alma encontrará la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Junio 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por todos los sacrificios que me han ofrecido en estos días. Hijitos, los invito a abrirse a Mí y a decidirse por la conversión. Sus corazones, hijitos, no están completamente abiertos a Mí, por eso los invito de nuevo a abrirse a la oración, para que el Espíritu Santo los ayude en la oración a fin de que sus corazones se hagan de carne y no de piedra. Hijitos, gracias por haber respondido a mi llamado y por haberse decidido a caminar conmigo a la santidad!”

Julio 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse por Dios cada día. Hijitos, ustedes hablan mucho de Dios y dan poco testimonio con su vida. Por eso, hijitos, decídanse por la conversión, a fin de que su vida sea verdadera delante de Dios, a fin de que, en la autenticidad de sus vidas, den testimonio de la belleza que Dios les ha dado. Hijitos, los invito a decidirse de nuevo por la oración, porque en la oración podrán vivir la conversión. Cada uno de ustedes será, en la simplicidad, semejante a un niño que está abierto al amor del Padre. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Agosto 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Escuchen, porque deseo hablarles e invitarlos a tener más fe y confianza en Dios que los ama inconmensurablemente. Hijitos, ustedes no saben vivir en gracia de Dios, por eso los llamo a todos de nuevo a llevar la palabra de Dios en sus corazones y en sus pensamientos. Hijitos, pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias, léanla y vívanla. Enseñen a sus hijos, porque si ustedes no son un ejemplo para ellos, los hijos se irán por el camino de la impiedad. Reflexionen y oren, y entonces Dios nacerá en sus corazones y sus corazones estarán gozosos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Septiembre 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ofrecer sus cruces y sus sufrimientos por mis intenciones. Hijitos, yo soy su Madre y deseo ayudarles obteniendo para ustedes la gracia de Dios. Hijitos, ofrezcan sus sufrimientos como un regalo a Dios, a fin de que se conviertan en una hermosísima flor de alegría. Por eso, hijitos, oren para que sean capaces de entender que el sufrimiento puede convertirse en alegría y la cruz en camino de alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Octubre 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a Dios el Creador, a fin de que Él pueda transformarlos. Hijitos, ustedes me son muy queridos. Yo los amo a todos y los llamo a estar más cerca de Mí y a que su amor por mi Inmaculado Corazón sea más ferviente. Yo deseo renovarlos y guiarlos con mi Corazón al Corazón de Jesús que aún hoy sufre por ustedes y los llama a la conversión y la renovación. A través de ustedes, Yo deseo renovar el mundo, Comprendan, hijitos, que ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo. Hijitos, los invito y los amo, y de una manera especial les imploro, conviértanse! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Noviembre 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy, de nuevo, los invito a orar, a fin de que a través de la oración, el ayuno y los pequeños sacrificios puedan prepararse a la venida de Jesús. Que este tiempo, hijitos, sea un tiempo de gracia para ustedes. Aprovechen cada momento y hagan el bien, porque sólo así sentirán el nacimiento de Jesús en sus corazones. Si dan ejemplo con su vida y se convierten en un signo del amor de Dios, el amor prevalecerá en los corazones de los hombres. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Diciembre 25 de 1996
“¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes de una manera especial, llevando en mis brazos al Niñito Jesús, y los invito, hijitos, a abrirse a Su llamado. Él los invita al gozo. Hijitos, vivan gozosos los mensajes del Evangelio que les repito desde el tiempo en que estoy con ustedes. Hijitos, Yo soy su Madre y deseo revelarles al Dios del amor y al Dios de la paz. No quiero que sus vidas se desarrollen en la tristeza, sino que se realicen en el gozo por la eternidad, conforme al Evangelio. Sólo de este modo sus vidas tendrán sentido. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1997

Mensaje del 25 de Enero de 1997
“¡Queridos hijos! Los invito a reflexionar sobre su futuro. Ustedes están creando un mundo nuevo sin Dios, solamente con sus propias fuerzas y es por eso que están insatisfechos y sin alegría en el corazón. Este tiempo es mi tiempo y por eso, hijitos, los invito de nuevo a orar. Cuando encuentren la unión con Dios, sentirán hambre de la palabra de Dios y sus corazones, hijitos, desbordarán de alegría. Darán testimonio del amor de Dios dondequiera que estén. Los bendigo y les repito que Yo estoy con ustedes para ayudarles. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de Febrero de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy los invito de manera especial a abrirse a Dios, el Creador, y a volverse activos. Los invito, hijitos, a que, en este tiempo, vean quien necesita de su ayuda espiritual o material. A través de su ejemplo, hijitos, ustedes serán las manos extendidas de Dios que la humanidad busca. Solo de este modo comprenderán que ustedes están llamados a dar testimonio y a convertirse en portadores gozosos de la palabra de Dios y de Su amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de Marzo de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy los invito de manera especial a tomar la cruz en sus manos y a contemplar las llagas de Jesús. Pidan a Jesús que sane las heridas que ustedes, hijitos, han recibido en el transcurso de su vida a causa de sus pecados o de los pecados de sus padres. Sólo así comprenderán, hijitos, que el mundo necesita la curación de la fe en Dios Creador. Mediante la pasión y muerte de Jesús en la cruz, comprenderán que, sólo con la oración, podrán también ustedes llegar a ser verdaderos apóstoles de la fe, al vivir en sencillez y oración la fe que es un don. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy día los invito a unir su vida a Dios Creador, pues sólo así su vida tendrá sentido y comprenderán que Dios es amor. Dios me envía a ustedes por amor, para ayudarlos a comprender que sin El no hay futuro ni gozo, y sobre todo, no hay salvación eterna. Hijitos, los invito a dejar el pecado y a aceptar la oración en todo tiempo, con el fin de que en la oración puedan llegar a conocer el sentido de su vida. Dios se dona a quién lo busca. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy día los invito a glorificar a Dios y que el Nombre de Dios sea santo en corazones y en sus vidas. Hijitos, cuando están en la santidad de Dios, Dios está con ustedes y les da la paz y el gozo, los cuales vienen de Dios sólo a través de la oración. Por tanto, hijitos, renueven la oración en sus familias y sus corazones glorificarán el santo Nombre de Dios y el paraíso reinará en sus corazones. Yo estoy cerca de ustedes e intercedo por ustedes ante Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy día estoy con ustedes de manera especial y les traigo mi bendición maternal de paz. Oro e intercedo por ustedes ante Dios, para que comprendan que cada uno de ustedes es portador de paz. No pueden tener paz, si su corazón no está en paz con Dios. Por tanto, hijitos, oren, oren, oren, puesto que la oración es el fundamento de la paz de ustedes. Abran su corazón y denle tiempo a Dios, para que Él llegue a ser su amigo. Cuando se crea una verdadera amistad con Dios, no hay tempestad que la pueda destruir. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy día los invito a responder a mi llamado a la oración. Deseo, hijitos, que durante este tiempo encuentren un ángulo para la oración personal. Yo deseo guiarlos hacia la oración con el corazón. Sólo así comprenderán que la vida de ustedes es vacía sin la oración. Ustedes descubrirán el sentido de la propia vida, cuando descubran a Dios en la oración. Por tanto, hijitos, abran las puertas de su corazón y comprenderán que la oración es gozo, sin el cual no pueden vivir. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 1997
“¡Queridos hijos! Dios me da este tiempo como un don para ustedes, para poder enseñarles y guiarlos por el camino de la salvación. Ahora, hijitos, no comprenden esta gracia, pero llegará pronto el tiempo cuando añorarán estos mensajes. Por tanto, hijitos, vivan todas las palabras que les he estado dando durante este tiempo de gracia y renueven la oración, hasta que la oración se convierta en gozo. Invito especialmente a aquellos que se han consagrado a mi Corazón Inmaculado para que lleguen a ser ejemplo para los demás. Invito a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas a rezar el rosario y a enseñar a rezarlo a los demás. El rosario es para mí, hijitos, algo especialmente querido. Mediante el rosario abran su corazón y así los puedo ayudar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a comprender que sin amor no pueden comprender que Dios debe estar en primer lugar en su vida. Por eso, hijitos, los invito a todos a amar, no con amor humano, sino con el amor de Dios. Así su vida será más hermosa y no interesada. Comprenderán que Dios se da por amor del modo más simple. Hijitos, para que puedan comprender mis palabras que les doy por amor, oren, oren, oren y podrán con amor aceptar a los demás y perdonar a todos aquellos que les han hecho mal. Respondan con oración; la oración es el fruto del amor hacia Dios creador. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy también estoy con ustedes y los invito a todos a fin de que se renueven viviendo mis mensajes. Hijitos, que la oración sea vida para ustedes y que sean un ejemplo para los demás. Hijitos, deseo que lleguen a ser portadores de paz y del gozo de Dios en el mundo de hoy sin paz. Por tanto, hijitos, ¡oren, oren, oren! Yo estoy con ustedes y los bendigo con mi paz maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 1997
“¡Queridos hijos! Hoy día los invito a que comprendan su vocación cristiana. Hijitos, yo los he guiado y los estoy guiando a través de este tiempo de gracia, para que lleguen a ser conscientes de su vocación cristiana. Los santos mártires morían testimoniando: ¡Yo soy cristiano y amo a Dios por sobre todas las cosas! Hijitos, también hoy día los invito a regocijarse y a ser cristianos gozosos, responsables y conscientes de que Dios los ha llamado de manera especial a fin de que sean manos gozosamente tendidas hacia aquellos que no creen y para que con su ejemplo de vida, ellos reciban la fe y el amor hacia Dios. Por tanto, oren, oren, oren, para que su corazón se abra y se haga sensible a la palabra de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 1997
“¡Queridos hijos! También hoy me alegro con ustedes y los invito al bien. Deseo que cada uno de ustedes medite y lleve la paz en su corazón y diga: ¡Yo deseo poner a Dios en primer lugar en mi vida! De esta manera, hijitos, cada uno de ustedes llegará a ser santo. Digan, hijitos, a cada uno: Yo te deseo el bien y él te retribuirá con el bien y el bien, hijitos, morará en el corazón de cada hombre. Yo, hijitos, esta tarde, traigo el bien de mi Hijo, quién dio su vida para salvarlos. Por tanto, hijitos, alégrense y extiendan las manos a Jesús, que es solo bien. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1998

Mensaje del 25 de enero de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a todos a la oración. Sólo con la oración, hijitos, su corazón se transformará, llegará a ser mejor y más sensible a la palabra de Dios. Hijitos, no permitan que Satanás los arrastre y haga lo que quiere de ustedes. Los invito a ser responsables y decididos, y a consagrar cada día a Dios en la oración. Que la Santa Misa, hijitos, no sea una costumbre sino vida. Viviendo cada día la Santa Misa sentirán la necesidad de santidad y crecerán en la santidad. Yo estoy cerca de ustedes y ante Dios intercedo por cada uno de ustedes, a fin de que les dé fuerzas para que transformen su corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 1998
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con vosotros, y nuevamente los llamo a todos para que se acerquen a mí con sus oraciones. Los invito de manera especial a la renuncia en este tiempo de gracia. Hijitos, mediten y vivan a través de vuestros pequeños sacrificios la Pasión y Muerte de Jesús por vosotros. Únicamente, si se acercan a Jesús, comprenderán el amor inconmensurable que Él tiene por cada uno de vosotros. A través de la oración y la renuncia llegarán a estar más abiertos al don de la fe y del amor hacia la Iglesia y hacia las personas que los rodean. Yo los amo y los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 1998
“¡Queridos hijos! También hoy los llamo al ayuno y a la renuncia. Hijitos, renuncien a lo que les impide estar cerca de Jesús. De manera especial los llamo: Oren, ya que únicamente con la oración podrán vencer vuestra voluntad y descubrir la voluntad de Dios aun en las cosas más pequeñas. Con vuestra vida cotidiana, hijitos, ustedes llegarán a ser ejemplo y testimoniarán si viven para Jesús o en contra de Él y de Su voluntad. Hijitos, deseo que lleguen a ser apóstoles del amor. Amando, hijitos, se reconocerá que son míos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito para que a través de la oración se abran a Dios, como la flor se abre a los rayos matinales del sol. Hijitos, no temáis. Yo estoy con vosotros e intercedo por cada uno para que vuestro corazón reciba el don de la conversión. Hijitos, únicamente así comprenderán la importancia de la gracia en estos tiempos y Dios estará más cerca de vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito para que se preparen a la venida del Espíritu Santo, a través de la oración y el sacrificio. Hijitos, este es un tiempo de gracia y por eso, los invito nuevamente para que se decidan por Dios Creador. Permítanle que los cambie y los transforme. Que vuestro corazón esté preparado a escuchar y vivir todo lo que el Espíritu Santo tiene en su plan para cada uno de vosotros. Hijitos, permitan al Espíritu Santo conducirlos por el camino de la verdad y la salvación a la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy les quiero agradecer porque viven mis mensajes. Los bendigo a todos con mi bendición maternal y a todos los llevo ante mi hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy, hijitos, los invito a estar con Jesús a través de la oración, para que, por medio de una experiencia personal de oración, puedan descubrir la belleza de las criaturas de Dios. No pueden hablar ni testimoniar acerca de la oración, si no oran. Por tanto, hijitos, en el silencio del corazón, permanezcan con Jesús, para que Él los cambie y transforme con Su Amor. Este es para ustedes, hijitos, un tiempo de gracia. Aprovéchenlo para su conversión personal, porque cuando tienen a Dios, tienen todo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito para que a través de la oración se acerquen aún más a mí. Hijitos, yo soy Su Madre, los amo y deseo que cada uno de ustedes se salve y esté conmigo en el Paraíso. Por tanto, hijitos, oren, oren, oren hasta que su vida llegue a ser oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito para que lleguen a ser mis testigos viviendo la fe de sus padres. Hijitos, ustedes buscan señales y mensajes, pero no ven que Dios los invita, en cada salida matutina del sol, a que se conviertan y regresen al camino de la verdad y de la salvación. Hablan mucho, hijitos, pero trabajan poco en su conversión. Por tanto, conviértanse y empiecen a vivir mis mensajes, no con las palabras sino con la vida. Así, hijitos, podrán tener fuerza para decidirse por una verdadera conversión del corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a que se acerquen a Mi Corazón Inmaculado. Los invito a que renueven en sus familias el fervor de los primeros días, en que los invité al ayuno, a la oración y a la conversión. Hijitos, aceptaron Mis mensajes con el corazón abierto, aunque no sabían lo que era la oración. Hoy los invito a que se abran totalmente a Mí, a fin de que pueda transformarlos y llevarlos al Corazón de Mi Hijo Jesús, para que Él los llene con Su amor. Así, hijitos, encontrarán la paz verdadera, la paz que únicamente Dios les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 1998
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a prepararse para la venida de Jesús. De manera especial preparen sus corazones. Que la Santa Confesión sea para ustedes el primer acto de conversión, y entonces, queridos hijos, decídanse por la santidad. Que vuestra conversión y decisión por la santidad empiece hoy y no mañana. Hijitos, yo los invito a todos al camino de la salvación y deseo mostrarles el camino hacia el Paraíso. Por tanto, hijitos, háganse míos y conmigo, decídanse por la santidad. Hijitos, acepten con seriedad la oración y oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 1998
“¡Queridos hijos! En esta alegría navideña deseo bendecirlos con mi bendición. De manera especial, hijitos, les doy la bendición del Niño Jesús. Que Él los llene de su paz. Hijitos, hoy no tienen paz, y la ansían. Por eso, en este día, con mi Hijo Jesús los invito: Oren, oren, oren, ya que sin oración no tienen ni alegría, ni paz, ni futuro. Ansíen la paz y búsquenla, porque Dios es la verdadera paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 1999

Mensaje del 25 de enero de 1999
“¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a la oración. No tienen excusa al decir que tienen que trabajar más, porque la naturaleza duerme aún en un sueño profundo. Ábranse en la oración. Renueven la oración en sus familias. Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias, léanla, medítenla y aprendan cómo Dios ama a su pueblo. Su amor se manifiesta también en este tiempo, al enviarme a ustedes para llamarlos al camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 1999
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes, de una manera especial, meditando y viviendo en mi corazón la Pasión de Jesús. Hijitos, abran sus corazones y denme todo lo que tienen dentro: las alegrías, las tristezas, cada dolor, hasta el más pequeño, para poder ofrecerlos a Jesús, a fin de que Él, con su infinito amor, queme y transforme sus tristezas en el gozo de Su Resurrección. Por eso, hijitos, los invito ahora de manera especial para que sus corazones se abran a la oración, de modo que a través de la oración, lleguen a ser amigos de Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 1999
“¡Queridos hijos! Los invito a la oración de corazón. De manera especial, hijitos, los invito a que oren por la conversión de los pecadores, de aquellos que con la espada del odio y sus blasfemias cotidianas traspasan mi corazón y el Corazón de mi Hijo Jesús. Hijitos, oremos por todos los que no desean conocer el amor de Dios, aunque están en la Iglesia. Oremos para que se conviertan, a fin de que la Iglesia resucite en el amor. Hijitos, únicamente con el amor y la oración, podrán vivir este tiempo que les ha sido dado para la conversión. Pongan a Dios en primer lugar, así, Jesús Resucitado llegará a ser su amigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 1999
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Hijitos, sean portadores gozosos de paz y de amor en este mundo sin paz. Por medio del ayuno y de la oración, testimonien que son míos y que viven mis mensajes. ¡Oren y busquen! Yo oro e intercedo por ustedes ante Dios, para que se conviertan, para que su vida y su comportamiento sean siempre cristianos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 1999
“¡Queridos hijos! Hoy también los invito a que se conviertan y crean más firmemente en Dios. Hijitos, ustedes buscan la paz y oran de diferentes maneras, pero aún no han dado su corazón a Dios, para que Él lo llene con Su amor. Por eso estoy con ustedes, para enseñarles y acercarlos al amor de Dios. Si aman a Dios por encima de todo, les será fácil orar y abrirle vuestro corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 1999
“¡Queridos hijos! Hoy les agradezco porque viven y testimonian con su vida mis mensajes. Hijitos, sean fuertes y oren para que la oración les dé fuerza y gozo. Sólo así cada uno de ustedes será mío y yo lo guiaré por el camino de la salvación. Hijitos, oren y testimonien con su vida mi presencia aquí. Que cada día sea para ustedes un testimonio gozoso del amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 1999
“¡Queridos hijos! Hoy también me regocijo con ustedes y a todos los invito a la oración de corazón. Hijitos, los invito a que todos agradezcamos a Dios aquí conmigo por las gracias que les da a través de mí. Deseo que comprendan que aquí quiero crear no sólo un lugar de oración sino también de encuentro de corazones. Deseo que mi corazón, el de Jesús y vuestro corazón se fundan en un corazón de amor y de paz. Por tanto, hijitos, oren y alégrense por todo lo que Dios hace aquí, a pesar de que Satanás provoca pleitos e intranquilidad. Yo estoy con ustedes y los conduzco a todos por el camino del amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 1999
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a que en los colores de la naturaleza glorifiquen a Dios Creador. Él les habla incluso a través de la flor más pequeña acerca de su hermosura y de la profundidad del amor con el cual los creó. Hijitos, que vuestra oración brote del corazón como agua fresca de manantial. Que los campos de trigo les hablen sobre la misericordia de Dios hacia cada criatura. Por lo tanto, renueven la oración de agradecimiento por todo lo que les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 1999
“¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a que lleguen a ser portadores de mi paz, de manera especial ahora, cuando se habla de que Dios está lejos y en verdad nunca ha estado más cerca de vosotros. Los invito a que, leyendo la Sagrada Escritura, renueven la oración en vuestras familias y experimenten el gozo en el encuentro con Dios, quien ama infinitamente a sus criaturas. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 1999
“¡Queridos hijos! No olviden: ¡este es un tiempo de gracia, por lo tanto, oren, oren, oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 1999
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. En este tiempo de gracia, que la Cruz sea una señal de amor y de unidad por medio de la cual llega la verdadera paz. Por lo tanto, hijitos, oren especialmente en este tiempo para que en sus corazones nazca el Niño Jesús, creador de la paz. Sólo con la oración llegarán a ser mis apóstoles de la paz en este mundo sin paz. Por eso, oren hasta que la oración se convierta en gozo para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 1999
“¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia. Queridos hijitos, hoy de una manera especial con el Niño Jesús que llevo en mis brazos les doy la posibilidad de decidirse por la paz: Por vuestro Sí a la Paz y vuestra decisión por Dios, se abre para vosotros una nueva posibilidad de paz. Solamente así, hijitos, el tiempo de este siglo, será para vosotros un tiempo de paz y de prosperidad. Por eso, pongan al Niño Jesús recién nacido, en el primer lugar de vuestra vida y Él les conducirá por el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 2000

Mensaje del 25 de enero de 2000
“¡Queridos hijos! Hijitos, los invito a la oración continua. Si oran, están más cerca de Dios y Él los va a conducir por el camino de la paz y de la salvación. Por eso hoy los invito a que den paz a los demás. Solamente en Dios está la verdadera paz. Abran sus corazones y conviértanse en dadores de paz y los demás descubrirán la paz en ustedes y a través de ustedes, de tal forma testimoniarán la paz y el amor de Dios que Él les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2000
“¡Queridos hijos! Despierten del sueño de incredulidad y pecado, ya que este es un tiempo de gracia que Dios les da. Aprovechen este tiempo y pidan a Dios la gracia de la curación de vuestro corazón, para que con el corazón miren a Dios y al hombre. Oren de manera especial por los que no han conocido el amor de Dios y con vuestra vida testimonien a fin de que ellos también conozcan a Dios y su inmenso amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2000
“¡Queridos hijos! Oren y aprovechen este tiempo, porque este es un tiempo de gracia. Yo estoy con ustedes e intercedo por cada uno de ustedes ante Dios, para que vuestro corazón se abra a Dios y al amor de Dios. Hijitos, oren sin cesar, hasta que la oración llegue a ser gozo para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2000
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión. Se preocupan demasiado de las cosas materiales y poco de las espirituales. Abran vuestros corazones y de nuevo trabajen más en la conversión personal. Decidan cada día dedicar tiempo a Dios y a la oración hasta que la oración se convierta para ustedes en un encuentro gozoso con Dios. Sólo así vuestra vida tendrá sentido y con gozo meditarán sobre la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2000
“¡Queridos hijos! Me regocijo con ustedes y en este tiempo de gracia los invito a una renovación espiritual. Oren, hijitos, para que en ustedes habite en plenitud el Espíritu Santo, a fin de que puedan testimoniar con gozo a todos aquellos que están lejos de la fe. Hijitos, oren en particular por los dones del Espíritu Santo, para que en el espíritu del amor cada día y en cada situación estén más cerca del hermano y a fin de que con sabiduría y amor superen toda dificultad. Yo estoy con ustedes e intercedo por cada uno de ustedes ante Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2000
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Aquel que ora no tiene temor del futuro. Hijitos, no olviden: Yo estoy con ustedes y los amo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2000
“¡Queridos hijos! No olviden que están sobre la tierra en camino hacia la eternidad y que vuestra morada está en los cielos. Por eso, hijitos, estén abiertos al amor de Dios y dejen el egoísmo y el pecado. Que vuestra alegría sea únicamente el descubrir a Dios en la oración cotidiana. Por eso, aprovechen este tiempo y oren, oren, oren, y Dios está cerca de vosotros en la oración y a través de la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2000
“¡Queridos hijos! Deseo compartir con ustedes mi gozo. En mi Corazón Inmaculado siento que son muchos los que se me han acercado y que llevan de una manera especial en sus corazones la victoria de mi Corazón Inmaculado, al orar y convertirse. Deseo agradecerles y alentarlos, para que con el amor y la fuerza del Espíritu Santo trabajen aún más para Dios y Su reino. Yo estoy con ustedes y los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2000
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a la oración. Que la oración se convierta en gozo para ustedes. Renueven la oración en sus familias, formen grupos de oración, y así, experimentarán el gozo en oración y comunión. Todos lo que oran y son miembros de grupos de oración, están abiertos a la voluntad de Dios en el corazón y testimonian gozosamente el amor de Dios. Yo estoy con ustedes y los llevo a todos en mi corazón y los bendigo con mi bendición materna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2000
“¡Queridos hijos! Hoy deseo abrir mi corazón materno a ustedes e invitarlos a todos a orar por mis intenciones. Deseo renovar con ustedes la oración e invitarlos al ayuno, el cual deseo ofrecer a mi Hijo Jesús por la llegada de un tiempo nuevo, un tiempo de primavera. En este año jubilar, muchos corazones se han abierto a mí y la Iglesia se renueva en el Espíritu. Me regocijo con ustedes y agradezco a Dios por este regalo, y a ustedes hijitos, los invito: oren, oren, oren, hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2000
“¡Queridos hijos! Hoy, cuando el cielo está de manera especial cerca de ustedes, los invito a la oración, para que a través de la oración pongan a Dios en el primer lugar. Hijitos, hoy estoy cerca de ustedes y bendigo a cada uno con mi bendición materna, para que tengan fuerza y amor para todas las personas que encuentren en su vida terrena y que puedan dar el amor de Dios. Me regocijo con ustedes y deseo decirles que vuestro hermano Slavko ha nacido al Cielo y que intercede por ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2000
“¡Queridos hijos! Hoy, cuando Dios me ha permitido estar con ustedes, con el Niño Jesús en brazos, me regocijo con ustedes y le doy gracias a Dios por todo lo que ha hecho en este año jubilar. Agradezco especialmente a Dios por todas las vocaciones de quienes han expresado un Sí pleno a Dios. Los bendigo a todos con mi bendición y la bendición de Jesús recién nacido. Oro por todos ustedes para que el gozo nazca en sus corazones a fin de que en alegría ustedes también sientan el gozo que yo tengo hoy. Les traigo en este niño, al Salvador de sus corazones y a aquel que los llama a la santidad de vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2001

Mensaje del 25 de enero de 2001
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a renovar la oración y el ayuno, aún con mayor entusiasmo, hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. Hijitos, quien ora no teme el futuro, y quien ayuna no teme el mal. Les repito una vez más: únicamente con la oración y el ayuno pueden también detenerse las guerras; las guerras de vuestra incredulidad y de vuestro miedo por el futuro. Estoy con ustedes y les enseño hijitos: en Dios está vuestra paz y vuestra esperanza. Por eso acérquense a Dios y pónganlo en el primer lugar de vuestra vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2001
“¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia. Por eso, oren, oren, oren hasta que comprendan el amor de Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2001
“¡Queridos hijos! Hoy también los invito a abrirse a la oración. Hijitos, viven en un tiempo en que Dios les da grandes gracias, y ustedes no saben aprovecharlas. Se preocupan de todo lo demás, menos del alma y de la vida espiritual. Despierten del sueño cansado de su alma y digan a Dios con todas sus fuerzas, Sí. Decídanse por la conversión y la santidad. Estoy con ustedes hijitos, y los invito a la perfección de su alma y de todo lo que hacen. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2001
“¡Queridos hijos! También hoy, los invito a la oración. Hijitos, la oración hace milagros. Cuando ustedes estén cansados y enfermos y no saben cuál es el sentido de vuestra vida, tomad el rosario y orad, hasta que la oración llegue a ser para vosotros, un alegre encuentro con vuestro Salvador. Yo estoy con ustedes e intercedo y oro por vosotros, hijitos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2001
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los invito a la oración. Hijitos, trabajan mucho pero sin la bendición de Dios. Bendigan y busquen la sabiduría del Espíritu Santo para que los guíe en este tiempo, a fin de que comprendan y vivan en la gracia de este tiempo. Conviértanse, hijitos, y arrodíllense en el silencio de vuestro corazón. Pongan a Dios en el centro de vuestro ser, para que puedan en alegría testimoniar las bellezas que Dios les da continuamente en vuestra vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2001
“¡Queridos hijos! Estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. Hoy especialmente, cuando Dios les da abundantes gracias, oren y busquen a Dios a través de mí. Dios les da grandes gracias, por eso hijitos, aprovechen este tiempo de gracia y acérquense a mi corazón para que pueda conducirlos a mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2001
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a acercarse aún más a Dios a través de vuestra oración personal. Aprovechen el tiempo de reposo y den a vuestra alma y a vuestros ojos reposo en Dios. Encuentren en la naturaleza la paz y descubrirán a Dios Creador, a quien podrán agradecer por todas las criaturas, y entonces encontrarán el gozo en vuestro corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2001
“¡Queridos hijos! Hoy, los invito a todos a decidirse por la santidad. Que para ustedes, hijitos, la santidad esté siempre en primer lugar en vuestros pensamientos, en toda situación, en vuestro trabajo y en vuestras palabras. Así, vosotros también la pondréis en práctica poco a poco; paso a paso la oración y la decisión por la santidad entrarán en vuestra familia. Sean verdaderos con vosotros mismos y no se aten a las cosas materiales, sino a Dios. Y no olviden, hijitos, que vuestra vida es pasajera como una flor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2001
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración, especialmente hoy cuando Satanás quiere la guerra y el odio. Yo los invito de nuevo, hijitos: oren y ayunen para que Dios les dé la paz. Testimonien la paz a cada corazón y sean portadores de paz en este mundo sin paz. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Y no teman, porque quien ora no teme el mal y no tiene odio en su corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2001
“¡Queridos hijos! Los invito, aún hoy, a orar de todo corazón y a amarse los unos a los otros. Queridos hijos, habéis sido escogidos para testimoniar la paz y la alegría. Si no hay paz, orad y la recibiréis. A través de vosotros y de vuestra oración, hijitos, la paz comenzará a fluir en el mundo. Por eso, hijitos, orad, orad, orad; porque la oración hace maravillas en el corazón de los hombres y en el mundo. Yo estoy con vosotros y agradezco a Dios por cada uno de vosotros que ha aceptado con seriedad la oración y que la vive. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2001
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los invito nuevamente a la oración. Hijitos, orad y preparad vuestros corazones para la venida del Rey de la Paz, a fin de que Él, con su bendición, dé paz al mundo entero. La inquietud reina en los corazones y el odio rige el mundo. Por eso, vosotros que vivís mis mensajes, sed luz y manos extendidas hacia un mundo sin fe, para que todos conozcan el amor de Dios. No se olviden hijitos, que yo estoy con vosotros y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2001
“¡Queridos hijos! Hoy los invito y los animo a la oración por la paz. Los invito especialmente hoy, trayéndoles en mis brazos a Jesús recién nacido, a unirse a Él por la oración y llegar a ser un signo para este mundo turbado. Anímense los unos a los otros, hijitos, a la oración y al amor. Que vuestra fe sea para los otros, un estímulo para creer más y amar más. Los bendigo a todos y los invito a estar más cerca de mi Corazón y el Corazón del Niño Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2002

Mensaje del 25 de enero de 2002
“¡Queridos hijos! En este tiempo, mientras todavía tienen la mirada puesta en el año pasado, les llamo hijitos, a mirar profundamente vuestro corazón y decidirse a estar más cerca de Dios y de la oración. Hijitos, vosotros estáis todavía atados a las cosas terrenales y poco a la vida espiritual. Que mi llamado de hoy, sea también para vosotros, un estímulo para decidirse por Dios y por la conversión de cada día. Hijitos, ustedes no poden convertirse si no abandonan los pecados y si no se deciden por el amor hacia Dios y hacia el prójimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2002
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia les llamo para que lleguen a ser amigos de Jesús. Oren por la paz en vuestros corazones y trabajen por vuestra conversión personal. Hijitos, solamente así vosotros podréis llegar a ser testigos de la paz y del amor de Jesús en el mundo. Ábranse a la oración para que la oración sea una necesidad para vosotros. Conviértanse hijitos, y trabajen para que muchas más almas conozcan a Jesús y Su amor. Yo estoy cerca de vosotros y os bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2002
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a unirse a Jesús en la oración. Abridle vuestro corazón y dadle todo lo hay en él: alegría, tristeza y enfermedad. Que este tiempo sea para vosotros, un tiempo de gracia. Orad hijitos, y que cada instante sea de Jesús. Yo estoy con vosotros e intercedo por vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2002
“¡Queridos hijos! Alégrense conmigo en este tiempo de primavera, cuando toda la naturaleza se despierta y vuestros corazones anhelan un cambio. Abríos hijitos y orad. No se olviden que yo estoy con vosotros y que deseo conducirlos a todos a mi Hijo, para que Él les haga el regalo de un amor sincero hacia Dios y hacia todo lo que viene de Él. Abríos a la oración y pedid a Dios la conversión de vuestros corazones, y todo el resto, El lo ve y provee. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2002
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a poner la oración en el primer lugar de vuestra vida. Oren y que la oración, hijitos, sea gozo para ustedes. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes, y ustedes hijitos, sean portadores gozosos de mis mensajes. Que vuestra vida conmigo sea alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2002
“¡Queridos hijos! Hoy oro por vosotros y con vosotros para que el Espíritu Santo les ayude y aumente vuestra fe, para que acepten aún más los mensajes que les doy aquí, en este lugar santo. Hijitos, comprendan que éste es un tiempo de gracia para cada uno de vosotros, y conmigo, vosotros estáis seguros. Quiero conducirlos a todos por el camino de la santidad. Vivan mis mensajes y pongan en vida cada palabra que les doy. Que éstas les sean preciosas porque vienen del cielo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2002
“¡Queridos hijos! Hoy me alegro con vuestro Santo Protector y les invito a estar abiertos a la voluntad de Dios, para que la fe crezca en vosotros, y a través de vosotros, en las personas que encuentren en vuestra vida cotidiana. Hijitos, oren hasta que la oración sea alegría para vosotros. Pidan a vuestros santos protectores, que les ayuden a crecer en el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2002
“¡Queridos hijos! Aún hoy estoy con vosotros en la oración, para que Dios les dé una fe más firme. Hijitos, vuestra fe es pequeña y vosotros ni siquiera sois conscientes, a pesar de eso, hasta qué punto no estáis dispuestos a pedir a Dios el don de la fe. Por eso estoy con vosotros, hijitos, para ayudarlos a comprender mis mensajes y a ponerlos en vida. Orad, orad, orad, solamente en la fe y la oración, vuestra alma encontrará la paz y el mundo la alegría de estar con Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2002
“¡Queridos hijos! También en este tiempo de inquietud les invito a la oración. Hijitos, oren por la paz para que en el mundo cada hombre sienta amor por la paz. Sólo cuando el alma encuentra paz en Dios, se siente satisfecha, y el amor comenzará a derramarse en el mundo. De manera especial, hijitos, estáis llamados a vivir y dar testimonio de paz; paz en vuestros corazones y familias, y a través de vosotros, la paz se derramará también en el mundo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2002
“¡Queridos hijos! Los invito también hoy a la oración. Crean, hijitos, que con la oración simple pueden hacerse milagros. A través de su oración ustedes abren su corazón a Dios y Él hace milagros en su vida. Mirando los frutos, su corazón se llena de alegría y de agradecimiento hacia Dios por todo lo que hace en su vida y a través de ustedes por los demás. Recen y crean, hijitos. Dios les concede gracias y ustedes no las ven. Recen y las verán. Que su jornada esté llena de oración y de acción de gracia por todo lo que Dios les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2002
“¡Queridos hijos! Hoy también los llamo a la conversión. Abran su corazón a Dios, hijitos, a través de la Santa Confesión y preparen su alma para que el niño Jesús pueda nacer de nuevo en su corazón. Permítanle que los transfigure y los conduzca por el camino de la paz y de la alegría. Hijitos, decídanse por la oración, especialmente ahora en este tiempo de gracia, que su corazón anhele la oración. Estoy cerca de ustedes e intercedo ante Dios por todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2002
“¡Queridos hijos! Este es tiempo de grandes gracias, pero también es tiempo de grandes pruebas para todos aquellos que quieran seguir el camino de la paz. Por eso, hijitos, nuevamente los invito: oren, oren, oren; no con palabras sino con el corazón. Vivan mis mensajes y conviértanse. Sean conscientes del don que Dios me ha concedido: el de estar con ustedes, especialmente hoy cuando tengo en mis brazos al pequeño Jesús, Rey de la Paz. Deseo darles la paz, y ustedes llévenla en sus corazones y dénsela a los otros hasta que la paz de Dios llegue a reinar en el mundo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2003

Mensaje del 25 de enero de 2003
“¡Queridos hijos! Con este mensaje nuevamente los invito a orar por la paz. Especialmente ahora cuando la paz está en crisis, sean ustedes los que oren y testimonien la paz. Hijitos, sean paz en este mundo sin paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a orar y ayunar por la paz. Como ya lo he dicho, y se los repito también ahora, hijitos, sólo con la oración y el ayuno también las guerras pueden ser detenidas. La paz es un don precioso de Dios. Busquen, oren, y la recibirán. Hablen de la paz, y lleven la paz en sus corazones. Cuídenla como una flor que necesita agua, ternura y luz. Sean quienes lleven la paz a los demás. Estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2003
“¡Queridos hijos! Aún hoy, los llamo a orar por la paz. Oren con el corazón hijitos, y no pierdan la esperanza porque Dios ama a sus criaturas. Él desea salvarlos, uno por uno, a través de mis venidas aquí. Los invito al camino de la santidad. Oren, porque en la oración ustedes están abiertos a la voluntad de Dios, así, en todo lo que hacen, cumplen la voluntad de Dios en ustedes y a través de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a abrirse a la oración. Durante el tiempo de cuaresma transcurrido, han comprendido cuán pequeños son y cuán pequeña es su fe. Hijitos, decídanse también hoy por Dios para que Él, en ustedes y a través de ustedes, cambie el corazón de los hombres y también el vuestro. Sean alegres portadores de Jesús Resucitado en este mundo sin paz que anhela a Dios y todo lo que es de Dios. Yo estoy con ustedes, hijitos, y los amo con un amor especial. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Renueven su oración personal y especialmente oren al Espíritu Santo para que les ayude a orar con el corazón. Intercedo por todos ustedes, hijitos, y los invito a todos a la conversión. Si ustedes se convierten, alrededor de ustedes todos serán renovados, y la oración será alegría para todos ellos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2003
“¡Queridos hijos! Con gran alegría, también hoy los invito a vivir mis mensajes. Estoy con ustedes y les agradezco porque en sus vidas han puesto en práctica lo que les digo. Los invito a vivir aún más mis mensajes con renovado entusiasmo y alegría. Que para ustedes la oración sea vida cotidiana. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Hijitos, oren hasta que la oración llegue a ser alegría para ustedes. Solamente así, cada uno descubrirá la paz en su corazón y su alma estará satisfecha. Ustedes sentirán la necesidad de testimoniar a los demás el amor que sienten en su corazón y en su vida. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a agradecer a Dios en su corazón por todas las gracias que les da y también a través de los signos y colores de la naturaleza. Dios desea acercarlos a Él y los exhorta a darle gloria y alabanza. Por eso los invito nuevamente, hijitos, oren, oren, oren, y no lo olviden: yo estoy con ustedes. Intercedo ante Dios por cada uno de ustedes hasta que su alegría en Él sea plena. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a acercarse a mi corazón. Únicamente así comprenderán el don de mi presencia aquí entre ustedes. Deseo, hijitos, conducirlos al corazón de mi Hijo Jesús. Pero ustedes se resisten y no quieren abrir sus corazones a la oración. Los llamo nuevamente, hijitos, no sean sordos, únicamente así comprenderán que mi llamado es la salvación para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 octubre 2003
“¡Queridos hijos! Los llamo de nuevo a consagrarse a mi corazón y al corazón de mi Hijo Jesús. Deseo, hijitos, llevarlos a todos por el camino de la conversión y de la santidad. Únicamente así, a través de ustedes, podemos llevar muchísimas almas por el camino de la salvación. No tarden, hijitos, sino digan con todo su corazón: deseo ayudar a Jesús y a María para que muchísimos hermanos y hermanas conozcan el camino de la santidad. Así se sentirán complacidos de ser amigos de Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2003
“¡Queridos hijos! Los invito a que este tiempo para ustedes sea un estímulo aún más fuerte a la oración. En este tiempo, hijitos, oren para que Jesús nazca en todos los corazones, especialmente en aquellos que no lo conocen. Sean amor, alegría y paz en este mundo sin paz. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2003
“¡Queridos hijos! También hoy los bendigo a todos con mi Hijo Jesús en brazos y les traigo a Él, que es el Rey de la Paz, para que Él les done su paz. Estoy con ustedes y a todos los amo, hijitos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2004

Mensaje del 25 de enero de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a orar. Oren, hijitos, de manera especial por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. Oren para que sus corazones se abran y se acerquen a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús, a fin de que podamos transformarlos en hombres de paz y de amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy, como nunca antes, los invito a abrir sus corazones a mis mensajes. Hijitos, sean de aquellos que atraen las almas hacia Dios y no de aquellos que las alejan. Estoy con ustedes y los amo con un amor particular. Este es un tiempo de penitencia y conversión. Desde el fondo del corazón los invito: sean míos con todo su corazón, y entonces verán que su Dios es grande, porque Él les dará la bendición y la paz en abundancia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a abrirse a la oración. Especialmente ahora en este tiempo de gracia, abran sus corazones, hijitos, y expresen su amor al Crucificado. Solamente así podrán descubrir la paz, y la oración fluirá de su corazón al mundo. Sean ejemplo, hijitos, y un incentivo al bien. Yo estoy cerca de ustedes y los amo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a vivir aún más fuertemente mis mensajes en humildad y amor a fin de que el Espíritu Santo los llene de su gracia y de su fuerza. Solamente así serán testigos de la paz y del perdón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy los exhorto a consagrarse a mi corazón y al corazón de mi Hijo Jesús. Solamente así serán cada día más míos y se incitarán los unos a los otros cada vez más a la santidad. Así el gozo reinará en sus corazones, y serán portadores de paz y de amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy hay gozo en mi corazón. Deseo agradecerles por hacer que mi plan sea realizable. Cada uno de ustedes es importante, por eso hijitos, oren y alégrense conmigo por cada corazón que se ha convertido y que ha llegado a ser instrumento de paz en el mundo. Los grupos de oración son fuertes, y a través de ellos puedo ver, hijitos, que el Espíritu Santo obra en el mundo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2004
“¡Queridos hijos! Los invito nuevamente: sean abiertos a mis mensajes. Hijitos, deseo acercarlos a todos ustedes a mi Hijo Jesús. Por eso, oren y ayunen. Los invito especialmente a orar por mis intenciones, para poder presentarlos a mi Hijo Jesús, y Él transforme y abra sus corazones al amor. Cuando tengan amor en el corazón, reinará la paz en ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2004
“¡Queridos hijos! Los invito a todos a la conversión del corazón. Decídanse, como en los primeros días de mi venida aquí, por un cambio total de vuestra vida. Así, hijitos, tendrán la fuerza de arrodillarse y ante Dios abrir sus corazones. Dios escuchará sus oraciones y las concederá. Yo intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2004
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a ser amor allí donde haya odio, y alimento allí donde haya hambre. Hijitos, abran sus corazones y que sus manos estén extendidas y sean generosas, para que cada criatura, a través de ustedes, agradezca a Dios Creador. Oren, hijitos, y abran su corazón al Amor de Dios; ustedes no pueden si no oran. Por eso, oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2004
“¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia para la familia y por eso los invito a renovar la oración. Que Jesús esté en el corazón de vuestra familia. Aprendan, en la oración, a amar todo lo que es santo. Imiten la vida de los santos, que ellos sean para ustedes un incentivo y maestros en el camino de la santidad. Que cada familia se convierta en testigo del amor en este mundo sin oración ni paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2004
“¡Queridos hijos! En este tiempo los invito a todos a orar por mis intenciones. Hijitos, oren especialmente por los que todavía no han conocido el amor d Dios y no buscan al Dios Salvador. Hijitos, sean ustedes mis manos extendidas y con su ejemplo acérquenlos a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo. Dios les recompensará con toda clase de gracias y bendiciones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2004
“¡Queridos hijos! Con gran alegría también hoy les traigo en brazos a mi Hijo Jesús, quien los bendice y los invita a la paz. Oren hijitos y sean testigos valerosos de la Buena Nueva en cada situación. Solamente así, Dios los bendecirá y les dará todo lo que le pidan con fe: Yo estoy con cada uno de ustedes hasta que el Altísimo me lo permita. Intercedo por cada uno de ustedes con gran amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 2005

Mensaje del 25 de enero de 2005
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia nuevamente los invito a la oración. Oren, hijitos, por la unidad de los cristianos a fin de que todos sean un solo corazón. La unidad entre ustedes será real en la medida en que oren y perdonen. No lo olviden: el amor vencerá sólo si oran, y vuestro corazón se abrirá. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2005
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a que sean mis manos extendidas en este mundo que pone a Dios en último lugar. Ustedes, hijitos, pongan a Dios en el primer lugar en vuestra vida. Dios los bendecirá y les dará fuerza para testimoniar al Dios del amor y de la paz. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. Hijitos, no olviden que los amo con amor tierno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2005
“¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor. Hijitos, ámense con el amor de Dios. En cada momento, en la alegría y en la tristeza, que el amor prevalezca, y así el amor comenzará a reinar en vuestros corazones. Jesús resucitado estará con ustedes y ustedes serán sus testigos. Yo me regocijaré con ustedes y los protegeré con mi manto materno. En particular, hijitos, miraré con amor vuestra conversión cotidiana. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2005
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a renovar la oración en sus familias. El Espíritu Santo, que los renovará, entre en sus familias por la oración y la lectura de la Sagrada Escritura. Así ustedes llegarán a ser educadores de la fe en vuestra familia. Con la oración y con vuestro amor el mundo marchará por un camino mejor y el amor comenzará a gobernarlo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2005
“¡Queridos hijos! Nuevamente los invito a vivir mis mensajes con humildad. Especialmente den testimonio de ellos, ahora que nos acercamos al aniversario de mis apariciones. Hijitos, sean un signo para aquellos que están lejos de Dios y de su amor. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2005
“¡Queridos hijos! Hoy les agradezco por cada sacrificio que han ofrecido por mis intenciones. Hijitos, los invito a ser mis apóstoles de paz y de amor en vuestras familias y en el mundo. Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2005
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a llenar vuestro día con breves y ardientes oraciones. Cuando oran, vuestro corazón está abierto y Dios los ama con un amor especial y les da gracias especiales. Por eso, utilicen este tiempo de gracia y conságrenlo a Dios como nunca antes hasta ahora. Hagan novenas de ayuno y de renuncia para que Satanás esté lejos de vosotros y la gracia alrededor de vosotros. Yo estoy cerca de vosotros e intercedo ante Dios por cada uno de vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2005
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a vivir mis mensajes. Dios les ha concedido este tiempo como un tiempo de gracia. Por eso, hijitos, aprovechen cada momento y oren, oren, oren. Yo los bendigo a todos e intercedo ante el Altísimo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2005
“¡Queridos hijos! Los llamo en el amor: conviértanse, aunque estén lejos de mi corazón. No lo olviden: yo soy su madre y siento dolor por cada uno que está lejos de mi corazón, pero no los dejo solos. Creo que pueden abandonar el camino del pecado y decidirse por la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2005
“¡Hijitos!, crean, oren y amen, y Dios estará cerca de ustedes. Él les dará las gracias que le pidan. Yo soy un don para ustedes porque Dios me permite día a día estar con ustedes y amarlos a cada uno con un amor inconmensurable. Por eso, hijitos, en oración y humildad abran sus corazones y sean testigos de mi presencia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2005
“¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en vida para ustedes. Hijitos, en este tiempo de manera especial oro ante Dios para que les dé el don de la fe. Sólo en la fe descubrirán el gozo del don de la vida, que Dios les ha dado. Vuestro corazón sentirá gozo al pensar en la eternidad. Yo estoy con ustedes y los amo con tierno amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2005
“¡Queridos hijos! También hoy les traigo en brazos al Niño Jesús, Rey de la Paz, para que los bendiga con su paz. Hijitos, hoy los invito especialmente a ser mis portadores de paz en este mundo sin paz. Dios los bendecirá. Hijitos, no lo olviden: yo soy su Madre. A todos los bendigo con una bendición especial, con el Niño Jesús en mis brazos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2006

Mensaje del 25 de enero de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a ser portadores del Evangelio en sus familias. Hijitos, no olviden leer la Sagrada Escritura. Pónganla en un lugar visible y testimonien con su vida que creen y viven la Palabra de Dios. Yo estoy cerca de ustedes con mi amor, e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2006
“¡Queridos hijos! En este tiempo cuaresmal de gracia, los invito a abrir sus corazones a los dones que Dios desea darles. No se cierren: con la oración y la renuncia digan Sí a Dios y Él les dará en abundancia. Así como en la primavera la tierra se abre a la semilla y da el ciento por uno, así también el Padre Celestial les dará en abundancia. Hijitos, yo estoy con ustedes y los amo con amor tierno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2006
“¡Queridos hijos! ¡Animo hijitos! He decidido conducirlos por el camino de la santidad. Renuncien al pecado y emprendan el camino de la salvación, camino que mi Hijo ha elegido. A través de cada una de vuestras tribulaciones y padecimientos, Dios les mostrará el camino de la alegría. Por eso, hijitos, oren. Estamos cerca de ustedes con nuestro amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a tener más confianza en mí y en mi Hijo. Él ha vencido con su muerte y resurrección y los llama, para que a través de mí, ustedes sean parte de su alegría. Hijitos, ustedes no ven a Dios, pero si oran sentirán su cercanía. Yo estoy con vosotros e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a poner en práctica y a vivir los mensajes que les doy. Decídanse por la santidad, hijitos, y piensen en el paraíso. Sólo así tendrán paz en vuestros corazones, la cual nadie podrá destruir. La paz es el don que Dios les da en la oración. Hijitos, busquen y trabajen con todas sus fuerzas para que la paz triunfe en vuestros corazones y en el mundo.¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2006 – 25vo. aniversario del comienzo de las apariciones
“¡Queridos hijos! Con inmensa alegría en mi corazón, les agradezco todas las oraciones que en estos días han ofrecido por mis intenciones. Sepan, hijitos, que no se arrepentirán ni ustedes ni sus hijos. Dios les recompensará con grandes gracias y merecerán la vida eterna. Yo estoy cerca de ustedes y agradezco a todos aquellos que, a través de estos años, han aceptado mis mensajes, los han transformado en vida y se han decidido por la santidad y por la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2006
“¡Queridos hijos! En este tiempo no piensen sólo en el reposo de vuestro cuerpo sino, hijitos, busquen también tiempo para el alma. Que el Espíritu Santo les hable en el silencio, y permítanle que los convierta y los cambie. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren. Solamente en la oración estarán cerca de mí y de mi Hijo, y se darán cuenta de cuán breve es esta vida. En su corazón nacerá el deseo del Cielo; la alegría reinará en su corazón y la oración fluirá como un río. En sus palabras habrá solamente agradecimiento a Dios por haberlos creado, y el deseo de la santidad llegará a ser realidad en ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y los invito a todos a una conversión total. Decídanse por Dios, hijitos, y encontrarán en Dios la paz que busca vuestro corazón. Imiten la vida de los santos, y que ellos sean un ejemplo para ustedes; yo los alentaré todo el tiempo que el Altísimo me permita estar con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2006
“¡Queridos hijos! Hoy el Señor me ha permitido que les diga nuevamente que viven en un tiempo de gracia. No están conscientes, hijitos, de que Dios les da una gran oportunidad para que se conviertan y vivan en paz y amor. Ustedes están demasiado ciegos y atados a las cosas terrenales, y piensan en la vida terrenal. Dios me ha enviado para que los conduzca hacia la vida eterna. Yo, hijitos, no estoy cansada, aunque veo sus corazones apesadumbrados y cansados para todo lo que es gracia y don. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren. Hijitos, cuando oran están cerca de Dios y Él les da el deseo de eternidad. Este es un tiempo, en que pueden hablar más de Dios y hacer más por Dios. Por eso no se resistan, sino permitan, hijitos, que Él los guíe, cambie y entre en su vida. No olviden que son viajeros en camino hacia la eternidad. Por eso, hijitos, permitan que Dios los conduzca como un pastor a su rebaño. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2006
“¡Queridos hijos! También hoy les traigo en brazos a Jesús recién nacido. Él, que es el Rey del cielo y de la tierra, es su paz. Nadie, hijitos, les puede dar la paz como Él, que es el Rey de la Paz. Por eso, adórenlo en sus corazones, elíjanlo y tendrán la alegría en Él. Él los bendecirá con su bendición de paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2007

Mensaje del 25 de enero de 2007
“¡Queridos hijos! Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios. No olviden que son pasajeros como una flor de campo, que se ve de lejos, pero desaparece en un instante. Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2007
“¡Queridos hijos! Abran su corazón a la misericordia de Dios en este tiempo cuaresmal. El Padre Celestial desea liberar a cada uno de ustedes de la esclavitud del pecado. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo y a través del encuentro con Dios en la Confesión, abandonen el pecado y decídanse por la santidad. Hagan eso por amor a Jesús, quien con su sangre ha redimido a todos para que fueran felices y estuvieran en paz. No olviden, hijitos, que vuestra libertad es vuestra debilidad, por eso sigan mis mensajes con seriedad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2007
“¡Queridos hijos! Les quiero agradecer de corazón sus renuncias cuaresmales. Deseo animarlos para que continúen viviendo el ayuno con un corazón abierto. Hijitos, con el ayuno y la renuncia, serán más fuertes en la fe. A través de la oración cotidiana, encontrarán en Dios la verdadera paz. Yo estoy con ustedes y no estoy cansada. Deseo llevarlos a todos conmigo al Paraíso, por eso, decídanse cada día por la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2007
“¡Queridos hijos! También hoy los invito de nuevo a la conversión. ¡Abran sus corazones! Mientras estoy con ustedes, este es un tiempo de gracia; aprovéchenlo. Digan: “Este es el tiempo para mi alma”. Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2007
“¡Queridos hijos! Oren conmigo al Espíritu Santo para que, en el camino de vuestra santidad, los conduzca en la búsqueda de la voluntad de Dios. Y ustedes que están lejos de la oración, conviértanse y busquen en el silencio de su corazón, la salvación de su alma; y aliméntenla con la oración. Yo los bendigo a cada uno con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2007 – 26vo. aniversario del comienzo de las apariciones
“¡Queridos hijos! También hoy, con gran gozo en mi corazón, los invito a la conversión. Hijitos, no olviden que todos ustedes son importantes en este gran plan que Dios guía a través de Medjugorje. Dios desea convertir el mundo entero y llamarlo a la salvación y al camino hacia Él, que es el principio y el fin de todo ser. De manera especial, hijitos, los invito a todos desde la profundidad de mi Corazón: ábranse a esa gran gracia que Dios les da a través de mi presencia aquí. Deseo agradecer a cada uno de ustedes por sus sacrificios y oraciones. Estoy con ustedes y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2007 – día de Santiago Apóstol
“¡Queridos hijos! Hoy, en el día del Patrono de su parroquia, los invito a imitar la vida de los santos. Que ellos sean ejemplo y estímulo para la vida de santidad. Que la oración sea como el aire que respiran, y no una carga. Hijitos, Dios les descubrirá su amor, y ustedes experimentarán el gozo de ser amados míos. Dios los bendecirá y les dará gracias en abundancia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2007
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión. Hijitos, que su vida sea un reflejo de la bondad de Dios y no del odio ni de la infidelidad. Oren, hijitos, para que la oración se convierta en vida para ustedes. Así podrán descubrir en su vida la paz y la alegría que Dios da a aquellos que tienen el corazón abierto a Su amor. Y ustedes, que están lejos de la misericordia de Dios, conviértanse para que Dios no desatienda sus oraciones y no sea tarde para ustedes. Por eso, en este tiempo de gracia, conviértanse y pongan a Dios en el primer lugar en su vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2007
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a que sus corazones ardan con el amor más intenso posible hacia el Crucificado; y no olviden que por amor a ustedes dio su vida para que ustedes se salvaran. Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2007
“¡Queridos hijos! Dios me ha enviado entre ustedes por amor, para conducirlos por el camino de la salvación. Muchos de ustedes han abierto sus corazones y han aceptado mis mensajes, pero muchos se han extraviado en este camino y nunca han conocido, con todo el corazón, al Dios del amor. Por eso los invito: sean ustedes amor y luz donde hay tinieblas y pecado. Estoy con ustedes y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2007
“¡Queridos hijos! Hoy, cuando celebran a Cristo Rey de todo lo creado, deseo que Él sea el Rey de sus vidas. Solamente a través de la entrega, hijitos, pueden comprender el don del sacrificio de Jesús en la cruz por cada uno de ustedes. Hijitos, dediquen tiempo a Dios para que Él los transforme y los llene con Su gracia, de tal manera que ustedes sean gracia para los demás. Yo soy para ustedes, hijitos, un don de gracia de amor que proviene de Dios para este mundo sin paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2007
“¡Queridos hijos! Con gran alegría les traigo al Rey de la Paz para que Él los bendiga con su bendición. Adórenlo y dediquen tiempo al Creador, quien su corazón anhela. No olviden que están de paso en esta tierra y que las cosas les pueden dar pequeñas alegrías, en cambio, por medio de Mi Hijo se les regala la vida eterna. Por eso estoy con ustedes, para conducirlos hacia lo que su corazón anhela. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2008

Mensaje del 25 de enero de 2008
“¡Queridos hijos! Con el tiempo cuaresmal, ustedes se acercan a un tiempo de gracia. Su corazón es como una tierra labrada y está pronto a recibir el fruto que germinará en bien. Ustedes, hijitos, son libres de elegir el bien o el mal. Por eso los invito: oren y ayunen. Siembren alegría, y en sus corazones el fruto de la alegría crecerá por vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de su vida. Renuncien al pecado y elijan la vida eterna. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2008
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito nuevamente a la oración y a la renuncia. Que su día esté hilvanado de pequeñas y fervientes oraciones por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2008
“¡Queridos hijos! Los invito a trabajar en la conversión personal. Aún en su corazón, están lejos del encuentro con Dios. Por eso, transcurran el mayor tiempo posible en oración y en Adoración a Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar, para que Él los cambie y ponga en su corazón, una fe viva y el deseo de la vida eterna. Todo es pasajero, hijitos, sólo Dios es eterno. Yo estoy con ustedes y los aliento con amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2008
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a crecer en el amor de Dios, como una flor que siente los rayos cálidos de la primavera. Así también ustedes, hijitos, crezcan en el amor de Dios y llévenlo a todos aquellos que están lejos de Dios. Busquen la voluntad de Dios y hagan el bien a aquellos que Dios les ha puesto en su camino; y sean luz y alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2008
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, en que Dios me ha permitido estar con ustedes, nuevamente los invito, hijitos, a la conversión. Trabajen de una manera especial por la salvación del mundo mientras estoy con ustedes. Dios es misericordioso y concede gracias especiales, y por eso, pídanlas por medio de la oración. Yo estoy con ustedes y no los dejo solos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2008
“¡Queridos hijos! También hoy con gran alegría en mi corazón los invito a seguirme y escuchar mis mensajes. Sean portadores alegres de paz y amor en este mundo sin paz. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con Mi Hijo Jesús, el Rey de la Paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2008
“¡Queridos hijos! En este tiempo, en que piensan en el descanso del cuerpo, yo los llamo a la conversión. Oren y trabajen de modo que su corazón anhele a Dios Creador, quien es el verdadero descanso de su alma y de su cuerpo. Que El les muestre su rostro y les done su paz. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2008
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión personal. Sean ustedes quienes se conviertan y, con su vida, testimonien, amen, perdonen y lleven la alegría del Resucitado a este mundo en que mi Hijo murió y en que la gente no siente la necesidad de buscarlo ni descubrirlo en su vida. Adórenlo y que vuestra esperanza sea la esperanza de aquellos corazones que no tienen a Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2008
“¡Queridos hijos! Que su vida sea nuevamente una decisión por la paz. Sean portadores alegres de la paz y no olviden que viven en un tiempo de gracia, en el que Dios, a través de mi presencia, les concede grandes gracias. No se cierren, hijitos, más bien aprovechen este tiempo y busquen el don de la paz y del amor para su vida, a fin de que se conviertan en testigos para los demás. Los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2008
“¡Queridos hijos! De manera especial los llamo a todos ustedes para que oren por mis intenciones a fin de que por medio de sus oraciones se detenga el plan de Satanás sobre esta Tierra, que cada día está más lejos de Dios, y en lugar de Dios se pone a sí mismo y destruye todo lo que es hermoso y bueno en el alma de cada uno de ustedes. Por eso hijitos, ármense con la oración y el ayuno para que sean conscientes de cuánto Dios los ama y puedan hacer la voluntad de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2008
“¡Queridos hijos! También hoy los invito en este tiempo de gracia a orar para que el Niño Jesús pueda nacer en el corazón de ustedes. Él, que es sólo paz, done a través de ustedes la paz al mundo entero. Por eso, hijitos, oren sin cesar por este mundo turbulento y sin esperanza, a fin de que ustedes se conviertan en testigos de la paz para todos. Que la esperanza fluya en sus corazones como un río de gracia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre de 2008
“¡Queridos hijos! Ustedes corren, trabajan y acumulan, pero sin bendición. ¡Ustedes no oran! Hoy los invito a que se detengan ante el Pesebre y mediten sobre Jesús, a quien también hoy les doy, para que Él los bendiga y les ayude a comprender que sin Él no tienen futuro. Por eso, hijitos, pongan sus vidas en las manos de Jesús para que Él los guíe y proteja de todo mal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2009

Mensaje del 25 de enero de 2009
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que la oración sea como la semilla que pondrán en mi Corazón, y que yo entregaré a mi Hijo Jesús por ustedes, por la salvación de sus almas. Deseo, hijitos, que cada uno de ustedes se enamore de la vida eterna, que es su futuro, y que todas las cosas terrenales les sean de ayuda para que se acerquen a Dios Creador. Yo estoy tanto tiempo con ustedes porque están en el camino equivocado. Solamente con mi ayuda, hijitos, podrán abrir los ojos. Hay muchos que al vivir mis mensajes comprenden que están en el camino de la santidad hacia la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2009
“¡Queridos hijos! En este tiempo de renuncia, oración y penitencia, los invito de nuevo: vayan a confesar sus pecados para que la gracia pueda abrir sus corazones, y permitan que ella los cambie. Conviértanse, hijitos, ábranse a Dios y a su plan para cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2009
“¡Queridos hijos! En este tiempo de primavera, cuando todo se despierta del sueño invernal, despierten también ustedes sus almas con la oración para que estén dispuestos a recibir la luz de Jesús resucitado. Que Él, hijitos, los acerque a su Corazón para que puedan estar abiertos a la vida eterna. Oro por ustedes e intercedo ante el Altísimo por vuestra sincera conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2009
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a orar por la paz y a testimoniarla en sus familias, a fin de que la paz se convierta en el tesoro más grande en este mundo sin paz. Yo soy su Reina de la Paz y su Madre. Deseo conducirlos por el camino de la paz que solamente proviene de Dios. Por eso, oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2009
“¡Queridos hijos! En este tiempo, los invito a todos a orar por la venida del Espíritu Santo en cada criatura bautizada, para que el Espíritu Santo los renueve a todos y los conduzca por el camino del testimonio de vuestra fe, a ustedes y a todos aquellos que están lejos de Dios y de Su amor. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2009 – 28vo. aniversario del comienzo de las apariciones
“¡Queridos hijos! Alégrense conmigo, conviértanse en alegría y agradezcan a Dios por el don de mi presencia entre ustedes. Oren para que en sus corazones Dios esté en el centro de su vida y con su propia vida, hijitos, testimonien para que cada criatura pueda sentir el amor de Dios. Sean mis manos extendidas para que cada criatura pueda acercarse al amor de Dios. Yo los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2009
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2009
“¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a la conversión. Hijitos, ustedes no son suficientemente santos y no irradian santidad a los demás, por eso oren, oren, oren y trabajen en la conversión personal para que sean signos del amor de Dios para los demás. Yo estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad, que cada corazón debe anhelar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2009
“¡Queridos hijos, trabajen con alegría y arduamente en su conversión! Ofrezcan todas sus alegrías y tristezas a mi Corazón Inmaculado para que los pueda conducir a todos a mi Hijo bien amado, de modo que en Su Corazón encuentren la alegría. Estoy con ustedes para enseñarles y conducirlos a la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2009
“Queridos hijos! También hoy les traigo mi bendición y los bendigo a todos, y los invito a crecer en este camino que Dios comenzó, a través de mí, para vuestra salvación. Oren, ayunen y testimonien alegremente vuestra fe, hijitos, y que vuestro corazón esté siempre colmado con la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2009
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a todos a renovar la oración en sus familias. Prepárense con alegría para la venida de Jesús. Hijitos, que sus corazones sean puros y acogedores, para que el amor y el calor comiencen a fluir a través de ustedes, en cada corazón que está lejos de Su amor. Hijitos, sean mis manos extendidas, manos de amor para todos aquellos que se han perdido, que no tienen más fe ni esperanza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre 2009
“¡Queridos hijos! En este día de alegría los llevo a todos ante mi Hijo Rey de la Paz, para que Él les dé su paz y bendición. Hijitos, compartan esa paz y bendición en amor con los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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Año 2010

Mensaje del 25 de enero de 2010
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal, para que en sus corazones crezca la semilla de la fe, y pueda crecer en testimonio alegre para los demás. Yo estoy con ustedes y deseo exhortarlos a todos: crezcan y alégrense en el Señor que los ha creado. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de febrero de 2010
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, cuando también la naturaleza se prepara a ofrecer los colores más hermosos del año, yo los invito, hijitos, a abrir sus corazones a Dios Creador, a fin de que Él los transforme y modele a Su imagen, para que todo lo bueno que se encuentra dormido en sus corazones, se despierte a una nueva vida y anhelo de eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2010
“¡Queridos hijos! También hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten. Vivan en la alegría y en la humildad su vocación cristiana y den testimonio a todos. Yo estoy con ustedes y a todos los llevo ante mi Hijo Jesús, y Él será para ustedes fuerza y apoyo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2010
“¡Queridos hijos! En este tiempo, cuando de manera especial oran y buscan mi intercesión, los invito hijitos a orar para que a través de sus oraciones, yo pueda ayudarles a que muchos corazones más se abran a mis mensajes. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2010
“¡Queridos hijos! Dios les ha dado la gracia de vivir y de custodiar todo el bien que hay en ustedes y alrededor de ustedes, y de alentar a otros a ser mejores y más santos, pero Satanás no duerme, y a través del modernismo los desvía y los conduce por su camino. Por eso, hijitos, en el amor hacia mi Corazón Inmaculado, amen a Dios sobre todas las cosas y vivan Sus Mandamientos. Así su vida tendrá sentido y la paz reinará en la Tierra. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2010
“¡Queridos hijos! Con alegría los invito a todos a vivir mis mensajes alegremente, sólo así, hijitos, podrán estar más cerca de mi Hijo. Yo deseo conducirlos a todos únicamente a Él, y en Él encontrarán la verdadera paz y la verdadera alegría del corazón. A todos los bendigo y los amo con inmenso amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2010
“¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a seguirme con alegría. Deseo guiarlos a todos a mi Hijo y a vuestro Salvador. No están conscientes de que sin Él no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo de oración y abandono gozosos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2010
“¡Queridos hijos! Con alegría, también hoy, deseo nuevamente invitarlos: oren, oren, oren. Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal. Durante el día busquen un lugar donde, en recogimiento, puedan orar con alegría. Yo los amo y los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2010
“¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal de paz, y los exhorto a vivir aún más su vida de fe, porque aún son débiles y no son humildes. Los exhorto, hijitos, a hablar menos y a trabajar más en su conversión personal, para que su testimonio sea fecundo. Y que su vida sea una oración continua. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de octubre de 2010
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración. Mi invitación quiere ser para ustedes, hijitos, una invitación para que se decidan a seguir el camino de la conversión, por eso oren y pidan la intercesión de todos los Santos. Que ellos sean para ustedes ejemplo, estímulo y alegría hacia la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2010
“¡Queridos hijos! Los miro y veo en su corazón muerte sin esperanza, inquietud y hambre. No hay oración ni confianza en Dios, por eso el Altísimo me permite traerles esperanza y alegría. Ábranse. Abran sus corazones a la misericordia de Dios y Él les dará todo lo que necesitan y llenará sus corazones con la paz, porque Él es la paz y su esperanza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de diciembre 2010
“¡Queridos hijos! Hoy, mi Hijo Jesús y yo deseamos darles abundancia de gozo y de paz para que cada uno de ustedes sea un alegre portador y testigo de la paz y de la alegría en los lugares en que viven. Hijitos, sean bendición y sean paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Año 2011

Mensaje del 25 de enero de 2011
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y los miro y los bendigo, y no pierdo la esperanza de que este mundo cambie para bien y la paz reine en los corazones de los hombres. La alegría reinará en el mundo porque se han abierto a mi llamado y al amor de Dios. El Espíritu Santo está cambiando a una multitud que ha dicho sí. Por eso deseo decirles: gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2011
“¡Queridos hijos! La naturaleza se despierta y en los árboles se ven los primeros capullos que darán una hermosísima flor y fruto. Deseo que también ustedes, hijitos, trabajen en su conversión y que sean quienes testimonien con su propia vida, de manera que su ejemplo sea para los demás un signo y un estímulo a la conversión. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo Jesús por su conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de marzo de 2011
“¡Queridos hijos! De manera especial hoy deseo invitarlos a la conversión. Que a partir de hoy comience una vida nueva en su corazón. Hijitos, deseo ver su “sí” y que su vida sea el vivir con alegría la voluntad de Dios en cada momento de su vida. Hoy de manera especial yo los bendigo con mi bendición maternal de paz, de amor y de unidad en mi Corazón y en el Corazón de mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de abril de 2011
“¡Queridos hijos! Así como la naturaleza muestra los colores más hermosos del año, también yo los invito a que con su vida testimonien y ayuden a los demás a acercarse a Mi Corazón Inmaculado, para que la llama del amor hacia el Omnipotente brote en los corazones de ellos. Yo estoy con ustedes y sin cesar oro por ustedes para que su vida sea reflejo del Paraíso aquí en la tierra. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de mayo de 2011
“¡Queridos hijos! Mi oración hoy es para todos ustedes que buscan la gracia de la conversión. Llaman a la puerta de mi Corazón, pero sin esperanza ni oración, en el pecado, y sin el sacramento de la Reconciliación con Dios. Abandonen el pecado y decídanse, hijitos, por la santidad. Solamente así puedo ayudarlos y escuchar vuestras oraciones e interceder ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de junio de 2011 – 30ro. Aniversario de las Apariciones
“¡Queridos hijos! Agradezcan conmigo al Altísimo por mi presencia entre ustedes. Mi corazón se regocija mirando el amor y la alegría en la vivencia de mis mensajes. Muchos de ustedes han respondido, pero espero y busco a todos los corazones adormecidos que se despierten del sueño de la incredulidad. Acérquense aún más hijitos, a mi Corazón Inmaculado para que pueda conducirlos a todos hacia la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de julio de 2011
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración y de silencio. Hagan descansar su cuerpo y su espíritu, que permanezcan en el amor de Dios. Permítanme hijitos que los conduzca, abran sus corazones al Espíritu Santo para que todo el bien que hay en ustedes, florezca y produzca frutos al céntuplo. Comiencen y finalicen el día con la oración con el corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2011
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar y a ayunar por mis intenciones, porque Satanás quiere destruir mi plan. Aquí inicié con esta parroquia y he llamado al mundo entero. Muchos han respondido, sin embargo, es enorme el número de aquellos que no desean escuchar ni aceptar mi invitación. Por eso, ustedes que han dicho Sí, sean fuertes y decididos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2011
“¡Queridos hijos! Los invito a que este tiempo sea para todos ustedes tiempo de testimonio. Ustedes, los que viven en el amor de Dios y han experimentado sus dones, testimónienlos con sus palabras y su vida para que sean alegría y estimulo en la fe para los demás. Yo estoy con ustedes e intercedo incesantemente delante de Dios por todos para que su fe sea siempre viva y alegre y en el amor de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2011
“¡Queridos hijos! Los miro y en sus corazones no veo alegría. Hoy yo deseo darles la alegría del Resucitado para que Él los guíe y los abrace con su amor y con su ternura. Los amo y oro continuamente por su conversión ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2011
“¡Queridos hijos! Hoy deseo darles esperanza y alegría. Todo lo que está en torno a ustedes, hijitos, los conduce hacia las cosas terrenales. Sin embargo, yo deseo conducirlos hacia el tiempo de gracia, para que durante ese tiempo estén lo más cerca de mi Hijo, a fin de que Él los pueda guiar hacia Su amor y hacia la vida eterna que todo corazón anhela. Ustedes hijitos oren, y que este tiempo sea para ustedes tiempo de gracia para vuestra alma. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de diciembre de 2011
“¡Queridos hijos! También hoy les traigo entre mis brazos a mi Hijo Jesús para que Él les dé su Paz. Oren hijitos y testimonien para que en cada corazón prevalezca, no la paz humana sino la paz divina que nadie puede destruir. Esa es la paz del corazón que Dios da a aquellos que ama. Todos ustedes por medio del Bautismo son llamados y amados de manera especial, por eso, testimonien y oren para que sean mis manos extendidas en este mundo que anhela a Dios y la paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Año 2012

Mensaje del 25 de enero de 2012
“¡Queridos hijos! Con alegría también hoy los invito a abrir sus corazones y a escuchar mi llamado. Yo deseo acercarlos de nuevo a mi Corazón Inmaculado, donde encontrarán refugio y paz. Ábranse a la oración, hasta que ésta se convierta en alegría para ustedes. A través de la oración, el Altísimo les dará abundancia de gracia y ustedes llegarán a ser mis manos extendidas en este mundo inquieto que anhela la paz. Hijitos, testimonien la fe con sus vidas y oren para que la fe crezca en sus corazones día tras día. Yo estoy con ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2012
“¡Queridos hijos! En este tiempo de manera especial los invito: oren con el corazón. Hijitos, ustedes hablan mucho pero oran poco. Lean, mediten la Sagrada Escritura y que las palabras allí escritas sean vida para ustedes. Yo los exhorto y los amo, para que en Dios puedan encontrar vuestra paz y la alegría de vivir. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de marzo de 2012
“¡Queridos hijos! También hoy con alegría deseo darles mi bendición maternal e invitarlos a la oración. Que la oración se convierta en necesidad para ustedes, para que cada día crezcan más en santidad. Trabajen más en su conversión, porque están lejos hijitos. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de abril de 2012
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración y a que su corazón, hijitos, se abra a Dios como una flor hacia el calor del sol. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de mayo de 2012
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión y a la santidad. Dios les quiere dar alegría y paz a través de la oración, pero ustedes hijitos, aún están lejos, apegados a la tierra y a las cosas terrenales. Por eso los invito nuevamente: abran su corazón y su mirada hacia Dios y hacia las cosas de Dios, y la alegría y la paz reinarán en sus corazones. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de junio de 2012 – 31ro. Aniversario de las Apariciones
“¡Queridos hijos! Con gran esperanza en el corazón, también hoy los invito a la oración. Cuando oran hijitos, ustedes están conmigo y buscan la voluntad de mi Hijo y la viven. Estén abiertos y vivan la oración, y que en cada momento ella sea para ustedes condimento y alegría de su alma. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de julio de 2012
“¡Queridos hijos! Hoy los invito al bien. Sean portadores de la paz y de la bondad en este mundo. Oren para que Dios les dé fuerza a fin de que en su corazón y en su vida, reinen siempre la esperanza y el orgullo de ser hijos de Dios y portadores de su esperanza, en este mundo que está sin alegría en el corazón y sin futuro, porque no tiene el corazón abierto a Dios que es su salvación. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de agosto de 2012
“¡Queridos hijos! También hoy, con la esperanza en el corazón, oro por ustedes y agradezco al Altísimo por cada uno de ustedes que viven mis mensajes con el corazón. Agradezcan al amor de Dios porque puedo amar y guiar a cada uno de ustedes por medio de mi Corazón Inmaculado, y también hacia la conversión. Abran sus corazones y decídanse por la santidad, y la esperanza hará nacer la alegría en sus corazones. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de septiembre de 2012
“¡Queridos hijos! Mientras miran en la naturaleza la riqueza de colores que el Altísimo les da, abran el corazón y oren con agradecimiento por todo el bien que tienen, y digan: he sido creado aquí para la eternidad, y anhelen las cosas celestiales, porque Dios los ama con un amor infinito. Por eso, Él también me dio a ustedes para decirles: solamente en Dios está vuestra paz y esperanza, queridos hijos. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2012
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar por mis intenciones. Renueven el ayuno y la oración, porque satanás es astuto y atrae muchos corazones al pecado y a la perdición. Yo los invito, hijitos, a la santidad y a vivir en la gracia. Adoren a mi Hijo para que Él los colme con Su paz y Su amor que ustedes anhelan. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2012
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a todos ustedes a renovar la oración. Ábranse a la Santa Confesión, para que cada uno de ustedes pueda aceptar mi llamada con todo el corazón. Yo estoy con ustedes y los protejo de la perdición del pecado, y ustedes deben abrirse al camino de la conversión y de la santidad, para que vuestro corazón arda de amor por Dios. Concédanle tiempo, y Él se donará a ustedes, y así, en la voluntad de Dios, podrán descubrir el amor y la alegría de vivir. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de diciembre de 2012
La Virgen vino con el Niño Jesús en brazos y no dio ningún mensaje, pero el Niño Jesús comenzó a hablar y dijo: “Yo soy vuestra paz, vivan mis mandamientos”. Con la señal de la Cruz, la Virgen y el Niño Jesús, juntos, nos bendijeron.

Año 2013

Mensaje del 25 de enero de 2013
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra oración se haga tan fuerte como piedra viva, hasta que con sus vidas se conviertan en testigos. Testimonien la belleza de su fe. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2013
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. El pecado los atrae hacia las cosas terrenales, yo, por el contrario, he venido a guiarlos hacia la santidad y hacia las cosas de Dios; sin embargo, ustedes se resisten y desperdician sus energías en la lucha entre el bien y el mal que están dentro de ustedes. Por eso hijitos, oren, oren, oren hasta que la oración se convierta para ustedes en alegría, así su vida se convertirá en un simple camino hacia Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de marzo de 2013
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a tomar en sus manos la cruz de mi amado Hijo Jesús y a meditar acerca de Su Pasión y Muerte. Que vuestros sufrimientos estén unidos a Su sufrimiento y así vencerá el amor, porque Él, que es el amor, por amor se dio a sí mismo para salvar a cada uno de ustedes. Oren, oren, oren hasta que el amor y la paz reinen en sus corazones. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de abril de 2013
“¡Queridos hijos! Oren, oren, y sólo oren, hasta que su corazón se abra a la fe, como una flor se abre a los cálidos rayos del sol. Este es un tiempo de gracia que Dios les da a través de mi presencia, sin embargo, ustedes están lejos de mi Corazón, por eso los invito a la conversión personal y a la oración familiar. Que la Sagrada Escritura sea siempre un estímulo para ustedes. Los bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de mayo de 2013
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser fuertes y decididos en la fe y en la oración, hasta que sus oraciones sean tan fuertes que abran el Corazón de mi amado Hijo Jesús. Oren hijitos, oren sin cesar hasta que vuestro corazón se abra al amor de Dios. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes y oro por su conversión. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de junio de 2013 — 32do Aniversario de las apariciones
“¡Queridos hijos! Los amo a todos con alegría en el corazón, y los invito a acercarse a mi Corazón Inmaculado, para que Yo pueda acercarlos aún más a mi Hijo Jesús y para que Él pueda darles su paz y su amor, que son alimento para cada uno de ustedes. Ábranse hijitos a la oración, ábranse a mi amor. Yo soy vuestra Madre y no puedo dejarlos solos en el deambular y el pecado. Hijitos, ustedes son llamados a ser mis hijos, mis hijos amados, para poder presentarlos a todos a mi Hijo. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de julio de 2013
“¡Queridos hijos! Con alegría en el corazón, a todos los invito a vivir su fe y a testimoniarla con el corazón y el ejemplo en todas sus manifestaciones. Hijitos, decídanse por estar lejos del pecado y de las tentaciones, y que en vuestros corazones estén la alegría y el amor por la santidad. Yo, hijitos, los amo y los acompaño con mi intercesión ante el Altísimo. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de agosto de 2013
“¡Queridos hijos! También hoy el Altísimo me concede la gracia de estar con ustedes y de guiarlos hacia la conversión. Día tras día yo siembro y los invito a la conversión para que sean oración, paz, amor, y trigo que al morir produce el céntuplo. No deseo que ustedes, queridos hijos, tengan que arrepentirse por todo lo que pudieron hacer y no hicieron. Por eso hijitos, digan de nuevo con entusiasmo: ‘Deseo ser un signo para los demás’. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de septiembre de 2013
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes, por eso hijitos, que la oración sea alegría para ustedes. Así entonces, su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2013
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a la oración. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes. Por eso, hijitos, en la simplicidad del corazón, pidan al Altísimo que les dé la fuerza de ser hijos de Dios y que satanás no los agite como el viento agita las ramas. Hijitos, decídanse nuevamente por Dios y busquen sólo Su voluntad, y entonces encontrarán en Él alegría y paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2013
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a la oración. Abran profundamente la puerta del corazón, hijitos, a la oración, a la oración con el corazón, y entonces el Todopoderoso podrá obrar en vuestra libertad y comenzará la conversión. La fe llegará a ser tan firme que podrán decir con todo el corazón: ‘mi Dios, mi todo’. Comprenderán, hijitos, que aquí en la Tierra todo es pasajero. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de diciembre de 2013
“¡Queridos hijos! Les traigo al Rey de la Paz, para que Él les dé su paz. Ustedes, hijitos, oren, oren, oren. El fruto de la oración se podrá ver en los rostros de las personas que se han decidido por Dios y su Reino. Yo, con mi Hijo Jesús, los bendigo a todos con la bendición de la paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Año 2014

Mensaje del 25 de enero de 2014
“¡Queridos hijos! Oren, oren, oren para que el reflejo de su oración influya en las personas que encuentren. Pongan en sus familias la Sagrada Escritura en un lugar visible y léanla para que esas palabras de paz fluyan en sus corazones. Oro con ustedes y por ustedes, hijitos, para que día tras día estén aún más abiertos a la voluntad de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2014
“¡Queridos hijos! Ven, oyen y sienten que en los corazones de mucha gente no está Dios: no lo quieren, porque están lejos de la oración y no tienen paz. Ustedes, hijitos, oren, vivan los mandamientos de Dios. Ustedes sean oración, ustedes que desde el principio mismo han dicho ‘sí’ a mi llamado. Testimonien a Dios y mi presencia, y no olviden, hijitos, Yo estoy con ustedes y los amo. Día a día los presento a todos a mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de marzo de 2014
“¡Queridos hijos! Los invito de nuevo: comiencen la lucha contra el pecado como en los primeros días, vayan a la confesión y decídanse por la santidad. El amor de Dios fluirá al mundo a través de ustedes, la paz reinará en vuestros corazones y la bendición de Dios los llenará. Yo estoy con ustedes y ante mi Hijo Jesús intercedo por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de abril de 2014
“¡Queridos hijos! Abran sus corazones a la gracia que Dios les da a través de mí como una flor que se abre a los cálidos rayos del sol. Sean oración y amor para todos aquellos que están lejos de Dios y de Su amor. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes ante mi Hijo Jesús y los amo con un amor inconmensurable. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de mayo de 2014
“¡Queridos hijos! Oren y sean conscientes de que ustedes sin Dios son polvo. Por lo tanto, dirijan sus pensamientos y su corazón a Dios y a la oración. Confíen en Su amor. En el Espíritu de Dios, hijitos, están todos ustedes invitados a ser testigos. Ustedes son preciosos y yo los invito, hijitos, a la santidad, a la vida eterna. Por lo tanto, sean conscientes de que esta vida es pasajera. Yo los amo y los invito a una vida nueva de conversión. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de junio de 2014 — 33ro Aniversario de las apariciones
“¡Queridos hijos! El Altísimo me da la gracia de poder estar aún con ustedes y de guiarlos en la oración hacia el camino de la paz. Vuestro corazón y vuestra alma tienen sed de paz y de amor, de Dios y de Su alegría. Por eso, hijitos, oren, oren, oren y en la oración descubrirán la sabiduría del vivir. Yo los bendigo a todos e intercedo por cada uno de ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de julio de 2014
“Queridos hijos, ustedes no son conscientes de las gracias que viven en este tiempo, en que el Altísimo les da señales para que se abran y se conviertan. Regresen a Dios y a la oración, y que en sus corazones, familias y comunidades reine la oración, para que el Espíritu Santo los guíe y los anime a estar cada día más abiertos a la voluntad de Dios y a Su plan para cada uno de ustedes. Yo estoy con ustedes, y con los santos y los ángeles intercedo por ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 25 de agosto de 2014
“¡Queridos hijos! Oren por mis intenciones, porque Satanás quiere destruir mi plan que tengo aquí y robarles la paz. Por eso, hijitos, oren, oren, oren para que Dios a través de cada uno de ustedes pueda actuar. Que sus corazones estén abiertos a la voluntad de Dios. Yo los amo y los bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de septiembre de 2014
“¡Queridos hijos! También hoy los invito para que ustedes, del mismo modo, sean como las estrellas, que con su resplandor dan luz y belleza a los demás, para que se alegren. Hijitos, sean también ustedes resplandor, hermosura, alegría y paz, y especialmente oración para todos aquellos que están lejos de mi amor y del amor de mi Hijo Jesús. Hijitos, testimonien su fe y oración en alegría, en la alegría de la fe que está en sus corazones y oren por la paz que es un don precioso de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2014
“¡Queridos hijos! Oren en este tiempo de gracia y pidan la intercesión de todos los santos que ya están en la luz. Que ellos sean un ejemplo y un estímulo día tras día en el camino de su conversión. Hijitos, sean conscientes que su vida es breve y pasajera. Por eso, anhelen la eternidad y preparen sus corazones en la oración. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes, especialmente por aquellos que se han consagrado a mí y a mi Hijo. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2014
“¡Queridos hijos! De modo especial hoy los invito a la oración. Oren, hijitos, para que comprendan quiénes son y a dónde deben ir. Sean portadores de la Buena Nueva y gente de esperanza. Sean amor para todos aquellos que están sin amor. Hijitos, podrán ser y realizar todo solamente si oran y están abiertos a la voluntad de Dios, a Dios, que desea conducirlos a la vida eterna. Yo estoy con ustedes e intercedo día tras día por ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de diciembre de 2014
“¡Queridos hijos! También hoy, les traigo en mis brazos a mi Hijo Jesús, y a Él le pido la paz para ustedes y la paz entre ustedes. Oren y adoren a mi Hijo, para que en vuestros corazones entre su paz y su alegría. Oro por ustedes para que cada vez estén más abiertos a la oración. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

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Año 2015

Mensaje del 25 de enero de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a vivir en oración su vocación. Ahora más que nunca, Satanás quiere sofocar, con su viento contagioso de odio y de inquietud, al hombre y su alma. En muchos corazones no hay alegría porque no está Dios ni la oración. El odio y la guerra crecen día a día. Los invito, hijitos, a empezar de nuevo con entusiasmo el camino de la santidad y del amor, porque por eso yo he venido entre ustedes. Juntos, seamos amor y perdón para todos aquellos que solo saben y quieren amar con el amor humano, y no con el inmenso amor de Dios al cual Él los invita. Hijitos, que la esperanza en un mañana mejor esté siempre en su corazón. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2015
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a todos: oren más y hablen menos. En la oración busquen la voluntad de Dios y vívanla según los Mandamientos a los que Dios los invita. Yo estoy con ustedes y oro con ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de marzo de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy el Altísimo me permite estar con ustedes y guiarlos por el camino de la conversión. Muchos corazones se han cerrado a la gracia y han hecho oídos sordos a mi llamado. Ustedes, hijitos, oren y luchen contra las tentaciones y contra todos los planes malvados que el diablo les ofrece a través del modernismo. Sean fuertes en la oración y con la cruz en las manos, oren para que el mal no los utilice y no venza en ustedes. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de abril de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes para guiarlos hacia la salvación. Su alma está inquieta porque el espíritu está débil y cansado de todas las cosas terrenas. Ustedes, hijitos, pídanle al Espíritu Santo que Él los transfigure y los llene con su fuerza de fe y de esperanza, a fin de que estén firmes en esta lucha contra el mal. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de mayo de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y con alegría los invito a todos: oren y crean en el poder de la oración. Abran sus corazones, hijitos, para que Dios los llene con su amor y ustedes serán alegría para los demás. Su testimonio será poderoso y todo lo que harán estará entretejido con la ternura de Dios. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes y su conversión, hasta que pongan a Dios en el primer lugar. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de junio de 2015 — 34to Aniversario de las apariciones
“¡Queridos hijos! También hoy el Altísimo me concede la gracia de poderlos amar y de llamarlos a la conversión. Hijitos, que Dios sea vuestro mañana, no la guerra ni el desasosiego, no la tristeza sino la alegría y la paz deben reinar en los corazones de todos los hombres, y sin Dios nunca podrán encontrar la paz. Hijitos, por eso regresen a Dios y a la oración para que vuestro corazón cante con alegría. Yo estoy con ustedes y los amo con inmenso amor. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de julio de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy con alegría estoy con ustedes y los invito a todos, hijitos: oren, oren, oren para que comprendan el amor que tengo hacia ustedes. Mi amor es más fuerte que el mal por eso, hijitos, acérquense a Dios para que puedan sentir mi gozo en Dios. Sin Dios, hijitos, no tienen futuro, no tienen esperanza ni salvación, por eso dejen el mal y elijan el bien. Yo estoy con ustedes y con ustedes intercedo ante Dios por todas sus necesidades. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de agosto de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a que sean oración. Que la oración sea para ustedes las alas para el encuentro con Dios. El mundo se encuentra en un momento de prueba porque ha olvidado y ha abandonado a Dios. Por eso, hijitos, sean aquellos que buscan y aman a Dios sobre todas las cosas. Yo estoy con ustedes y los guío hacia mi Hijo, pero ustedes tienen que dar su sí en la libertad de los hijos de Dios. Intercedo por ustedes, hijitos, y los amo con un amor infinito. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de septiembre de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy oro al Espíritu Santo para que llene sus corazones con una fe firme. La oración y la fe llenarán su corazón de amor y de alegría, y ustedes serán una señal para aquellos que están lejos de Dios. Hijitos, exhórtense unos a otros a la oración con el corazón, para que la oración llene su vida, y ustedes, hijtos, cada día serán, sobre todo, testigos del servicio a Dios en la adoración y al prójimo en la necesidad. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2015
“¡Queridos hijos! Mi oración también hoy es para todos ustedes, especialmente para aquellos que se han vuelto duros de corazón a mi llamado. Ustedes viven días de gracia y no son conscientes de los dones que Dios les da a través de mi presencia. Hijitos, decídanse también hoy por la santidad y tomen el ejemplo de los santos de estos tiempos y verán que la santidad es una realidad para todos ustedes. Regocíjense en el amor, hijitos, porque ustedes son únicos e insustituibles ante los ojos de Dios, porque son la alegría de Dios en este mundo. Testimonien la paz, la oración y el amor. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2015
“¡Queridos hijos! Hoy los llamo a todos: oren por mis intenciones. La paz está en peligro, por lo tanto, hijitos, oren y sean portadores de paz y esperanza en este mundo sin paz donde Satanás ataca y pone a prueba de todas las formas. Hijitos, sean fuertes en la oración y valientes en la fe. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo Jesús por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de diciembre de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy les traigo en mis brazos a mi Hijo Jesús y desde este abrazo les doy Su paz y el anhelo por el Cielo. Oro con ustedes por la paz y los invito a ser paz. Los bendigo a todos con mi bendición maternal de paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Año 2016

Mensaje del 25 de enero de 2016
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a la oración. Sin la oración no pueden vivir, porque la oración es la cadena que los acerca a Dios. Por eso, hijitos, en la humildad del corazón regresen a Dios y a sus Mandamientos para que puedan decir con todo el corazón: ‘así en la Tierra como en el Cielo’. Ustedes, hijitos, son libres para que en libertad se decidan por Dios o contra Él. Vean cómo Satanás quiere arrastrarlos al pecado y a la esclavitud. Por eso, hijitos, regresen a mi Corazón para que yo los pueda conducir a mi Hijo Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de febrero de 2016
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los invito a todos a la conversión. Hijitos, ustedes aman poco y oran aún menos. Están perdidos y no saben cuál es su propósito. Tomen la cruz, miren a Jesús y síganlo. Él se entrega a ustedes hasta la muerte en la cruz, porque Él los ama. Hijitos, los invito a regresar a la oración con el corazón, para que en la oración puedan encontrar la esperanza y el sentido de su existencia. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de marzo de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy les traigo mi amor. Dios me ha permitido amarlos y por amor llamarlos a la conversión. Hijitos, ustedes son pobres en el amor y aún no han comprendido que mi Hijo Jesús por amor dio su vida para salvarlos y darles la vida eterna. Por eso oren, hijitos, oren para que en la oración comprendan el amor de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de abril de 2016
“¡Queridos hijos! Mi Corazón Inmaculado sangra al mirarlos a ustedes en el pecado y en hábitos pecaminosos. Los estoy llamando: regresen a Dios y a la oración para que sean felices en la Tierra. Dios los llama a través de mí para que sus corazones sean esperanza y alegría para todos los que están lejos. Que mi llamado sea un bálsamo para el alma y el corazón a fin de que glorifiquen a Dios Creador, que los ama y los llama a la eternidad. Hijitos, la vida es breve, aprovechen este tiempo para hacer el bien. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de mayo de 2016
“¡Queridos hijos! Mi presencia es un don de Dios para todos ustedes y un estímulo a la conversión. Satanás es fuerte y quiere poner desorden e inquietud en vuestros corazones y pensamientos. Por eso, ustedes hijitos, oren para que el Espíritu Santo los guíe por el verdadero camino de la alegría y de la paz. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de junio de 2016, 35to Aniversario de las apariciones
“¡Queridos hijos! Den gracias a Dios conmigo por el don de poder estar con ustedes. Oren, hijitos, y vivan los Mandamientos de Dios para que sean felices en la Tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo darles mi bendición maternal de paz y de amor. Intercedo por ustedes ante mi Hijo y los invito a perseverar en la oración para que con ustedes pueda realizar mis planes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de julio de 2016
“¡Queridos hijos! Los miro y los veo perdidos, y no tienen oración ni alegría en el corazón. Hijitos, regresen a la oración y pongan a Dios en el primer lugar y no al hombre. No pierdan la esperanza que les traigo. Hijitos, que este tiempo sea para ustedes, buscar cada día más a Dios en el silencio de su corazón y oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de agosto de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy quiero compartir con ustedes la alegría del Cielo. Ustedes, hijitos, abran la puerta del corazón a fin de que en su corazón crezca la esperanza, la paz y el amor que solo Dios da. Hijitos, están demasiado apegados a la Tierra y a las cosas terrenales, por eso Satanás los agita como el viento lo hace con las olas del mar. Por lo tanto, que la cadena de su vida sea la oración con el corazón y la adoración a mi Hijo Jesús. Entreguen a Él su futuro para que en Él sean alegría y ejemplo para los demás con sus vidas. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de septiembre de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes. Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo. Hablarán con Él como con alguien que ya conocen e, hijitos, sentirán la necesidad de testimoniar, porque Jesús estará en vuestro corazón y ustedes estarán unidos en Él. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de octubre de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy los invito: ¡oren por la paz! Dejen de lado el egoísmo y vivan los mensajes que les doy. Sin ellos no pueden cambiar su vida. Al vivir la oración, ustedes tendrán paz. Al vivir en paz, sentirán la necesidad de dar testimonio, porque descubrirán a Dios a quien ahora sienten distante. Por eso, hijitos, oren, oren, oren y permitan a Dios que entre en sus corazones. Regresen al ayuno y a la confesión, a fin de que puedan vencer el mal en ustedes y en torno a ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Mensaje del 25 de noviembre de 2016
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a regresar a la oración. En este tiempo de gracia, Dios me ha permitido que los guíe hacia la santidad y hacia una vida simple, para que en las pequeñas cosas descubran a Dios Creador, se enamoren de Él y su vida sea un agradecimiento al Altísimo por todo lo que Él les da. Hijitos, que su vida sea un don en amor para los demás y Dios los bendecirá. Y ustedes testimonien sin interés, por amor hacia Dios. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

La información que se presenta en este artículo está tomada de medjugorje.hr, página oficial del Santuario de la Reina de la Paz de Medjugorje.

En conformidad con el decreto del Papa Urbano VIII y con la disposición del Concilio Vaticano II, el escritor no tiene la intención de adelantarse al juicio de la Iglesia en cuanto a la naturaleza sobrenatural de los acontecimientos y mensajes mencionados en estas páginas. Tal juicio concierne a la autoridad competente de la Iglesia, ante la cual nos sometemos plenamente. Las palabras tales como “apariciones, milagros, mensajes” y similares, tienen aquí un valor de testimonio humano.

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