<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>tengo sed de Ti &#187; Juan Pablo II</title>
	<atom:link href="http://www.tengoseddeti.org/tag/juan-pablo-ii/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.tengoseddeti.org</link>
	<description>«Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo»...</description>
	<lastBuildDate>Fri, 03 Feb 2012 02:40:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Conmemoración de los fieles difuntos</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/conmemoracion-de-los-fieles-difuntos/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/conmemoracion-de-los-fieles-difuntos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2011 10:00:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[fiestas & celebraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[oraciones]]></category>
		<category><![CDATA[purgatorio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=4032</guid>
		<description><![CDATA[El 2 de noviembre de 1982, Juan Pablo II celebró la Santa Misa en el cementerio de la Almudena en su viaje apostólico a España&#8230; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-4034" title="velas encendidas" src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/11/velas_por_los_difuntos.jpg" alt="" width="300" height="200" /></p>
<p>El 2 de noviembre de 1982, Juan Pablo II celebró la Santa Misa en el cementerio de la Almudena en su viaje apostólico a España&#8230; en una parte de su homilía, dijo:</p>
<blockquote class="alternate"><p>
Así, en este cementerio de la “Almudena” —como sucede hoy, día de los Difuntos, en los otros cementerios cristianos de cualquier parte del mundo— se forma una admirable asamblea, en la que los vivos encuentran a sus difuntos, y con ellos consolidan los vínculos de una comunión que la muerte no ha podido romper.</p>
<p>Comunión real, no ilusoria. Garantizada por Cristo, el cual ha querido vivir en su carne la experiencia de nuestra muerte, para triunfar sobre ella, incluso con ventaja para nosotros, con el acontecimiento prodigioso de la resurrección.</p>
<p>Corroborados en esta certeza, elevamos al cielo —aun entre las tumbas de un cementerio— el canto gozoso del Aleluya, que es el canto de la victoria. Nuestros difuntos “viven con Cristo”, después de haber sido sepultados con Él en la muerte. Para ellos el tiempo de la prueba ha terminado, dejando el puesto al tiempo de la recompensa. Por esto —a pesar de la sombra de tristeza provocada por la nostalgia de su presencia visible— nos alegramos al saber que han llegado ya a la serenidad de la “patria”.</p>
<p>Sin embargo, como también ellos han sido partícipes de la fragilidad propia de todo ser humano, sentimos el deber —que es a la vez una necesidad del corazón— de ofrecerles la ayuda afectuosa de nuestra oración, a fin de que cualquier eventual residuo de debilidad humana, que todavía pudiera retrasar su encuentro feliz con Dios, sea definitivamente borrado. Con esta intención vamos a celebrar ahora la Eucaristía por todos los difuntos que reposan en este cementerio, incluyendo también en nuestro sufragio a los difuntos de los cementerios de Madrid y de España entera, así como los de todas las naciones del mundo.</p></blockquote>
<p>Con esa intención, también, ofrecemos hoy nuestras Eucaristías y nos unimos en el rezo de esta hermosa oración de la tradición bizantina,</p>
<p style="text-align: center;">
<strong><small>Oración por los difuntos</small></strong></p>
<p style="text-align: center;">
<em>Dios de los espíritus y de toda carne,<br />
que sepultaste la muerte,<br />
venciste al demonio<br />
y diste la vida al mundo.<br />
Tú, Señor, concede al alma<br />
de tu difunto siervo N. (nombre del difunto),<br />
el descanso en un lugar luminoso,<br />
en un oasis, en un lugar de frescura,<br />
lejos de todo sufrimiento,<br />
dolor o lamento.</em></p>
<p style="text-align: center;">
<em>Perdona las culpas por él cometidas<br />
de pensamiento, palabra y obra,<br />
Dios de bondad y misericordia;<br />
puesto que no hay hombre<br />
que viva y no peque,<br />
ya que Tú sólo eres Perfecto<br />
y tu Justicia es justicia eterna<br />
y tu Palabra es la Verdad.</em></p>
<p style="text-align: center;">
<em>Tú eres la Resurrección,<br />
la Vida y el descanso del difunto,<br />
tu siervo N.</em></p>
<p style="text-align: center;">
<em>Oh Cristo, Dios nuestro.<br />
Te glorificamos junto con el Padre<br />
no engendrado<br />
y con tu santísimo, bueno<br />
y vivificante Espíritu.<br />
Amén.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/conmemoracion-de-los-fieles-difuntos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>JPII, reflejo de la Luz de Cristo</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-reflejo-de-la-luz-de-cristo/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-reflejo-de-la-luz-de-cristo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 22 Oct 2011 15:27:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=3990</guid>
		<description><![CDATA[El Papa Benedicto XVI le decía a los jóvenes alemanes durante la vigilia de oración, La luz no se queda sola. A su alrededor se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/10/JPII.jpg" alt="" title="Beato Juan Pablo II" width="222" height="300" class="alignright size-full wp-image-3992" /></p>
<p>El Papa Benedicto XVI le decía a los jóvenes alemanes durante la vigilia de oración,</p>
<blockquote><p>
La luz no se queda sola. A su alrededor se encienden otras luces. Bajo sus rayos se delinean los contornos del ambiente, de forma que podemos orientarnos. No vivimos solos en el mundo. Precisamente en las cosas importantes de la vida tenemos necesidad de otros. En particular, no estamos solos en la fe, somos eslabones de la gran cadena de los creyentes. Ninguno llega a creer si no está sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los demás en la suya. Nos ayudamos recíprocamente a ser ejemplos los unos para los otros, compartimos con los otros lo que es nuestro, nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestro afecto. Y nos ayudamos mutuamente a orientarnos, a discernir nuestro puesto en la sociedad.</p></blockquote>
<p>La Iglesia celebra en este día una de esas luces&#8230; una luz que alumbró con una brillantes y una pureza tal que fue capaz de inspirar y encender la luz en millones de corazones&#8230; y que a su vez, impulsó a que estos también fueran motivo de inspiración, alumbrando y encendiendo luces a su paso&#8230;</p>
<p>La Iglesia celebra hoy al Beato Juan Pablo II&#8230; y son muchísimas las cosas que podríamos decir sobre él&#8230; podríamos hablar de sus encíclicas, sus discurso, sus viajes&#8230; de su forma de orar, de amar y de darse por entero a Dios y a los hombres&#8230; de su ejemplo de pastor, maestro, amigo, siervo&#8230; de su amor por María&#8230; o la forma abandonada como cargó su cruz&#8230; pero todo lo que Juan Pablo hizo estaba cimentado sobre una fe inmensa y una confianza absoluta en un Dios vivo&#8230; que le hacía reflejar de manera casi perfecta la Luz de Jesucristo&#8230;</p>
<p>Hoy le pedimos a Dios, por intercesión del beato Juan Pablo II&#8230; que nos conceda la gracia de poder ser lámparas de fe&#8230; que alumbren con la luz brillante del Evangelio a todos los que encontremos en nuestro camino&#8230; para que todos juntos, podamos ser testigos del Amor y la Misericordia de Dios en nuestras vidas&#8230;</p>
<blockquote class="alternate"><p>
<em>“¡Dichoso tú, amado Papa Juan Pablo, porque has creído! Te rogamos que continúes sosteniendo desde el Cielo la fe del Pueblo de Dios. Hoy te rogamos: Santo Padre: bendícenos. Amén.”</em></p>
<p style="text-align: right;">
<small>Benedicto XVI, homilía en la beatificación de JPII</small></p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-reflejo-de-la-luz-de-cristo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>May Feelings 4</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/video/may-feelings-4/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/video/may-feelings-4/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 May 2011 21:12:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Videos]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[María]]></category>
		<category><![CDATA[Santo Rosario]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=1678</guid>
		<description><![CDATA[Hace cuatro años, un grupo de jóvenes españoles hizo un video promocionando el rezo del Rosario&#8230; lo titularon “May Feelings” y en él presentaba 50 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><iframe width="600" height="371" src="http://www.youtube.com/embed/NtxsuYY5wLg?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Hace cuatro años, un grupo de jóvenes españoles hizo un video promocionando el rezo del Rosario&#8230; lo titularon “May Feelings” y en él presentaba 50 razones para rezar el Rosario&#8230; el video fue un exitazo y lo vieron cientos de miles de personas alrededor del mundo&#8230;</p>
<p>A ese video le siguieron “May Feelings 2” y “May Feelings 3”&#8230; el primero lo protagonizaba un joven que, a través de una camiseta, invitaba a otros a descubrir la belleza de esta oración&#8230; el del año pasado lo dedicaron en agradecimiento y solidaridad a todos los sacerdotes del mundo&#8230;</p>
<p>Pues ha llegado nuevamente el mes de mayo&#8230; y este año se han inspirado, muy acertadamente, en la figura de Juan Pablo II, en su gran amor a María y en el secreto de su fortaleza: el Rosario&#8230;</p>
<blockquote><p>Este es el secreto de un hombre que aprendió de su Madre a subir con Cristo a la cruz&#8230; aprendió de ella rezando el Rosario&#8230; este fue el secreto de Juan Pablo II&#8230; este es el secreto de un Santo&#8230;
</p></blockquote>
<p>Durante este mes de mayo, te invito a conocer un poco más sobre el <a href="http://www.tengoseddeti.org/article-category/santo-rosario/">Santo Rosario</a>&#8230; mejor aún, te invito a unir tu corazón junto al de María Santísima en esta hermosa oración&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/video/may-feelings-4/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>JPII: Dios es el protagonista en la oración</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-dios-es-el-protagonista-en-la-oracion/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-dios-es-el-protagonista-en-la-oracion/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 27 Apr 2011 11:43:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[oración]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=1671</guid>
		<description><![CDATA[El Beato Juan Pablo II nos dijo, La oración puede cambiar vuestra vida. Ya que aparta vuestra atención de vosotros mismos y dirige vuestra mente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/jpii_protagonista_oracion.jpg" alt="" title="JPII: Dios es el protagonista en la oración" width="220" height="290" class="alignright size-full wp-image-1673" /></p>
<p>El Beato Juan Pablo II nos dijo,</p>
<blockquote><p>La oración puede cambiar vuestra vida. Ya que aparta vuestra atención de vosotros mismos y dirige vuestra mente y vuestro corazón hacia el Señor. Si nos miramos solamente a nosotros mismos, con nuestras limitaciones y nuestros pecados, tomará cuerpo en nosotros con suma rapidez la tristeza y el desconsuelo. Pero si tenemos nuestros ojos fijos en el Señor, entonces nuestro corazón se llenará de esperanza, nuestra mente se iluminará por la luz de la verdad, y llegaremos a conocer la plenitud del Evangelio con todas sus promesas y su vida.
</p></blockquote>
<p>También nos dijo,</p>
<blockquote><p>Dios nos oye y nos responde siempre, pero desde la perspectiva de un amor más grande y de un conocimiento más profundo que el nuestro. Cuando parece que Él no satisface nuestros deseos concediéndonos lo que pedimos, por noble y generosa que nuestra petición nos parezca, en realidad Dios está purificando nuestros deseos en razón de un bien mayor que con frecuencia sobrepasa nuestra comprensión en esta vida. El desafío es «abrir nuestro corazón» alabando su Nombre, buscando su Reino, aceptando su Voluntad.
</p></blockquote>
<p>Estos párrafos son parte del artículo <em>“Dios es el protagonista en la oración”</em> que tenemos en la sección de <a href="http://www.tengoseddeti.org/article-category/temas-de-reflexion/">Temas de Reflexión</a>&#8230; Puedes leer el artículo completo <a href="http://www.tengoseddeti.org/article/dios-es-el-protagonista-en-la-oracion/">aquí</a>&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/jpii-dios-es-el-protagonista-en-la-oracion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Dónde está el centro del mundo?</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/donde-esta-el-centro-del-mundo/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/donde-esta-el-centro-del-mundo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 16 Apr 2011 18:20:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[santidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=1618</guid>
		<description><![CDATA[(Mons. Konrad Krajewski / L&#8217;Osservatore Romano) Estábamos de rodillas en torno al lecho de Juan Pablo II. El Papa yacía en penumbras. La suave luz [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_01.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="350" height="240" class="alignright size-full wp-image-1620" /></p>
<p>(Mons. Konrad Krajewski / L&#8217;Osservatore Romano) Estábamos de rodillas en torno al lecho de Juan Pablo II. El Papa yacía en penumbras. La suave luz de la lámpara iluminaba la pared pero él era bien visible. Cuando llegó la hora de la que, pocos instantes después, todo el mundo habría sabido, de improviso el arzobispo Dziwisz se levantó. Encendió la luz de la habitación, interrumpiendo así el silencio de la muerte de Juan Pablo II. Con voz conmovida, pero sorprendentemente firme, con el típico acento de montaña, alargando una de las sílabas, comenzó a cantar: “A Ti, oh Dios, te alabamos, a Ti, Señor, te confesamos”.</p>
<p>Parecía un tono proveniente del cielo. Todos mirábamos maravillados a don Stanislao. Pero la luz encendida y el canto de las palabras que seguían – “A Ti, eterno Padre, toda la tierra te venera…” – daban certeza a cada uno de nosotros. He aquí – pensábamos – que nos encontramos en una realidad totalmente diversa. Juan Pablo II ha muerto: quiere decir que él vive para siempre. Aunque el corazón sollozaba y el llanto estrechaba la garganta, comenzamos a cantar. Ante cada palabra nuestra voz se volvía más segura y más fuerte. El canto proclamaba: “Vencedor de la muerte, has abierto a los creyentes el reino de los cielos”.</p>
<p>Así, con el himno del Te Deum, glorificamos a Dios, bien visible y reconocible en la persona del Papa. En cierto sentido, esta es también la experiencia de todos aquellos que lo encontraron en el curso de su pontificado. Quien entraba en contacto con Juan Pablo II, encontraba a Jesús, a quien el Papa representaba con todo de sí mismo. Con la palabra, el silencio, los gestos, el modo de orar, el modo de entrar en el espacio litúrgico, el recogimiento en sacristía: con todo su modo de ser. Se lo notaba inmediatamente: era una persona llena de Dios. Y para el mundo se convirtió en signo visible de una realidad invisible. También a través de su cuerpo destrozado por el sufrimiento de los últimos años.</p>
<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_02.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="270" height="200" class="alignleft size-full wp-image-1621" />A menudo bastaba mirarlo para descubrir la presencia de Dios y, así, comenzar a rezar. Bastaba para ir a confesarse: no sólo de los propios pecados sino también de no ser santos como él.</p>
<p>Cuando dejó de caminar y, durante las celebraciones, se volvió totalmente dependiente de los ceremonieros, comencé a darme cuenta de que estaba tocando a una persona santa. Tal vez hacía irritar a los penitenciarios vaticanos cuando, antes de cada celebración, iba a confesarme, siguiendo un imperativo interior y sintiendo una fuerte necesidad de ello. Tenía necesidad de recibir la absolución para estar junto a él. Cuando se está junto a una persona santa, cuando el hombre de algún modo toca la santidad, esta se irradia en toda la persona. Pero, al mismo tiempo, se experimenta sobre la propia piel también la tentación: evidentemente al espíritu maligno no le gusta el aire de santidad. Cuando, hacia las tres de la madrugada, salí del apartamento del Palacio Apostólico, en Borgo Pio había una multitud de gente: caminaba en el silencio más recogido. El mundo se había detenido, se había arrodillado y había llorado.</p>
<p>Estaba quien lloraba sólo por el hecho de haber perdido a una persona amada y luego volvía a casa así como había venido. Y estaba quien, a las lágrimas exteriores, unía las interiores, que surgían del sentirse inadecuados e infieles frente al Señor. Este llanto era bendito. Era el comienzo del milagro de la conversión. En todos los días sucesivos, hasta el funeral del Papa, Roma se convirtió en un cenáculo: todos se comprendían, aún si hablaban lenguas diversas.</p>
<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_03.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="225" height="270" class="alignright size-full wp-image-1622" />Estuve en contacto con el Papa por siente largos años: durante su vida, pero también cuando su alma se separó del cuerpo. En el momento de la muerte quedaron con nosotros sólo los restos mortales que se transformarán en polvo: el cuerpo se desvanece y la persona es acogida en el misterio de Dios.</p>
<p>Entre las tareas de los ceremonieros está también la de encargarse del cuerpo del Papa difunto. Lo hice por siete largos días, hasta el funeral. Poco después de su muerte, vestí a Juan Pablo II junto a tres enfermeras que lo habían seguido por largo tiempo. Si bien ya había transcurrido una hora y media del deceso, ellas continuaban hablando con el Papa como si estuviesen hablando al propio padre. Antes de ponerle la sotana, el alba, la casulla, lo besaban, lo acariciaban y lo tocaban con amor y reverencia, precisamente como si se tratase de una persona de familia. Su actitud no manifestaba sólo la devoción al Pontífice: para mí representaba el tímido anuncio de una beatificación cercana. Tal vez es por esto que no me he dedicado nunca a rezar intensamente por su beatificación, desde el momento en que ya había comenzado a participar.</p>
<p>Cada día celebro la Eucaristía en las Grutas Vaticanas. Observo cómo los empleados de la basílica y todos aquellos que se dirigen al trabajo en los diversos dicasterios y oficinas del Vaticano, los gendarmes, los jardineros, los choferes, comienzan la jornada con un momento de oración frente a la tumba de Juan Pablo II: tocan la lápida y le dan un beso. Y así todas las mañanas.</p>
<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_04.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="202" height="270" class="alignleft size-full wp-image-1623" />Desde el 2000 el Papa había comenzado a debilitarse cada vez más. Tenía grandes dificultades para caminar. Preparando el gran Jubileo con el arzobispo Piero Marini esperábamos que al menos pudiese abrir la puerta santa. Era casi imposible pensar en el futuro. Mientras me encontraba en las montañas polacas, una vez escuché esta afirmación: “Todavía no nos conocemos porque no hemos sufrido juntos”. Con monseñor Marini participamos por cinco largos años en los sufrimientos del Papa, en su heroico combate consigo mismo para soportar el sufrimiento. Me vienen a la mente las palabras del salmo 51: “Purifícame con el hisopo y quedaré limpio”, que se pueden entender también así: “Tócame con el sufrimiento y seré puro”.</p>
<p>Estar con Juan Pablo II quería decir vivir en el Evangelio, estar dentro del Evangelio. En los últimos años del servicio junto a él me di cuenta de que la belleza está siempre ligada al sufrimiento. No se puede tocar a Jesús sin tocar la cruz: el Pontífice estaba tan probado, se puede decir martirizado por el sufrimiento, pero tan extremadamente bello, en cuanto que con alegría ofreció todo esto que había recibido de Dios y con alegría restituyó a Dios todo lo que de Él había tenido. La santidad, de hecho, &#8211; como decía la Madre Teresa de Calcuta – no significa sólo que nosotros ofrecemos todo a Dios sino también que Dios toma de nosotros todo aquello que nos ha dado. El atleta que caminaba y esquiaba en las montañas ahora había dejado de caminar; el actor había perdido la voz. Poco a poco se le había quitado todo.</p>
<p>Antes de comenzar las exequias, monseñor Dziwisz y monseñor Marini cubrieron el rostro del Papa con un paño de seda, un símbolo de muy profundo significado: toda su vida estuvo cubierta y escondida en Dios. Mientras realizaban este gesto, estaba junto al ataúd y tenía en la mano el Evangeliario, otro signo fuerte. Juan Pablo II no se avergonzaba del Evangelio. Vivía según el Evangelio. Resolvía según el Evangelio todos los problemas del mundo y de la Iglesia. Según el Evangelio construyó toda su vida interior y exterior.</p>
<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_05.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="270" height="200" class="alignright size-full wp-image-1624" />El misterio de Juan Pablo II, es decir, su belleza, se expresa muy bien a través de la oración del Papa Clemente XI que se encontraba en los antiguos breviarios: “Quiero todo lo que Tú quieres, lo quiero porque Tú lo quieres, lo quiero cómo y cuándo Tú lo quieres”. Quien pronuncia estas palabras con el corazón se vuelve como Jesús que, humilde, se esconde en la hostia y se ofrece para ser consumado. Quien hace propias estas palabras comienza a vivir con el espíritu de adoración del Santísimo Sacramento.</p>
<p>Siguiendo al Pontífice en los viajes apostólicos, durante los largos vuelos, me preguntaba a menudo: ¿dónde está el centro del mundo?</p>
<p>Trece días después de su elección, con algunos de sus colaboradores, el Papa se dirigió cerca de Roma a la Mentorella, donde está el santuario de la Madre de las Gracias. Preguntó a sus compañeros de viaje: “¿Qué es más importante para el Papa en su vida, en su trabajo?”. Le sugirieron: “¿Tal vez la unidad de los cristianos, la paz en Oriente Medio, la destrucción de la cortina de hierro…?”. Pero él respondió: “Para el Papa lo más importante es la oración”.</p>
<p>En mi país existe este dicho: “El rey está desnudo frente a los ojos de sus siervos”. Cuanto más comenzábamos a conocer a Juan Pablo II, tanto más estábamos convencidos de su santidad, la veíamos en cada momento de su vida. Él no oscurecía a Dios. Si quisiera indicar lo más importante para la vida sacerdotal y para cada uno de nosotros, mirándolo a él podría decir: no cubrir ni ofuscar a Dios con uno mismo sino, al contrario, mostrarlo y convertirse en el signo visible de su presencia. A Dios nadie lo ha visto, pero Juan Pablo II lo hizo visible a través de su vida.</p>
<p>Cuando rezaba, tuve la impresión de que se echaba a los pies de Jesús. Cuando rezaba, sobre su rostro era visible la entrega total a Dios. Era realmente transparente: era, por usar una imagen poética, como el arco iris que une el cielo con la tierra, y su alma corría por las escaleras de la tierra al cielo. Vuelvo ahora a la pregunta: “¿Dónde está el centro del mundo?”.</p>
<p>Poco a poco comencé a darme cuenta de que el centro del mundo estaba siempre donde yo me encontraba con el Papa: no porque estaba con Juan Pablo II sino porque él, en cualquier lugar que se encontrase, rezaba. Entendí que el centro del mundo está donde yo rezo, donde yo estoy junto a Dios, en la más íntima unión que existe: la oración. Estoy en el centro del mundo cuando camino en la presencia de Dios, cuando “en él vivo, me muevo y existo” (cfr. Hechos de los Apóstoles 17, 28). Cuando celebro o participo en la Eucaristía estoy en el centro del mundo; cuando confieso y cuando me confieso, en el confesionario está el centro del mundo; el lugar y el tiempo de mi oración constituyen el centro del mundo porque, cuando rezo, Dios respira dentro de mí. El Papa permitió a Dios respirar a través de él: cada día pasaba mucho tiempo frente al tabernáculo. El Santísimo Sacramento era el sol que iluminaba su vida. Y él, frente a aquel sol, iba a calentarse con la luz de Dios. La vida de Juan Pablo II estaba entretejida de oración. Tenía siempre entre los dedos la coronilla del rosario, con la cual se dirigía a María confirmando su Totus tuus.</p>
<p><img src="http://www.tengoseddeti.org/wp-content/uploads/2011/04/JPII_06.jpg" alt="" title="¿Dónde está el centro del mundo?" width="234" height="270" class="alignleft size-full wp-image-1625" />Una vez, después del accidente de 1991, el cardenal Deskur llevó al Papa un recipiente con agua bendita de Lourdes y le dijo: “Santidad, cuando lave la parte que duele, deberá rezar el Ave María”. Juan Pablo II respondió: “Querido cardenal, yo digo siempre el Ave María”.</p>
<p>Mi tarea en la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas consiste en cuidar, bajo la guía del maestro, las celebraciones pontificias, y no en escribir artículos o preparar conferencias. Así ha sido por trece años. Después del 2 de abril de 2005, cuando alguien me pide que de testimonio de Juan Pablo II, respondo a menudo: “¡Sí, con gran alegría!”. E invito a tomar parte cada jueves en la misa frente a su tumba en las Grutas Vaticanas. Así como invito a dirigirse a la iglesia del Espiritu Santo en Sassia, donde cada tarde se recita la coronilla de la Divina Misericordia seguida del Vía Crucis. Cada jueves a la tarde se encuentran en mi apartamento sacerdotes que trabajan o estudian en Roma, religiosas y laicos. Juntos rezamos las Vísperas, oramos y nos sentamos en la mesa común. Reunirse en oración y estar juntos para reencontrarnos en el centro del mundo: esto lo he aprendido de Juan Pablo II.</p>
<p>No me extraña que el Papa sea beatificado en el domingo de la Divina Misericordia, si bien es una sorpresa de la Providencia el hecho de que este año coincida con el 1º de mayo. De este modo, aquel día se hablará principalmente de santidad. Benedicto XVI y Juan Pablo II transformarán aquella ocasión en un evento religioso inédito en la historia: una procesión de mayo hacia la santidad y la oración.</p>
<div class="bibliography"><br />
Nota,<br />
<a href="http://www.vatican.va/news_services/or/or_quo/index.html">L’Osservatore Romano</a>, con motivo del sexto aniversario de la muerte del Papa Juan Pablo II, nos regaló este hermoso testimonio escrito por el ceremoniero pontificio Monseñor Konrad Krajewski.  La traducción del italiano es de <a href="http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/">La Buhardilla de Jerónimo</a>.<br />
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/donde-esta-el-centro-del-mundo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>María&#8230; la Inmaculada Concepción</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/maria-la-inmaculada-concepcion/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/maria-la-inmaculada-concepcion/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Dec 2010 15:22:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[dogmas marianos]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[María]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=1096</guid>
		<description><![CDATA[En este día, 8 de diciembre, celebramos el día de la Inmaculada Concepción de María&#8230; ese día en que María Santísima fue concebida sin mancha [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En este día, 8 de diciembre, celebramos el día de la Inmaculada Concepción de María&#8230; ese día en que María Santísima fue concebida sin mancha en el seno de Santa Ana&#8230; porque ya había sido concebida sin mancha en el corazón de Dios&#8230;</p>
<p>Dice Yahvé a Jeremías: <em>«Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí»</em> (Jr 1,5)&#8230; De igual forma, desde el principio de la creación, la Santísima Virgen María había sido consagrada por Dios: la elegida del Padre, la Madre del Hijo y la esposa del Espíritu Santo&#8230;</p>
<p>Hoy celebramos esta fiesta con un corazón gozoso porque ella representa el comienzo de nuestra salvación&#8230; hoy fue concebida María Inmaculada, ese vaso espiritual, puro y sin mancha, donde se encarnaría el Hijo de Dios: Jesucristo, nuestro Salvador&#8230;</p>
<p><span id="more-1096"></span></p>
<p><strong>Plegaria de SS Juan Pablo II a la Inmaculada Concepción</strong><br />
<small>Plaza de España, 8 de diciembre de 1984</small></p>
<p style="text-align: center;"><em>«Establezco hostilidades entre ti y la mujer&#8230;<br />
ella te herirá en la cabeza»</em> (Gen 3, 15)</p>
<p>Estas palabras pronunciadas por el Creador en el jardín del Edén, están presentes en la liturgia de la fiesta de hoy. Están presentes en la teología de la Inmaculada Concepción. Con ellas Dios ha abrazado la historia del hombre en la tierra después del pecado original:</p>
<p style="text-align: center;">“hostilidad”: lucha entre el bien y el mal,<br />
entre la gracia y el pecado.</p>
<p>Esta lucha colma la historia del hombre en la tierra, crece en la historia de los pueblos, de las naciones, de los sistemas y, finalmente de toda la humanidad. Esta lucha alcanza, en nuestra época, un nuevo nivel de tensión. La Inmaculada Concepción no te ha excluido de ella, sino que te ha enraizado aún más en ella. Tú, Madre de Dios, estás en medio de nuestra historia. Estás en medio de esta tensión.</p>
<p>Venimos hoy, como todos los años, a Ti, Virgen de la Plaza de España, conscientes más que nunca de esa lucha y del combate que se desarrolla en las almas de los hombres, entre la gracia y el pecado, entre la fe y la indiferencia e incluso el rechazo de Dios.</p>
<p>Somos conscientes de estas luchas que perturban el mundo contemporáneo. Conscientes de esta “hostilidad” que desde los orígenes te contrapone al tentador, a aquel que engaña al hombre desde el principio y es el “padre de la mentira”, el “príncipe de las tinieblas” y, a la vez, el “príncipe de este mundo” (Jn 12, 31).</p>
<p>Tú, que “aplastas la cabeza de la serpiente”, no permitas que cedamos. No permitas que nos dejemos vencer por el mal, sino que haz que nosotros mismos venzamos al mal con el bien.</p>
<p>Oh, Tú, victoriosa en tu Inmaculada Concepción, victoriosa con la fuerza de Dios mismo, con la fuerza de la gracia. Mira que se inclina ante Ti Dios Padre Eterno. Mira que se inclina ante Ti el Hijo, de la mima naturaleza que el Padre, tu Hijo crucificado y resucitado. Mira que te abraza la potencia del Altísimo: el Espíritu Santo, el Fautor de la Santidad.</p>
<p>La heredad del pecado es extraña a Ti. Eres “llena de gracia”. Se abre en Ti el reino de Dios mismo. Se abre en Ti el nuevo porvenir del hombre, del hombre redimido, liberado del pecado. Que este porvenir penetre, como la luz del Adviento, las tinieblas que se extienden sobre la tierra, que caen sobre los corazones humanos y sobre las consciencias.</p>
<p style="text-align: center;">¡Oh, Inmaculada!<br />
“Madre que nos conoces, permanece con tus hijos.”<br />
Amén.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/maria-la-inmaculada-concepcion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Iglesia se manifiesta a sí misma en la Liturgia</title>
		<link>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/la-iglesia-se-manifiesta-a-si-misma-en-la-liturgia/</link>
		<comments>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/la-iglesia-se-manifiesta-a-si-misma-en-la-liturgia/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 20:01:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Romualdo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apuntes del camino]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[Liturgia]]></category>
		<category><![CDATA[teología]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.tengoseddeti.org/?p=624</guid>
		<description><![CDATA[Estoy trabajando en un ensayo que tengo que terminar para mi clase de liturgia (aquellos que me siguen desde hace tiempo saben que estudio una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estoy trabajando en un ensayo que tengo que terminar para mi clase de liturgia (aquellos que me siguen desde hace tiempo saben que estudio una maestría en Biblia en el <a href="http://www.cedoc.edu/" target="_blank">CEDOC</a>)&#8230; y mientras repasaba la <a href="http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_04121988_vicesimus-quintus-annus_sp.html" target="_blank">Carta Apostólica <em>Vicesimus Quintus Annus</em></a>, me encontré con este texto que me recordó los comentarios en el video <a href="http://www.tengoseddeti.org/video/la-verdad-de-la-iglesia-catolica/" target="_self">La Verdad de la Iglesia Católica</a>&#8230; así que hago un alto para compartirles las palabras de +SS Juan Pablo II,</p>
<p> &nbsp;</p>
<p>En la Liturgia podemos ver una epifanía de la Iglesia, pues la Liturgia es la Iglesia en oración. Celebrando el culto divino, la Iglesia expresa lo que es: <strong><em>una, santa, católica y apostólica</em></strong>.</p>
<p>Se manifiesta como <strong><em>una</em></strong>, con aquella unidad que le viene de la Trinidad, sobre todo cuando el pueblo santo de Dios participa “en la misma Eucaristía, en una misma oración, junto al único altar, donde preside el Obispo rodeado de su presbiterio y ministros”. ¡Que nada rompa ni debilite, en la celebración de la Liturgia, esta unidad de la Iglesia!</p>
<p>La Iglesia expresa la <strong><em>santidad</em></strong> que le viene de Cristo cuando, congregada en un solo cuerpo por el Espíritu Santo que santifica y da la vida, comunica a los fieles, mediante la Eucaristía y los otros sacramentos, toda gracia y toda bendición del Padre.<span id="more-624"></span></p>
<p>En la celebración litúrgica la Iglesia expresa su <strong><em>catolicidad</em></strong>, ya que en ella el Espíritu del Señor congrega a los hombres de todas las lenguas en la profesión de la misma fe, y desde Oriente a Occidente ella presenta a Dios Padre el sacrificio de Cristo y se ofrece a si misma junto con él.</p>
<p>Finalmente, en la Liturgia la Iglesia manifiesta que es <strong><em>apostólica</em></strong>, porque la fe que ella profesa está fundada en el testimonio de los Apóstoles; porque en la celebración de los misterios, presidida por el Obispo, sucesor de los Apóstoles, o por un ministro ordenado en la sucesión apostólica, transmite fielmente lo que ha recibido de la Tradición apostólica; porque el culto que ofrece a Dios la compromete en la misión de irradiar el Evangelio en el mundo.</p>
<p>De esta manera es como el Misterio de la Iglesia es principalmente anunciado, gustado y vivido en la Liturgia.</p>
<p style="text-align: right;"><small>Vicesimus Quintus Annus, Número 9</small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/la-iglesia-se-manifiesta-a-si-misma-en-la-liturgia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

