Comentario al último Mensaje
Otros Artículos
Último Mensaje de la Reina de la PazViernes 25 julio 2008
Comentario al último Mensaje
Jueves 10 abril 2008
Guía para peregrinos del Santuario de la Reina de la Paz
Lunes 06 junio 2005
Acerca el Mensaje de la Virgen en Medjugorje
Lunes 06 junio 2005
Descripción detallada de la Reina de la Paz
Lunes 06 junio 2005
¿Quiénes son los videntes?
Lunes 06 junio 2005
El comienzo de las apariciones en Medjugorje
Lunes 06 junio 2005
Mensajes anuales a Mirjana, Ivanka y Jakov
Lunes 06 junio 2005
Todos los Mensajes
Jueves 12 mayo 2005
|
Hijitos...
|
Comentario al último Mensaje
Romualdo Olazábal
tengoseddeti.org
“¡Queridos hijos! Hoy, cuando celebran a Cristo Rey de todo lo creado, deseo que Él sea el Rey de sus vidas. Solamente a través de la entrega, hijitos, pueden comprender el don del sacrificio de Jesús en la cruz por cada uno de ustedes. Hijitos, dediquen tiempo a Dios para que Él los transforme y los llene con Su gracia, de tal manera que ustedes sean gracia para los demás. Yo soy para ustedes, hijitos, un don de gracia de amor que proviene de Dios para este mundo sin paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Medjugorje, mensaje del 25 de noviembre de 2007
Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
los dos caminos...
En las Escrituras encontramos muchas referencias a los dos caminos: «el camino de la vida y el camino de la muerte» (Jeremías 21, 8)... y se nos invita evitar «la senda de los perversos y el camino de los malvados» y a escoger la «senda de los justos» (Proverbios 4, 14-19)...
Jesús lo dirá de otra manera,
«Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran» (Mateo 7, 13-14)...
Hoy celebramos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo... y es dentro de este marco, que nuestra Madre nos trae su mensaje... mensaje que, al igual que el sabio del libro de los Proverbios, nos invita a escoger a Jesucristo, Rey y Señor de nuestras vidas, como nuestro camino de salvación...
Cuando vemos el pasaje que nos presenta hoy el Evangelio de San Lucas (23, 35-43) no podemos más que sorprendernos... pues en lugar de encontrar un Jesús revestido de majestad divina, encontramos a un Jesús crucificado, humillado, insultado... y es en ese momento, en medio de los improperios y del olor a muerte, que uno de los ladrones pudo ver, no con los ojos de la carne, sino con los del corazón, los dos caminos que tenía ante sí...
El «camino de la muerte» siempre será como el ladrón malo: soberbio, egoísta, orgulloso y arrogante... tan así, que ni aún teniéndola al frente, pudo reconocer la salvación que Dios le ofrecía... Sin embargo, el «camino de la vida» es Jesús mismo, que comparte con nosotros nuestra humanidad y nuestras miserias... que se ofrece como víctima por nuestros pecados... y nos invita a resucitar con Él a una vida nueva...
Fue en la cruz, al lado de Jesús, sufriendo lo mismo que Él sufría, que el buen ladrón encontró la salvación... mientras todos le injuriaban y se burlaban de Él, el buen ladrón pudo ver más allá... pudo ver a un Jesús resplandeciente y glorioso... un Jesús que hacía de la cruz su trono, para reinar por siempre sobre toda la faz de la tierra...
Nosotros también tenemos una cruz que cargar... y es cuando aceptamos esa cruz, esa prueba o esa enfermedad que el Señor ha permitido en nuestras vidas... cuando olvidamos nuestros deseos vanos y nuestros afanes egoístas, y aceptamos la Voluntad de Dios para nuestras vidas... que, cómo el buen ladrón, podemos ver a un Cristo que sufre a nuestro lado... y comprendemos que es Él quien lleva el mayor peso: el de su cruz y la nuestra...
Hoy, nuestra Madre nos invita nuevamente a dedicarle más tiempo a Dios... a conocerle... a unir nuestros corazones a Él... a dejarnos transformar por su gracia... y a ser gracia para los demás, así cómo Ella lo es para nosotros... y esto solamente es posible a través de la oración... Dejémonos inundar de su amor... María Santísima cuenta con nosotros para que junto a Ella, seamos don de Dios en este mundo sin paz...
Que Jesucristo, Rey del Universo y Señor nuestro, los llene de sus bendiciones... y María, Reina de la Paz, les cubra con su manto, cuidándoles y protegiéndoles siempre...
Romualdo
En conformidad con el decreto del Papa Urbano VIII y con la disposición del Concilio Vaticano II, el escritor no tiene la intención de adelantarse al juicio de la Iglesia en cuanto a la naturaleza sobrenatural de los acontecimientos y mensajes mencionados en estas páginas. Tal juicio concierne a la autoridad competente de la Iglesia, ante la cual nos sometemos plenamente. Las palabras tales como "apariciones, milagros, mensajes" y similares, tienen aquí un valor de testimonio humano.